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El PSOE andaluz en su laberinto
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José Becerra | 01-02-2017 | 07:56

 

El PSOE andaluz en su laberinto

No nos extraña que le vayan mal las cosas a los socialistas andaluces. Es una tendencia generalizada en el país que parece haber llegado a tierras andaluzas con ánimos de quedarse. Mal pintan las cosas para este PSOE sin rumbo, descabezado y de pasos inciertos,  y en las tierras bien llamadas de María Santísima anda de capa caída. Es lo que dicen reciente encuestas que delatan la caída del voto en favor de un partido político que antaño gozaba del favor generalizado del pueblo con mayorías aplastantes en los comicios y que ahora ve cómo pierde terreno visiblemente copado por su eterno rival, el Partido Popular. Pero 30 años de mandato absoluto son muchos años, y si  esto añadimos las trapisondas de algunos de sus políticos señeros, llegamos a esta situación que deja mucho que desear merced a su visible decadencia.

La cantidad de votos, unos pocos más o menos, que irían a parar a las formaciones políticas que hoy por hoy se disputan con primacía el poder en Andalucía, a saber socialistas y populares, no difieren entre sí gran cosa. Susana Díaz, que apunta y no dispara en lo que toca a irse a Madrid para disputar el liderazgo a Patxi López v y a Pedro Sánchez, que ya ha anunciado su vuelta al ruedo hispano por los distintos senderos del país, culpa a éste y a la crisis prolongada del despego ya recalcitrante del ciudadano andaluz al PSOE por la crisis manifiesta del partido que no levanta cabeza a ojos vista.

Habría que decirle a la presidenta de la Junta  de Andalucía que si se para a pensarlo no concluiría con una certidumbre que es generalizada en la región que rige entre buena parte de sus habitantes: en el descrédito del partido socialista y la espantá del voto que tradicionalmente iba a sus filas está detrás el aumento del paro en el territorio, la educación sin derroteros concluyentes, la corrupción desmedida de los ERE y los cursos de formación y, entre otras bagatelas, tener que soportar la ciudadanía la tiranía de los impuestos más elevados del país, entre los que descuella el de sucesiones y donaciones, los cuales están detrás de la decisión de muchos de ir a tributar a otras regiones porque lo que se hereda de los mayores fallecidos más que un bien es una completa ruina.

Menos pandereta y folklore alimentados por Canal Sur con sueldos astronómicos de los que coadyuvan a sus insípidos programas y más atención a lo que realmente cuenta y es válido, como todo lo que se dedica a la formación de jóvenes sin futuro, ayudas a los emprendedores y las tecnologías y sostén económico para la industria. Es lo que sería deseable para sacudir el atraso que nos atenaza.

El aterrizaje de Susana Díaz en Madrid parece inminente: teme un descalabro en Andalucía ya venga del Partido Popular, ya de Podemos: ambos partidos velan armas para arrebatarle el poder en la tierra que la viera nacer y a la que ha gobernado a su antojo en los últimos tiempos. La capital de España no es, empero, comparable con su feudo andaluz. Aquí es presumible que no encuentre  las lisonjas que recibe en las tierras al sur de Despeñaperros, sino un despiadado enfrentamiento con quienes les vendrán disputar el poder en la secretaría general y como figura preponderante en el PSOE nacional.

Pedro Sánchez, el desterrado meses ha, vino al sevillano pueblo de Dos Hermanas, feudo tradicional socialista, a proclamar que conserva intacta la voluntad de alzarse con la Secretaría General, para lo que reta tanto a Díaz como a Patxi López. No se achanca el hombre, como vemos. Hace oídos sordos quienes despotrican de él y sus intenciones – ´L´État c´est moi`, que dijo el Rey Sol – y que aquí podríamos suscribir con ´El PSOE soy yo´ dando a entender que él es la persona más indicada para levantar al decaído partido y que se ataca a éste atacándole  él. No le falta  presunción y soberbia, ya digo. No se acaba de enterar que su famoso “no es no” ya está finiquitado y enterrado merced a socialistas sensatos que vieron a tiempo la inutilidad de su desaforado empeño que una y otra vez se encontró con un rechazo creciente en las urnas.

Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.