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Arden nuestros montes
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José Becerra | 31-08-2012 | 16:57

 

 

 

 

 
 Incendio desolador en los términos municipales de Coín, Marbella, Ojén y Monda, entre otros. Escenas de terror y víctimas mortales. El fuego descontrolado protagonista de desbandadas de vecinos con el miedo metido en el cuerpo por la posible pérdida de vidas y haciendas.

Todos los veranos los fuegos originados fortuitamente, por imprudencia o con intencionalidad  delictiva asolan España. Ningún entorno donde la vegetación sea abundante puede estar libre de ellos. Para solucionar el problema en este caso como en todos los que requieren actuación continuada y eficaz piensa uno había que empezar por la previsión.

 Los campos y  montes de media España y los de la Serranía de Ronda que son los que conozco más de cerca sufren de un abandono prolongado: no son rentables las siembras y apenas vagabundean por ellos animales domésticos que los mantenían  libres de maleza y hojarasca.

Ya lo he dicho  en otra ocasión: los rebaños de cabras son prácticamente inexistentes en nuestros montes. Resultan anacrónicos pero nunca dejarán de ser útiles para la salvaguarda de la vegetación. Desde la antigüedad se tenía como cosa segura que donde estos mamíferos rumiantes campaban no había peligro de fuego.

Por otra parte, la gente joven le dio las espaldas al campo ganada por el atractivo de las ciudades. ¿No se podría desde las más altas instancias gubernativas costear patrullas de gente desocupada para esa limpieza forestal tan necesaria en el momento oportuno? Aliviaríamos el paro y evitaríamos  incendios destructores.

Foto/ Diario SUR 

Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.