img
Fecha: October, 2012
Halloween vs Día de Difuntos
José Becerra 31-10-2012 | 9:41 | 1

 

 

 

 
 

 Foto: Diario S UR

Para bien o para mal somos los españoles gente que con frecuencia nos dejamos influir pronto por lo que nos viene de fuera. Las modas, las costumbres, los comportamientos si aparecen con el marchamo de allende fronteras se nos cuelan sin apenas dificultad, e imponiendo su tiranía acaban por convertirnos en propagadores de algo que  muchas veces chocan frontalmente con lo que nos fue durante siglos genuino y bien definidor de nuestra esencia. Ocurre, por ejemplo, con algunas celebraciones. De un tiempo a esta parte, las que nos son propias sufren el acoso de otras que nos traen aires ajenos que nunca soplaron por nuestras latitudes.

    Primero se impuso Santa Claus o Papá Noel, el piloso y regocijado anciano vestido de rojo que se introdujo en Estados Unidos procedente de Holanda. El eterno cabalgador por espacios siderales derramando a manos llenos refulgentes regalos se impuso en geografías bien ajenas a las tradiciones anglosajonas. El viejo bonachón de risa estentórea. Lo aceptamos en España, no sin resistencia de los que añoramos pasadas costumbres autóctonas, y antes que por el jovial trotamundo, apostamos por el entrañable Belén de todas la vida y los Reyes que tantas ilusiones despertaron y siguen despertando en tantos hogares en tantos hogares carpetanos.

   Viene pasando lo mismo con el Halloween importado. En Escocia y Gales, las hogueras que tratan de frenar los espíritus malignos en la noche de Halloween, procedían de los antiquísimos celtas, sobrevivieron en Estados Unidos  y Gran Bretaña. Con sus máscaras mortuorias – calabazas huecas que hacen las delicias de los niños norteamericanos y británicos – y sus leyendas terroríficas de brujas y aparecidos hacen ahora la competencia a la festividad cristiana de Todos los Santos.

    Pero si existe un núcleo de población duro de roer en cuanto a la implantación de esta novedad del Halloween  de allende  fronteras, es la dela Serraníade Ronda. En ésta, solo muy tímidamente la festividad de calabazas vacías y luminarias llamadas a asustar a los más blandengues ha asomado su cariz. Aquí imperan en el día de los Santos, que enlaza sin solución de continuidad con el de los Fieles Difuntos, los tostones de castañas y las reuniones amistosas y familiares. Son un preludio de los festejos navideños e incluso algunos de los dulces que son típicos en las semanas  de Adviento se entremezclan con el particular fruto serrano que regala a los transeúntes, cuando se tuesta en desportilladas ollas en la vía pública, su aroma y su entrañable ambientación urbana.

    Cuando era niño recuerdo que en este día santo que ahora conmemoramos me reunía con otros de mi misma edad y recorríamos las calles del pueblo con una gran cesta que, dádiva a dádiva de los vecinos, llenábamos de chorizos, castañas y membrillos que luego degustábamos en la torre de la iglesia en donde permanecíamos toda la noche doblando las campanas con el toque inconfundible del doble son que anunciaba los difuntos. Era una larga noche no exenta de temores y sueños interrumpidos que siempre se contrarrestaba  con el calorcillo de las mantas y la proximidad de unos y otros.

    Aquel era nuestro Halloween particular, inventado siglos antes de que nos llegase el recién importado. Todos los pueblos de la comarca rondeña lo celebraban de idéntica forma. Los mayores nos alimentaban y los niños les proporcionábamos la satisfacción de oír las campanas que durante veinticuatro horas les recordaban a sus muertos. Pero esta costumbre, como tantas otras que formaban parte del acervo cultural de los pueblos del interior de la provincia malagueña, fueron desapareciendo con el tiempo.

Lamentablemente otras vienen ocupando su lugar y sin que nada tengan que ver con lo autóctono, las desplazan y tienden a validar lo que nos es extraño y desconocido. Como el Halloween, que se nos impone desde fuera, cuando en nuestras raíces andaluzas contamos con costumbres capaces de eclipsarlo. Beben en las mismas fuentes, que no son otras que el respeto, cuando no el miedo al más allá y a las almas en pena.

    Si es así, que lo es sin menor duda, ¿por qué acudir a lo foráneo si lo nuestro es más auténtico y veraz? Tiene que serlo porque nos pertenece como pasado y está en las raíces profundas de nuestra manera de ser y sentir.

