Kioscos en retirada

 

Ver las imágenes de origen

 

Kioscos en retirada

Esa costumbre inveterada de acercarnos cada mañana al kiosco de la esquina más próxima para adquirir el periódico de nuestra predilección, es notorio que lleva camino de pertenecer al pasado. Nuevos tiempos impelen distintos hábitos. El gesto de adquirirlo en nuestra primera salida a la calle todavía con el frescor mañanero de cada día y el olorcillo característico de la letra recién impresa en el olfato tiende a desaparecer. Podremos, eso sí, incluirlo en la bolsa de la compra diaria después de adquirirlo en los múltiples puntos de venta mecánica e impersonal instalados ad hoc en estaciones de tren, hospitales, supermercados y lugares de tránsito diario de la multitud para leerlo reposadamente en el bar de la esquina más cercana mientras degustamos el primer café del día, o bien sumergirnos en su lectura a la pata a la llana en el sofá de casa momentos después. Lugares de adquisición aquéllos que han venido a sustituir los kioscos de toda la vida, los cuales han iniciado el camino para batirse en retirada después de sobrevivir añadiendo la venta de golosinas, juguetes y baratijas para los más pequeños. Corren nuevos tiempos y muchos de quienes se acercaban al kiosco cada mañana para adquirirlo apenas después que hayan salido de la prensa optaron por buscarlo en Internet, esa herramienta automatizada pero fría y distante que les acerca a los acontecimientos de toda índole de cada día. Eso sí, es obligado permanecer sentado ante el ordenador prescindiéndose de la comodidad del diván, o mientras consumismo el primer café mañanero si lo hacemos en establecimiento de costumbre entre el vaho de quienes hacen lo propio a su alrededor, no siempre en silencio.

Los familiares kioscos desaparecidos, seguramente para no volver jamás, arrebataron con su ausencia a esquinas y plazuelas una estampa entrañable que muchos echamos de menos. MI vida, ya en franco declive, ha estado de una manera u otra vinculada a ese repertorio escrito e impreso de noticias, reportajes, opiniones y extenso contenido de un diario que ha venido poniéndome al día de cuanto sucedía de interesante alrededor de mí y de mis congéneres, en mi provincia, el país y allende fronteras.

No faltan sombríos agoreros que predicen el fin de la letra impresa, el crepúsculo indubitable del negro sobre blanco, ya sea en las páginas de un libro, ya en las de un periódico. En la meteórica carrera de las tecnologías de la comunicación, el caballo desbocado de Internet nos depara cada día avances impensables. La era digital enseñoreada de editoriales y redacciones trastoca por día conceptos que se creían firmes e inalterables.

Hablar de letra impresa, libro impreso, periódico impreso era hasta ahora redundante por lo obvio. Ahora no, ahora se impone la distinción necesaria, inapelable. ¿Libro impreso o libro digital? ¿Diario impreso o diario digital? ¿Desplegar las páginas del rotativo preferido o irse a la página escogida a golpes de obediente ratón? ¿Caerá la galaxia Gutenberg aplastada por la invasión desbordante de la era virtual? ¿Tendremos que adiestrarnos en aprender de memoria la Divina Comedia o El Quijote como lo hicieron los protagonistas de Fahrenheit 451 porque no habrá otro medio de reproducirlos y que esté más a la mano si no es por el frío e impreciso impulso de un teclado?

Siempre habrá quien se resista al cambio, quien prefiera el regodeo de comprar un libro, eligiendo entre centenares de títulos – hojeándolos todos, sopesándolos, calibrando la perfección de la impresión o sus defectos de premura, sintiendo el tacto limpio o ajado de su cubierta si nos acercamos a una librería de novedades o a otras de viejo, tan sugerente, tan sugestiva… -, aquél que responde a la apetencia del momento. Sentirlo bajo el brazo y empezar su lectura en el momento escogido, abandonarla y volver a ella, subrayar el párrafo que nos llamó la atención, señalar la página a la que será precisa volver… No, no me privarán de este placer, por mucho que se soplen los nuevos vientos.

Tampoco de acercarme cada día al kiosco a comprar el periódico y regocijarme como las cabeceras de disputan el espacio de exhibición, que cada vez es menor y comparar ofertas y promociones que cada vez son mayores. La película, el fascículo, la pieza de colección, que hay que enganchar al lector, que dicen las estadísticas que no andan muy equiparados, tirando a la baja, con los que aparecen en las listas europeas.

