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Bibliotecas de la UMA en el recuerdo
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José Becerra | 13-01-2016 | 09:15

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Añoranzas de un bibliotecario de la UMA

José Becerra

Vaya por delante mi apego a los libros y mi devoción por las bibliotecas. Suscribo las certeras palabras de loa vertidas por Jorge Luis Borges: “UN libro es una cosa entre las cosas, un volumen perdido entre volúmenes y que pueblan el indiferente universo de las bibliotecas, hasta que da con un lector, con el hombre destinado a sus símbolos”. Más razón que un santo tenía el ilustre escritor argentino.

Echando la vista atrás, que es lo que ya hacemos quienes lucimos canas y espléndidas alopecias y hacemos un alto en el camino para reflexionar sobre lo que fuimos y nos queda ser -ya bien poco,a todas luces-, finalizada nuestra vida laboral vuelvo con frecuencia en el recuerdo a mis años de permanencia en la Universidad de Málaga, en calidad de bibliotecario.

Mi vida anterior hasta bien coronada su mitad si la miro desde ahora desde la distancia no me deparó en lo que se refiere a los trabajos en los que me ocupé la satisfacción que sí me proporcionó mi estancia como bibliotecario en la UMA. En ella trascurrieron más de 15 años de mi vida en constante contacto con los libros, una aspiración que acaricié desde mi ya lejana juventud. Ni siquiera al periodismo activo, que cultivé durante muchos años me resultaron tan gratificantes como los que luego permanecí respirando para mí la sugerente atmósfera de una biblioteca universitaria, tan silenciosa, tan acogedora.

Mis andanzas transcurrieron de una en otra en las diferentes facultades -Económicas, Turismo, Filosofía y Letras, Medicina… – ya que mi trabajo y mero servicio a la grey estudiantil me llevaron sin solución de continuidad de aquí para allá dentro del campus universitario. De mis funciones destaco la catalogación, un rango superior a la prestar servicio como el mero préstamo de libros o la búsqueda y colocación de ejemplares en su anaquel correspondiente en el mar de la infinita letra impresa que constituyen los volúmenes siempre colocados con la perfección de soldados en formación.

Catalogar es la función que dignifica el oficio del bioliotecario,no pocas veces rutinario y anodino. De alguna forma se proyecta la personalidad del catalogador en la tarea de plasmar en muy escasas entradas el meollo del libro que la dirección del centro le confía y que aquél ejecuta echando mano a su leal y saber y entender, lo cual proyecta al ejemplar en cuestión, ya sea en una humilde cartulina, ya en el planificado ordenador de turno.

La descripción del documento persigue en detraer el ejemplar del resto del fondo bibliotecario con el fín de identificarlo y señalar su ubicación exacta para recuperarlo posteriormente. Se rige por las normas de la Descripción Bibliográfica Internacional Normalizada (ISBD),la cual abarca el título de la obra, autor, editorial que lo imprimió,páginas y todo lo que pueda significar un dato para su búsqueda dentro de las atiborrados anaqueles. A destacar la descripción del libro en cuestión con unas muy pocas palabras capaces de captar su contenido; es aquí donde se proyecta la capacidad del catalogador para aprehender el significado de sus páginas y traspasarlo al papel u ordenador fielmente facilitando la tarea del usuario de la biblioteca.

No pocas veces los usuarios de una biblioteca universitaria recurren a quienes se parapetan tras su mesa de trabajo para inquirir sobre el contenido y la situación exacta de un libro que venga a dar cumplida cuenta de sus inquietudes sobre una materia en particular. El biblioteca nato exulta entonces de satisfacción al atenderle puntualmente: ha sabido cumplir con su deber.

Dejé las bibliotecas con profundo pesar, pero la edad es una imposición ineludible. Vaya mi recuerdo para mis compañeros – Estrella, Carmen, Ana Elo, Jorge, Eliseo… – con quienes compartí horas de dedicación y trabajos que no pocas veces resultaban ímprobos, pero siempre gratificantes y sugestivos en la quietud y silencio del recinto académico.

Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.