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Fecha: June, 2015
Pedro Sánchez y la bandera
José Becerra 29-06-2015 | 9:30 | 0

Pedro Sánchez y la bandera

No estamos muy acostumbrados a verlo en los últimos tiempos. Primaron en éstos más bien el envolverse en la bandera republicana, sobre todo en lo que toca a los novísimos partidos emergentes que, como gritan desde Podemos, es la que correspondería a la pretensión de la izquierda más radical. No se puede incluir en esta distinción al PSOE, el cual presume de ejercer una política de centro-derecha sin caer en extremismos,pese a que presta su apoyo a aquéllos que se muestran visiblemente más exaltados.

La cuestión es que en un acto en el madrileño circo Price, siguiendo los pasos de las convenciones americanas de demócratas y republicanos americanos, el recién proclamado candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha mostrado con orgullo ante una enseña constitucional de, para más señas, grandes proporciones. Y aquí, no hay que ser muy avispado para palpar la inconsecuencia.

Y es que su actitud no casa y provoca asombro que quien repitió hasta la saciedad su repulsa hacia los populismos, o sea, a quienes rechazan los partidos políticos tradicionales, abrazara a renglón seguido a uno proclamado como anticonstitucional y republicano,prestándose a sus requerimientos para ir de la mano con pactos de dudosa viabilidad.

Bienvenida su proclama teniendo como fondo a la bandera nacional; la aplaudimos, sino se pensara que es pura compostura electoralista. ¿Intentó aparentar su vuelta al centro político después de las veleidades con la izquierda más radical, la de Pablo Iglesias? Es lo que produce incertidumbre y, desde luego, no poca confusión no solo en la ciudadanía sino en parte del partido del que es cabeza más visible. Y es que como dicen los más viejos del interior de Málaga, siempre con facundia y oportunos es que” en política como en la aritmética todo lo que no es totalmente correcto está mal”.

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Rivera contra los ayuntamientos de pueblos pequeños
José Becerra 26-06-2015 | 12:50 | 0

Rivera contra los ayuntamientos pequeños

JOSÉ BECERRA

Arbert Rivera y su partido que vienen subiendo como la espuma y que han jugado un papel decisivo en la constitución de nuevos canales por los que forzosamente han de transcurrir las aguas, otrora procelosas, de nuevos ayuntamientos y comunidades autónomas, han puesto el pie en el acelerador para extirpar de cuajo las corrupciones de los integrantes de formaciones políticas y se enderecen hacia otros derroteros que no sean los que hasta ahora han venido provocando el rechazo unánime de la sociedad.

Es una de las condiciones impuestas en los pactos realizados entre otras de gran calado y que hay que aplaudir. Pero hay otras. Cabe destacar una que juzgan imperiosa: que más pronto que tarde todos los ayuntamientos con una población que no supere los 5.000 habitantes lleguen a una “fusión fría”,o sea, que una o más de estas pequeñas demarcaciones se rijan por un solo consistorio.

El político catalán ya empieza a mostrar sus cartas. La de unificar ayuntamientos atañe como condición sine qua non a los pueblos que cuenten con una densidad de población reducida, que son los que mayoritariamente existen en la provincia de Málaga,no digamos en la comarca serrana de Ronda, donde esta incidencia es mucho mayor si cabe. Y esta eventualidad no se la ha sacado Rivera de la manga, sino que era una pretensión que viene de micho tiempo atrás, cuando se propugnaba en las altas esferas políticas como fin de centralizar la gestión de los servicios públicos con la pretensión de lograr un ahorro que se supone importante para las arcas públicas.

Como era de esperar ya se han levantado voces discrepantes. De llevarse a cabo esta exigencia exacerbarían los ánimos de la vecindad que se viese supeditada al mandato de alcaldes no oriundos o afincado en los pueblos que de esta formas estarían obligados por ley a entenderse.

Se pretende aunando servicios abaratar los costos de agua,luz,cementerios y el resto de de exacciones impositivas ahorrar gastos y aliviar las arcas municipales, pero a ver quién le pone el cascabel al gato cuando todo un pueblo en la vecindad del elegido como central tenga que resolver sus asuntos subiendo o o bajando cuando durante generaciones se han mantenido diferencias y animadversiones, amén de disputas y controversias que han venido siendo proverbiales entre ellos.

La pretensión de Rivera de imprimir en un prurito de imprimir cambios en las estructuras políticas a toda costa no parece muy acertada, más bien reprobable. Los pueblos tan diferentes entre sí pese a las cercanías anhelaron siempre la firmeza en el mantenimiento de sus identidades propias. Es obvio que siempre quisieron diferenciarse del vecino. Este obligado acercamiento no hará sino crear nuevos roces y aumentar la consideración de las diferencias insalvables de siempre.

