img
Fecha: February, 2019
Arrimadas da el salto
José Becerra 27-02-2019 | 10:45 | 0

 

 

Resultado de imagen de fotos de Inés Arrimadas, diariosurFoto EFE, diario SUR

Arrimadas da el salto

JOSÉ BECERRA

Resultan innegables las virtudes que como política avezada posee  Inés Arrimadas pese a su edad y escasa experiencia en lo que toca a  lidiar en terrenos hasta ahora no hollados en el resto de España. Pero ha dado el paso. Es como si alguien que se cree válido en cualesquiera faceta que ataña a su personalidad no quisiera circunscribirse solo a un terreno restringido cuando se piensa que puede figurar con éxito en otras latitudes diferentes a las que en su momento se le dio a probar las mieles del triunfo, en este caso en el ámbito catalán, e donde estableció su residencia después de abandonar su pueblo natal, el Jerez de los buenos caldos y los briosos corceles. Puede esto sonar a topicazo, pero son señas preclaras de identidad de esta población en donde conviven sin menguas de unos sobre otros el señorío de palacios aristocráticos con los aires populacheros de caseríos andaluces, dicho sea de paso. Desde aquí se trasladó Arrimadas a Cataluña en donde en el terreno de la política supo poner” una pica en Flandes”, como es de sobras  conocido.

De su talento y arrojo, así como de su audacia, ha venido dando claras muestras en los últimos tiempos, cualidades que sumadas a la aureola de popularidad que circunda su figura, ha motivado sin duda que Albert Rivera haya contado con ella para conseguir adeptos a su causa, cosa que es factible que Arrimada consiga dado el halo que la envuelve de elocuente y sagaz parlamentaria. Una valedora única  para su causa en la confrontación a muerte que se avecina.

El brillo y valía indiscutible de Arrimadas tenía que ser un plus muy a tener en cuenta para la batalla electoral que se aproxima. Rivera así  lo ha entendido dado el carisma de luchadora nata y brillante dominio del saber desenvolverse en la refriega parlamentaria, un hálito  que la envuelve y de la que es sabedor, motivo por el cual  no ha dudado en señalarla como  su segunda de  a bordo en la refriega dialéctica que se barrunta y que nadie duda ha de ser tan convulsa como virulenta. No es baladí la batalla que se avecina para hacerse con el mando en plaza, y se entiende que cada formación eche mano a sus peones más valiosos para colocarlo allí en donde ha de dirimirse el choque más cruento, valga el símil. Y está fuera de dudas que Arrimadas es un resorte capaz de catapultar a Rivera a altas cimas de la política española, si es que éste no se basta por sí solo para lograr el empeño. El líder de la formación naranja juega con la doble baza de alcanzar supremacía en el escenario político del país y al mismo tiempo, logrado este objetivo, poner coto a las asechanzas del separatismo catalán, contando con un alfil inestimable  que puede auparlo  al  poder.

La estrategia tiene, empero, sus pros y sus contras. Algo que salta a la vista a quienes, sin apasionamientos partidarios, consideran que retirar a Arrimadas de su escenario natural en el que se ha erigido como vencedora en mil batallas desarrollando su actividad política, es como dejar un flanco abierto para que campen a sus anchas sus adversarios catalanes. Algo así como en estas tierras andaluzas consideramos como “vestir a un santo para desvestir  a otro”- Puede que Rivera haya optado por mover su adalid de  máxima confianza para entablar con éxito batalla campal que se avecina en la seguridad de que si vence desde las las altas instancias del Estado podría hacer frente con éxito  a las ansias separatistas y subversivas en Cataluña. Pero eso no está decidido con la actitud de la que  él considera su número dos  del partido. Un albur que tiene que afrontar y para el que ha dado el primer paso exportando el valor en alza de Arrimada a Madrid, seguro de que es una operación que se le antoja rentable para sus fines. La moneda está en al aire.

