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Fecha: December, 2013
Tentaciones culinarias serranas
José Becerra 31-12-2013 | 11:54 | 0

 

 Las Navidades son los días por excelencia  de la buena comida y la cuchipanda desbordada. Un día es un día, decimos y nos decimos, y a los alimentos a los que durante todo el año les impusimos el veto más férreo les abrimos las puertas de nuestras despensas con el mayor alborozo. También nos acordamos de aquellos lugares de la provincia en los que tradicionalmente en los días que preceden a estas fechas memorables se afanan en elaborar unos productos que habrán de disputarse el honor de subir a las emperifolladas mesas haciéndose hueco entre otras viandas más exóticas y extrañas pero también ufanamente recibidas.

    También se nos puede antojar ahora hacer aquella visita al interior que por una u otra cosa fuimos aplazando. No podrán encontrar mejor ocasión. De igual forma que existe una alternativa válida para el turismo de sol y playa, o sea la del interior o de la naturaleza, hay otra capaz de sustituir en condiciones de igualdad a la del´pescaito´. Siquiera sea por el atractivo de la alternancia, seguro que el disfrute de sabrosas lonchas de pata  negra, de lomo frito o del jugoso conejo al ajillo  lo agradece el paladar. Cambiando asimismo de escenario, la playa por la sierra, el chiringuito por la venta al borde del camino, aunque solo sea por unas horas, se garantiza la complacencia de los sentidos.   

   De los castellanos del Medievo se heredó la afición por la carne de cerdo, “olivo de cuatro patas” para los ganaderos de hoy, tal es la repercusión de la fabricación de embutidos y sus excelentes resultados culinarios. De ellos nos llegó también la harina, las legumbres y el vino. De árabes y moriscos proceden el aceite de oliva, las verduras, las almendras y la miel. La trilogía mediterránea – olivo, trigo y vid – siempre presente hace  que la famosa dieta, propugnada por sus excelencias cardiovasculares por estudiosos de la nutrición humana sea una constante en estos parajes. Con estos ingredientes básicos, a los que se añadieron otros netamente autóctonos, se elaboran recetas, transmitidas de generación en generación y que hoy dan forma a una rica y variada gastronomía todavía sin la difusión que por sabrosa y saludable se merece.

    Manjares como la olla de tagarninas, o la “pringá”, el salmorejo, la tortilla de mollejas, los pimientos fritos (” pajaritos de huerta”), las migas, los potajes de hinojos, sopa de la olla y gazpacho caliente sopeado con aceite, la caldereta, las gachas con miel o los calostros – primera leche de la cabra o vaca recién parida primorosamente preparada con migas de pan y  canela –  son comunes en buena parte de los municipios rondeños.

    Pero abundan otros con un toque especial que establecen claras diferencias. El gazpacho o sopa de vinagre, por ejemplo. Con los mismos ingredientes de sobras conocidos fue yantar obligado de segadores en las calurosas tardes de las campiñas y hoy el más barato y reconfortante recurso para mitigar los efectos de las calores. En El Burgo se conoce como “de cebolla”, en Algatocín “campero”, en Benalauría “mojado”, en Benoján, y Montejaque”de vinagre, y en Atajate “de pan”. En Yunquera se dan maña  única para el “malcocinao”; en Cartajima para el conejo guisado; y la caldereta de venado es propia de Cortes dela Frontera. APujerra se va, entre otras cosas, a comer guiso de chivo y a Faraján y a los pueblos de la cabecera del Guadiaro a dar cuenta de un excelente conejo al ajillo.

 Foto:parcelasmontejaque.com

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Pachorra rondeña
José Becerra 29-12-2013 | 10:58 | 0

 

 El secretario general del Partido Andalucista de Ronda no se anda con chiquitas, como decimos en la Serranía, a la hora de criticar a las administraciones públicas que, a su parecer, dan de lado a Ronda a la hora de realizar inversiones en Andalucía. Acaba de mostrarse contundente contra la Junta al observar que en los presupuestos para el 2014 no aparecen por ningún lado ni la más mínima partida destinada a cambiar el cariz de las comunicaciones que circunvalan a la ciudad del Tajo o que pueden permitir un más atractivo y seguro acercamiento a ella, así como facilitar un nexo de unión con el resto de la red vial que la une con otras ciudades, sobre todo con la capital malagueña.

