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Fecha: December, 2011
El grito de Cáritas
José Becerra 30-12-2011 | 7:12 | 0

No es estentóreo pero sí claro, diáfano, incisivo. La organización no gubernamental tutelada por la Iglesia católica se encuentra desbordada. También en Málaga. Sus reservas se resienten ante al aluvión in crescendo de solicitudes para remediar casos apremiantes de comida, ayudas para pagos de alquiler e hipotecas y salud deteriorada por inanición. A sus puertas se agolpan los necesitados de siempre, componentes de esas “bolsas de pobreza” que son el rayo que no cesa en nuestras ciudades y pueblos, a los que hay que sumar los indigentes vergonzantes de nueva cuña que buscan en las horas nocturnas la complicidad de las sombras como queriendo aminorar el impacto a una dignidad ultrajada muy a su pesar. Son los parados de larga duración o los que vieron agotadas sus prestaciones con un horizonte más que lóbrego.

   A favor de esta humanidad doliente Cáritas alza la voz. En 2011 sirvió para atender de urgencia a muchos miles de personas. Pero las reservas no son inagotables, y además sufren  el zarpazo de la crisis galopante que nos acongoja. Arrimemos el hombro, que para nuestros políticos la mayor preocupación es arrojarse insultos entre sí y discutir sobre si unas décimas más o menos de crecimiento económico o las fluctuaciones del PIB y la deuda pública,  van a venir a solucionarnos o no la desastrosa situación del país. Palabras, humo y vaciedad.

   Por su “lucha contra la injusticia y la pobreza”, Cáritas mereció el Premio Príncipe de Asturias”.Y sigue recogiendo sonrisas de agradecimiento, allí en donde otros sembraron incuria y desolación. Cooperar con ella es, simple y llanamente,  cuestión de humanidad. 

 

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El habla popular de la Serranía
José Becerra 29-12-2011 | 12:04 | 0

No se pueden buscar el origen de las palabras que siguen si no es en la tradición oral. Son palabras que los hijos oyeron a sus padres y estos, a su vez, a los suyos. Y así hasta los tiempos pretéritos a los que es imposible ponerles fecha fija, porque como cualquier otro elemento de cultura de los pueblos, se conocen sus fundamentos pero se diluyen como en agua los azucarillos si se trata de ahondar en sus raíces. La tradición oral se comporta como las ramas de un frondoso árbol: se sustentan y vive de la sabia que el tronco les suministra, pero que a su vez contribuye a su esplendor cuando de los ramajes brotan las flores y los frutos que enriquecen el conjunto. El habla popular, en el caso del español, toma su esencia del castellano; de él se nutre, pero luego lo enriquece aportando la peculiaridad de cada región, de cada pueblo. Surge así la palabra que es propia de cada lugar, tan propia como la iglesia que centra el espacio de cada pueblo, o como la montaña que le sirve de regazo a sus casas. Una pertenece a un estilo arquitectónico universal, la otra a una cordillera grandiosa, pero nadie confundirá su iglesia y su montaña con cualquiera otra.

La palabra, el vocablo nacido allí en donde la necesidad lo hizo urgente y preciso, para luego tomar vida propia incardinándose en las costumbres como el paisaje mismo en el sentir de quienes lo contemplan cada día.

Empecemos por la A, reina del alfabeto castellano, puesto que ella tiene presencia como ninguna otra letra, también en el habla popular de la Serranía de Ronda.

                                A

 

A LA REBUSCA. Recoger con el permiso de los dueños lo que queda en el campo después de la recolección. Se dice especialmente de la aceituna.” Mañana voy al Acebuchal a la rebusca”.

ABANCALAR: Preparar un terreno pendiente en bancales para su aprovechamiento. “Si no abancalo las tierras no podré sembrar las lechugas

ABANDONAO. Persona dejada, poca limpia o escrupulosa. “Ahí lo tienes, un abandanao, desde que se le murió la mujer”.

ABARRUNTAR. Predecir con tiempo cualquier cosas“ Abarrunta la lluvia como nadie”

ABEJARRUCO: Abejorro. Escarabajo. “ Los abejarrucos  negros traen mala suerte

ABERRUNTE. Capricho, manía. “ Le ha dao un aberrunte  y ha dejao a la novia”.

ABENATE. Arrebato. Locura.” Le dio un abenate y salió detrás de nosotros con un garrote”.

ABOCHORNAR: Causar sonrojo o vergüenza. “ Has abochornao al muchacho

ABOMBAO. Desorientado, confundido. “ Si no entiendes lo que digo es que estás abombao”.

