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Editorial La Serrania, un ejemplo de dedicación a Ronda y su comarca
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José Becerra | 01-03-2016 | 12:59

Generales

“Escribir en España es llorar”, es lo que dijo Larra, bien conocido por el seudónimo de “Fígaro”, y que siglos atrás,  se suicidó mediante un pistoletazo en la sien delante del espejo de su dormitorio, al más depurado estilo romántico. Naturalmente que hay escritores que viven de la edición de sus obras y de manera espléndida, pero son los menos; los hay por contra que intentan vivir de sus elucubraciones traspasadas al papel o al ordenador pero no logran de ninguna manera y no les queda otra que seguir recurriendo al ejercicio de sus profesiones respectivas,las más de ellas alejadas de una vocación siempre frustrada. Y eso si no cobra ya una pensión por su edad, que la Seguridad Social se la negará si es que cobra altos derechos de autor por sus obras publicadas. Una injusticia que chirría y atenta contra la creación literaria y la cultura en general.

   Tampoco las editoriales modestas pasan por su mejor momento; muy al contrario languidecen y presentan un aspecto desolador con anaqueles de libros imposibles de colocar por la saturación del mercado. Es el caso de la editorial rondeña La Serranía, otrora un referente en el conjunto de las que conforman el panorama de la edición en la región andaluza. Los libros que venían saliendo de su imprenta gozaron siempre de la atención de fieles lectores atraídos por la historia pasada y reciente de Ronda y su contorno geográfico. Pueblos, paisajes, vegetación, gastronomía y senderos por los que perderse, personajes ilustres y gente brava echada al monte como los bandoleros de la época romántica, entre otros aspectos relevantes de la zona, fueron recogidos en volúmenes con una calidad de impresión sin parangón y un acabado notorio.

    Al frente de esta editorial que marcó un hito como digo por la perfecta composición de sus obras llamadas a ganarse la atención del lector con la mera contemplación de su portada, estuvo siempre José Manuel Dorado, el cual partiendo de la nada logró cimentar una industria del libro que hablaba a las claras de su empeño por el buen hacer y tesón.

Pero por motivos que no vienen al caso la brillante trayectoria de la editorial se quiebra. Los libros editados esperan su encuentro con el lector alineados como soldados en formación en los anaqueles con pocas o nulas salidas. Para continuar con su andadura la empresa, que fue en sus orígenes familiar, viene solicitando ayudas de las administraciones públicas que hasta ahora se muestran remisas a conceder, aún a sabiendas de que la editorial tuvo un pasado reciente espléndido y que puede seguir ostentándolo a poco que se le tienda la mano para soltear los escollos que hoy por hoy la atenazan.

    La ayuda vendría a dar continuidad a una editorial que pone en valor y da a conocer cuanto es digno de conocer y disfrutar de la Ronda mítica y la real de hoy mismo. Significativo fue en este orden de cosas que, años atrás, se le reconociera a José Manuel, su labor realizada en beneficio de la ciudad, en un acto presidido por el entonces Rey Don Juan Carlos.

    Apostar por la editorial La Serranía es a buen seguro apostar por todo cuanto de meritorio posee y ostenta la comarca rondeña, la provincia malagueña y la región andaluza. De justicia es que, por este motivo, se le diga al editor aquello de “levántate y anda”. Se lo merece a todas luces. Un editor que ha dado muestras fehacientes de su buen hacer y que es un ejemplo vivo de superación personal y de no se amilana ante las dificultades o los escollos que últimamente viene encontrando en el camino.

Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.