Libro ´Hablando de Ronda…`

    

 

 

 
 

 

 Amigos: Este es un artículo aparecido en SUR(edición impresa) el pasado 3 de mayo.

Se refiere a mi libro `Hablando de Ronda…´que, si os parfece bien, podéis adquirir por Internet en editorial Vértice (( e-mail info@editorialvertice.com). Tfnos.952 040480-)

o librería Agapea( www.agapea.com), en ambos casos escribiendo el título del libro o mi nombre y apellidos(José Becerra Gómez). Lo recibiréis en casa. También está en venta  en         en LIbreía Luces de Málaga o Librería Dumas de Ronda.

CULTURA Y ESPECTÁCULOS
> > José Becerra acerca en un libro el pasado y el presente de Ronda
> > El autor malagueño reivindica el papel de la Serranía a través de sus
> > artículos sobre su historia, costumbres y patrimonio
> >> > Incluye referencias a monumentos, restos arqueológicos, lugares
> > pintorescos y personajes
> > Monumentos históricos, callejuelas «intrincadas con resabios de palacetes
> > solariegos», ermitas, murallas antiguas plazas recoletas, museos y
> > «vestigios de antiquísimas civilizaciones», como las ruinas romanas de
> > Acinipo, los Baños Árabes o Casa del Rey Moro, la Alameda del Tajo y la
> > «plácida placita» con la Fuente de los Ocho Caños. Para José Becerra,
> > Ronda «encandila corazones». Ya le ocurrió a Ernest Hemingway, Orson
> > Welles o Rilke. Por eso ahora Becerra quiere reivindicar ese patrimonio,
> > sus costumbres y tradiciones bajo el título ‘Hablando de Ronda’, una
> > recopilación de artículos publicados en su mayoría en SUR con la que el
> > autor malagueño pretende «acercar al lector a la realidad cambiante de
> > Ronda y la Serranía». Ahora que la Ciudad del Tajo aspira a ser declarada
> > Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, Becerra pensó que era un buen
> > momento para proclamar sus bondades. Se lo propuso a la editorial
> > malagueña Vértice y el proyecto echó a andar.
> > «Se trata de escritos breves como resultado de una inmersión en aquellos
> > aspectos de Ronda y la Serranía que en su momento suscitaron mi interés y
> > que no dudé en poner negro sobre blanco», explica el propio autor en
> > referencia a todas esas costumbres, paisajes, monumentos, «personajes y
> > personajillos que por aquí deambularon», «historia próxima y lejana», «el
> > pasado y las huellas de los primeros pobladores», cuevas, restos
> > arqueológicos (el Gato y la Pileta de Benaoján), fiestas y celebraciones
> > populares; flora y fauna, o lugares y hoteles pintorescos.
> > No falta la gastronomía
> > Sin olvidar, la industria artesanal que tienen como materia prima la carne
> > del cerdo; el vino y el queso; los bandoleros y contrabandistas célebres
> > de la zona; o los ayuntamientos y alcaldes peculiares. Y, por supuesto, la
> > gastronomía propia de la región: conejo al ajillo, chivo lechal, tortilla
> > de espárragos silvestres, lomo y morcillas fritos o las compotas de
> > membrillos, como recuerda José Becerra.
> > A su juicio, la comarca de Ronda ha padecido «una marginación extrema
> > durante muchos años». «Una población campesina que cimentó el sustento en
> > la agricultura y muy escasamente en la industria se vio abocada en los
> > años 50 y 60 a una emigración masiva a ciudades norteñas centroeuropeas.
> > Una sangría humana que por fuerza dejó profundas cicatrices en el panorama
> > social de la zona», considera José Becerra, que trata de argumentar en
> > ‘Hablando de Ronda’ que «el pasado oscuro no ha sido óbice para la
> > espléndida realidad actual». En este sentido, el autor hace hincapié «en
> > lo que fue y en lo que la actualidad se desprende a tenor de su proyecto
> > de futuro».

Un hotelito con encanto: La Dehesilla de Benaoján.

 

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Foto: Recepción del hotel

 

Un hotelito con encanto: “La Dehesilla” de Benaoján.

 

José Becerra

 

En la Serranía de Ronda, siempre evocadora, magnífica por un  paisaje tan impactante como atrayente, cargada de tradiciones, leyendas e historia, única por sus monumentos naturales, el fenómeno tenía que surgir rodado. Los pueblos, sus pueblos blancos, que padecieron atraso y decadencia, las más de las veces por dejadez de las administraciones públicas y ceguera de los políticos en el poder, y otras veces por momentos de general decaimiento común a los años de posguerra y posteriores (emigración masiva, abandono de la ancestral economía agraria, ausencia de tejido industrial de alcance…) vieron, en los años más recientes, una tabla de salvación en el turismo rural. Con una economía con viento en popa, los habitantes de ciudades cercanas que habían descubierto el placer de los viajes y las excursiones hacia tierras del interior de la provincia tenía por fuerza que toparse con el hechizo de la Serranía.

