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Fecha: June, 2018
Revés para una ansiada línea ferroviaria
José Becerra 29-06-2018 | 2:35 | 0

Una larga lista de compromisos Archivo SUR

Revés para una ansiada línea ferroviaria

JOSÉ BECERRA

Se venía afirmando por sirios y troyanos que el eje ferroviario Bobadilla-Algeciras, o al contrario que tanto monta, sería una realidad más temprano que tarde. El Gobierno, bajo los auspicios de Rajoy, lo consideraba como “prioridad económica absoluta”, afirmando que los Presupuestos Generales atenderían esta demanda con premura por muy restringidos que fuesen. Nuestro gozo en  un pozo. No parece que la renovación de esta línea que nadie pone en duda vaya a tomar cuerpo en los próximos años, o si lo hace avance a paso de tortuga. Unos y otros partidos se tiran los tiestos de esta cuestión  a la cabeza, la cual  permanece enquistada sin que vislumbre pronta solución. Más allá de que quienes  ostentaban el poder en España antes y los que presumen de ello ahora, culminado el resultado de la moción de censura ganada por el PSOE, hayan manifestado la necesidad de potenciar este enclave de conexión; es más, lo soslayan, haciendo caso omiso las exigencias de la Unión Europea que determinó, tras revisar el desarrollo de la Red Europea de Transporte, la solución del problema antes del año 2020. Largo me lo fiais, parecen decir los políticos de uno u otro signo que se inculpan unos a otros, y “la casa sin barrer” que decimos por los lares malagueños, ya que no se atisba que nadie quiera mover un dedo para hacer frente a tan inaplazable cuestión que afecta de lleno el desarrollo económico del Campo de Gibraltar, y de rechazo, al de  Andalucía. Desde el Partido Popular se pone de manifiesto con voz en grito que entre PSOE y Podemos se hayan confabulado para no dejar rastro en los Presupuestos Generales de los 350 millones destinados “a agilizar y acelerar la finalización del tramo ferroviario entre Bobadilla y Algeciras antes de 2021”, cuando, si las hemerotecas no nos engañan,  eran los socialistas quienes reclamaban aumentar las partidas económicas para esta cuestión, en fechas en las que  ni soñar podrían llegar a regir los destinos del país en 2018. Lo que nos hace pensar que quienes ahora lo lograron hacen caso omiso a la pretensión, borrándolo de los Presupuestos, no sabe uno bien con qué intenciones. ¿Habría que incidir en la cuestión  de que esta línea férrea de alrededor de 180 kilómetros resulta esencial para enlazar Algeciras con el resto de Europa? ¿Son conscientes quiénes ponen palos a las ruedas del progreso (nunca mejor empleada la metáfora) de la zona gaditana, malagueña, y por ende, andaluza, obviando este eje, obran en detrimento de su desarrollo y progreso en las próximas décadas?

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La ambigüedad de Sánchez
José Becerra 28-06-2018 | 10:14 | 0

 

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La ambigüedad de  Sánchez    Foto: Diario SUR