 

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Ronda y la Serranía, milagros de agua, piedra y luz
José Becerra 23-06-2015 | 9:21 | 0

Ronda y la Serranía, milagros de agua, piedra y luz

JOSÉ BECERRA

 

Los tres elementos,agua, piedra y fuego, se conjugaron desde la noche oscura de los tiempos para componer un todo capaz de atraer a parte de los que por primera vez hollaron con sus plantas la faz de la tierra y dieron sus primeros pasos por lugares tan desiertos como inhóspitos.

En lo que hoy es Ronda y la Serranía, completado el proceso orogénico que moduló sus sierras y montes, sometidos a las glaciaciones desde el Pleistoceno hasta el Cuaternario, se necesitaron milenios para que los primeros homínidos se sintieran a gusto en este territorio. Pero lo hicieron. Incluso dieron lugar a una cultura paleolítica, traspasado el umbral de primeros cazadores y recolectores nómadas que fabricaron armas y utensilios echando mano de la piedra, madera, hueso y asta que le proporcionaban el medio al cual habían empezado a dominar hace ya la friolera de 800.000 años. Arte y arqueología conjuntadas certifican la existencia de los primeros poblados de lo que ahora es la Serranía de Ronda.

Tal vez el elemento más importante que encontraron para cimentar su progreso fue la obtención del fuego, un aliado que hizo posible dominar un territorio por naturaleza hostil para sobrevivir sobre todo lo que concernía a la alimentación y ahuyentar las muy abundantes fieras que ponían constantemente en peligro sus vidas. Con el fuego, además, aprendieron a ahumar la carne, lo que les permitía una reserva de viandas en tiempos extremadamente gélidos o de escasa caza.

Es difícil, pero no imposible, sobre todo por el conocimiento que de ello nos hacen ver los enterramientos y construcciones megalíticas encontrados en el territorio rondeño y de los que daremos cumplida cuenta más adelante, que estas incipientes comunidades que rastreaban el lugar con el asombro consiguiente obligado por una mente con un ínfimo desarrollo, mantuviesen unas estructura social básica. Debieron de existir quienes se erigían como jefes (acudiendo a una jerarquización propias de nuestros días) y quienes obedecían sus mandatos, admitiendo que esto redundaba en el bien del grupo.

No se puede llamar religión,pero sí debió existir un espíritu de trascendencia que les llevaba a entrever, si no la conciencia de su existir, sí la de que algo regía el acontecer detrás del reducido mundo que ellos llegaban sospechar. No es aventurado presumir que de este opaco afán de traspasar unos límites físico o simbólicos, nacieron las primeras muestras de arte rupestre. ¿ Se multiplicaría la caza, que no siempre era abundante, contorneando las figuras de los animales codiciados sobre la piedra? Todo hace pensar que así debió ocurrir. Y lo que sorprende es el realismo con el que estos hombres primitivos llegaban a representar las figuras de la fauna más cercana a su hábitat.

Los abrigos rocosos de la Serranía brindan la posibilidad de calibrar el poder de observación de quienes, posiblemente descollando del resto del grupo su habilidad para aprehender el animal en reposo o en movimiento , lograban plasmarlo en las frías losas – a veces en los techos herrumbrosos – con un verismo que para sí quisieran los pintores realistas – y estilistas- de épocas posteriores, sobre todo por la escasez de materiales y técnicas existentes en los albores de la vida en el planeta.

Quiso la Providencia que le cupiera a la comarca rondeña la suerte de ser uno de los primeros lugares en los que el Homo Sapiens deambulara a sus anchas, moviéndose como pez en el agua en la maraña de sus fragosidades y escarpaduras buscando en los valles – luego bautizados como el del Guadiaro o el del Genal – el agua de los ríos sin los cuales la vida primitiva sería hubiese sido imposible.

Son muestras fehacientes de esta ocupación por el hombre primigenio del terreno que

milenios después sería conocido como serrano, la Cueva de Pileta (Benaoján, Serranía de Ronda, Málaga) en primer lugar por su importancia en cuanto a yacimientos y pinturas rupestres; y, luego, la Cueva del Gato, de colosal presencia en una de sus entradas (en el mismo pueblo citado) e inquietante hendidura en la piedra desnuda (Montejaque), en la otra.

