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Conmoción
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José Becerra | 27-04-2012 | 16:46

 

Parece causar consternación que la tenebrosa situación por la que atravesamos dé paso a una conmoción social.

Corrupciones políticas, derroches improcedentes, permanencia de instituciones administrativas que gastaron sin miramientos y que desean seguir bajo la misma tónica sin el menor reparo… Millones de personas en paro (ya casi rondando los seis millones; el paro juvenil sobre el 50%), hambre admitida y encubierta, familias vergonzantes que tienen que acudir a Cáritas, a los comedores gratuitos o a los contenedores de basura para subsistir…

    Un Gobierno que pese a sus buenas intenciones para sacarnos del impasse torvo que nos encontramos parece no encontrar la fórmula eficaz para hacernos salir del atasco. Ese es  el sentir de muchos: no se vislumbra la luz al final del túnel.

Con todo esto, sorprende que el estallido social no se produzca; porque el curso de los acontecimientos así lo  hace prever.

  Paulo Freire (1921-1997) fue uno de los mayores y más significativos pedagogos del siglo XX. Y de él tomo esta cita: “Lo que pretende una auténtica revolución es transformar la realidad de un  estado de cosas que se caracteriza por mantener a los hombres en una condición deshumanizante”.

¿No estaremos en esa tesitura y abocados a una conmoción tan inquietante como no deseable?

Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.