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El Castillo de Ronda en la palestra
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José Becerra | 30-08-2014 | 10:41

 

El Castillo de Ronda en  la palestra

No se alarmen, lo de la toma no lleva emparejada ningún acto violento en la Ciudad del Tajo. Empezaremos por relatar una breve historia del colegio  El Castillo y su significado para la vecindad durante los últimos 50 años del pasado siglo hasta que cerró sus puertas a cal y canto en la primera década del actual.

  Su nombre completo al inicio de su etapa como institución docente respondía al de Escuela Hogar del Sagrado Corazón, lo que delata sus orígenes eclesiásticos, pero muy pronto se renunció a esta prolija denominación para acabar con la de El Castillo que ha perdurado hasta nuestros días.

   ¿Y por qué este último nombre? Porque  se escogió para su emplazamiento el lugar de una fortaleza  de prosapia nobiliaria y que fue conocido en su época como el Castillo del Laurel, alcazaba de Ronda. La idea inicial y que apoyó la Fundación Moctezuma era de dotar a la juventud rondeña de un centro de estudios en donde seguir enseñanza primaria y secundaria, extensiva a las de artes y oficios. Y lo logró plenamente.

  En el ínterin desde su fundación hasta tiempos relativamente actuales sentaron cátedras monjes agustinos y salesianos, éstos últimos con mayor predominio (de por medio la intervención del Obispo de Málaga Don Manuel González (beatificado por el papa Juan II en 2001) para que así fuera, quienes dejaron muestras de su buen hacer docente y disciplinario.

  La nómina de gente de Ronda y de otros lugares de España que han pasado por El Castillo sería interminable puesto que familias poco acomodadas así como de prosapia se disputaban una plaza para sus hijos. Fue sinónimo de enseñanza estricta y sus eficaces métodos docentes traspasaron líneas divisoras provinciales. Para los hacendados de la ciudad y de los pueblos colindantes de la Serranía era como un timbre de gloria que sus vástagos se educaran en sus inflaciones y bajo la supervisión  de sus profesores.

   Ahora es noticia porque grupos de políticos y ciudadanos rondeños,  después de que El Castllo cerrara definitivamente sus puertas hace más de 10 años, reivindican para que las instalaciones visiblemente deterioradas  sean utilidad “con fines sociales”.Loable empeño, pero no necesariamente urgente ni necesario: ya existe una cocina social en Ronda que atiende a más de una centena de indigentes, según se han apresurado a ratificar la alcaldesa, Mari Paz Fernández, y no parece que este edificio cargado de historias y vicisitudes de profesos y alumnos, algunos ocupando señalados cargos señeros en la política y la cultura de la ciudad y fuera de ella.

  Otra cosa es que nadie se ocupe de su deterioro pronunciado y se espere a que no quede piedra sobre piedra. El Ayuntamiento no puede expropiarlo por la pertenencia del edificio   a la Fundación Moctezuma, a la que tanto deben por sus actividades y retribuciones el alumnado rondeño, amén de de “otras labores sociales” que tienen como destinatarias las  clases humildes locales.

    Pero si podría colaborar activamente en que el edificio guarde al menos la apariencia decente de sus años de esplendor cuando era un referente del saber y la transmisión de conocimientos. Existe un clamor ciudadano al que no habría que poner sordina: No a la demolición de El Castillo.

 Foto: rondawikia

Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.