Paso ya, para mi pesar, de la edad septuagenaria, pero he tenido la suerte de que un periódico, SUR, cuando lo dirigía Sanz Cagiga(35 años dirigiéndolo, desde 1947), llegase con la regularidad de lo inmarcesible a mi hogar. Y si no llegó, lo busqué – en las bibliotecas, o en el bar de la esquina teniendo que soportar las miradas de inquina de quienes no pudieron adelantarse, cuando no era yo quien las emitía por el contratiempo de llegar tarde– , para leerlo en silencio o con el telón de fondo del humo de los churros y el sonido de las cucharillas impacientes del primer café mañanero.

 

Foto Pepe Nevado

 

 

Esencias de la sierra en la mesa

Ver las imágenes de origen
Esencias de la sierra en la mesa

 Nuestras sierras, las de Málaga y su interior que, ariscas, se asoman o no al Mediterráneo – Mijas, Abdalagís, Ronda –, o la que a caballo entre unas y otras, como la Bermeja,  se enseñorea en forma de anfiteatro calizo sobre un mar de pinsapos, ofrecen en los rellanos de sus pliegues y en laderas más expuestas a las   influencias del Sol y los vientos marinos, un sinfín de hierbas y plantas arbustivas   con las que el hombre en cada momento histórico de su deambular por estos parajes ha ido modificando los sabores de su mesa o curándose de estados anémicos y morbosos.

   A la vez que, sin proponérselo, daba pie a la aparición de una cocina que se ha mostrado como uno de los documentos más fidedignos a los que se recurrir para calibrar la particularidad de la etnia mediterránea.

Para conjugar sabor y aroma se echó mano para los caldos y las sopas de la hierbabuena (también para los consomés, del perejil, el ajo y el apio, que son los mismos aditivos que entran en la elaboración de los purés).

   El ajo resultó un elemento indiscutible para el buen cocinar desde el esplendor de al- Andalus, junto con la cebolla y cebolleta en potajes – alubias, garbanzos o lentejas- y en ensaladas y salsas. ¿Y qué decir de la inclusión de esta raíz bulbosa en la preparación de platos que tienen como principal componente a la carne? Sencillamente, que sin su olor y sabor una serie de platos no existirían o en tendrían un paladar que en nada se parecería al que la costumbre de su uso nos tiene acostumbrado.

   Cito, por ejemplo, el cordero asado o en caldereta, el lomo frito y adobado, los estofados, el rabo de toro rondeño, el guisado de cabrito lechal o el del conejo silvestre, entre un sinfín de suculentos platos que se pueden elaborar partiendo de la carne de cerdo – guisada y embutidas – , las aves de corral y la caza en general. Insustituible, ya digo. Lo dice el refranero del campo: “Como ajo y beber vino no es desatino”; “Gran placer es el agasajo y comer migas con ajos”; “Ni adobo sin ajos, ni campana sin badajo, ni viudita sin majo”… Y con el refranero serrano se va a misa.

El pescado, ya sea frito, asado, en salsa, al horno, rebozado o a la parrilla es deudor bien del orégano bien del tomillo que crece sin trabas en serrezuelas y montes. El apio, el laurel, la guindilla y el ajo- ¡siempre el ajo! – resultan imprescindibles para mariscos, crustáceos y moluscos. Díganlo si no la merluza, el rape, el rodaballo, la trucha, las almejas y hasta la propia langosta, cuyo sabor no sería tal sin la contribución de esas especias aromáticas y comestibles.

Para los licores caseros – la mistela de la Serranía de Ronda, por ejemplo, imprescindible en amonestaciones y casorios – se recurre a la hierbaluisa y para los dulces y repostería, a la matalahúga. Al perifollo, el estragón, hierba de canónigos, el mate, la centella o la valeriana y adormidera se echa mano para los más variados usos, incluido el ansiolítico y la consecución de un sueño profundo y reposado.

 

Interpretando la Prehistoria desde Benaoján

 

Interpretando la Prehistoria desde Benaoján

JOSÉ BECERRA

Si existe un lugar en la comarca  de la Serranía de Ronda en la que el llamado homo sapiens anduvo a sus anchas por él, este es sin duda, Benaoján, del que se dice con razón “entre peñas escondido”. Lo atestigua la existencia de dos cuevas que ofrecen muestras evidentes del paso  por ellas de nuestros ancestros;  allí dejaron  muestras irrefutables de sus modos de vida y de sus incipientes dotes artísticas, reflejos fieles éstas de un espíritu de observación que hoy no deja de maravillarnos. Consciente de ello, dirigentes políticos provinciales, encabezados por el presidente de la Diputación,Elías Bendodo, a instancias del Ayuntamiento regido por Soraya García, en una visita al pueblo en cuestión han retomado la ya añeja cuestión de crear un merecido Centro de Interpretación de la Prehistoria.  Trazas prehistóricas, en efecto, presentan las dos espeluncas existentes en el término municipal – La Pileta y la del Hundidero- Gato, que comparte ésta última sus vericuetos con el pueblo vecino y hermano de Montejaque– ambas con méritos para maravillar a quienes hasta ellas se acercaron para transitarlas.

