Son las 12.33. Según mi reloj, porque todos los compañeros periodistas están mirando sus relojes para anotar la hora. Y pocos coincidimos. Pero es que la hora de llegada no es un detalle baladí. Hacemos cálculos y nos percatamos de que hemos llegado entre 8 y 10 minutos antes de lo previsto.
Realmente, el viaje entre Córdoba y Málaga ha sido rápido, muy rápido. Unos 50 minutos. Los pasajeros nos acordamos de las dos horas y cuarto que hemos tardado en autobús en el mismo recorrido. No hay punto de comparación. La sensación general de los pasajeros es: ¿pero ya estamos aquí? La megafonía nos recuerda que estamos entrando a la estación María Zambrano. Los medios de comunicación buscamos la mejor posición para salir del tren. Ahora nos queda cubrir las palabras de Zapatero y de la ministra. Y después, una tarde de trabajo. Sé que no es lo mismo que vivirlo en directo, pero en estas imágenes se puede ver la entrada del AVE en la estación.