  Lo entrevieron algunas familias que poseían pequeñas explotaciones agrarias abandonadas con casas derruidas, y echando mano de la imaginación remozaron fincas, adecentaron casas o las construyeron de nueva planta e iniciaron un negocio que hoy por hoy, sin ser espectacularmente remunerativo da trabajo a muchas familias, inaugurando un nuevo perfil de empresas hasta el momento ausentes del territorio. Molinos de aceite y harina  se  transformaron en acogedores hoteles, casas de apero de labranza despuntaron  como agradable  instalaciones hosteleras, antiguas ermitas se revistieron con las cualidades de un albergue… Lo tuvieron fácil. Había que invertir, sí, pero la aceptación la tenía aseguradora, porque emergían en medio de un paisaje envolvente único y teniendo como fondo a veces, marcos tan sugestivamente asombrosos como la cueva del Gato, en el caso de Benaoján.

   En este pueblo chacinero por excelencia dirigen desde  meses atrás Antonio Cabrera y Rosabel Heras el coquetón hotel rural La Dehesilla. Ambos jóvenes, dando muestras de un buen hacer empresarial de carácter familiar, inauguraron las instalaciones en uno de los lugares emblemáticos del pueblo: La dehesilla, antiguamente prolífica en viñedos, higueras y chumberas y, lo que es más importante, a dos pasos de la celebérrima cueva del Gato, prodigio de piedra y aguas con que la Naturaleza quiso premiar a un entorno de por sí sumamente  placentero a los sentidos. En las cercanías se desliza el río Guadiaro, que si en verano se torna raquítico, en los meses de lluvias adquiere nuevos ímpetus y corre valentón entre adelfas y mimbreras, aguas abajo, después de recibir el aporte de la vía fluvial hermano, el Genal.

   El telón de fondo no podía ser más sugestivo. Sierras abruptas, montículos escarpados, caprichos de la Naturaleza plasmado en el felino de piedra, delicioso charco azul a sus pies formado por el río Gaudares o Campobuche en el que desagua  después de atravesar las galerías imponentes y misteriosas de una gruta que fuera en la antigüedad hábitat y santuario de antepasados prehistóricos. La belleza del lugar, la tranquilidad reinante, el contacto perenne con la naturaleza en su estado puro están asegurados.

  Dotado con todos los detalles que hacen grata la estancia –jardines, actividades deportivas y culturales, hilo musical para crear un ambiente relajado a tono con la campiña circundante, confortables habitaciones, salón de audiovisuales…- el hotelito quiere servir, según palabras de Antonio, el descanso del visitante y un ambiente netamente familiar. Consiguieron ambas cosas y eso les prestigia.

Le atenderán en el teléfono: 952 11 45 18  E-mail: info@hoteldehesilla.com

 

  

Universitarios en Marcadona

 

 

 

 Mercadona ofrece trabajo a universitarios malagueños
 
 

 

 

No les hacen ascos. Detrás de la oferta de trabajo de Mercadona (50 puestos) para la temporada de verano se han apuntado en Málaga alrededor de 200 universitarios.

Cifran su esperanza en conseguir un puesto como cajero, limpiadora o reposición de artículos, que les ayude a remontar económicamente el próximo curso. Sin que se le caigan los anillos.

Puede que mañana dirijan una empresa, trabajen en un bufete, o enseñen matemáticas en un centro escolar, pero hoy se dan con un canto en los dientes por entra en la gran empresa de don Juan Roig ( por cierto la única en el ámbito nacional que sigue ofreciendo trabajo a pesar de los chuzos de puntas que están cayendo sobre el tejido empresarial) aceptando el que le concedan por muy humilde y  efímero  que sea.

Así están las cosas aquí y ahora. Por cierto, que no sería mala idea que empresarios y políticos preguntaran al industrial valenciano cómo diablos lo hace para que su nave siga con viento en popa y a toda vela, sin asomo de desfallecer, mientras otras naufragan en la travesía.

 

 

Unicaja

Unicaja y fusiones

 

Unicaja y su cabeza más visible, Braulio Medel, están recibiendo en los últimos días  una desaforada presión del Gobierno para que, después de fusionarse con Caja Españ- Duero,  haga lo propio con otras tres cajas. Se resiste Medel y los ahorradores de la caja malagueña nos preguntamos si  tendrá que pasar por las horcas caudinas muy a su pesar, porque las fusiones que se le vienen imponiendo no parecen que sean de su agrado.