Hay que decir al respecto  que esta mano tendida que desde la Diputación se brinda a los alcaldes bajo el paraguas de centros de interpretación obedece a las demandas de los pueblos para hacer valer  recursos naturales y culturales que les son propios. Se persigue con ello aumentar la oferta turística como motor dinamizador del entorno. Una gestión ésta del ente provincial que en Benaoján ya se hizo valer mediante la concesión de una importante cifra para la construcción de una pasarela de acceso a la Cueva del Gato, a la vez que potenciaba la conservación del entorno enmarcado en el espectacular paisaje de montaña de su entorno. Hoy una esplendente realidad que facilita el paso a la carretera que une a la población con Ronda.

La puesta en valor de ambas cuevas, facilitando su acceso y el conocimiento por profesionales no pude por menos que repercutir en las condiciones socio-económicas del pueblo, con repercusiones  ciertas en los ámbitos culturales y ambientales. Cuestiones que repercutirán a buen seguro y que, como atracción turística de imponderable valor,  han de provocar seguro impacto en el desarrollo económico de la zona. Un albergue turístico ya sin utilidad en las cercanías de la estación de RENFE  será el cuartel general desde que se impulsará este ambicioso proyecto que dinamiza  la Prehistoria. Larga vida lo asista.

Alcaldes comprometidos por una justa causa

Alcaldes comprometidos por una justa causa

En un pueblo o ciudad cualesquiera si existe un líder absoluto este atributo recae en la figura de su alcalde (o alcaldesa). Es a quien se le encomienda los destinos del conjunto de los habitantes de cualquier demarcación geográfica  que en su día lo auparon al cargo mediante el sufragio colectivo. Procede la expresión alcalde de la francesa maire, que en el país contiguo de siglos atrás se podría traducir como “cabeza de la ciudad o gobierno de un pueblo”. Como tales les corresponde la defensa a ultranza de la hacienda y vida de sus conciudadanos.

Es el caso de los regidores que nos ocupa, comprometidos por una causa común con el conjunto de pueblos que se alinean a lo largo y ancho de Ronda y su Serranía. Es lo que pide la ´Plataforma Autovía  Ya’  a los primeros ediles de la comarca para que todos a una reclamen a los organismos superiores que se conceda la atención que merecen las comunicaciones, esas que dejan mucho que desear en el conglomerado de pueblos que la conforman. Situación ésta que si no cercena del todo sí dificulta por su lamentable estado la conexión con la capital malagueña, su costa, y el resto de las provincias andaluzas, con lo que ello conlleva para el desarrollo económico y vecinal  de los núcleos de población afectados. La despoblación comarcal ha comenzado a ser alarmante y todo apunta a que carreteras descuidadas y peligrosas tienen mucho que ver con este fenómeno adverso ya claramente constatado.

Relegar la asistencia a los viales que circundan la zona rondeña se ha convertido en un mal endémico que repercute ¡y de qué manera! en la población. Consciente de ello, los alcaldes, figuras autorizadas y representativas de los pueblos afectados por esta dejadez de las instituciones superiores ante el acuciante problema, no deberían pasar por alto la petición de la Plataforma reivindicativa y hacer llegar de manera conjunta sus peticiones y quejas al Parlamento de Andalucía. Objetivo inaplazable: que desde esta alta instancia se tomen cartas tendentes a la solución de tan ostensible como preocupante cuestión. Se insta así a los primeros ediles de cada pueblo a que convoquen sesiones plenarias que tengan como objetivo último la promoción de mociones con el fin de hacer llegar sus conclusiones a las altas esferas políticas y administrativas de la región para que ésta obre sin dilación en la pronta solución de las carencias viarias que adolece la comarca y que frena su desarrollo en todos los sentidos.