   Sergio Flores no solo se ha mostrado enérgicamente crítico con los mandamases de la Comunidad Autónoma, quienes al obviar inversiones en infraestructuras viarias en la zona rondeña crean un agravio comparativo con otras demarcaciones provinciales ahondando en un secular deterioro vial que viene perjudicando su desarrollo económico y social. También lo ha hecho sin pelos en la lengua para poner de relieve la pasividad de los rondeños que ven cómo se les priva de algo tan crucial como la mejora de las carreteras, cuyo estado, en buena medida, dejan mucho que desear.

  Reclama la participación activa ciudadana  en el empeño  de optimizar las vías maltrechas reclamando   una atención propicia para que Ronda pueda optar a títulos honoríficos y legados como, por ejemplo, los concedidos por la UNESCO como Bien declarado de Patrimonio de la Humanidad,  para lo cual se exige al país y a la ciudad en cuestión “un incremento de imaginación, preocupaciones y gastos para conseguir su protección y defensa” (Convención de Paris, 1972). O sea, que las maravillas monumentales que encierra constituyan el punto final de un periplo por calzadas decorosas y suficientes.

 Ser quiere encauzar la opinión pública a requerir este Bien que la ciudad del Tajo necesita imperiosamente y se impone la necesidad de que se alcen cuantas más voces mejor; pero quizás la apatía proceda de  tenerse poca fe en que los políticos  aúnen esfuerzos pare encauzar el clamor popular para lograr el fin. Puede que por ello se muestren impasibles y no haya nada que objetar a la pachorra rondeña.

Foto:esp.andalucia.com

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Con Mercadona da gusto: somos los “jefes”
José Becerra 26-12-2013 | 1:13 | 4

 

Nada más  lejos de mi ánimo hacer cualquier tipo de propaganda de Mercadona. Sin embargo, teniendo en cuenta los difíciles momentos por los que atraviesan las empresas españolas y los recortes salariales concomitantes a los que han sido sometidas, piensa uno que no desbarra si hace hincapié en que esta cadena comercial no solo va a subir los sueldos a sus empleados sino que va a contratar muchos centenares más en el transcurso de un período  corto de tiempo.

  El presidente de Mercadona acaba de dar el visto bueno para que se haga realidad el convenio con los sindicatos más representativos de España  en el que se marcan  las directrices para el  sueldo de los empleados. Dobla el salario mínimo interprofesional, ahí es nada: cobrarán 1.200 euros de vellón. Juan Roig  ha sabido levantar un imperio comercial que posiblemente le ha servido para conseguir figurar en el ranking de las mayores fortunas del país (según  la revista Forbes ocupa  el segundo lugar, a escasa distancia del fundador de Inditex, Amancio  Ortega), pero esa es otra cuestión.

O la  misma, ya que esa posición no puede ser debida sino a la sagacidad, el tino y la honestidad al dirigir la gigantesca empresa  que tiene como lema la calidad y el precio. Pero al mismo tiempo de la subida salarial se anunciaba la creación de 1.000 puestos de trabajo en los próximos cinco años.

   Premio Príncipe Felipe a la Excelencia Empresarial   no se escatiman elogios a la figura de este valenciano ejemplar que descuella en el mundo empresarial por su sagacidad para los negocios y  por sus valores humanos cuando toca a la  relación con el  personal subordinado  más directo:  el que presta sus servicios  en las más de 1.400 tiendas esparcidas por todo el ámbito nacional, que dan de comer a más de 70.000 familias de trabajadores que atienden a una clientela fiel ganada a pulso.

    Clientes que, siguiendo las exhortaciones de Juan Roig han de ser atendidos como los “jefes”, un calificativo que está detrás de un modo de entender y poner en ejecución una táctica empresarial coronada por el éxito.

  

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El “tarifazo” imposible
José Becerra 23-12-2013 | 9:49 | 0

 

 

Si se echa la mirada hacía atrás comprobaremos que la subida de esa luz que nos alumbra y nos hace la vida más soportable al común de los mortales ha sobrepasado el 80%, poco a poco, desde el inicio de esta calamitosa crisis que nos agobia. Antes, cuando la tarifa eléctrica estaba sometida al imperio del Gobierno de turno, por lo menos no nos sobrecogía con aumentos a destiempo. Ahora, se nos somete a aumentos desconsiderados e imposibles de asumir por las familias modestas, no digamos de las que apenas tienen para llegar a fin de mes con un sostenimiento que raya en la miseria.

