img
Huelga de sexo
img
José Becerra | 30-08-2012 | 17:39

 

Las mujeres de Togo, república asentada en la parte occidental de África, han ideado una acción conjunta para derrocar al presidente del país, el heredero de la estirpe Gnassingbé, la cual  lleva gobernando el país después de 45 años.

Nada de algaradas ni protestas callejeras sonoras, al uso occidental. Han optado por el silencio, pero eso sí recurriendo a un procedimiento que se nos antoja infalible para conseguir sus objetivos: echar al marido de la cama marital  o impedir – medios físicos tienen para ello – el tributo que como casadas deben a su cónyuge.

Quieren estas féminas, renunciado al débito conyugal, que sus parejas muestren más decisión para derrocar al régimen en vigor. Esta guerra de sexo, que no es nueva, suele culminar con un éxito político, como  se ha comprobado en otros puntos del Globo. Ni “ sábado, sabadete…”, que decimos por estos  pagos malagueños, ni ninguna otra incitación carnal: las mujeres africanas  parece que se muestran impertérritas.

 Lástima que no sigan el ejemplo las consortes de  nuestro país. A buen seguro que, sin derrocar a nadie, pero sí para cambiar nuestra situación, con la abstinencia prolongada, los políticos y  la política que tanta desconfianza nos inspiran cambiarían de derroteros obligados por la terca obstinación de sus mujeres a no ceder a sus requerimientos amorosos.

Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.