Carreteras deficientes e imperiosa necesidad de una autovía que la comunique con Málaga, este es la demanda que casi a voz en grito  se repite en la vecindad de todas y cada una de las localidades afectadas por la dejadez de las administraciones públicas. Ya es hora de que se reconozcan estas carencias, que vienen desde mucho tiempo atrás, pero que  parece que hasta ahora no se hace otra cosa que oídos sordos a tan justa pretensión. Veremos si todos los regidores, unidos por una sola voz, esta vez no claman en el desierto.

Como líderes de pueblos o ciudades, a los alcaldes les compete no solo su gobierno, sino litigar allí en donde haga falta para las mejoras de las condiciones de vida de todos y cada uno de la demarcación que rige. Horacio Amezúa, pensador argentino, nos dejó esta sabia sentencia al respecto: “Dejad a los gobiernos central y regional que administren la política abstracta de las grandes palabras, y dejad a los Ayuntamientos que nos ocupemos de la vida diaria y concreta, porque jamás aspiramos a más alto honor”. Esta vida concreta en torno a unas comunicaciones del todo deplorables es lo que se pide ahora a los regidores de Ronda y su Serranía para que intercedan allá en donde corresponda: su compromiso en la defensa de una justa causa puede ser decisivo para alcanzarla.

La rondeña Feria de Mayo fascina a propios y extraños

La rondeña Feria de Mayo fascina a propios y extraños

JOSÉ BECERRA

 La Feria de Mayo, que luce con orgullo el estandarte de Real, tiene sus principios más de 500 atrás, lo que habla a las claras de su larga y  acrisolada historia. Ronda es durante estos festejos primaverales por excelencia foco de atracción de media España. Aquí y ahora asientan sus reales el sector agrícola y ganadero de la Serranía y lucen con todo esplendor la particular gastronomía de la zona, sus costumbres heredadas de padres a hijos, y su paisaje agreste, crisoles todos   imperecederos de cuanto sugestivo puede ofrecer la zona.

   La Comisión Organizadora de Ronda Romántica presentó días atrás la IV edición. Revivir el esplendor romántico en la ciudad y los pueblos aledaños es su fin primordial. El evento tuvo lugar el 18 del mes en curso  cuando ya se atisbabann los albores de la Feria de Mayo, ganadera y señorial.

Ronda, que tiene mucho que ofrecer, ahí están los monumentos naturales – el Tajo, símbolo que la catapulta tanto al interior del país como allende fronteras – como debido a la mano del hombre- Puente Nuevo, vetustos conventos, suntuosas iglesias, palacios y casas solariegas cargadas de años e historia… – solo tendrá que poner en juego sus encantos para que lleguen a todas las latitudes. Algo que se hizo en la Feria Internacional del Turismo (FITUR, para los allegados) y que ya empieza a dar frutos espléndidos, puesta la mirada en mercados tan prometedores como el chino y el ruso, que británicos, franceses y estadounidenses ya saben de la peculiaridad y la belleza paisajística y monumental de Ronda.

Los escritores románticos quedaron anonadados con la contemplación de “estas tierras grandiosas”. Coinciden en afirmar, trasladando a los lectores esta apreciación, su atractivo peculiar y les invitan a que vengan a visitarla no importa desde qué rincón de Europa. Fue el suyo un regalo descriptivo que nunca agradeceremos bastante. Desfiladeros imponentes y majestuosas sierras no les asustaban, sino que como afirma la viajera Madame de Suberwick- que también hubo damas viajeras que se dejaron ganar por el bravío paisaje que contemplaban-, afirmó que “ parajes más que asustarle le cautivaban”. De la misma opinión es Richard Ford, posiblemente el viajero más conocido por sus antiguas guías de viaje por España.

Con un valor añadido, el del interior comarcal – pueblos blancos alineados a lo largo y ancho de la Serranía- cuyo mérito se está poniendo merecidamente en valor y que obran como acicate a las miradas tanto del interior como exterior de nuestro suelo patrio.

La Ronda, siempre fascinante y luminosa, acrecienta en estos días su esplendor, maravillando  tanto a propios como a extraños.   

 

 

Ancianos en apuros

Ancianos en apuros

A los que ya se nos conoce como septuagenarios, o sea, que traspasamos la barrera inmisericorde de los 70 abriles, no digo los que traspasaron esa  edad con creces y militan en el grupo de los octogenarios, a los problemas inherentes a ese estado un tanto ya (o un mucho) calamitoso en lo que toca a la salud y al comportamiento personal en todos y cada uno de las acciones que se requiere para seguir el día a día ante innumerables trances por los que nos vemos obligados a transitar,se suman otros  deberían ser exceptuados.  Pero no hay tal, sino que por el contrario, se muestran cada vez más firmes y asentados y que atentan claramente y se ceban en quienes ya, por razones obvias, lo que debería primar era el hacerles la vida más soportable y llevadera.