 

 

Ver Post >
Educación deficiente
José Becerra 30-10-2012 | 12:34 | 1

 

 

 
 

 

En la cabeza de Europa en  abandono escolar y en desempleo juvenil. He ahí la radiografía que acaba de hacerla UNESCO de la educación y el primer empleo en España. Un baldón. Quienes tienen en  sus manos las riendas de la educación en nuestro país parece que lo están haciendo rematadamente mal. No hay organismo que en esta cuestión nos deje en buen lugar.

    La UNESCO, que por lo general se ocupa de los países en vías de desarrollo,  no ha tenido por menos que, por su gravedad  resaltar  esta situación. La conclusión de este organismo de las Naciones Unidas es que la inversión en educación resulta “apremiante” en España para poder soslayar el gravísimo problema del paro ( en Europa solo uno de  cada siete jóvenes  deja los estudios en niveles básicos de formación; en España asciende al 30%: desempleo juvenil en el 52% y ascendiendo).

   La crisis subyacente impide que se invierta en educación y si ésta flaquea los jóvenes carecen del caudal formativo suficiente para encontrar un puesto de trabajo. No existe relación directa ni equilibrio entre la adquisición de conocimientos y las condiciones requeridas por el mercado laboral.

   Resultado: disfunción total y consecuente penuria laboral.

F oto_ Protesta laboral- Diario SUR

Ver Post >
Se impone la cordura en Ronda
José Becerra 29-10-2012 | 11:36 | 1

 

 

 

 

 

 
 

 

La Consejeríade Cultura de la Junta ha sido taxativa en la resolución adoptada por el Servicio de Protección del Patrimonio Histórico: el Centro de Visitantes que propugna  el equipo de Gobierno en la ladera del Castillo no se construirá al fin. La cuestión había levantado la natural polvoreada en diversos ámbitos de la ciudad por las opiniones encontradas que ha suscitado, pero las cosas parece que se van a poner en su sitio.

 La construcción del centro, coincidiendo con el parecer de la mayoría de los rondeños  (sobre todos los vecinos del Barrio de San Francisco) para que la construcción no tomara  cuerpo en tan singular lugar, no es la adecuada para preservar el valor del Conjunto Histórico, cuyo elemento esencial es el Tajo, santo y seña de Ronda, junto a la antigua Alcazaba, cuyas trazas arquitectónicas   se resentirían con esta construcción de manera  insoslayable.

PP y PA parecen estar de acuerdo y apelan a la seguridad de que con la construcción se crearían puestos de trabajo, algo que ha sido contestados por la plataforma que no ve con buenos ojos que tan emblemático lugar de la ciudad pueda convertirse en un futuro próximo en urbanizable, además de producir el natural trasiego de transportes que redundaría en perjuicio de un entorno que resultaría un serio hándicap para lograr el anhelado marchamo de Patrimonio de la Humanidadpara Ronda o esa otra aspiración de lograr que las cornisas del Tajo se consideren Monumento Nacional.

   Esta vezla Consejería ha sido consecuente y el proyecto se pospone hasta que se encuentre otro lugar más idóneo para el centro. Y es que ha preponderado el buen juicio, si lo que se pretende es lograr para Ronda un prestigio internacional. De  otra forma resultaría minusvalorado.

 Foto diario SUR

Ver Post >
El codiciado aceite rondeño
José Becerra 28-10-2012 | 10:51 | 0

 

 

 
 

 

Lo dicen y aconsejan los expertos en nutrición y los defensores a ultranza de la dieta mediterránea: el mejor desayuno,  una tostada con aceite de oliva, a ser posible virgen extra, con un ajo restregado por su superficie. Sus propiedades dietéticas son innumerables. Rico en ácido oleico, contribuye a la regulación de la glucosa en la sangre, disminuye la tensión arterial, regulariza el funcionamiento del aparato circulatorio, entre otras virtudes que no tienen precio. Y además de sabor exquisito, alabado por los sibaritas del buen yantar como una  manera sanísima de empezar el día.

   Recuerdo de los años ya lejanos de mi infancia (cuando ni por asomo se conocían los donuts  o los phosquitos), para nuestro bien y crecimiento saludable, un refrán que repetía mi abuela cada vez que ponía en mi mano el desayuno de cada día: “Al pan caliente, abrirle un hoyito y echarle aceite.” Seguí su consejo y, cuando ya peino canas, continúa siendo el primer alimento con el que me premio cada mañana.

