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Día 25. En el chabolo (V). Despedida. Menos 1. Y cero.

2013 abril 11
por Enrique García

Hoy ha sido el último día de rodaje de ’321 días en Míchigan’, mi primer largometraje (y único, hasta que no demuestre lo contrario). Desde primera hora ya rondaba la nostalgia en el equipo bromeando sobre los últimos desayunos y los habituales miedos y desafíos antes de tirar el primer plano del día. El temido “haber como recuperamos la escena se nos quede hoy colgada”. Sin problema.

Recuperamos la escena que dejamos ayer pendiente, y tras meter la directa, debiendo terminar a las 8, rodamos nuestra última secuencia sobre las 18:00 horas. “It’s a wrap”.

El día que todo el quipo estaba dispuesto a echar horas extras, resulta que cumplimos dos horas antes el apretado y acertado plan de rodaje que Gabi Cuenca, mi ayudante de dirección, fraguó a principios de año, combinando muchas secuencias con pocas jornadas. Misión cumplida.

 

Hoy nos visitaron varias personas con talento y cariño desbordante: Mis compañeros de fatigas en el mundo de los cortos, Fernando Castillo y Ernesto Caballero. Pablo Trujillo, compositor de mi cortometraje ‘napoleón’ y uno de los talentos musicales más brillantes que ha dado Málaga. El gran Javier Ojeda (siempre con esa ilusión contagiosa), mi amigo y músico Rafa Salas y Toni de Chambao. Cuanto arte junto.

    

Ovación a las dos Virginias: DeMorata y Muñoz. Dos actrices que han conseguido en su última escena del rodaje emocionar al poblado público del combo. Son dos actrices, compañeras y amigas que han transmitido complicidad, ternura y cariño en cada toma. No lo han hecho bonito… lo han hecho PRECIOSO.

   

Y terminamos el rodaje. Besos, abrazos, lágrimas… Discursos imposibles de pronunciar sin que se desquebraje la voz y salten las lágrimas. Agradecimiento. Mucho. Ausencias varias. Gente que no estuvo ahí, en ese último plano, pero que sé que se han dejado la piel por sacar esta película adelante y que por diversos motivos ajenos a su voluntad no pudieron brindar con nosotros. Estaban presentes en mi corazón. Gracias a todos. Gracias, Jose, por brindarme esta oportunidad.

Foto de equipo. Partido de fútbol. Historias de espíritus que nos han acompañado durante el rodaje (muchas, esta cárcel guarda muchas historias entre sus muros), de coincidencias rocambolescas, de energías positivas que se han reunido a través del proyecto y el rodaje. David García-Intriago me lo ha dejado claro: “escríbelas, antes de que se olviden”.

   


 

El equipo de arte me ha realizado un regalo precioso: la simbólica taza de Míchigan que aparece en un momento de la historia. Me desarman con su cariño. El equipo de vestuario, maquillaje y peluquería me han arropado para que pudiera contarles los sueños y anhelos más personales que hemos vivido antes de llegar aquí. Me agasajan con su atención. Y el equipo de fotografía me ha regalado la claqueta de la película. Esa con la que os he presentado cada día del rodaje. Me emociono por lo arropado que me he sentido por todos en los momentos más difíciles del rodaje. GRACIAS. GRACIAS. GRACIAS.

Al llegar a casa y dejar la claqueta sobre la cama, he visto a mi segunda hija Sabrina cogerla  y ver como ella ha dado el “segundo chack”, lo he visto claro: lo lleva en la sangre.

Mañana tenemos fiesta de fin de rodaje y “lo que pasa en Míchigan, se queda en Míchigan”.

Sólo me queda despedir este post y este blog agradeciéndote, lector, tu interés por cada jornada en la que nos has seguido y nos has dejado compartir lo que ha supuesto rodar una película en Málaga, con equipo malagueño, con actores malagueños, y con músicos malagueños. No sabemos si será buena, mala o “regulal”, pero os prometo que todos y cada uno de los miembros del equipo la han realizado con todo el amor de su corazón. Y cuando se hacen las cosas así, no pueden salir las cosas mal del todo.

“Me voy pero te juro que mañana volveré”. Un beso y una flor.

Hasta siempre.

Enrique García

 

Día 24. En el chabolo (IV). Menos 2.

2013 abril 9
por Enrique García

Último día con figuración. El excelente y paciente grupo de chicas que han dado textura y color a los patios, comedores y pasillos del módulo de mujeres acababan hoy el rodaje. También se han despedido Carmen Baquero y Elena Casanueva. He disfrutado mucho teniéndolas ante la cámara. Han sido unas generosas compañeras. Y finalmente, me encuentro en la recta final del rodaje, en su penúltimo día con uno de los momentos más esperados por mí en este rodaje: las escenas de chabolo con mis dos Virginias. Mis dos últimos días de rodaje serán con ellas, y yo encantado de volver a hacer un sueño realidad, el reunirlas juntas por tercera vez en una misma historia. Es mucho vivido con las dos y solo puedo decir que me encanta verlas juntas en una pantalla y que las quiero. Ellas son Elena y Rebeca. Ellas son Sara y Lamís. Ellas son la Muñoki y la DeMoraki.