Veo con frecuencia, la misma que me obliga a acudir a la entidad bancaria más próxima en la que mantengo mis ahorros, cómo hay mucha gente mayor que en estos días a la chita callando vienen protestando porque se les obliga a manejar para ellos el artilugio del cajero automático cuando tienen la urgente necesidad de retirar parte de su peculio para las necesidades surgidas en sus días a días, ¿Saben los mandamases de la sucursal bancaria en cuestión que hay vejetes que en su día han tenido que enfrentarse con un sistema electrónico que no pocas veces les atemoriza e irrita porque su manejo se les escapa y del que desconfían porque desconocen su efectividad?

¿Qué fue de los amables empleados a los que no pocas veces desgranaban  relato de sus cuitas diarias y ellos correspondían a sus deferencias con la misma amabilidad al cliente de turno del que conocían los entresijos de su vida y su situación familiar? Los nuevos tiempos, el avance de los sistemas electrónicos del que mucho de los que ya abundan en canas y arrugas en el rostro no tienen ni remota idea, viene acabando con esta familiaridad en aras de la imposición de máquinas impersonales y frías con las que debemos enfrentarnos sin el menor atisbo de gesto amistoso y cordial con el que se nos recibía que era consustancial con el empleado de turno que luego nos  atendía con presteza y amabilidad.

 

 

 

 

La Serranía en pie de guerra

Resultado de imagen de FOTOS PROTESTAS EN RONDA SOBRE LAS CARRETERAS

Foto Diario SUR

La Serranía en pie de guerra

Ronda postergada, olvidada por los políticos señeros provinciales y autonómicos de uno u otro signo, que miran hacia otra parte ante un problema candente, haciendo oídos sordos a sus más urgentes y justas reivindicaciones. Contra esta actitud inconsecuente de las administraciones públicas se  alzó días atrás  una voz única y estentórea en demanda de la autovía que la uniría con Málaga sin tener que sortearse los peligros y demoras que hasta ahora se perpetúan en la maltrecha carretera de San Pedro, que la une con la ciudad, así como por la  mejora urgente del resto de comunicaciones, las cuales dejan tanto dejan que desear.

En la protesta por el estado de las comunicaciones rondeñas participaron, como no podía ser de otra manera, los municipios aledaños, cuyos habitantes siguieron las sugerencias de sus regidores municipales respectivos para unirse a ella en cuanto en tanto a ellos les interesa que se ponga fin al agravio comparativo que Ronda y la Serranía circundante vienen padeciendo desde años atrás ante la pasividad de quienes poseen la potestad para dar solución a tan acuciante problema. Habría que destacar que a resultas de los modelos de moción para aprobar en los respectivos plenos que requerían la Plataforma reivindicativa a los ayuntamientos solo fue secundada por los de Montejaque  y Setenil; aunque habría que señalar que algunos de los primeros ediles de la demarcaciones cercanas se sumaron a la demanda callejera que tuvo visos de histórica.

Es de esperar que ahora, ante una reivindicación de trazas histórica, no sea como clamar en el desierto y que sea la definitiva de cuantas se han llevado a cabo sobre el lastimoso estado de las carreteras que cruzan la comarca de Ronda y la que también de manera azarosa la unen con Málaga. Circular por ella se ha convertido en los últimos tiempos en una odisea, que algunas veces culmina en un accidente mortal. Hasta ahora han sido plataformas políticas las que han dirigido quejas sobre las lamentables condiciones de los viales a las administraciones públicas (Diputación y Comunidad Autónoma) que no han logrado sino la callada por respuestas, o en mejor de los casos, dar largas a la pretensión sine díe de llevar a cabo la realización de proyecto alguno.

Ahora son los ciudadanos quienes cargados de razón reclaman un plan que ponga fin a una situación que se muestra insostenible a todas luces,  y que está resultando un serio hándicap para el desarrollo económico de los pueblos de la comarca, muchos debatiéndose en la más absoluta inopia. ¿Sería mucho pedir que las promesas de gobiernos de los más distintos signos cuajasen al fin con la realización de una autovía que una Ronda con la populosa Costa del Sol? Con grandes alharacas se anunció además la posible llegada del AVE a la ciudad, lo que permitiría llegar a Madrid por este medio en poco más de 3 horas, las mismas que se emplean en la actualidad para llegar a Málaga desde la ciudad del Tajo en trenes añosos. De nada ha servido hasta ahora que la población rondeña haya superado los 30.000 habitantes; por lo visto no son suficientes para que desde las altas instancias administrativas nos saquen de la mengua de comunicaciones que, con ese vecindario,   no tiene parangón en el resto de España en donde sí gozan de ese privilegio.

