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Turismo subterráneo
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José Becerra | 17-11-2011 | 11:19

 

 

(Foto Diario SUR) Espeleógos sumidos en la obscuridad de una gruta

 

Un mundo de silencio y tinieblas eternas,  pero siempre  sugerente por la riqueza de milenarias representaciones pictóricas que encierra da pie a un turismo novedoso y atrayente

 

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Turismo de sol y playa, turismo rural o de interior, turismo cultural… Málaga y su provincia destacan en el concierto de las regiones españolas por estos tipos de turismo, el primero de  amplia resonancia internacional, y los otros asomándose al mercado internacional con muchas papeletas en su haber para conseguir  aceptación unánime, tal es su ímpetu para traspasar fronteras, las más próximas y las más lejanas.

    En la provincia malagueña hay, para nuestro bien, tela que cortar en materia de turismo. No se descubre nada al reafirmarlo. Pero no está de más que se recuerde su pujanza y que es uno de los más firmes puntales de nuestra economía. Tampoco conviene echar en saco roto recursos de los que disponemos en la provincia que sumados a los que de por sí ya ofrece el turismo más que conocido venga a aumentar sus atractivos de siempre.

    Pocas veces nos paramos a pensar que la superficie que habitualmente pisamos con indiferencia encierra un mundo subterráneo en donde es probable que en la noche obscura de los tiempos se desarrollaran desconocidas culturas y no pocas espléndidas civilizaciones. ¿ No están fijando ahora científicos propios y foráneos la mítica Atlántida en el triángulo que comprende Doñana, (también en este Parque se sitúa, según se ha testimoniado fehacientemente el antiquísimo reino de Tartessos), el Campo de Gibraltar y las montañas del Atlas marroquí? Un maravilloso e ignoto mundo que viene despertando la curiosidad de los estudiosos y que puede catapultar a la ya de por sí fascinante suelo de la antigua  Al Andalus a la cima de los lugares en los que se puede detectar la presencia de hombres inteligentes y su afán de trascendencia como señales más notorias que les independizaba del comportamiento rígido y de pautas fijas y estereotipos inamovibles  de la animalidad más plana.

    Pero si existen fantásticos mundos accesibles sólo por la imaginación tenemos la suerte de que en la provincia de Málaga, la que se asoma al mar y la que no puede hacerlo porque se lo impiden imponentes cumbres, hay otros que se abren a la mirada de los que así lo quieran, siempre que se respeten básicas normas de respeto hacia lo que se nos muestra y seguridad para no sufrir desgraciados percances.

    Cuevas y simas son abundantes en la provincia de Málaga y con ellas se abre un fascinante mundo que no es privativo de arqueólogos y espeleólogos, aunque sea a ellos quienes debemos sus descubrimientos y posterior conservación, amén de la catalogación de la riqueza de restos óseos y utillaje que como característica se da en las cinco grutas principales: Ardales, Gato, Nerja, Pileta y Tesoro . Todas se pueden visitar por excursionistas y además disfrutar de espléndidos  paisajes naturales de por sí suficientes para llamar la atención de amantes dela Naturalezaen cualquiera de sus manifestaciones.

    Las cavidades de la provincia se deben a las formaciones kársticas, calizas y dolomías sobre todo, de buena parte de su territorio montuoso. La aprovecharon los hombres desde la cultura del Cromagnon hastala Edadde los Metales. En ellas, utilizadas ya como morada ya como santuario, dejaron muestras de sus prácticas cinegéticas y de un incipiente arte encaminado a aprehender los misterios dela Naturalezaa la que trataban de domeñar para garantizar la subsistencia. Se unía así lo natural con los primeros estadios de la hominización para dejarnos un mundo fantasmagórico de oquedades, simas y construcciones pétreas que suscitan asombro hasta dejarnos boquiabiertos millones de años después.

 

Cuevas para el asombro       

En la cueva de Nerja sobrecoge la sala del Cataclismo, un prodigio de agua solidificada que nos transporta a un mundo fantástico, de ensueño o de pesadilla; a escasa distancia se abre la del Ballet, que acoge a un apoteósico acontecimiento anual de música, luz y tinieblas capaz de conjurar preocupaciones y males mientras aquel dure.

    Si existió un lugar privilegiado para el asentamiento de nuestros abuelos más lejanos éste es Benaoján, a dos pasos de Ronda: dos famosas cuevas los atestiguan: Gato yLa Pileta. Condos entradas, (una en Montejaque (Hundidero), la del Gato es el ejemplo más perfecto de la colaboración entre Naturaleza y Cultura ancestral para ofrecer un impresionante conjunto que no deja de anonadar por más que se contemple. Los fenómenos naturales y el tiempo contado en milenios esgrimieron el cincel para esculpir sobre la piedra la cabeza y fauces de un felino – reflejadas en el limpio charco Azul, formado por el río Campuche, a sus pies – que no arredra a los miles de excursionistas (¡ Atención, hay que cerciorarse  previamente de que la entrada no entraña peligro!) que se aventuran por sus entrañas para pasmarse ante salas como la de los Gours, una maravilla de bloques de dolomita superpuestos y escalonados. A la difusa claridad de las linternas y a los juegos de luces y sombras que aquellas propician dan la sensación de un colosal damero de tonalidades blancas y  brillantes que enmudecen de puro pasmo.

El mismo que embarga con la contemplación de las salas de los Niveles, el Pez ola Mujer Muertadela Pileta, aquí decoradas con indescifrables signos rojos y negros o pinturas zoomorfas de corte realista comola Yegua Preñada, el Pez o el Caballo.

    Para sin salir de Málaga hay más lugares subterráneos para el asombro. Adentrémonos si no en las Galerías Bajas de la cueva de Ardales (Doña Trinidad) y hagamos un alto en la sala de las Estrellas.¿ Son estas altas columnas que parecen graníticas las que sostienen la cúpula estrellada de una catedral gótica? ¿Estamos ante un alarde constructivo y escultórico barroco de la mano de Bernini? ¿Quizá se trata de una obra de majestuosa orfebrería del arte plateresco que lleva a la arquitectura la habilidad del orfebre? Encontradas sensaciones nos anulan los sentidos.

   Último hito: la cueva del Higuerón, dela Calao del Tesoro, en las puertas dela Axarquíay a poco más de un cuarto de hora en coche desde la malagueña plaza dela Marina. Elabate Breuil catalogó, como hiciera antes con las dela Pileta, sus pinturas rupestres siempre de tendencia animalista. Aquí, junto con la tenebrosidad de las salas – Higuerón y dela Virgen-el añadido de un halo de misterio que la recorre de una punta a la otra: la leyenda del Tesoro de los  Cinco Reyes.¿Reposan aún en sus vericuetos las riquezas enterradas en el Alto Medioevo  por reyezuelos almorávides en  precipitada huida por las razias cristianas en pos del oro y las beldades agarenas?

    Y por si todo esto fuera poco está la grata atmósfera, fresca y libre de polución de los interiores de todas y cada una de las cavidades. La mejor arma para luchar contra los rigores de días con elevadas temperaturas estivales.     

 

 

 

Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.