 

Esto se acaba y hay muchos miembros del equipo que no puedo dejar de presentar. Como a los eléctricos todoterrenos. Tres señores que han dado al set luz, energía, paciencia, cariño y mucho buen humor. Gracias, Fido, Nico y Maro. Y  presento al equipo de fotografía que han sabido dar forma, color, pulso, estilo, clase y vida a una historia, a una cárcel, a un exigente guión, a un puñetero plan de rodaje, a un story board garabateado, a mis ideas… Gracias ETERNAS por vuestra paciencia, gracias por saber estar en cada plano como si fuera el más importante de la película, gracias por interpretar felizmente mis primeros pasos como director profesional de largometrajes, gracias por vuestra fe en el proyecto. Gracias, Illia, Alba y Paco. Gracias por vuestra amabilidad y profesionalidad. Y sobre todo, gracias Alberto, por ser alguien de quien poder sentirme orgulloso al decir que he trabajado contigo.

 

Os presento también a Ricardo Serrano, nuestro director de producción y a super Leti, del equipo de producción. Gracias por tener siempre tanto cariño y amabilidad a la hora de tratar a cada uno de los miembros de este equipo. Y finalmente os dejo con varias instantáneas del rodaje de hoy y una preciosa foto con parte del equipo de ayer, cuando rodamos con Virginia DeMorata, Joaquín Núñez y Cuca Escribano. Y de mi enorme equipo de dirección, gracias por AYUDARME a terminar la película. ¡Un día más chicos!

 

Y despido mi penúltimo post recordando la visita que nos ha hecho ‘Chuki’ el día de su cumpleaños. Cuál Juani, ha venido con una bolsa de pastillitas de colores que le pasa su Chari en los vis a vis. ;-) Feliz cumpleaños, lamento lo del Málaga. :-( ¡”Mardito” Platiní!

Mañana más… y lo último. El rodaje se acaba.

Enrique García

Día 23. Chabolo, despedida y áula. Menos 3.

2013 abril 8
por Enrique García

Hoy ha comenzado la cuenta atrás. Dentro de dos días hebremos finalizado nuestro plan de rodaje. Hoy ha sido un día difícil y emotivo. Un día de despedir a personajes que llevan conmigo más de cuatro años…

Pero vayamos por parte. Empecemos con el catálogo de rarezas: El reencuentro de Isa Sánchez, mi guionista y directora con su actor fetiche, Joaquín Núñez ‘Guachi’. Isa le dirigió en dos divertidísimos cortometrajes: El multipremiado ‘Cinema Parabicho’ y ‘Kitt Resurection, el ataque de los tunnings’, donde Guachi se convierte en Miguel Caballero (en inglés: Michael Knight). Los tres quedamos el domingo para repasar el texto del rodaje de hoy. En dicho encuentro, Isa le devolvió a Joaquín un libro que le dejó unos cuantos años atrás y que ahora le devolvía. No podía creer el nombre del título… Os dejo la foto para que nazca la sonrisa complice. Por cierto, su personaje en esta película se llama Miguel Caballero.

Hoy he comenzado el día con la última secuencia de Héctor Medina. Bien acompañado por Fernando Jiménez y Pablo López. Y nada más terminar… me atropelló la memoria la primera propuesta del perosnaje a Héctor en agosto de 2009, la lucha por poder tenerlo en el cortometraje, el rodaje del corto, el estreno, el nacimiento del proyecto de la peli, la lucha por tenerle en ella, la confirmación, la preparación, el rodaje… y nada más terminar, teníamos que abrazarnos. Gracias inmensas, Héctor. Gracias, bro.

 

Seguimos con una secuencia crucial de Chico y posteriormente, la escena climax de la película con Joaquín Núñez, Cuca Escribano, Luis Gatoo, Carmen Baquero, y por supuesto, Virginia DeMorata. Jornada dura con mucha figuración y mucha mecánica. Jornada dura. Y terminamos el último plano con Chico. Y nada más terminar… aplauso atronador. Nuestro protagonista acababa la película. Chico ha dedicado unas preciosas palabras al equipo y ha señalado el cielo con el dedo. Y nos hemos abrazado. Nos conocimos en la cárcel (en una visita para un festival de cortos, junto a Virginia DeMorata) en julio de 2009, y les prometí que si tenía que rodar algo en la cárcel sería con ellos, que para eso me habían acompañado aquel feliz día. Y cuatro años después hemos convertido aquella visita en nuestro primer largometraje. Claro que ha habido momentos duros, en los que no sabíamos si se iba a hacer la película, o si la íbamos a hacer juntos. Y hoy hemos terminado su participación. Qué privilegio ser tu director en tu primera película, Chico. Gracias eternas, Chico. Gracias, Mr. García.

Me quedan dos intensas jornadas con mis dos Virginias. Va ser duro, pero aún más va a ser precioso. Lo sé.

Y Leo: Gracias por hacerme tan felices días tan complicados. Ponte los auriculares y… ¡ACCIÓN! Qué raro es todo cuando se grita esa palabra…

 

Hoy nos ha visitado y hecho un cameo la cantautora malagueña Gema Cuéllar, que además de participar en la banda sonora seleccionada por Javier Ojeda, ha sido secuestrada para entrar en el metraje con el nombre y apellido de mi tercera hija. Gema, ya te he apadrinado oficialmente. Gracias por tu paciencia y por el discazo que me has regalado.