JOSÉ BECERRA

Nada que objetar a la llegada de Pedro Sánchez a la más alta magistratura del Estado: lo hizo en buena lid y, por recurrir a un símil taurino, como “mandan los cánones”. Otra cosa es que, una vez instalado en él, no asalten al ciudadano de a pie una serie de interrogantes sobre sus primeras actuaciones como presidente del Gobierno, o de las artimañas que se vio obligado a echar mano para lograrlo. Buenas intenciones no le faltaron y así lo explicitó una y mil veces antes, durante, y después de la moción de censura que le valió el destierro del por él y sus huestes denostado partido de Rajoy. Que hubo complicidad con fuerzas políticas que lo auparon al poder parece hoy por hoy una realidad incuestionable. Auspiciado por ellas, ahora se ve en la necesidad de tenderles la mano en cómplice  reciprocidad. Es lo que se puede pensar, sin ir muy descaminado, ante las prisas del novísimo mandatario, tales sus apremios  por decretar medidas que afectan a los presos de ETA en cuanto al acercamiento en prisiones vascas, y las que tocan al procés catalán y a la estancia de sus valedores más conspicuos en prisión. Estas decisiones no parecen resultar halagüeñas para la España del más inmediato futuro. Puede que se resquebraje la consistencia y  concordia reinante. Es de temer que así ocurre al entrar en  juego populismos, pro etarras e independentistas reclamando el favor concedido (“do ut des”) al advenimiento de los socialistas al poder  por su mediación. Si Sánchez tiende su mano en demasía a los elementos discordantes mucho es de temer que lo pague en próximos enfrentamientos electorales, esos que son de prever no tardarán mucho en producirse cuando se evidencie con rotundidad  que el presidente hace comiso a sus requisitorias y acuerdos presumiblemente establecidos, como todo hace pensar que así ha ocurrido. Nubes que presagian tormentas nos sobrevuelan. Arrestos y perseverancias asisten a Sánchez, pero cabe preguntarse si en su arribada a la presidencia no han entrado en juego apoyos de quienes de una manera u otra amenazan con socavar los cimientos del Estado asentados sobre la unidad y el mantenimiento de las directrices que hasta ahora han sido firmes e  irrevocables en su estructura. La ambigüedad de Sánchez propicia cientos de interrogantes. No es la menor, su decisión de contentar a nacionalistas e independentistas, claramente emparentada con el populismo, lo que puede provocar, si es que no lo hace ya, que las minorías impongan su voluntad a las mayorías, que pueden acabar soterradas  sin remisión.

FOTO. DIARIO SUR

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Las mejoras de las pensiones en el alero
José Becerra 26-06-2018 | 11:17 | 0

Las mejoras de las pensiones en el alero

JOSE BECERRA

El novísimo Gobierno se preocupa, como tiene que ser, por la recuperación y estabilización del sistema de la Seguridad Social; algo que parece problemático en lo que toca a conceder  las mejoras que desde el colectivo de mayores se exigen para las pensiones, sobre todo para las de menor calado económico. Temen desde las instancias del poder hoy asentado (no se sabe si para mucho o corto plazo) que esta medida afecte al cumplimiento de déficit de los presupuestos del Estado, algo que desde Bruselas se exige para que estos no se desborden sin contención aparente. ¿Teme el Gobierno de nuevo cuño que el aumento de las pensiones exija cortapisas a los Presupuestos del Estado lo suficientemente amplias como para desvirtuar los objetivos de déficit? O lo que lo mismo, ¿que alteren el compromiso con Bruselas de embridarlos? Tarea ardua, ¡vive Dios!,  porque la idea de elevar el calado de los impuestos o flagelar a los bancos con nuevos tributos para servir este fin, por mucho que esta decisión sea mucho que desear, no parece que se implante, al menos en tiempos próximos.

Sabemos que las pensiones, y con más razón, las que ahora se doblan en su importe cuando el año alcanza  su primera mitad, ha sido para satisfacerlas  recurrir al endeudamiento con el Tesoro Público para hacerles frente; medida ésta más que necesaria y urgente dado que los ánimos de los pensionistas, en cuyas filas milito, se encuentran más que encrespados exigiendo unas mejoras a tono con la subida  implacable del IPC, como saben, un índice económico que juzga los precios de bienes y servicios que se conocen como “cesta familiar”, esa que cada ama de casa pretende llenar entera o en parte a juzgar del momento que se viva y la variación del precio de los artículos según en el momento de la compra actual y la que se hizo anteriormente.

Consecuencias perentorias y evidentes: la Seguridad Social engorda su deuda a ojos vista y la controversia en el llamado Pacto de Toledo ni avanza ni retrocede en sus decisiones, algo que no tiene por menos que agobiarnos a quienes  no con dificultades manifiestas llegamos a fin de mes. Malos tiempos se presagian para los pensionistas, si es que los gobernantes de turno no se atan bien los machos para transitar con paso firme por tan arduo problema que no ceja en su martilleo en el sentir  de quienes menos tienen. Su suerte en un alero.

