img
Fecha: November, 2014
Despiadado ataque a la avifauna menor
José Becerra 27-11-2014 | 11:05 | 0

Despiadado ataque a la avifauna menor

 

Años ha las pequeñas aves que surcaban felices por entre la arboleda de la Serranía de Ronda solo debían temer entre los especímenes humanos a las pandillas de niños que se afanaban en su captura o mermaban mínimamente su población, recurriendo a la pegajosa liga con la que quedaban presos en la rama que buscaban para descanso de su vivaz “y cansado vuelo”,que dijo el poeta. Era una forma cruel de capturarlos vivos, pero también se optaba entre esta grey traviesa por atentar contra sus vidas recurriendo a las trampas -perchas, en el lugar- o a las escopetas de plomillos. Los aniquilaban así impunemente, no no sé si con nocturnidad pero sí con alevosía.

Ahora los enemigos implacables de gorriones, chamarines, jilgueros, tordos, alcudones , estorninos, mirlos de oscuro disfraz, y demás familia de nuestra avifauna menor, son otros; pesticidas y herbicidas diezman a la población de pequeñas aves que se encuentran indefensas ante prácticas no siempre permitidas en aras de eliminar elementos que puedan obrar en detrimento de las cosechas. A lo que hay que unir en el ámbito rural el abandono de terrenos antes ocupados por plantaciones y sembrados de la más variada índole, con lo que se enrarece su hábitat natural.

Ítem más: las muertes por electrocución de las grandes rapaces buitres y águilas perdiceras que pagan su “osadía” de acercarse a un porte del tendido eléctrico para descansar de su gravoso vuelo. Una sociedad malagueña de ornitología acaba de denunciarlo: cada vez hay menos pájaros en la provincias de Málaga.

Unas y otras acciones han hecho que los campos, nuestros campos malagueños, si alguna vez fueron reinos de aves libres que nos alegraron la vista y el sonido con sus plumajes y trinos inicien una decadencia que de no atajarse cambiará el cariz de nuestros campos inexorablemente.

El canto de los pájaros, que si no se ponen remedios acabará por desaparecer, y serán inútiles los versos de Octavio Paz: “ Cantan los pájaros, cantan / sin saber lo que cantan: / todo su sentimiento es su garganta”.

Ver Post >
Días y ollas
José Becerra 23-11-2014 | 12:06 | 0

Días y ollas

¿De verdad piensan los políticos que los ciudadanos siguen al pie de la letra sus peroratas grandilocuentes sobre la economía? ¿ Se creen los economistas que el vecino del entresuelo no hace otra cosa que seguir los informes y andanzas de la troika, o que no pierden puntada de los altibajos de la versátil prima de riesgo? Se equivocan de medio a medio.

Hemos llegado a una situación tal que la mayor parte de los españoles hacen caso omiso de lo que dicen los líderes políticos, a los que oyen como quien oye la lluvia golpear en las ventanas de su casa,mientras se entregan al sueño. Ni puñetero caso.

Echaba  el PP las campanas al vuelo porque en los ultimos meses los acontecimientos han  mostrado una cara risueña en lo qual paro se refiere. Festejaron con la boca chica,pero lo festejaron, que se ha bajado de los cinco millones.

Igualmente se felicitaban los socialistas cuando bajaba de los cuatro millones. Unos y otros, sin que se les caiga la cara de vergüenza, se autoglorifican y declaran sin pudor “que lo peor ya ha pasado” Así una y otra vez, aventurando poco menos que el futuro se ofrece venturoso. Por lo que no cabe otra cosa sino poner oídos sordos a sus alocuciones. Remedando al poeta : ¡Tan largo nos lo habéis fijado!

Ya no hay quien les crea, porque en esa nube en la que encuentran cómodamente instalados, no sienten la mordiente realidad que atosiga al ciudadano común, el cual ignora de dónde va a salir la comida que como imperativo natural van a necesitar él y los suyos para subsistir cada día. Para ellos, los que gozan de una vida placentera, con crecida y segura soldada a final de mes todo ocurre como tenía que ocurrir. Y todo está en donde debería estar. Así que vengan días y vengan ollas, que decimos en la ancha y sugeridora Serranía de Ronda.

