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La cencerrá
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José Becerra | 27-10-2014 | 11:19

La cencerrá

 

Existía una antigua costumbre en los pueblos del Guadiaro de orquestar una cencerrá ( cencerrada) a media noche cuando después de la celebración de una boda entre una soltera y un viudo o entre viudos cuando estos se entregaban a los juegos y escarceos sexuales propios de tan placenteros momentos. Provistos de viejos cencerros, aquilones y desconchadas ollas de cocina los mozos y menos mozos se apostaban bajo la ventana de los recién desposados y al unísono despertaban a la vecindad con la cencerrá, santo y seña de que uno de los contrayentes o los dos repetían el santo sacramento del himeneo y que se alargaba a tenor de la edad del viudo y la de la su recién nombrada esposa. La jocosa interpretación de `metales ´ a todo trapo, ruidosa y quevedesca duró hasta bien entrado el pasado siglo; pero fue languideciendo hasta desaparecer del todo.

Si los pueblos del interior buscan en sus ancestros para remontar hasta nuestros días pasadas costumbres bien podían recurrir a ésta de la cencerrá que tanto los definió en pasadas centurias. Un elemento socarrón que añadir a la lista de sus méritos ya sean paisajísticos y culturales. Quien esto escribe lo reivindica con mayor fuerza ya que hijo de viudo mayor y moza bisoñuela no sería descabellado suponer que fui concebido bajo los sones de esta orquestada fanfarria burlesca y bullanguera.

Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.