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El nuevo Hospital de Ronda, ¿más cerca?
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José Becerra | 16-02-2014 | 10:21

 

La casta de los políticos, dicho sea sin ánimo peyorativo,que ya olfatean la proximidad de las elecciones – europeas, autonómicas, municipales y generales -, en una sucesión de fechas con relativa corta  distancia entre sí, se aprestan a vender al electorado su mercadería. Se agita el mercado de los votos y vocean sus productos intentado en puja desigual vender más y mejor y encandilar al que, en última instancia,  va a depositar el sufragio en la urna con más o menos convencimiento de que su decisión sea la más acertada.

   Bien mirado, se pregunta uno, cuándo renuncian nuestros políticos a esa tarea de contentarnos para mantenerse aupados al poder y disfrutar de las prebendas concernientes al oficio. Porque no sería un desatino pensar que a esta tarea dedican buena parte de su mandato – y sálvese el que pueda, que los hay, y muchos, que se toman en serio su misión y la ejercen  con honradez-, en detrimento de aquellas otras que por obligación deberían ocuparles  la mayor parte del tiempo en el que la desempeñan, a saber, arreglar al españolito de a pie sus problemas más acuciantes y que le desazonan a más no poder.

   La cuestión estriba en que vamos a llegar al período electoral con más de 5 millones de parados y disuadidos  de que en los dos grandes partidos, PP y PSOE, se instaló la corrupción, ya de una forma, ya  de otra, enfangando a un buen número de sus figuras señeras. La desafección  del ciudadano por estos motivos, y otros que están en la mente de todos, hacia los políticos es manifiesta, y el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIC) la muestra de manera palmaria en sus encuestas.

   Van a afanarse los políticos en permanecer a toda costa en la cúspide del poder en su parcela correspondiente. Tanto es así, que cuando los comicios se olfateen por su proximidad nos anuncien con desparpajo actuaciones que durmieron el sueño de los justos hasta ayer mismo. Infraestructuras y construcciones de toda índole se anuncian olvidadas en el tiempo para desesperación de de los afectados por su tardanza.

  Es el caso del Nuevo Hospital de Ronda, una realización aparcada sine die y que ahora resucita. La consejera de Salud, María José Sánchez Rubio ,  viene a decirnos que se reanudarán las obras de forma ininterrumpida de forma tal que abrirá sus puertas en 2015 para que a él vayamos a remediar nuestras dolencias y achaques, en lugar del antiguo Hospital Comarcal, ya con deficiencias notorias, o sea, poco menos que a caerse de puro viejo.

   Tendremos que darle un voto de confianza a la consejera y pensar que se cumplirán sus promesas. Con todo no nos entrará el “cuerpo en caja” que solemos decir los serranos, hasta que los trabadores y maquinarias irrumpan en el lugar, como muestra evidente de que el discurso no fueron palabras huecas y vender humo sin consistencia.

  

Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.