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El respeto que los médicos merecen
José Becerra 23-06-2018 | 10:35 | 0

El  respeto que  los médicos merecen

No siempre concedemos a los médicos y al personal clínico en  general el respeto que merecen. No pocas veces obviamos las buenas maneras hacia estos profesionales que se ocupan de algo tan crucial como es atendernos cuando nuestro estado de salud se resquebraja procurando su imprescindible atención para restituirla. Resulta del todo inadmisible que soslayemos comportamientos educados cuando asistimos a una consulta o nos mostremos despectivos con alguien que no pretende otra cosa que paliar los quebrantos corporales y psíquicos  que a lo largo de la vida nos acechan recurriendo a su leal saber y entender para remediar la anomalía que en nuestro interior o visiblemente se opera.

Nada más recomendable que para que esta actitud ante el personal clínico se vigorice a lo largo del tiempo es  infundir en los primeros estadios de la vida el aprecio y la estima que estos profesionales de la medicina se merecen.  Atendiendo a esta premisa insoslayable un par de  ayuntamientos de la Serranía de Ronda – los de Benaoján y Cortes de la Frontera – atendiendo a la Unidad de Gestión  Clínica que ambos hicieron suyas, están propiciando con buen criterio que alumnos de educación infantil se acerquen de manera guiada a los Centros de Salud para conocer de primera mano los entresijos de estos dispensarios.

Es posible que buena parte de este alumnado tenga en mente sus primeras visitas estos consultorios de la mano o en el regazo de sus padres para someterse al tratamiento de afecciones consustanciales con su corta edad. Ahora de lo que se trata es que sin el temor que siempre infunde un dispensario de esta índole en los menores, estos se acerquen distendidos y nada temerosos para conocer de primera mano instalaciones, consultas y personal sanitario con el objeto de concienciarlos con centros dispensadores de atención  que a buen seguro habrán de visitar más de una vez a lo largo de la vida. Y de paso reconocer la labor de quienes se ocupan de nuestra integridad física para que en contrapartida se sepa respetarlos y concederles el aprecio y estima que merecen por su inestimable labor.

Con no escasa frecuencia saltan a los medios informativos afrentas verbales, o incluso agresiones, ocasionadas al personal sanitario por parte de algún descerebrado no conforme con el proceder de algunos de sus miembros. Estos iracundos pacientes no se paran en mientes y no dudan en zaherir a quienes le atienden vaya usted a saber porqué razones. Estos motivos, entre otros, como los de mostrar a los menores el día a día de los profesionales de la salud, de manera y forma que no resulte un trauma para aquéllos llegado el momento de procurar remedio para sus afecciones, son los que espera conseguir con esta Unidad de Gestión que han puesto en marcha dos pueblos de la Serranía  en un proyecto que juzgamos de interés para el resto de la comarca, incluida la ciudad de Ronda.

Los menores en edad escolar van a entender con este contacto prematuro una advertencia a modo de premisa que hoy por hoy se difunde en forma de cartulina y en la que puede leerse bajo la figura de un profesional de la medicina la leyenda “Respétame: soy tu médico, no me agradas, no me insultes”. Para acabar con un  epitome  claro y contundente: ES DELITO.

 

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Kioscos en retirada
José Becerra 15-06-2018 | 7:20 | 0

 

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Kioscos en retirada

Esa costumbre inveterada de acercarnos cada mañana al kiosco de la esquina más próxima para adquirir el periódico de nuestra predilección, es notorio que lleva camino de pertenecer al pasado. Nuevos tiempos impelen distintos hábitos. El gesto de adquirirlo en nuestra primera salida a la calle todavía con el frescor mañanero de cada día y el olorcillo característico de la letra recién impresa en el olfato tiende a desaparecer. Podremos, eso sí, incluirlo en la bolsa de la compra diaria después de adquirirlo en los múltiples puntos de venta mecánica e impersonal instalados ad hoc en estaciones de tren, hospitales, supermercados y lugares de tránsito diario de la multitud para leerlo reposadamente en el bar de la esquina más cercana mientras degustamos el primer café del día, o bien sumergirnos en su lectura a la pata a la llana en el sofá de casa momentos después. Lugares de adquisición aquéllos que han venido a sustituir los kioscos de toda la vida, los cuales han iniciado el camino para batirse en retirada después de sobrevivir añadiendo la venta de golosinas, juguetes y baratijas para los más pequeños. Corren nuevos tiempos y muchos de quienes se acercaban al kiosco cada mañana para adquirirlo apenas después que hayan salido de la prensa optaron por buscarlo en Internet, esa herramienta automatizada pero fría y distante que les acerca a los acontecimientos de toda índole de cada día. Eso sí, es obligado permanecer sentado ante el ordenador prescindiéndose de la comodidad del diván, o mientras consumismo el primer café mañanero si lo hacemos en establecimiento de costumbre entre el vaho de quienes hacen lo propio a su alrededor, no siempre en silencio.