Mañana, más… 2, 1…

Enrique García

P.D.: Otra coincidencia extraña… Hoy ha fallecido Sara Montiel (D.E.P.), y he recordado que además de compartir nombre el personaje de nuestra protagonista, podíamos escuchar en el cortometraje ‘TR3S RAZONES’ los acordes del ‘Bésame mucho’, que entonaba la Montiel, durante el vis a vis del personaje de Virginia DeMorata con el de Chico García.

P.D. 2: Hoy nos han informado oficialmente que somos finalistas en el concurso de vídeocreación del Festival de Cine Español de Málaga con ‘napoleón’, un cortometraje portagonizado por Noemí Ruiz y Andrés Gálvez-García que rodamos el pasado verano para no perder ritmo tras la cámara. Lo proyectan el 22 de abril en el edificido del rectorado (antiguo Correos). Estáis oficialmente invitados. Felicidades a mis compañeros seleccionados.

Día 22. En la enfermería y en ingresos.

2013 abril 7
por Enrique García

La informática nos juega malas pasadas y este post se resiste a ser subido, por lo que hay que reescribirlo de nuevo.

Nuestro último sábado del rodaje nos llevó a dos espacios diametralmente opuestos en su descripción y su ubicación en la historia. La enfermería y el módulo de ingresos son dos espacios que se encuentran entre las primeras y últimas páginas de  nuestro guión, por lo que hay que volver a ponerse el chip del salto temporal de un plan de rodaje. Del principio al final de la historia. Viva la magia del cine.

 

Hoy han finalizado Kiu López, Steven Lance y Jaime Noguera. A Steven le he pedido que no se deshaga del chandal de su personaje, que usamos en el clip ’2.000 rieles & 4 perras’, de Karkoma, y en esta película. Es un actorazo con un personaje que intimida. Jaime Noguera también terminó, en un par de semanas le espera una dulce condena: se nos casa. Grande Jaime. Otra visita del rodaje fue José Ramón Veraustegui. Jaime y él fundaron hace más de 15 años el Festival Independiente de Cortometrajes y Cine Alternativo de Benalmádena (el FiCCAB), como director y subdirector, respectivamente. Festival que fue cuna del primer taller de cine que impartí en la prisión de Alhaurín y que me abrió las puertas a cimentar este proyecto y hacerlo realidad. Sin la apuesta del FiCCAB, sin la apuesta de Jaime, nada de este proyecto hubiera visto la luz. Gracias a los dos.

 

Otro cameo de ayer fue el de Álvaro Carrero. Ya propuse a Álvaro para un rol de funcionario, pero problemas de agenda le apartó del proyecto, así que le propuse una aparición fugaz para tenerle en el metraje. Álvaro ha sido además compañero de Salva Reina ‘Chuki’, en piezas de Alfredo López, cortometrajes; teatro (‘Se ha “escribido” un crimen’ o ‘El sujeto que se convirtión en predicado’); o en innumerables espectáculos de monólogos . Aunque debo reconocer que donde más me impresionó fue en una pequeña pieza de Ignacio Nacho para ‘Escena Bruta’, junto a Virginia Muñoz: escalofriante.

Y volviendo a Chuki, ayer terminó su participación en la película con una de las escenas más bonitas de su personaje. Por lo que al terminarla había más de un miembro del equipo con la lagrimilla puesta. Chuki ha traído mucha luz, chispa y diversión al rodaje. Ha sido un privilegio trabajar con él. Gracias, Chuki. Isa tenía toda la razón: Juani es Chuki.

 

Nos quedan tres días para completar el rodaje y la sensación de nostalgia crece más tras cuatro semanas sin parar. El story board está tachado al 85% y me quedan escenas preciosas por rodar en estos tres días que restan. Así que este fin de semana nos toca descansar y coger fuerzas. Buenas noches, dulces príncipes.

El lunes más… 3, 2, 1…

Enrique García

P.D.: No puedo irme sin valorar y decir lo orgulloso que me siento del trabajo de Sergio Ucelay, mi auxiliar de dirección, que ha echado coraje para demostrar que en la vidad no hace falta solo aptiud… sino también actitud. Sobre todo ACTITUD. Y valorar a Maikel, que ha hecho de su trabajo de Jefe de Producción una roca en la que apoyar todos los vaivenes del rodaje. Gracias a los dos. Gracias por estar ahí. Gracias por vuestra actitud.

 

P.D.2: Con el error informático habéis salido ganando… Vaya tochazo extra que os habéis ahorrado.

 

Día 21. En el chabolo (III). La ceremonia del gin tonic.

2013 abril 5
por Enrique García

Otro día más en la oficina. Otro día más en las celdas. Otro día más encerrando a mis actores entre cuatro paredes para conversar, dormitar, discutir y, en definitiva, vivir. El alivio de no manejarnos con enormes grupos de figuración se ha cambiado por la logística de encontrar los ángulos necesarios para que el espacio esté al servicio de la historia. Hoy han vuelto a mandar los chicos, y son pocos los días que nos quedan para completar el rodaje, por lo que hoy me he despedido de las celdas del módulo 2 con ellos.

