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Los andalucistas se baten en retirada
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José Becerra | 19-09-2015 | 16:03

Los andalucistas en retirada

JOSÉ BECERRA

También es casualidad, o no, que a lo peor se tenía pensado de antemano: a punto de celebrarse el 50 cumpleaños de la formación que en su día naciera con el nombre de  Partido Socialista Andaluz en 1976 y al que tres años después (en un acto celebrado en Ronda – 21 de mayo – se uniera la Junta Liberalista que fundara Blas Infante, para responder definitivamente a las siglas de PA), se anuncia su final o por los menos sus funerales inminentes.

No se disuelve del todo, es lo que dice su secretario general Antonio Jesús Ruíz, pero se renuncia a  participar en confrontaciones electorales. Líderes carismáticos del partido como Rojas Marcos, Arredonda y Ortega, entre otros, preparan un “entierro digno” y apuestan por “algo nuevo” y más ambicioso. Atrás quedan los cinco diputados en el Congreso obtenidos en las elecciones de 1979 y las alcaldías que obtuvieron con casi 300.000 votos en Jerez, Pedro Pacheco y en Ronda, Juan Harillo, marcando un hito que se ha ido desmoronando con el tiempo.

¿Muerte prematura o muerte anunciada? Más bien la segunda que  la primera,  sobrevenida ésta por los fracasos electorales últimos, producidos, a tenor de las afirmaciones de su secretario general, por el “desapego de los andaluces con el partido”. Puede que no le falte razón, como lo es que difícilmente se podrá luchar por “la liberación del pueblo andaluz”, santo y seña del partido, si se está fuera de las instituciones, sobre todo del Parlamento andaluz.

No deben temer, empero, los más de 300 concejales que bajo el símbolo de la mano abierta obtuvieron en Andalucía el beneplácito de los más de 150.000 votantes que se inclinaron a favor de esta formación política. No caerán en el pozo de los no adscritos en los plenos consistoriales sino que seguirán esgrimiendo las siglas andalucistas y la defensa de los intereses de quienes le brindaron su confianza en los últimos comicios municipales, según acuerdo de la directiva que propugna disolución pero que no abdica de prestar el apoyo necesario a los concejales vinculados al partido durante toda le legislatura en una gestión que les honra. “Una estructura mínima de apoyo” que ratifica el estado moribundo del partido, pero no su entierro definitivo.

Es un hecho contrastado la fuga de militantes, algo que tiene mucho que ver la aparición de los partidos emergentes que han encandilados a los jóvenes andalucistas que ven una posibilidad de ver consolidadas sus aspiraciones políticas hasta ahora estancadas. Sin embargo esta deserción no inquieta, al parecer, a algunos líderes que se mantienen contra viento y marea en sus convicciones. Por ejemplo, para la portavoz del grupo municipal andalucista de Ronda, Isabel Barriga, la desbandada de militantes más que algo negativo puede considerarse positivo ya que salen de las filas personas no imbuidas del espíritu andalucista.

Curiosamente la entrada en barrena del PA ha coincidido con la celebración de la Diada en Cataluña. Los líderes andalucistas reconocen que ésta explosión de entusiasmo por las calles de la Ciudad Condal responde a una “conciencia de pueblo” firme y contumaz. Puede ser cierto, como lo es que esta reciedumbre ha     faltado en Andalucía, reconociendo que en el partido habían buscado refugio personas que carecían de la ideología nacionalista. Por esta razón, si hay quien abandona las filas  se podría pensar que ese sentimiento político no había hecho mella en su conciencia y si lo había hecho faltó la consistencia.

Sea como fuere y parangonando la cancioncilla popular “cuando un amigo se va algo se nos muere en el alma”, no se puede evitar el pesar que quienes se propusieron ser la voz del pueblo andaluz se vean obligados ahora a sumirse en el silencio.

Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.