Ver Post >
El Puente Nuevo de Ronda, otra mirada
José Becerra 17-11-2014 | 10:46 | 1

El Puente Nuevo de Ronda, otra mirada

Han transcurrido más de dos siglos, años más años menos, desde que el Puente Nuevo de Ronda se abriera al público. Un colosal monumento fruto de la conjunción entre lo natural y la ingeniería del siglo XVIII, que fue desde entonces la estampa más reproducida en folletos y libros que centran sus páginas en la “ciudad soñada” de Rilke, en cualquiera de sus manifestaciones artísticas, culturales o históricas. Es el buque insignia de la ciudad, como asimismo de la Serranía que de cerca la acompaña y la corteja.

El Puente Nuevo, de tan magníficas trazas, además de dividir el caserío rondeño sirve de referente a las sierras que desde él se otean, siendo contrapeso de las moles de caliza y espesa vegetación que las componen. La piedra trabajada con esmero hasta dar forma a una grandiosa obra del hombre, y como contrapeso, las lajas, el roquedo, tal como se configuraron tras los movimientos telúricos y la erosión de milenios en la noche oscura de los tiempos. Profundidad casi insondable y elevaciones pétreas igualmente inmensurables, amalgama que sirve a Ronda y su Serranía mítica como abanderados de su fisonomía en medio mundo.

No es casual que los grandes sillares, armónicamente dispuestos que se elevan y soportan el perfil del puente y su atrevida arquería sobre el impresionante vacío, que como todo lo abismal sobrecoge y suspende el ánimo, haya sido escogido como la estampa que mejor define a la ciudad y una región. La obra del arquitecto turolense, afincado en Málaga, Martín de Aldehuela, brinda el mismo poder evocador que espolea las imaginaciones cuando desde otras fronteras o límites geográficos añoramos o revivimos encuentros con otros lugares. El Puente Nuevo nos retrotrae a Ronda, como hacen a las ciudades en los que se erigen el Cañón del Colorado, el Michu Pichu, el Coliseum de Roma, Acueducto de Segovia o la Mezquita de Córdoba.

Ahora está en planta un proyecto que se presentó días atrás en el Ayuntamiento con la pretensión de que, tras su realización, convierta al Puente de Ronda “en uno de los monumentos más visitados de Andalucía”. No exagera. Y es presumible que el “espectacular proyecto” represente un acicate crucial para el turismo que incluye a Ronda en una de sus rutas preferidas. Se trata de la instalación de unas pasarelas de obra que permitan la bajada a la base, transitar por ella y disfrutar de unas perspectivas hasta ahora inéditas: se podrá contemplar en altura lo mismo que hasta ahora se había hecho en profundidad.

Se cumple así el dicho: Ronda alta y profunda. Encaramada en la meseta que le presta asiento y abismal si nos asomamos a su Tajo. La obra del hombre y la de la Naturaleza se dan la mano para deleite de la mirada.

Ver Post >
Huertos urbanos en Málaga
José Becerra 12-11-2014 | 11:34 | 0

 

Huertos urbanos en Málaga

La disyuntiva de los mayores de edad de Málaga capital ha sido hasta ahora simple: sentarse en un banco en el paseo más cercano a su domicilio y ver pasar el lento discurrir de las horas o hacerlo delante del televisor al paso de las mismas horas muertas. Y así hasta que se le ocurrió a la administración municipal la creación de huertos urbanos -alrededor de media docena en la ciudad – destinados a ocupar el largo tiempo de asueto de los que, por su edad, muy pocas cosas pueden hacer sino contemplar el paso inexorable del tiempo brazo sobre brazo.