Bienvenidos (de nuevo) a la nave del misterio. ¿Creen en las casualidades? Voy a exponer algunas de ellas. Si tras el almuerzo de descanso, Héctor Medina, Chico García, Isa Sánchez y yo decidimos echar un café en la calle y nos encontramos con un autobús en la puerta de la prisión… ¿No podía tener otro nombre la empresa del propio autobús? Y si cruzamos la calle… ¿no podía tener otro nombre el bar donde nos echamos el cafelillo?

 

Hoy nos ha visitado Míchelo Toro, mi primer productor, gran amigo y, ante todo, primo (chupri). Juntos empezamos en serio con esto de los cortos  y me produjo mis tres primeros trabajos (el tercero ganó el premio al mejor corto de ficción en el IV Festival de Cine Español de Málaga). Míchelo dirige la Escuela de Fotografía APERTURA, fundada en 1995. Allí empecé a impartir cursos de Photoshop y de realización de cortometrajes, y gracias a él he conocido a muchos de mis mejores colaboradores y amigos (Ucelay, Castillo…). Todo empezó con él tomando unos tequilas en calle Beatas en 1998. ¿Os cuento una anécdota? En 1985 y 86, Míchelo aceptó una beca de estudios y cruzó el charco para estudiar en un instituto americano: en Flushing, Míchigan. ¿No es demasiada coincidencia? Gracias por ser y estar, Chupri.

También me ha visitado Paula, mi sobrina. Paula ha participado en varios trabajos míos, el corto que hice con Aníbal Soto ‘El Juego de Pedro’ y en el clip de Motel Caimán ‘La puerta de atrás’. Ahora es una prometedora fotógrafa a la que he secuestrado en mis últimos trabajos como foto fija. Gracias por tu cariño, Pau.

 

Otra visita de altura: el gran Biktor Kero. Biktor es uno de los talentos más potentes, creativos y prometedores del panorama malagueño… y más allá. Un arquitecto de la postproducción. Un artista con una sensibilidad única y una visión preciosista. El grupo de música Muse seleccionó el clip que él realizo como uno de los finalistas del concurso que organizaron a nivel mundial. Pero yo tengo que reconocer mi especial debilidad por el clip ‘Té y desilusión’, de Santos de Goma, donde encuentro más de una cara conocida y camuflada (¿a ver quién encuentra a la primera a Héctor Medina?). De Biktor guardo un cariñoso recuerdo navideño y maratoniano a golpe de pizza y etalonado milagroso para una mala bestia. Gracias eternas, Biktor. Además de artista eres un tío honesto y generoso, y eso te hace más grande.

Biktor a llegado cuando finiquitábamos una de las secuencias a la que más cariño y respeto le teníamos en el plan de rodaje: la del gin tonic. Esta secuencia define a nuestro protagonista. Esperemos que entre el currazo interpretativo de Chico y la presencia de Héctor, nos quede una secuencia chula.

Mañana rodamos nuestro último sábado.

El lunes comienza la cuenta atrás: 3-2-1… ¡Míchigan!

Enrique García

Día 20. En el chabolo (II). Operación Potito.

2013 abril 4
por Enrique García

Vigésimo día de rodaje y segundo en el chabolo (la celda). Este fenomenal espacio creado por Adrián, Silvia, Lorena, Corinne y Fran son nuestro plató para los días que nos quedan de rodaje. Ya tenemos finalizados casi tres cuartos de película y principalmente quedan las escenas de los personajes en su reclusión. Aunque todavia nos quedan secuencias de figuración tanto femenina, como masculina.

Hoy nos ha visitado Joaquín Núñez, ‘Guachi’, nuestro flamante Goya al mejor revelación por la fenomenal ‘Grupo 7′, de Alberto Rodríguez. Comenzamos con él la próxima semana y venía a hacer la prueba de vestuario. Sin comerlo, ni beberlo, me he dado cuenta de que tenemos a medio Grupo 7 en la película, tras la aportación de José Manuel Poga. También ha sido el último día de rodaje de Homero Rodríguez (a la derecha). El gran Homero. Su imagen no ha pasado desapercibida desde que saltó caracterizado al set. Todos han alucinado con su pinta, su vestuario, su actitud. Era divertido ver al equipo fantasear el porqué el tiempo se ha detenido para él y sobre todo cuál era su delito. Nada bonito suponíamos. Ha sido un placer tener a Homero en el rodaje.

Empezamos la secuencia con el momento potito. Qué complicado es encontrar un sabor a gusto para el pobre actor encargado de sacar a la luz el interior de sus tripas: desde un potito sabor frutas, a una coles gratinadas (petición del actor… del catering… en serio). La cuestión es que un par de secuencias más y no hubiera hecho falta inventar texturas artificiales.

Otro sustazo, tropezarse con Marta Pavón, del equipo de producción. Solo los que la vimos en la sala de maquillaje conseguimos no asustarnos al ver el apaño que le hicieron nuestras chicas de maquillaje.

Y para finalizar una intensa jornada de rodaje, el momento más bonito del día: llamar urgentemente a Nuria Arredondo, mi imprescindible Ayudante de Dirección, y descubrirle la fiesta de cumpleaños organizada por el equipo del rodaje.

Qué momento más hermoso. Somos un equipo y es así como se hacen las cosas bonitas, con cariño y compañerismo. Feliz cumpleaños, Nuria, guapísima. Gracias, equipo. Sois maravillosos.