 

 

 

 
 

 

ABORREGAO. Cielo cubierto a trechos de nube blancuzcas. “ El cielo está aborregao, seguro que mañana llueve”.

ABRIERO DE BOCA. Bostezo. “ Se nota que tienes hambre o sueño porque ¡vaya abrieros de boca que tienes!.

ABRIGAO. Económicamente desahogado. “ No hay más que ver el coche que tiene para saber que está bien abrigao”.

ABUERO. Agujero. “ Por este abuero se escapó el conejo

ABUJA. Aguja. “ Como no veo bien necesito la abuja con el ojo grande

ABURRÍO. Se dice de alguien tristón y cabizbajo, sin ganas. “ No sé que hacer esta tarde; estoy aburrío”

ACEBUCHAL. Lugar en donde abundan los acebuches. Hay un acebuchal en casi todos los pueblos. “ Por la verea del acebuchal me saltó  ayer una liebre así de grande”

ACEBUCHINA. Aceituna menuda del acebuche, que no se aprovecha. “ Las acebuchinas para los mirlos”.

ACELERAO. Acelerado, nervioso. “ Yo en cuanto escucho voces me pongo acelerao.”

ACERCARSE. Llegarse. Ir. “ Me voy acercar a la plaza a ver si lo veo”.

ACHANCARSE. Ante una discusión o pelea, eludirla. “Viendo las de perder acabó por achancarse y se marchó”.

ACHARES. Dar vergüenza de hacer o decir algo: “ Me da achares”.

ACHICHARRAR. Quemarse algo, un alimento, o la piel al sol. “ Me achicharré al sol”.

ACHICHURRÍO. Aburrido. “ No sé qué le pasa a Antonio; lo veo achichurrío”. De las plantas sin riegos se dirá asimismo que “están achichurrías”.

ACHINAO. Persona, casi siempre femenina, apretada en carnes y de buen ver. “ ¿Has  visto a Carmelilla? Achiná está y hay que ver cómo luce todo lo que se pone.”

ACHUCHAERO. Relaciones que no se esperan entre personas. “ En cuanto les pase el achuchaero se tirarán los trastos a la cabeza, como siempre.”

ACIGUATAR. Asegurar (es voz propia de Montejaque) “ Esa carambola a tres bandas la tienes que aciguatar”.

ACLARÓN. Pausa en una lluvia pertinaz. “ Hay que aprovechar el aclarón para irnos  a la casa”.

ACORCHAO: Hormigueo en alguna de las extremidades. “ Se me ha quedao acorchá la mano”

A COSA HECHA. Intencionadamente. “ Me has metido en el charco a cosa hecha”.

ACRISTIANAR: Bautizar a un niño.”Mañana voy al pueblo para acristianar a un chaval de la familia de la parienta”.

ACUMUAO. Acomunado. Pastor o porquerizo de poca edad empleado con poco sueldo y comida en un cortijo.” De chico    estuve acomuao en el cortijo del Arroyo del Agua”.

ACURRUCAO. Escondido en posición fetal. Junto, cuerpo con cuerpo, con otra persona a la que se profesa afecto. “ Ven y acurrúcate aquí conmigo”

ACUSÓN. Chivato. “Todo se supo por el acusón de Frasquito”.

AELFA. Adelfa. “ Las aelfas no dejan ver el río.

A ESPETAPERROS. Exp. Salir corriendo como perro apaleado.” No esperó ni un segundo, y salió a espetaperros.

AFILAÓ:  Afilador. Todavía recorren la Serranía afiladores subidos en bicicletas en las que acondicionan la muela para afilar cuchillos y tijeras. En Benaoján dicen que traen mala suerte. “ Ha venío un afilao, ya veremos quien se va al cortijo de los callaos (cementerio)”.

AFORAÓ. Persona entendida en aforar las hectáreas y cuartillas de un terreno y establecer lo que han de cobrar los segadores por su trabajo.” El aforao dijo que había catorce fanegas de trigo”

AFOTO. Foto. “ Yo nunca salgo bien en las afotos”

AGALLAS. Condición de quien no se arredra ante nada: “ Tiene agallas el tío”.

AGARRAERAS. Influencia, poder. “ Ha conseguido el puesto en el ayuntamiento porque tiene agarraeras.”

AGAVILLAR. Hacer gavillas, por ejemplo, de trigo en la siega. “ Hay que agavillar antes del mediodía”

AGAZAPARSE. Encogerse detrás  de algo, por lo común tras una piedra para que nadie lo vea. “Agazápate, que allí viene la pareja de la Guardia Civil”

AGONIZANTE. Impaciente, ansioso. “ Si te pararas a pensar cómo te pones no serías tan agonizante por nada”.