Habría que decir que tampoco lo es, y me consta, para los innumerables   jubilados   malagueños que le confiamos nuestros ahorros de toda una vida y que hablamos largo y tendido sobre el tema. En parte, somos los mismos que décadas atrás depositamos total confianza a la antigua Caja de Ronda, la misma que hizo un servicio tan impagable como imperecedero en el terreno de lo económico y  social cuando comandaba la institución don Juan de la Rosa, tan vinculado a la ciudad del Tajo.

A algunos, entre los que me cuento, no nos llega la camisa al cuello. Medel ha dado muestras de saber conducir siempre a buen puerto la nave de Unicaja. Ha sabido sortear dificultades y tropiezos incluso enfrentándose al gobernador del Banco de España cuando la ocasión lo requería. Ahora esperamos que siga haciéndolo ante el Gobierno.

Sr. Medel: usted lo sabe mejor que nadie: en un cesto, si hay una manzana podrida acabará pudriendo el resto. Confiamos en su firmeza y  buen criterio para soslayar fusiones con cajas que puedieran acarrearnos problemas serios.

 

Senado

Tragedia social

 

No se trata de un tema del que resulte, ni mucho menos, grato hablar. Sin embargo, es algo que se está contactando en la ciudad y en la provincia y no puede uno dejar de pensar en la relación que puede haber con las dificultades económicas y la tragedia social que vivimos, cuyos resultados también  vemos en los desahucios que cada vez son más frecuentes-

 

Pienso que  sucesos que con gran  virulencia socavaron mi sentir en los años de  niñez sin que mediera  ninguna relación con sus protagonistas,  fueron por un lado contemplar un desahucio por la fuerza y de otro oír los pormenores de suicidios perpetrados.

 

Creo que no olvidaré cómo gente enviada por la justicia sacaba a empellones de su hogar  a una familia –niños aterrados incluidos – y de mala manera los enseres, que se amontonaban en la calle. Más me impactaron escuchar el relato de los suicidios. Ahorcamiento y las vías del tren eran los modos recurrentes en la Serranía.

 

En los últimos años sabemos que en Málaga una persona cada dos días elige quitarse la vida de manera violenta. En 2011, nada menos que 172 malagueños  optaron por esta drástica decisión. Detrás,  una amalgama de motivos,  acelerados quizás  por el devenir económico: desahucios, enfermedad,  depresión, soledad, desarraigo,  carencia de empleo, drogas… Un aldabonazo a la conciencia social que no puede permanecer sorda

Ronda defiende sus juzgados

Ronda defiende sus juzgados   

 

La competencia territorial de los juzgados obedece a la necesidad de situarse en un territorio bien determinado con un objetivo bien delimitado: acercar la justicia, o sea el tribunal correspondiente,  a la población que por una u otras causas la demanda.

Es la norma hasta ahora  válida y con la proximidad  se persigue que los administrados no tengan dificultades o perjuicios que  puedan acarrearles la distancia de los lugares en los que deban celebrarse las causas judiciales. 

La directriz de este precepto es que no decaiga el derecho constitucional que cada uno tiene a defenderse.

Esta es la razón por la que en Ronda desde la alcaldesa,  María dela Paz Fernández, hasta todos los estamentos (entidades y corporaciones) se movilizan en estos días ante la incertidumbre de que, por una propuesta de agrupación de juzgados por parte  del  Consejo General del Poder Judicial Ronda deje de ser cabeza de partido.

Es lo se defiende a ultranza teniendo en cuenta las deficientes comunicaciones de la comarca y los problemas que de seguro podrían acarrearse,   tanto  a los rondeños como  a la docena de pueblos dela Serranía, amén de otras poblaciones gaditanas.

 

 

Bankia

 

 

Un titular que apareció días atrás en el diario alemán Der Spiegel da mucho que pensar sobre todo a los pequeños ahorradores que tienen no la mosca sino un mosquitero detrás de la oreja. Lo que dice es tan desazonador como que “El Bundensbank no tiene ni idea de que está pasando en los bancos españoles”.

Y lo que está sucediendo es que en el suelo patrio el desaguisado en el sector (el gobernador del Banco de España mirando para otro lado) es mayúsculo. El vulgo  ha empezado a desconfiar de las fusiones bancarias, sobre todo viendo lo ocurrido con Bankia. Absorber una entidad financiera con problemas puede resultar a veces como ocurre con una manzana podrida: el saco en donde se apila el fruto puede resultar podrido del todo.