Mañana más, a por el día 21… ¿Imaginais que pasaría si hubieran 300 días más de rodaje?

Enrique García

Día 19. En el chabolo (I)

2013 abril 4
por Enrique García

Y llegó el día de encerrarnos en la celda. En argot, el chabolo. El día planteaba la última secuencia de Aníbal Soto (Actor al que adoro. Hemos trabajado tres veces antes y siempre nos hemos entendido a la maravilla. Con la peli, nada a cambiado). Y, sobre todo, gran parte de las escenas entre Chico García y Salva Reina ‘Chuki’.

Por fin, Chuki y yo ibamos a trabajar con un texto extenso, en la intimidad de la celda. Y por fin he visto a mis dos actores interpretar a los dos compañeros de chabolo. Nunca antes había trabajado con Chuki y ha sido una maravilla verle tras la cámara currándose el texto, improvisando con chispa e ingenio y robando toda la atención con sus ojos claros. Unos ojos capaces de transmitir picardía, vulnerabilidad, dureza y humor. Dos actores tan distintos como Chico y Chuki han congeniado perfectamente ante la cámara. Previamente, habían coincidido en ‘Yachichu’, un cortometraje de Fernando Ruiz que ví por primera vez el día que conocí a Chico, en la primera edición de Alhaurín en Corto, organizado por la Asociación Arrabal dentro de la prisión. ¿Premonición?

Hoy ha sido un día muy grande. Hemos entrado en la celda que soñé y dibujé. La celda que le propuse hacer a Adrián Bachiller, mi director de arte; secundado por “la siempre al quite con una preciosa sonrisa en los labios” Silvia Pintor, Lorena Cruces y Corinne Rubio, mi imprescindible ‘Baúl de las Niñas’. De Lorena y de Corinne solo puedo decir que no es sólo arte y gusto lo que hay dentro del Baúl: hay amor, responsabilidad y mucho, mucho trabajo de dos chicas que se echan a la espalda sin rechistar el trabajo más duro. Que orgullo de equipo, Adri (¿Eh, Jenny?).  Y no puedo dejar fuera el duro trabajo de Fran ‘Colombia’, el auxiliar que nos ha dado todas las claves para que cada accesorio de la peli, sea de verdad.

Me he quedado con la boca abierta al estar dentro, por el espacio que han recreado. Pero no es que yo solo haya alucinado, es que era para ver la cara de Chico García cuando se ha visto dentro. Boquiabierto, mirando y estudiando el espacio. El dejavù ha sido contínuo durante todo el día. La peor parte del día, el accidente sufrido por Adri con tres puntos incluidos (un triple en toda regla). La jornada terminó con un sincero y lleno de admiración aplauso de todo el equipo a su departamento. Muchas horas, más trabajo, infinita dedicación. ¡Felicidades, Arte!

Y me despido presentando a mi equipo de maquillaje y peluquería. Elvira López y Lulú Pérez son las resposables de cada departamento, aunque trabajan codo con codo la una con la otra. Es espectacular la forma en la que han afrontado cada peculiaridad de los personajes, cada look, cada peinado, tatuaje…

Conozco a Elvira y a Lulú desde el 2010, cuando les propuse trabajar en dos vídeoclips para la formación malagueña Motel Caimán (‘Dormirán’ y ‘Contar Conmigo’) y volvimos a repetir en el clip de Karkoma ’2.000 rieles & 4perras’. Y siempre me hacen la misma pregunta: “¿Hay que traer más sangre?”. Profesionalidad, arte, disciplina, riesgo, pasión, creatividad, entereza y elegancia son algunos de los adjetivos que merecen su trabajo. Y yo me siento orgulloso de poder tenerlas en mi primera película, tras tantos trabajos maratonianos y apasionados. La Escuela de Peluquería Antonio Eloy nos ha facilitado el tener auxiliares. Entre los fijos del equipo están Isa y Samu. Verlos cada mañana con esa estimulante sonrisa de oreja a oreja dispuestos a disfrutar de cada jornada, de cada personaje, de cada momento, me hace sentir orgulloso del equipo que conforman. Así estoy seguro que mis personajes lucen como deben de lucir, con carácter y personalidad. Brillando.

Y para terminar con la dosis diaria de historias extrañas hoy señalo la historia del “escorpión del desierto”, un tatuaje que uno de los protagonistas de la película  descubre. El diseño de ese escorpión estuvo entre 19 propuestas más ofrecidas por Lulú y Elvira. Así que el que escogí (favorito de Lulú) fue el utilizado. Pues bien, Melani, nuestra meritoria de dirección, se extrañó al verlo. Dicho diseño fue creado por su padre y tanto él como ella lo llevan en el tobillo y en el empeine del pie. Y nos lo ha enseñado. Y nosotros, de nuevo, boquiabiertos.