Consternados por el silencio de quienes nos gobiernan desde las más altas instancias políticas a las reiteradas demandas de alcaldes y ciudadanos tomó cuerpo  una plataforma reivindicativa con fuerza y tesón  para conseguir una regeneración de estos viales que ahora se muestran como un serio hándicap para el desarrollo económico de la zona, aparte de garantizar la seguridad de cuantos con sus vehículos transitan por ella.

Lástima que la inopinada y corta estancia  del presidente Rajoy a Ronda por un motivo fútil no coincidiera con la concentración de la protesta. Tuvo, empero, conciencia del problema, y veremos si eso se traduce en algo positivo para la ciudad y la Serranía.

Hay algo que no se puede obviar y que, al hilo de los acontecimientos,  habría que resaltar.  Se afirma que el eje ferroviario Bobadilla- Algeciras será una realidad más temprano que tarde; es  lo que quiso dejar por asentado  el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, días atrás, ya que el Gobierno lo considera como “prioridad económica absoluta”,  afirmando que los Presupuestos atenderán esta demanda por muy restringidos que sean.

Algo parece estar moviéndose para esta provincia malagueña, y en concreto para el Campo de Gibraltar y Ronda y su  carismática Serranía. Loado sea.

Auge de los vinos rondeños

Auge de los vinos rondeños

JOSÉ BECERRA

La Asociación de Museos de Vino de España ha escogido a Ronda como sede de un simposio que  realzó días atrás la importancia de este llamado “elixir de los dioses” y que concitó el interés de propios y extraños. Se ha querido compaginar en los diferentes actos realizados el vino con el turismo y el resultado no ha podido ser más halagüeño. Una jornada brillante que ha venido a refrendar la importancia de los dos elementos y que ha tenido como sede el Centro Integral del Vino, y como colofón la posterior visita a las diferentes bodegas de la ciudad. Una Ruta, la del Vino de Ronda, que ha conseguido figurar en los primeros puestos del palmarés de las que componen el entramado de las ya existentes en España. Turismo y vinicultura se dan la mano y el resultado no ha podido ser más espléndido.

  Echando la vista atrás comprobaremos como fecundaron proyectos que tuvieron al vino rondeño como referente, tal el de las “Rutas del Vino de Ronda”, una iniciativa del consistorio local  que cobra vida y que va a servir para dar a conocer de manera definitiva  los vinos rondeños, los cuales  por su excelencia venían conquistando buena parte del mercado nacional y subían con todos los honores a las mesas tanto de comensales humildes como a la de los  sibaritas del buen comer y beber de las familias más empingorotadas.

   El que en su día fuera proyecto es hoy una realidad. Acaban de constituirse las “Rutas del Vino de Ronda”.Lo anunciaron días atrás los concejales de Turismo, Isabel Barriga, y el de Desarrollo Rural, Jesús Vázquez. Una iniciativa que cobra vida y que va a servir para dar a conocer de manera definitiva  los vinos rondeños, los cuales  por su excelencia venían conquistando buena parte del mercado nacional y subía con todos los honores a las mesas de los sibaritas del buen comer y beber.

   Bodegueros, viticultores, asociaciones, Ayuntamiento y Consejo Regulador se cogen de la mano para mostrar al mundo la espléndida realidad de unos caldos que en nada tienen que envidiar a los de mayor nombradía. Hasta veinte bodegas compiten en el solar rondeña para lograrlo. Un ambicioso plan que no puede sino generar riqueza y prestigio parala Ciudaddel Tajo, a la vez que catapultar su nombre al exterior ya de por sí reconocido merced a su acervo arquitectónico y monumental.

   No está ausente Ronda – no lo puede estar por razones de peso –de las rutas del Neandertal hispano, dela Romaimperial, del Califato cordobés o el reinado nazarí; posee el sabor de lo mozárabe y lo mudéjar; Y ofrece muestras evidentes – dando grandas zancadas en la historia política y del arte – de la ruta del gótico, el barroco o el Renacimiento. De unos y otros hitos de la andadura humana en la provincia está Ronda, en efecto, en la encrucijada de los caminos que  entretejieron su forma de ser y estar en el mundo.

