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El presidente Mas no da su brazo a torcer
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José Becerra | 26-09-2015 | 08:09

El presidente Mas no da su brazo a torcer

 

Una obra del escritor colombiano Gabriel García Márquez, galardonado en su día con el Nobel de Literatura, recrea la vida del general Simón Bolívar en los años finales de su vida. Se titula El general en su laberinto, como saben los lectores. El que fuera líder de la independencia política en América del Sur es el protagonista de esta narración que bascula a partes iguales entre la novela y el relato histórico. Unos piensan que se ataca la trayectoria de un personaje histórico; para otros significó un remedio para la solvencia de la cultura latinoamericana y un desafío acuciante a la región para afrontar los problemas endémicos subyacentes.

En España y ahora quien está atrapado en el laberinto es el president catalán. Un laberinto que ya veremos cómo escapa de él, porque no atiende a razones y desoye todas las recomendaciones para que ceje en su empeño, ahora intensificado a un paso de las elecciones autonómicas con pronósticos de rozar la mayoría absoluta en brazos de una masa desaforada que no se para en mientes en abogar por el soberanismo de la región así caigan chuzos de punta. Porque van a caer y así lo afirman líderes políticos europeos desde Merkel y Cameron hasta el mismísimo Obama, allá en el imperio de los Estados Unidos.

Y es que como dice el dicho, sobrado de razón,como todo lo lo que sale del sentir del pueblo que lo viene comprobando una y mil veces “ no hay más sordo que quien no quiere oír”. Y Más, imperturbable, sigue haciendo oídos sordos a todo lo que no sea separatismo e independencia a ultranza. La cuestión es que puede salir trasquilado en el intento ya que en el seno de las catalanistas acérrimos se han levantado voces que propugnan el separatismo de la arpía España, pero sin Más en la jefatura de la Comunidad.

No retrocede un paso el president  de la Genaralitat, ahora en funciones hasta que no hable el pueblo catalán, en su disparatada idea del independentismo. Coreado por sus adeptos y conmilitones no da su brazo a torcer, ni aún cuando se han levantado voces de la Banca y el empresariado catalán alertando de que esta locura desatada no puede sino desembocar en un “corralito” como consecuencia de una región desprotegida por Europa con las consecuencias que no hace mucho contemplábamos con desazón en el caso de Gracia.

Han sido tajantes y las conclusiones son claras: la salida del euro no puede significar sino paro, huida de capitales hacia ámbitos más halagüeños, amén de ponerse en peligro los ahorros de los ciudadano y, para más inri, deterioro o desaparición de las pensiones. Esgrimen los separatistas a ultranza que esto es una exageración y que de lo que se trata es de sembrar el pánico en su contra. Puede ser, pero más vale que no lo pongamos a prueba en la duda. En España no está el horno para bollos(crisis económica que con mayor o menor virulencia subsiste, desempleo que decrece pero que sigue arrojando cifras horrísonas, corrupción política desbordada y un maremágnum de partidos de antigua y novísima cuño que van a hacer muy difícil el gobierno de las instituciones) y se miran con fundado temor las bravatas que día tras día viene haciendo ostensible el nacionalismo exacerbado.

No es lo mismo predicar que dar trigo” dice el refrán, sabio como todos y que mi paisanos lugareños de la Serranía de Ronda han hecho suyo, y Mas en su laberinto “no da su brazo a torcer” – otra expresión malagueña y serrana-, es lo que viene haciendo y nos va a meter a todos en un viaje a ninguna parte si la marea catalana hasta ahora silenciosa no lo evita esgrimiendo su voto de repulsa a su intento.

Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.