Mañana vamos a por la veintena…

Enrique García

P.D.: Hoy me han visitado dos amigos, dos hermanos, los mellis. Rafa y Pepe. Dos compañeros de los tiempos del instituto Picasso con los que he mantenido una estupenda amistad y con los que he disfrutado de salidas, fútbol, cine y de la vida. Hace años Rafa me contó una historia de su trabajo y me mencionó una frase que me pareció típica de un western: “Te daba por muerto, Carmona”. Le dije que la emplearía en el siguiente corto que rodara. Y lo hice. Pero no fue sólo eso, bauticé al personaje de Héctor Medina con ese apellido y el nombre completo de Rafa: Rafael Jesús Carmona Pérez. Un homenaje en toda regla. Hoy nos hemos fotografiado con Sergio Ucelay, mi auxiliar de dirección. Todavía recuerdo la sesión de ‘La Cosa’, de John Carpenter, que nos pegamos con el proyector los cuatro en mi piso de la Merced , con susto incluído a Pepe en el momento de los test. Y ahí seguimos.

Día 18. Hoy hay lentejas, o las tomas… Adiós, tío Jess.

2013 abril 3
por Enrique García

Bienvenidos a la nave del misterio. Día intenso de acción, balones de fútbol, figuración, comedores, lentejas y expedientes equis. Comenzamos con una secuencia relativamente fácil con mucha figuración masculina, pero los hados de la improvisación empezaron a jugar a la contra con pequeños detalles técnicos que nos dificultaron unos minutos la grabación. Nada que no se solucione con un poco de tiempo… cuando se tiene. Es más peligroso ver el efecto de una sala de internos cuando ven un balón de fútbol al alcance de sus piés.

Continuamos con mi llamada secuencia ‘De Palma’. Uno de los pocos momentos de la película en las que, cuando escribía el guión con Isa Sánchez, me imaginaba diciéndole al maestro de New Jersey: “Señor De Palma, voy a tratar de dirigir esta secuencia de suspense como usted lo haría”. Y en la que también me imaginaba su respuesta: “No la cagues, piltrafilla”. Y es que no espero otro halago mejor de un director que cuando le preguntaban en los 70 si copiaba a Hitchcock, respondía: “Yo no le copio, le mejoro”. Eso es tenerlos bien grande, Mr. De Palma.

Y continuamos con la cola de la cocina. Con el cucharón de las lentejas. Pocas veces se ha visto un plato de este guiso en pantalla grande. Lentejas y yogurt. Este momento de la historia nace de una anécdota que me contó Estévez, un amigo de Alhaurín. Le había llamada para una figuración a última hora, pero él llegó antes y vio la escena junto a mí en el combo y sonreía. “Eso me suena”. Ya te digo. Es peligroso contarme una anécdota, porque como me haga gracia, la meto en la historia.

Esta secuencia protagonizada por Rafa Castillo-Romero y Chico García, era la última de Rafa. Para mí ha sido un regalo, un placer, unos días de completa felicidad tener a Rafa ante la cámara. Rodamos juntos en el 2008 y se ha hecho rogar el reencuentro, pero es que ha merecido tanto la pena. Isa Sánchez, mi guionista, me recordaba felizmente que el primer corto que rodó lo hizo con Rafa, y es que esta es otra más de las anédoctas de coincidencias felices que han surgido en el rodaje. Gracias, Rafa por ser tan generoso, tan divertido, tan disciplinado y tan buen compañero. Te prometo sacarte más guapete en lo próximo que hagamos juntos… o no. Depende de lo que me propongas… (guiño).

Vuelvo a citar a Estévez como uno de los cameillos de la peli. Él había participado fugazmente en uno de los cortos que hice y me hacía ilusión que compartiera plano con Carmona, personaje que le debe mucho a Estévez. También realizaron apariciones como figurantes varios amigos. El grupo Karkoma, que aparecerá en la banda sonora, nos visitó al set, y rápido y veloz los coloqué de fondo entre una conversación entre Chico y Héctor. Me salen un poco fuera de foco, pero yo ya sé que los tengo. Que están ahí apoyando. Otro amigo que me visitó y calcé como figurante es el GRAN Mariano Santiago, amigo que conocí en 1992 en ‘Resultados’, un periódico deportivo malagueño que duró seis números. El periódico duró poco, pero nuestra amistad prosigue hasta estos días. Hombre de fútbol, hombre del Málaga, no conozco a nadie que sepa tanto de la historia del club de La Rosaleda y hable con tanta pasión de los colores de la tierra (bueno, junto a mi padre). Volvimos a coincidir en ‘Vecinos’, de Diario SUR, y luego fue Jefe de Prensa del Málaga C.F. Este club puede sentirse orgulloso de haber cobijado a un malaguista con un corazón que no le cabe en el pecho. Grande, Mariano.

Y otros cameos del día han sido el de Enrique Bentabol, el ilustrador de la peli; y Juan Antonio Gálvez Postigo, “Niño Juaneque”. Juaneque es un cantaor de flamenco que quería que me hiciera un cameillo entonando una coplilla y me sugirió una estrofa que entonaba ‘El Piyayo’, insigne cantaor malagueño de principios del siglo XX que estuvo preso en la prisión donde estamos rodando. Bien. Empezamos el Expediente X. Y os advierto: esto que voy a contar es completamente cierto, con muchísimos testigos. Cuando ensayamos por cámara el momento en que Juaneque entonaba la estrofa de ‘El Piyayo’, los azulejos de una sala puestos desde hace décadas en una sala aguantando y en una prisión abandonada, en una sala donde llevábamos todo el día sin incidentes, empezaron a hincharse y desquebrajarse. Gritos del departamento de peluquería, maquillaje y vestuario nos alertaron y producción retiró a las personas ubicadas junto a esta pared. No había pasado nada en todo el día y el sonido de agrietearse y de ruptura sonó durante un par de minutos. Luego en casa, revisé la foto que saqué de Juaneque y del resto del rodaje. La de Juaneque es la única que tiene como una especie de velo en la boca. Y yo con los pelos como escarpias. Yo no sé si “la verdad está ahí afuera”, pero los que estamos dentro estamos acongojados. Algún día dedicaré solo un post a las “extrañas coincidencias de este rodaje”.