Los familiares kioscos desaparecidos, seguramente para no volver jamás, arrebataron con su ausencia a esquinas y plazuelas una estampa entrañable que muchos echamos de menos. MI vida, ya en franco declive, ha estado de una manera u otra vinculada a ese repertorio escrito e impreso de noticias, reportajes, opiniones y extenso contenido de un diario que ha venido poniéndome al día de cuanto sucedía de interesante alrededor de mí y de mis congéneres, en mi provincia, el país y allende fronteras.

No faltan sombríos agoreros que predicen el fin de la letra impresa, el crepúsculo indubitable del negro sobre blanco, ya sea en las páginas de un libro, ya en las de un periódico. En la meteórica carrera de las tecnologías de la comunicación, el caballo desbocado de Internet nos depara cada día avances impensables. La era digital enseñoreada de editoriales y redacciones trastoca por día conceptos que se creían firmes e inalterables.

Hablar de letra impresa, libro impreso, periódico impreso era hasta ahora redundante por lo obvio. Ahora no, ahora se impone la distinción necesaria, inapelable. ¿Libro impreso o libro digital? ¿Diario impreso o diario digital? ¿Desplegar las páginas del rotativo preferido o irse a la página escogida a golpes de obediente ratón? ¿Caerá la galaxia Gutenberg aplastada por la invasión desbordante de la era virtual? ¿Tendremos que adiestrarnos en aprender de memoria la Divina Comedia o El Quijote como lo hicieron los protagonistas de Fahrenheit 451 porque no habrá otro medio de reproducirlos y que esté más a la mano si no es por el frío e impreciso impulso de un teclado?

Siempre habrá quien se resista al cambio, quien prefiera el regodeo de comprar un libro, eligiendo entre centenares de títulos – hojeándolos todos, sopesándolos, calibrando la perfección de la impresión o sus defectos de premura, sintiendo el tacto limpio o ajado de su cubierta si nos acercamos a una librería de novedades o a otras de viejo, tan sugerente, tan sugestiva… -, aquél que responde a la apetencia del momento. Sentirlo bajo el brazo y empezar su lectura en el momento escogido, abandonarla y volver a ella, subrayar el párrafo que nos llamó la atención, señalar la página a la que será precisa volver… No, no me privarán de este placer, por mucho que se soplen los nuevos vientos.

Tampoco de acercarme cada día al kiosco a comprar el periódico y regocijarme como las cabeceras de disputan el espacio de exhibición, que cada vez es menor y comparar ofertas y promociones que cada vez son mayores. La película, el fascículo, la pieza de colección, que hay que enganchar al lector, que dicen las estadísticas que no andan muy equiparados, tirando a la baja, con los que aparecen en las listas europeas.

Paso ya, para mi pesar, de la edad septuagenaria, pero he tenido la suerte de que un periódico, SUR, cuando lo dirigía Sanz Cagiga(35 años dirigiéndolo, desde 1947), llegase con la regularidad de lo inmarcesible a mi hogar. Y si no llegó, lo busqué – en las bibliotecas, o en el bar de la esquina teniendo que soportar las miradas de inquina de quienes no pudieron adelantarse, cuando no era yo quien las emitía por el contratiempo de llegar tarde– , para leerlo en silencio o con el telón de fondo del humo de los churros y el sonido de las cucharillas impacientes del primer café mañanero.

 

Foto Pepe Nevado

 

 

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Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.