   Ahora se consiguió  que figure en la Red Española de Rutas del Vino, esa vía que recorre España desde arriba abajo y de un lado a otro de su topografía y fisonomía. Desde Ribeiro hasta Penedés y Priorato y desde Rioja hasta Jumilla, pasando por Cariñena, Toro y Valdepeñas; también por Condado de Huelva, Jumilla, Jerez y la propia Málaga.

Caminos milenarios del vino, puro néctar de dioses que cantaron los griegos e inmortalizaron los romanos. Vinos diferentes a tenor de la uva que se pisa o de la poda a que se sometan los viñedos.

    De un tiempo a esta parte se ha vuelto en Ronda a concede  la importancia que se merece a  la vid, tantos años dándosele las espaldas. La malquerencia se debió por aquella aciaga época en la que la filoxera arrasó campos y arruinó haciendas vitivinícolas. Pero ahora son otros tiempos, más prometedores y halagüeños para el cultivo. Y hoy tenemos bodegueros de pro. Bodegueros y firmas que están consiguiendo devolver el prestigio que tuvieron siempre los caldos rondeños.

   De los tiempos de mi ya lejana infancia algunas escenas del campesinado de la comarca rondeña se me quedaron indelebles en la mente. Enla Dehesilla de Benaoján o en la estrecha campiña de Montejaque las mujeres subían con grandes capachas los racimos de vid recién cortados hasta el lagar correspondiente; lo mismo ocurría en Faraján o Alpandeire, en Júzcar o Benadalid. Bodegas de Las Caballerías, de las Monjas, de los Viscos, en los campos a un tiro de honda de Ronda. En ellas el principio que guiaba la elaboración del vino era sumamente sencillo.

   Las uvas recién recogidas se prensaban para que de esta forma liberaran su zumo (el mosto, que tanto juego habría de dar en la cultura del buen beber dela Serraníade Ronda), rico en azúcares fermentables. Las levaduras añadidas provocaban la fermentación que propiciaba la liberación del alcohol etílico y el dióxido de carbono o bien cooperaban a su transformación. El mosto, a partir de ese momento, era ya vino y se entregaba al dulce sopor que le brindaban las umbrosas bodegas, en espera de subir con todos los honores a las más humildes mesas y a los más encopetados manteles.

    Todavía existen restos de estas bodegas (sobre todo de las prensas móviles) diseminadas por la Serranía. Otrashan vuelto a funcionar, regenerados los campos, puestas en desarrollos las nuevas plantas autóctonas o importadas.

Volvía el vino a Ronda, a sus heredades circundantes. Y lo que es más importante, vuelve con el empuje y el prestigio que lo hace merecedor de figuras en los circuitos  que acrisolan el vino de España. No hay ya quien dude que el resurgir del vino de calidad en Ronda se considere como un `milagro´ con todo lo que este vocablo representa de impacto en el mercado y los negocios a cualquier escala.

 El vino tinto, regenerador de arterias y sabia sustancia para prevenir dolencias cardiovasculares, amén de del placer sin cuento que proporciona su libación comedida ha encontrado en Ronda suelo propicio para su fecundación.   Ha hecho bien el Consejo Regulador del Vino en consentir la inscripción en la Ruta hispana  los vinos de Ronda. Nuestros caldos echan a andar con el  pláceme de los entendidos.

El libro, protagonista en Ronda

El libro, protagonista en Ronda

JOSÉ BECERRA

Todos los días se celebran eventos festivos y culturales de cariz diferente a lo largo y ancho de la geografía hispana. Se dedican a una u otra advocación religiosa o efeméride histórica y la vecindad acude en masa para celebrar el día como corresponde. También el libro tiene su día – 23 de Abril) y la emblemática y rondeña plaza del Socorro acoge una muestra que tiene como protagonista indubitable a ese montón de hojas impresas que de tantas cuestiones nos hablan, relatan y educan, o de hacen pasar momentos gratos: el libro. Van a permanecer en los estands hasta el 1 de mayo, y se encargan de ello editoriales como “La Serranía” de raigambre rondeña y dirigida, por José Manuel Dorado, infatigable editor que no se arredra ante las dificultades y que viene dando muestras de su buen hacer,   y librerías, tales “Imagine” y “Dumas”. Ofrecerán las últimas novedades salidas de las linotipias, además de las que componen los extensos catálogos de obras que se ocupan de Ronda, su gente y su historia, amén de un sinfín de temas que han de atraer y seducir al más heterogéneo público, que hasta el 1 de mayo se acerque a las instalaciones.