Y despido este post presentando al equipo de vestuario: Camer Acosta y Mamen Hilario. Dos luchadoras con una maratón durante toda la preproducción y el rodaje. Su tarea ha sidoestir a 45 personajes y a 300 figurantes, asignando estilos, colores, formas; durante todo un año, con sus estaciones, sus peculiaridades, sus racords durante tanto cambio estival, sus horarios. Me siento un privilegiado de ver la responsabilidad y coraje con el que Carmen y Mamen se han enfrentado a este dificilísimo proyecto en que han lididado con difíciles horarios, marcados tiempos y prendas que se escapan solas de la cárcel, que quieren ser libre. La tenacidad de Carmen desde la preproducción y el coraje de Mamen durante el rodaje, me despierta un sentimiento de orgullo que se incrementa cada vez que veo a mis protagonistas entrar en el set con su vestuario pertinente. Gracias, Carmen. Gracias, Mamen.

Hoy, más… ¡al chabolo!

Enrique García

P.D.: Ayer falleció Jesús Franco. Un director que amaba el cine y que luchó con Orson Welles, con Klaus Kinski, con Christopher Lee…  La banda sonora de ‘Jackie Brown’, de mi idolatrado Tarantino le homenajeaba con el tema “The Lions and the Cucumber”, de The Vampires’ Sound Incorporation para ‘Vampyre Lesbos’. No lo conocí personalmente, pero sí a su obra y a algunos de sus amigos que trabajaron con él. A Pedro Temboury, a Alfredo López… Pero me viene especialmente a la cabeza Kike Mesa, amigo del tío Jess en momentos buenos y difíciles, y autor de un documental sobre Jesús Franco de obligada recuperación. Mi más sentido pésame, Kike. Descanse en paz, señor Franco.

Día 17. Comedores, economato, cafelito y tabaco.

2013 abril 2
por Enrique García

Estamos contando una historia que transcurre sobre la rutina y el día a día más ordinario. Pero el día a día de un rodaje es lo que uno quiera, menos algo ordinario. Tras un arranque difícil el equipo se ha enfrentado con profesionalidad a una jornada que ha acabado felizmente y con el tiempo necesario para contar lo que queremos contar sin prisas. Si algo ha quedado demostrado es que hasta las secuencias más sencillas dependen de que los hados del día (o ambulancias varias) nos permitan saltar de una secuencia a otra sin riesgo y mayores incidentes.

Secuencias de diálogo íntimo en una cabina telefónica, de desayunos entre desconocidos (para mí, menos, gracias, Eduardo), de salas de día, de economatos… Secuencias que a priori parecen sencillas pero que pueden convertirse en un mundo por los más nímios elementos imprevistos. Pero en definitiva, bien por mis chicos. Están por la película y por la historia. Y la ilusión y el cariño que brindan al proyecto está fuera de cualquier contratiempo. Gracias.

Hoy os presento al equipo encargado de que los actores suenen con toda su fuerza y brillo, enfrentándose a las ambulancias, lluvias repicateadoras, ecos varios, motos sin escape y helicópteros que tratan de capturar instantáneas robadas del rodaje (esto último es broma). Ronky Rodríguez y Antonio Sánchez, microfonista y sonido directo. Dos profesionales que han demostrado estar por el proyecto cuando el rodaje y la vida se han puesto de espaldas. Jamás olvidaré la fuerza y concentración de Ronky, pendiente entre plano y plano al teléfono, en uno de los días más difíciles de su vida y trabajando con coraje y humildad. Ronky es de esas personas que crean buen ambiente, con mucho cariño y respeto, y demostrando en los descansos su destreza con el cubo de rubik o despistándonos a los que llevamos los cascos puestos con el efecto “gota de caverna”. Compañero cuidadoso, ingenioso y querido por todo el equipo. Las manos más frías del set a la hora de poner una petaca. Los actores le temen… y eso que él avisa. ¿Y Antonio? Ya habíamos coincidido en trabajos previos y ya me fascinaba su seriedad y responsabilidad con su puesto. Cuando finalmente entró como resposable del sonido directo, solo pudimos darnos un abrazo de fe y agradecimiento, porque pese a su juventud y ser su primer largo, ha demostrado con cada trabajo previo que es el técnico de sonido más serio y comprometido que he conocido. Es nuestro primer largo juntos, pero haberlo tenido en trabajos previos me da una confianza tan grande como las ganas de aprender, con humildad y coraje. Como los grandes. No puedo terminar sin citar una de sus frases fetiche: “Esto como mínimo va a sonar perfecto”. Gracias, equipo de sonido.