Ahora Bankia acaba de ser nacionalizada. Se ha ido Rato, pero con una remuneración astronómica. Lo que cabría esperar es que salgan de él y del resto de las entidades financieras del país tanto los políticos como los sindicalistas, que flaco favor les hacen

Fraile

 

No son maneras. Aunque le asista toda la razón del mundo, esa afirmación de no irse de la asamblea de Unicaja “porque no me da la gana” deja mucho que desear democráticamente hablando.

Juan Fraile, que ocupó en su día los cargos de alcalde en Ronda y presidente de la Diputación de Málaga dejó muestras de su buen hacer en ambas instituciones, con los aciertos y errores propios de los humanos,  de los que nadie se libra. Por esta razón no se entiende bien esa frase que en boca de un político avezado, ante la   tesitura de abandonar un cargo, aunque sea legítimamente  ostentado, chirría claramente en los oídos de los que la perciben. Resulta algo así como la rabieta de un niño al que se le despoja de algo que cree le pertenece, y contesta destempladamente.

Cierto que no es el único que pretende aferrarse al cargo cuando todo indica que ha llegado la hora de la despedida: lo hicieron y hacen otros impunemente (aunque uno piensa que la fusión de financieros y políticos no deja de ser algo espurio).  Pero, repito, son los modos los que en este caso desentonan.

Austeridad y desconcierto

Austeridad  …

La izquierda jubilosa. El socialista Hollande en el poder;  se veía venir. El dúo Merkozyl resquebrajado,  el eje franco-alemán bajo nuevos auspicios.

Sin embargo, uno en su modestia de aficionado a seguir las vicisitudes de la alta política de los últimos tiempos, no las tiene todas consigo. Se imponía ahondar en un camino nuevo;  a saber, el del crecimiento, soslayándose un poco el de la austeridad. Ya corrían estos vientos antes de las elecciones presidenciales francesas.

 Apuntan algunos políticos  que en otro país, ya  se utilizó la maquinita de hacer dinero “para no perder competitividad “ y frenar al paro. No creemos que esta medida por sí sola sea efectiva.

Si se imprimen billetes sin ton ni son lo que se acarrea es una inflación pavorosa, con lo que el remedio sería peor que la enfermedad. Lo que los políticos, los nuestros y los allende fronteras, deberían hacer es  compaginar ambos criterios. Uno de la mano del otro. Rigor para frenar los dispendios  y sano juicio para incentivar el crecimiento.

 …y  desconcierto

Rajoy acaba de afirmar que pulverizó su programa para frenar el déficit. Esto de que los programas salten por los aires tiene sumido a la ciudadanía en un mar de perplejidad.

También que se tomen medidas que el ciudadano de  a pie no acaba de entender. Por ejemplo, la concesión de entre 7 y 10.000 millones de euros de dinero público a Bankia para reflotar sus pérdidas por su inmersión en el negocio del ladrillo.

Y no se entiende,  porque se ponen en un platillo las decisiones sobre recortes en sanidad y educación  y la angustiosa situación de millones de parados – centenares en Ronda y la Serranía – mientras esa colosal ayuda a una entidad financiera quebrada y el fiel se inclina  hacia donde no debiera. Se me dirá que se trata de un préstamo a devolver por el banco en cuestión con un rédito del 8%.  Pero, ¿de verdad está garantizada la devolución de tamaña cuantía? Ya veremos.

 

 

Ayuntamientos agrupados

  

 

 
 

 

Se las ven y desean para llevar a buen puerto su cometido, que no es otro, salvo las excepciones de rigor por alguna que otra acción dudosa de sus alcaldes, que el de  servir a la población.

Tuvieron tiempos boyantes, pero ahora con esta crisis galopante se ha trocado las tornas, y difícilmente consiguen subsistir. Tienen que fusionarse. 

Con todo, los consistorios de la provincia con menos de 5.000 habitantes ( entre ellos los de la Serranía de Ronda ) ante el  desolador panorama que tienen ante sí, dan muestras de resistir.

Y con ellos los pueblos afectados por esta medida del Gobierno que no ha hecho sino provocar el descontento generalizado. No se sabe bien todavía si es una recomendación o una medida de obligada cumplimiento, como muchas que se viene sacando  el Gobierno de la chistera para cuadrar las cuentas y atajar el desbocamiento del déficit público: tendrán que agruparse para ahorrar gastos. Y,  en su caso, deberán hacerlo alrededor de 73  pueblos de los 101 que pueblan la provincia.

Alguien dijo en la antigüedad griega  que “en las polis (lo más parecido a los ayuntamientos de ahora) se ve el gobierno por antonomasia “(Aristóteles). Y era  por la cercanía del gobernante y los gobernados. Algo que a ultranza defienden regidores y vecinos que ahora van a defender esa prerrogativa con ardor.

 Foto de SUR. Calle de uno de los pueblos de la Serranía afectados

 

Diario SUR

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