  El último aldabonazo a nuestros bolsillos por este concepto radica en la posibilidad de una subida del 11% del precio que ahora contemplamos en los recibos (perdido en el maremágnum e indescriptible de datos que escapan hasta al más avisado, que esa es otra de las rectificaciones que se deberían ejecutar), cuando el Gobierno, que quiera que no,  ha decido tomar cartas en el asunto de las eléctricas dado el desbarajuste reinante y el arcano de ese “déficit de tarifa” que no entienden ni lo más avezados en la cuestión, aunque no dejan de entrever un tejemaneje de especulación de amplio espectro.

   El Gobierno, ante la oleada de protestas ciudadanas, nunca más razonables, con el ministro de Industria, José Manuel  Soria, a la cabeza,  quien pone en duda la transparencia y competitividad que las eléctricas afirman con contundencia, se ha apresurado a asegurar que la luz no subirá el 11% anunciado “bajo ningún concepto”. Claro, que no niega que no suba nada, que ese es otro cantar. Pero algo es algo, y si se detiene la espiral de alzas desorbitadas algo habremos conseguido.

   Con la subida anunciada se desestabiliza la economía no solo familiar sino empresarial. Un dato: más de millón y medio de hogares sufrieron el corte del suministro eléctrico en este año que ya toca su final. Y otro no menos desalentador: las empresas industriales  afirman tener problemas para mantener la producción por el alto coste del fluido eléctrico erosiona su viabilidad. Algo que ni social ni económicamente nos podemos permitir.  

   El aviso de este “tarifazo” imposible, aunque no cobre visos de realidad, debería servir para un nuevo y más enérgico posicionamiento del Gobierno ante un ámbito  que pensamos necesita nueva regulación.  

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Rajoy, the quiet man
José Becerra 18-12-2013 | 12:24 | 0

 Rajoy,  the quiet man

 Media España se desazona por el inquietante desafío de Artur Mas de convertir a Cataluña en un Estado independiente. El último aldabonzazo de su órdago,  fijar la fecha del referéndum para la consulta soberanista; sin embargo, no parece que el presidente del Gobierno se desmelene en explicar a la opinión pública lo que realmente va  a ocurrir  si  esta iniciativa que ostenta sin tapujos el término independencia se hace realidad (el Govern ya prepara el correspondiente censo).

Algo que parece que lo hará si antes no hay quien corte el vuelo del radicalismo nacionalista catalán en el  cielo proceloso que lo acoge; o sea, que ponga “pies en pared” como decimos la gente de la Serranía de Ronda cuando se trata de detener alguien o algo de un propósito contraproducente y adverso para el común de los mortales, en este caso para el resto de España.

   Ante la actitud anodina del Presidente del Gobierno que no acaba de coger el toro por los cuernos ante una actitud y un propósito anticonstitucional (art. 155 de la Carta Magna) donde los haya por la escisión que comporta, me hacen recordar la película protagonizada por  el John Wayne  de sus mejores tiempos titulada The Quiet Man, o dicho en román paladino, El Hombre Tranquilo: permanecía con su cachaza ante problemas y sucesos arduos.

   Esperar a que las cosas se solucionen por sí ante una tesitura como la que hacen alarde ERC y CiU puede resultar nefasta si no se ataja a tiempo. Lo que se podía presumir de quienes nos rigen es la firmaza ante tamaño desafío que atenta contra la unidad y salvaguarda  de nuestro Estado de Derecho. Antes de que el Tribunal Constitucional tome cartas en el asunto para cercenar el intento de escisión piensa uno que Rajoy debe mostrar una actitud enérgica poniendo los puntos sobre las íes.

Asiste toda la razón a José María  Aznar. que dicho sea de paso no es santo de mi devoción,  cuando critica duramente a Rajoy por la respuesta timorata que ha dado a las exigencias imposibles de Mas que atentan contra la legalidad. Tengo para mí que es la opinión de muchos españolitos de a pie y de los catalanes que abominan de  la aventura independentista.

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Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.