Ayer, uno de abril, fue un día muy especial para mí. Hizo 22 años que comencé a salir con quién hoy es mi esposa y madre de mis tres hijas. En las duras y las maduras. Y yo en el talego, vaya tela… Gracias Inma. Te quiero.

Hoy, más.

Enrique García

P.D.: Un fuerte abrazo, Jose. Recupérate. Este es nuestro barco. A por todas.

P.D.2: Gracias, Nuria. Gracias, Sergio.

Días 14, 15 y 16. Nubes, sol, intimidad y descanso

2013 marzo 29
por Enrique García

Esta ausencia bloguera provocada por la fuerza del sprint final antes del primer (y único) gran descanso (Semana Santero) del rodaje hasta el próximo lunes viene precedida de tres jornadas maratonianas en las que escenas muy duras y emotivas, agresivas o tensas se ha mezclados con otras muy felices y muy íntimas. Hay momentos en los que uno piensa que todo le sale al revés, pero para eso está el equipo, para ayudarte a verlo al derecho cuando tú no lo haces.

La jornada 14 comenzó con unas escenas muy tremendas, de mucha lágrima. Era una jornada completa de trabajo con el reparto femenino, y tras los llantos ellas iban a vivir momentos de tensión, de rutina y de alegría. Gracias chicas por dar tanta vida y tanto carácter. Con los pequeños gestos, con vuestras frases más cotidianas, con vuestra verdad, con vuestra generosidad la una con la otra, con vuestro cariño. No sois una pandilla, sois unas estupendas compañeras y unas personas maravillosas. Si una se cae, las otras las agarran.

Tengo que resaltar mi especial debilidad por Elena Casanueva. La vi en una actuación de ‘Escena Bruta’ rapeando con su alterego Eskarnia y me fascinó la fuerza que tiene su mirada y su presencia. Qué regalo tenerla.

La jornada 15 presentamos el personaje de Virginia Muñoz y volvíamos a tener otra jornada de compañeras.

Continuamos rodando escenas entre internas y funcionarias. Y, precisamente, en una dramática escena (quizás la más dramática de la película) tuvimos una sorpresa inesperada en el combo: una enorme polilla que volaba sobre nuestras cabezas para pararse junto al monitor. Antonio Sánchez, el técnico de sonido decía “dejadla, una polilla significa ‘dinero’”. Cuando se paró, vimos que las alas eran de color de oro. Y todos mirándonos, perplejos. ¿Deberíamos meter en los ciegos?

 

Otra estupenda visita fue la de Enrique Bentabol, cinéfilo empedernido, amigo y excelente dibujante que he convertido en las manos de uno de mis protagonistas, y que nos deja boquiabiertos con cada trabajo que nos presenta. Muchas gracias por tu amabilidad y pasión, tocayo.

Y dos detalles bonitos de la jornada: 1.- Ensayar con mis dos Virginias una de las escenas más fresquitas y divertidas de la película. ¡Qué recuerdos tan bonito de los ensayos para ‘Elena & Rebeca’! Y 2.- Leer de casualidad la libreta de la escuela de apoyo de Chari, el personaje interpretado por Olalla Hernández, y descubrir una preciosa y graciosísima carta de amor a su novio en la ficción Juani. ¡Qué arte tienes, Olalla!

Esta jornada ha sido la última de Mariché López y Laura Baena. Gracias. Mil gracias. Desde que entrásteis por la puerta de Arrabal para el casting derrochábais arte, frescura, cariño y generosidad. Y todo eso no solo no ha desaparecido, sino que se ha convertido en entusiasmo y devoción por el proyecto. Me emociono de recordaros buscando el que vuestras compañeras luzcan y disfrutando de cada segundo que aparecéis. No sois secundarias, sois las que dan verdad a mi historia.

Jornada 16.  Estamos a punto de disfrutar del merecido descanso tras casi tres semanas sin parar.

¿Y la actitud del equipo? ¿Pero como me voy a quejar cuando mi script se pone a cantar flamenco y hacemos corro alrededor de ella; o cuando mi segunda de dirección (la grandísima Nuria Arredondo) trabaja con una sonrisa que contagia y una baile que nos enamora? Qué maravilla de equipo.

Jornada complicada y difícil en aislamiento. Último día de Olalla. Y todos emocionados, porque su Chari ha traído mucha frescura, mucha pasión y mucho barrio al plató. Olalla era Chari desde que pronunció la primera palabra en el casting y ha sido precioso trabajar con ella. Me quedo con su Chari que merece película propia: ‘Yo soy la Chari’.

Y finalmente nos enfrentamos a una de las escenas delicadas del rodaje. Las comunicaciones íntimas. Los vis a vis. Hoy hemos podido disfrutar del tiempo y la dedicación que una escena de diálogo complicado se merecía. Gracias a mis dos protagonistas y a mi equipo de rodaje por hacer tan bonita y tan profesional éstas secuencias. Gracias DeMorata, por dar emoción a una escena tan difícil. Gracias por tantas jornadas en las que arrugas el corazón de todos los que estamos con los cascos tras el combo. Gracias, Virginia.

Jornada completada. Nos vamos de puente. Pero antes, un espontáneo encuentro de algunos miembros del equipo que nos sentamos a celebrar el esfuerzo y las cosas bonitas que estamos viviendo. Así, sí.

El lunes, más.

Enrique García