   El olivo, que nos lo trajeron de oriente los fenicios, se aclimató perfectamente en las cálidas tierras del estado  de Tartessos, ubicado en las inmediaciones de Huelva o Cádiz durante los siglos VIII al VI antes de nuestra era. Durante la época del dominio cartaginés, tres ramas de los pueblos íberos se asentaron en las tierras de la que sería la provincia de Málaga: turdetanos, bastetanos y los mastienos, los cuales impulsaron el cultivo del olivo, los cereales y la vid (restos de estas culturas han sido descubiertos en Ronda).

  La tradición olivarera de la comarca rondeña se pierde en la noche oscura de los tiempos. Poseer un olivar propio, independientemente de su tamaño, ha sido siempre la máxima aspiración que siempre abrigaron aquellos que  no disfrutaban de los halagos de la fortuna. En el regreso de los inmigrantes de centroeuropa, una vez que se dejaran la piel en trabajos que propició la oleada de emigración de los años 60 y 70, se adquirieron pequeños predios de olivar que vinieron a completar los módicos estipendios de quienes aún estaban en edad de trabajar cada día.

  Paralelo a esta irrupción de nuevos propietarios que acentuaron la oleocultura siempre presente en la comarca, florecieron los molinos aceiteros  que cada otoño recibían, en jumentos y animales equinos, primero, y desvencijas  furgonetas, luego, la aceituna recién recogida, todavía con la pátina en su piel de  madrugadas ateridas y aroma de tierra húmeda. Dos molinos de facundia del fruto fueron, en Benaoján, asentada en la planicie del valle del Guadiaro, los  de Manolito Montes y el Santo; éste último convertido hoy en hotelito a los pies de las mismas torrenteras que movieron las piedras de la almazara.

   El aceite de Ronda, como su vino, que escala abolengo por días, gana adeptos y hoy ocupa lugar preeminente entre los que se precian de echar mano de los mejores ingredientes para cocinar manjares selectos para el consumo de los que disfrutan  con el mejor comer.

   El olivarero de la comarca, humilde y lugareño, el que aconseja a los advenedizos en las cosas del campo que “el olivo no es un presidiario: no lo trates con la vara sino con  mano”, en lo más íntimo de su ser, aunque no encuentre las palabras sabias de un Antonio Machado que los cantó, en su interior rinde pleitesía al olivo. Y con otro verbo pero con el  mismo sentir, sin saberlo, hace suya las  alabanzas que solo el poeta sevillano supo articular con maestría: “ Olivares centellados /  en las tardes cenicientas / balo los cielos preñados / de tormentas /…Olivares, Dios o de / los eneros de aguaceros, / los agostos de agua al pie / los vientos primaverales, / vuestras flores racimadas; / y las lluvias  otoñales / vuestras olivas moradas…/  Olivar, por cien caminos / tus olivitas  irán / caminando a cien molinos… ¡Venga Dios a los hogares / y a las almas de esta tierra / de olivares y olivares!”.

 Foto. Molino del Santo, reconvertido hoy en un hotel con encanto.

Artículo del libro “Hablando de Ronda”, en venta en las librerías Luces de Mákafa y Libreria  de la Estación de Autobuses de Ronda y Dumas de Ronda.

Ver Post >
Amancio, el magnánimo
José Becerra 26-10-2012 | 10:19 | 0

 

 

 

 
 

 

 Es el apelativo que en justicia se merece el dueño de Inditex por  sus aportaciones altruistas a obras sociales que flaquean en los recursos y languidecen  con pocas o ningunas ayudas dinerarias.

  La guinda  de la magnanimidad de Amancio Ortega para con los desheredados de la fortuna acaba de ponerse con  su donación de 20 millones de euros a Cáritas,  que ha removido los cimientos de la organización filantrópica porque jamás había recibido tamaña donación. Venía mostrándose la entidad de ayuda a menesterosos  impotente para atender la colosal demanda  que en los últimos años le  reclamaban  como única tabla de salvación a sus necesidades más imperiosas: comida, pagar la hipoteca, hacer frente a la desgracia de un desahucio siempre injusto.

   Cáritas atendió en el año pasado –  y en este que ya toca casi a su final – a poco menos de 2 millones de personas. Una colosal obra caritativa que no podía por menos de conmover a alguien que como Amancio Ortega ya venía distinguiéndose por sus generosas aportaciones para paliar la penuria de ancianos y  menesterosos  a través de distintas organizaciones sociales.

    Se podría decir que el dueño de Zara posee lo suficiente para conceder esa astronómica dádiva, pero también cabría preguntarse cuántos posen grandes fortunas y no se desprenden ni de un ochavo en ayuda a los demás. Cáritas satisfecha, los que dependen de ella para subsistir, ilusionados.

Foto. El empresario Amancio Ortega.)SUR)

 

 

 

Ver Post >
Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.