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Los patios de los pueblos del interior de Málaga
José Becerra 20-06-2015 | 11:03 | 0

 

Ya no es tarea fácil encontrar patios en los pueblos del interior; fueron desapareciendo a medida que fue creciendo la construcción de nuevas viviendas que, para ganar espacio, los fueron obviando, como si este lugar al aire libre no fuera tan necesario para el disfrute de sus habitantes como otros habitáculos del hogar, caso del mismo dormitorio, pongo por caso, o la cocina.

El patio de mi casa era particular, cuando llueve mucho se moja la mitad…”, dice la cancioncilla infantil, un soniquete pegajoso que muy bien podría aplicarse al patio de mi vivienda en mi Benaoján natal, a dos pasos de Ronda e inmerso en la imponente Serranía que lo acoge amorosamente, “entre peñas escondido”. Y es que mi patio, semicubierto con techumbre de deslucidas tejas morunas, quedaba por su mitad descubierto a las inclemencias invernales ,pero también a la bondad refrescante de las tardes y noches veraniegas. Configuración que respondía en esencia a la arquitectura romana, basada en el impluvium y el peristylum, mejorados con el paso de los siglos,incluyendo el período hispano-musulmán. Como se sabe, imperó en la comarca a partir del siglo VIII, cuando la tropas del Califato Omeya,compuestas por árabes y bereberes cruzaron el estrecho de Gibraltar, bajo el mandato de Tarik, y aquí se instalaron nada menos que hasta el siglo XV. Se había formado el estado andalusí,o sea, el Al-Andalus de los cronicones medievales. Y de su influencia vivieron estos lares por luengos tiempos, y de su arquitectura bebieron los pueblos que posteriormente fueron levantándose en el entorno conquistado.

Las casas antiguas de la Serranía de Ronda, naturalmente, no responden ya al arquetipo árabe,pero si influencia no se borró del todo en aquélla. De ahí el predominio de patios que permitían iluminar las estancias interiores que no disponían de ventanas a la calle y que siguen fueron una constante en el diseño de las viviendas de aquellas otras épocas, las cuales siguen en pie desafiando los avatares del tiempo.

¡Ay, mi patio! en él que transcurrieron muchas horas de mi vida! Puedo decir, emulando al poeta Antonio Machado (él hablaba de su Sevilla, que yo cambio por mi pueblo): “Mi infancia son recuerdos de un patio de Benaoján, y un huerto claro donde madura el limonero…”. Porque el limonero nunca faltaba, o la palmera que proporcionaba un toque exótico al patio retrotrayendo a sus moradores a climas tropicales.

Mi patio era más pequeño,pero con el suficiente espacio para que fuese objeto de predilección de los moradores de la casa. Junto al estípite o tronco de una palmera mi madre dispuso de una ingente cantidad de macetas con flores que crecían ubérrimas: geranios, hortensias, claveles…, todas aclimatadas a la semi-sombra y maternalmente acogidas por el ramaje escaso pero suficiente de la palmera, dueña absoluta del reducido espacio. Exhalaban suaves fragancias que se hacían más ostensibles al caer el sol cuando recibían el riego benéfico que las mantenía vivas y pletóricas en el amalgama de colores de pétalos aterciopelados y rutilantes.

En los patios del interior de Málaga vivían sus mejores momentos en las noches del verano. Hacia ellos volvían las miradas los moradores de las casas bien para cenar en ellos, bien para allí permanecer hasta altas horas de la madrugada,cuando el sueño rendía y se desalojaba quedando silencioso y mustio. En el aire relatos de sucedidos y acontecimientos felices de la familia,los cuales seguía alegre o cariacontecido, a tenor de las palabras que hacían mella en mi sentir o resbalaban inaccesibles por mis oídos.

¡Cuántas noches me he despertado por el golpear furioso de agua sobre las baldosas! O por el cantar lastimoso del jilguero de mi padre, que reclamaba su ración de alpiste en su jaula colgada de uno da las ramas de la grácil palmera del patio…

Ya no hay lugar en las nuevas edificaciones para el patio que fue centro familiar de nuestros mayores. Lo sustituyeron las terrazas, uniformes y amaneradas con vistas a la calle y, por ende, sin la menor intimidad. Aposentado en una de ellas, recuerdo el mío con nostalgia: fue uno de los alicientes de mi vida que el paso del tiempo,irrevocablemente, se empeña en hacérmelo olvidar sin conseguirlo del todo.