AGOSTAERO. Agostadero. Lugar de rastrojos que aprovecha el ganado en los veranos. “Las cabras tendrán su agostaero para julio en la finca del Canchal

AGUA CALAERA. Lluvia tranquila pero constante. Es la que prefieren los labriegos tras una temporada de sequía. “ ¡ Y que es calaera! La mejor que podía caer para el olivar”.

AGUA HARINIYA. Lluvia fina, sin consistencia. “ Con esta hariniya ni para mojar la suela de los zapatos.”

AGUAERA. Aguadera. Soporte de madera o esparto que se coloca sobre una caballería para transportar cántaros de agua, leche o vino. “Estas aguaeras no aguantan una semana más”.

AGUAERO: Venta, figón o taberna a donde se va a beber cualquier cosa, menos agua.” Nos vemos luego en el aguaero”.

AGUAR.  Echar agua al vino. “Con este vino aguao se escagarrusa uno”.

AGUARDAR:  Esperar. “ En la esquina te aguardo”.

AGUARDIENTE. Bebida de alta graduación que se obtiene por destilación. “ De Faraján, el aguardiente”.

AGÜELO. Abuelo. “ El  niño se fue con el agüelo”

AHIJAO. Los neófitos o recién bautizados respecto a sus padrinos. “ Ese muchacho es mi ahijao”.

AHOGAGATOS. Melindroso, hipocondríaco. “Eres un ahogatos que no hay quien aguante”.

 

 

 

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Compotas de las huertas de Ronda, un postre de tenedor
José Becerra 27-12-2011 | 6:52 | 0

membrillo membrillos

El membrillo, alma de  la compota

 

Mucho antes de que cayera como fruta madura ante el empuje de los Reyes Católicos en 1485 y desde que como taifa se incorporara a los dominios del rey-poeta Al Mutámid, las huertas que se extienden alrededor  de la pequeña meseta en la que se alza la ciudad, gozaron de especial predilección.

  Fue la obra  callada de mudéjares y moriscos que recogieron la rica herencia cultural nazarí  y que dejaron,  no sin dolor, que  se incorporaban a las propiedades  rústicas de las familias cristianas acomodadas acrecentado el valor de sus residencias campestres. También fueron a parar a manos de gentes de humilde cuna que en las labranzas de las ubérrimas tierras cifraron su sostén de vida.

   Higueras, perales – el famoso pero de Ronda que traspasó fronteras regionales instalándose  en el mercado frutero  nacional por su jugosa textura  – y lozanos membrillos  constituyeron hasta hoy mismo referencias obligadas de la fruticultura local. Hasta aquí llegaron hasta ayer mismo los tentáculos de la bien asentada industria membrillera de Puente Genil para abastecer de materia prima a sus numerosas factorías. Se recurrió a ellos, los  orondos y carnosos membrillos serranos que, todavía hoy, cuando las huertas  se agostan  y sufren del más feroz de los absentismos, sobreviven para que podamos relamernos con uno de los postres  más genuinamente caseros que por el lugar se conocen: la campota.

   La campota  desde el inicio del otoño hasta bien avanzada la estación invernal  un postre al que raramente renuncian las amas de  casa  de la comarca rondeña. Requiere frutos sanos y sin picaduras a los que previamente se les habrá limpiado de la pelusa que cubre como tegumento protector. Convenientemente troceados. Se les añade azúcar – medio kilo por cada kilo de membrillo, canela en rama  y clavos de comer a discreción. Abundante y fuego lento  capaz de mantener una ebullición constante  durante 15 o 20 minutos hará el resto. Así de rápido y fácil.

  La compota es uno de los pocos postres que requieren tenedor y cuchara: uno para el fruto en cuestión y la otra para el almíbar en el que se esponja. Concédelo esto cierto refinamiento que no ha dejado de sorprender a quienes con ideas preconcebidas poco favorables a la cocina de la Serranía y sus usos y costumbres llegaron a estos lares procedentes de otras latitudes. Hoy, aunque sigue  siendo un plato netamente hogareño, se puede degustar en mesones y ventas del lugar si es que se ocupó de encargarlo con la suficiente antelación.

 

             

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Chorizos rondeños al vino
José Becerra 26-12-2011 | 11:41 | 0

Chorizos rondeños al vino

En los pueblos de la comarca de Ronda la fiesta hogareña de la matanza anual del cerdo ha perdurado hasta ayer mismo.  El rito cruento que acaba con la vida del ejemplar más lustroso de la porqueriza, mimado durante años, se ha mantenido incólume en los hogares hasta que muy recientes disposiciones legislativas obligaron a comparecer en los mataderos autorizados para efectuar el sacrificio. ¡ Adiós al ruido de perolas, denuestos de los matarifes ocasionales, gritería de las féminas atareadas entre cacharrerías y limpieza de tripas para los embutidos, gruñidos agonizantes de los puercos  y carreras atropelladas de la gente menuda que madrugó para el evento!