Redondeando el acontecimiento librero, sapiente y entretenido – se exponen libros dentro de una inimaginable gama de contenidos – se celebrarán charlas y presentaciones de libros de autores rondeños y nacionales que de seguro acapararán la atención del visitante. El saber, la distracción, el aprendizaje y el puro encuentro con las tradiciones de Ronda y los pueblos de su entorno serán motivos de interés y disfrute de cuantos de acerquen a las instalaciones.

Proclamó una escritora estadounidense (Harrier Beecher) del siglo XIX que “los libros no se han hecho para servir de adorno; sin embargo, nada hay que embellezca tanto como ellos el interior de un hogar”. Si a esto se añade  que un buen libro es un regalo precioso que el autor hace a la humanidad habrá que considerar que es un motivo más para acercarnos a esta Feria y adquirir el libro que más nos llame la atención.

Ronda acoge el pensamiento y el saber de innumerables autores rondeños, malagueños y nacionales. Vale la pena acercarnos y comprobar el legado que nos dejaron en letra impresa.

San Marcos, un sonado y secular festejo en la Serranía de Ronda

San Marcos, un sonado festejo en la Serranía de Ronda

Posiblemente,  muchos de los benaojanos que se entregan en cuerpo y alma a los festejos que cada 25 de abril, y los días que anteceden o suceden a esta fecha, no hayan hecho muchas investigaciones sobre la vida y obra del Santo Evangelista. A ellos les es suficiente saber que es el Patrón del pueblo desde tiempo inmemorial (posiblemente desde que fue construida la iglesia del Rosario, allá por la primera centuria del siglo XVI, aunque se sometió a reformas hasta fechas muy recientes) y que la tradición manda que ese día señalado San Marcos, cuando culmina la mañana, en sitial a hombros de mozos del pueblo, seguido muy de cerca por los mayordomos que cada año se suceden en el cargo y sobre los que cae la organización del festejo, abandona  el templo,  y en devota procesión    por las principales calles del pueblo hasta llega hasta Pozo que lleva su nombre,m situado en la antigua entrada del caserío. Y que el trono tiene que permanecer repleto de claveles a los pies del santo varón y al lado del león, su símbolo. Y que la ininterrumpida coheteada ha de durar todo el tiempo del itinerario, hasta el encierro de la imagen en el templo.

Lo de menos es saber que el autor del segundo Evangelio fue uno de los primeros que abrazaron la religión de Jesús y que como el resto de los seguidores del Maestro tuvo que soslayar la ira de los perseguidores y permanecer escondido durante sus batidas. Dicen las fuentes consultadas que su conversión se debió a la predicación de San Pedro en Jerusalén y que se convirtió desde entonces en traductor del Apóstol que tenía escasos conocimientos del griego. Esta amistad hizo posible que Marcos, siguiendo al pie de la letra las instrucciones de Pedro, escribiera el Evangelio, durante su estancia en Roma. Y que, luego, fue primer Obispo de Alejandría, en donde murió.

Benaoján lo que busca en estos días, aparte de mostrar su veneración y respeto a San Marcos, es la diversión. De eso se encargan los mayordomos, que organizan bailes con reputadas orquestas en ya en la plaza del Ayuntamiento, ya en la Caseta de Feria. Y en ofrecer a la concurrencia tanto la propia como la extraña – visitantes ocasionales – degustaciones gratuitas de la chacinería local. Si viene bien se recurre a concursos de dominó o de tiro al plato, o a iluminar la noche serrana con el centellear de los fuegos artificiales.

Los emigrantes vuelven por estas fechas a su lugar de nacimiento. Y ese es otro motivo de contento familiar. Todos se muestran orgullosos de haber sido bautizados “en la pila de San Marcos”, un timbre de gloria para muchos. También, venga o no al caso, además de los vítores al Patrón, todavía hay quien, a viva voz, recita la sentencia entre sacra e irreverente que hicieron suyo desde, mucho tiempo atrás la gente del lugar: “ San Marcos Bendito, Patrón Soberano, si no nos echas agua, al pozo te echamos”. Es lo que se clamaba, cuando las fiestas coincidían con temporadas de sequía tenaz en el exacto lugar en donde se emplazaba un antiguo pozo (hoy arbitraria y desgraciadamente desaparecido) al lado de los predios sembrados, lugar hasta donde se hacía llegar la imagen del santo.