 

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Pactos a tutiplén y confusionismo
José Becerra 17-06-2015 | 10:27 | 0

Pactos a tutiplén y confusionismo

JOSÉ BECERRA

Déjenme emplear esa locución adverbial coloquial,´tutiplén´, que describe con desparpajo la abundancia de pactos y postureos (otro palabro que no recoge el diccionario de la RAE),muy usado en las redes sociales y que no son más que comportamientos y poses sin sustancia alguna, y que se coló en el lenguaje popular, a raíz de los dimes y diretes de los políticos a la hora de hacer valer sus exigencias para establecer esos gobiernos que han postulado las últimas elecciones autonómicas y municipales y que no siempre coinciden con la voluntad de los electores.

Esgrime Albert Rivera una afirmación que viene repitiendo quizás con jactancia en los últimos días: “·Es la hora de los estadistas”. Se ve que al catalán se le han subido los humos a la cabeza y utiliza frases grandilocuentes sin ton ni son,mecido por la ola que Ciudadanos está provocando en el mar de los Sargazos que cubre a media España, sumida en la corrupción de buena parte de sus dirigentes políticos. No se empacha en afirmar que” C´s” ha contribuido a la regeneración política y a la lucha contra la corrupción en Andalucía y Madrid”. Debería conformarse en reafirmar que intenta reforzar la democracia y la vuelta a las libertades sin cuento, ahora puestas en peligro. Decisión salomónica que no ha dejado de sorprender que el que se ha dado en llamar el partido bisagra por excelencia venga a facilitar la investidura de Susana Díaz en Andalucía y haga lo propio en Madrid con Cristina Cifuentes.

   O sea, una vela al PP y otra al PSOE, ambas formaciones corroídas por la corrupción en buena parte de sus filas; en la primera Comunidad con una virulencia más flagrante si caben y que ha saltado a los informativos en los últimos días con el despliegue que era de esperar. En el caso de Andalucía las huestes de Ciudadanos rizaron el rizo: se dijo que si Susana Díaz no apartaba de sus filas a Griñán y Chaves no le cogería ni el teléfono. No solo se lo cogieron al final sino que pasaron por alto la permanencia del ex presidente autonómico y se mostraron impávidos ante los casos de corrupción que surgieron en los días previos a la investidura, sumados a los anteriores de lo ERE falsos y los abusos en los cursos de formación para desempleados, amén del caco de la mina de Aznalcóllar. Donde dije digo, digo…”

Es lo que hay. Ciudadanos y Podemos han cambiado sustancialmente el mapa político español para bien o para mal,que eso se verá en el transcurso de los próximos meses. ¿Ha sido esa la voluntad del pueblo como no se cansan de repetir sus adalides? Si no hacemos caso omiso al cómputo de los votos obtenidos obtenidos por los partidos de mayor presencia en las instituciones se comprueba que no.

De cualquiera forma, tendría sentido si todas esas fuerzas emergentes se hubiesen presentado a las elecciones recientes con una sola denominación. Pero la fragmentación con la que lo han hecho no hablan sino de una voluntad quebrada y desigual que no puede compararse con la uniformidad de los que eligieron a los partidos hasta ahora turnantes en el poder, que críticas aparte han permitido años de tranquilidad y progreso económico y social, sobre todo en los últimos años una vez superada en parte la malhadada crisis que nos asoló, descontados los casos de corrupción que han sido evidentes en ambas formaciones políticas.

Los nuevos dirigentes son los que ahora obtienen la potestad de perfilar el nuevo panorama político más allá de la voluntad mayoritaria demostrada en las urnas. Mandan sobre los más los menos. Son solo unos pocos los que deciden en último lugar de forma inapelable dejando en la cuneta los deseos de millones de españoles. Es por lo que cabría abogar en el futuro por una segunda vuelta en la que participen solo las partidos más votados, esquivándose así las componendas, arbitrariedades y confusionismo de los pactos en demasiados casos vergonzosos e injustos.

Se me dirá que esas son las reglas de la democracia; no estoy yo tan seguro de ello. Aquí y ahora van a mandar no los elegidos por el pueblo, último fin de esa organización social que,como se sabe, atribuye la titularidad del poder al conjunto de la sociedad en su legítimo e inalienable derecho, sino una insignificante parte de aquélla, o sea los menos en contra de los más. Y así nos va a lucir el pelo. Al tiempo.

Al final, lo de siempre. Sin menospreciar a la clase política,que gente honrada figuran en unos y otros partidos y dan muestras del fiel cumplimiento de sus funciones, lo cierto es que abundan los políticos que barren para adentro. En la montaraz Serranía de Ronda, los más viejos del lugar, con la socarronería que les caracteriza, acostumbran a decir que “la política es como un gran cebadero: se entra para engordar y se sale engordado”. Va a ser que tienen razón.

 

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Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.