   Pero si la tradición está a punto de truncarse, aunque se afianza al pasado y resiste denodadamente y cabe pensar que esté en riesgo un motivo etnográfico serio del pueblo serrano, lo cierto es que se mantienen las antiguas recetas transmitidas de padres a hijos y es seguro que éstas no se pierdan jamás.

   Como, por ejemplo, la del chorizo que con la denominación “ de Ronda” conquistó merecida fama  en media España y parte de la otra. Con muy pocas variantes, el chorizo rondeño, que todavía hay quien lo elabora recurriendo a procedimientos artesanales, brinda su óptimo sabor si se siguen paso a paso las siguientes instrucciones: Tómese un kilo de carne magra de cerdo recién descuartizado y medio de gordo; se pica todo concienzudamente  y se sazona con sal, pimienta molida, pimentón, un poco de pimiento picante, orégano a discreción y tres dientes de ajo machacados en el mortero. Se deja reposar la pasta obtenida alrededor de 15 horas para que los sabores se mezclen convenientemente. Se llenan a renglón seguido  las tripas dándoles la forma y el grosor preferido, exponiéndose finalmente al sol  hasta el secado.

  Los chorizos ensartados, recibiendo el calorcillo de un  sol templado del medio día y expuestos al airecillo frío y fresco de la sierra, pueden contemplarse todavía en plena calle de  muchos pueblos de la comarca ( o en las azoteas de las fábricas modestas). Es este un espectáculo natural y gratuito que se mantiene en plena vigencia.

   Para prepararlos al vino no hay sino que ponerlos en una cacerola y cubrirlos con vino blanco de baja graduación. Habrá que esperar a que, con el fuego lento comience a hervir; es el momento de prenderle fuego, cuidando que mientras éste dure continúe el hervor. Consumido el vino casi en su totalidad está listo para subir a los manteles.

   Como acompañante recomendable un Moriles, cuya transparencia y frescura presta tono y contraste al paladar, atemperando al mismo tiempo el posible exceso de grasa. Entreverado con aceitunas aliñadas con tomillo, ajos y vinagre, entenderemos que nos sentamos ante uno de los platos más genuinos de la cocina rondeña y serrana.

  

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Belén Viviente solidario en Cortes
José Becerra 23-12-2011 | 6:59 | 0

 

 

 Escena del Belén Viviente (Foto.Málaga.es)
 

 

 

Cortes dela Frontera, situado en las estribaciones dela Serraníade Ronda, rodeado por las sierras Blanquilla, los Pinos, y Líbar y regado por el Guadiaro, que marca la trayectoria en alguno de sus meandros la divisoria entre las provincias de Málaga y Cádiz, posee muchos méritos  de los que enorgullecerse. Su término municipal es uno de los mayores de la zona (más de17.000 hectáreas) y su entorno montuoso forma parte del  Parque Natural de Los Alcornocales, rico en corcho y con una considerable población de gamos.  

    El corcho proporciona trabajo y sustento a muchas familias y los ciervos dan  pie a una afición cinegética bien enraizada. La tradición venatoria lo convierte en centro de cazadores procedentes de buena parte de las provincias de Andalucía. Griegos y  romanos dejaron sus huellas en la población (antigua  ciudad de Saepona). También la dominación árabe dejó constancia de su paso (torre del Paso) hasta su conquista por Rodrigo Ponce de León en 1485, en nombre de Fernando el Católico. Ayuntamiento de fachada barroca  e iglesia parroquial del Rosario, de sobrias trazas y torre de dos cuerpos, coronada por una esbelta aguja, completan, entre otros ( fiestas patronales en honor de San Roque y San Sebastián, con la atracción del toro ensogado)  los ribetes de un pueblo con tintes de un  pasado histórico y noble-

   Una ocasión para visitarlo es ahora con motivo del Belén Viviente que se representa el domingo día 25 y que se muestra a propios y extraños con el fin de recaudar fondos destinados ala Asociaciónde Ayuda al Cáncer, con sede en Ronda. Se aúnan así ceremonial religioso y componentes artísticos en escenas que vienen acaparando la atención año tras años en fiestas tan señaladas como las presentes y que dan buena muestra de una solidaridad ya acendrada para con los enfermos y sus familiares.

 

 

 

 

 

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Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.