Infinidad de nuestros mayores proceden del interior de la provincia, desde él arramblaron con sus bártulos y se vinieron a la ciudad en busca de nuevos horizontes de vida. O tuvieron que abandonar sus lares cuando su descendencia se vio obligada a emigrar y cambiaron la tierra por el asfalto, el campo abierto al cielo infinito de su pueblo, al oculto por torres de cemento y cristal. El aire fresco y beatífico del pueblo por el contaminado y malsano de la urbe. Hasta que los huertos serranos fueron una realidad. En ellos, como en sus pequeños predios pueblerinos pueden plantar alcachofas, habas, ajos y rabanillos. Hincar la azada en la tierra y removerla seguros de que dará, como predijo la sentencia bíblica “ciento por uno”.

Un campesino de Benaoján, el pueblo blanco que se esponja en el valle del Guadiaro, me dijo en cierta ocasión, que nada era más grato para su olfato que el aroma de la tierra cuando recibe la caricia de la lluvia mansa. Los jubilados de la capital malagueña pueden volver a percibir esa fragancia que les acompañó durante muchos años de su ya larga vida.

Bancales con surcos perfectamente alineados forman un paisaje insólito en parajes antes pasto de la sequedad y el yermo. Manos talludas de senectud obrarán el milagro – sudor en las frentes arrugadas, bajo el sombrero de palma – de hacer fructificar la tierra. Sandías y pimientos haciéndoles un corte de manga al ruido y la malsana polución a dos pasos. Sonrisas satisfechas de quienes saben de trabajos de sol a sol, del frío cortante de la sierra, pero también de amanecidas gloriosas.

Viéndoles atareados y absortos en sus labores me vienen a la mente las palabras sabias de Antonio Machado: “ Siempre que trato con hombres del campo pienso en lo mucho que ellos saben, y en lo poco que les importa conocer cuanto nosotros conocemos”.

Ver Post >
Ayuntamientos morosos, ayuntamientos cumplidores
José Becerra 10-11-2014 | 11:44 | 0

Plaza de Jimera de Líbar

Ayuntamientos morosos, ayuntamientos cumplidores

Un ayuntamiento es la piedra angular que sostiene y concede solidez a la población y al conjunto de sus habitantes. Si un consistorio funciona bien es de esperar que la vecindad se vea favorecida; en caso contrario padecerá las tribulaciones que inciden en aquél, que suelen ser casi siempre a consecuencia de una administración local deficiente. Existen así alcaldías con cuentas desastrosas y otras que pueden presumir de balances saneados.

Viene este preámbulo a cuento a tenor de un estudio sobre la situación de los municipios españoles publicado recientemente. Las finanzas de muchos de ellos se resienten aún de la drástica crisis que asoló el país en los últimos años: no han logrado levantar cabeza. Cierto que los planes de austeridad impuestos que quieras que no por la administración central lograron adecuar los gastos a los escasos ingresos disponibles, con lo que se están consiguiendo resultados positivos en las diferentes haciendas locales.

La provincia de Málaga, empero, es un caso singulo dejar en este aspecto. Nada menos que once municipios de la provincia figuran en el ranking de los 500 más endeudados de España por habitantes, lo que no deja de ser un muy dudoso honor. ¿Y cuáles son aquéllos, que hicieron de su capa un sayo o no supieron sortear las dificultades y arrastran deudas de mayor consideración? Destacan, entre otros, Alozaina, Benalmádena, Atajate -¿quién lo diría por sus pequeñas dimensiones?-,Rincón de la Victoria, Cortes de la Frontera y Gaucín.

En la otra cara de la moneda figuran los consistorios malagueños cumplidores en los cuales las deudas brillan por su ausencia y los créditos son prácticamente inexistentes. Curiosamente, destacan por su trayectoria sin débitos dignos de consideración o nulos, entre otros, los de Benadalid, Cartajima Faraján, Jimera de Líbar y Parauta. Cinco pueblos de la Serranía de Ronda que dan ejemplo de celo y buen hacer en la administración de sus rentas.

Que aprendan otros.

Ver Post >
Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.