 

Ver Post >
Parón al Pacto de Toledo
José Becerra 23-02-2019 | 10:41 | 0

Parón al Pacto de Toledo

JOSÉ BECERRA

Desde el Gobierno, ahora en funciones, se quiere dar por sentado que el tan traído  y llevado Pacto de Toledo todavía puede llegar a buen puerto. Ha sido la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, quien ha afirmado que “antes de las elecciones se puede llegar a un acuerdo que venga a propiciar una solución a la demanda”, esa que mantiene en vilo a los millones  de pensionistas – entre los que me cuento, dicho sea de paso – a satisfacer su necesidad de mejoras en sus escasas retribuciones mensuales. A lo que  cabe objetar que si el acuerdo no llegó a cristalizar hasta ahora, cómo se espera  que se consiga  cuando lo que de verdad les importa a quienes nos gobiernan no es esta  cuestión. Ante la convulsión de los comicios que se avecinan, lo que de verdad les preocupa es la forma de encandilar a la plebe para que procure su permanencia en el poder,  o que se apoye  a quienes, fuera de él, aspiran a gozar de las mieles de ejercerlo.

Pareció que remontaba el anhelado Pacto, pero el gozo en un pozo para los miles de pensionistas  a los que no nos cabe la camisa en el cuello  contemplando cómo los responsables políticos retrasan o eluden ahora atajar el problema, por mucho que la ministra trate de mantenernos en la esperanza de solucionarlo. Habrá que esperar, aunque  no lo digan abiertamente, pero es lo que se presume contemplando sus `dimes y diretes ‘ que  nos hacen presagiar que el problema va para largo.

Se yergue ahora sobre las cabezas de quienes esperan que se legisle sobre las pensiones la decisión de los opositores al PSOE de poner trabas  impuestas sobre una decisión que vendría a serles provechosa     de cara a las elecciones que están al caer:  estas concesiones  a darían  pábulos a sus pretensiones, algo que el resto de partidos, y sobre todo el PP, no están dispuesto a conceder.

Por otra parte y pese a que el PSOE trate de hacer un brindis al sol haciéndonos ver que es posible llevar a buen puerto el Pacto de Toledo, a nadie se le escapa que es solo eso: dejar constancia de que el equipo de Sánchez intenta llevar a buen puerto el famoso pacto toledano, pero que no le dejan, en esta caso; y sobre todo, también por la negativa de Podemos  a secundar sus propósitos al respecto dado que sus apoyos han sido infructuoso:  ahora desea caminar  a solas en vista de que su alianza con los socialistas no les han concedido los resultados halagüeños que esperaban.

Entre  unos y otros andamos los pensionistas cabizbajos porque bien mirado – y esa es otra cuestión que nos exacerba el ánimo –  la hucha de las pensiones que cada mensualidad nos permite un  respiro (cada vez más entrecortado y efímero, todo hay que decirlo, porque el aumento anual de la percepción es extremadamente exangüe) se muestra  a ojos vista raquítico a más no poder. Se suele decir que quien avisa no es traidor y no podemos considerar como tales a quienes desde todos los medios de comunicación – radio, prensa y televisión – sesudos economistas nos advierten de  que el porvenir del susodicho receptáculo se presenta más que sombrío tenebroso del todo. Pedro Sánchez, en sus apariciones públicas antes de acceder a la jefatura del PSOE reclamaba a voz en grito un pacto sobre las pensiones.Aseguró en su día que de no llevarse a cabo y se diesen alternativas a las que aunque fuesen paupérrimas retribuciones el sistema podría saltar por los aires. Ahora, con el paso del tiempo, el temor se hace más patente.

Los pensionistas de aquí y allá, que sufren las imposiciones que vienen de arriba han desenterrado el hacha de guerra, hartos de las incurias a las que se ven sometidos. Razón nos le falta en esta lucha desigual que hasta ahora eran ellos los vencidos e injustamente postergados. Solo nos queda el recurso de la voz en grito para reclamar a los políticos indolentes derechos que nos son  inalienables,  y que el famoso Pacto de Toledo no se quede estancado en el cajón del olvido con respiración asistida como hasta ahora y casi exánime  del todo.

Ver Post >
Interregno
José Becerra 19-02-2019 | 11:45 | 0

Interregno

JOSÉ BECERRA

Pocas veces, por no decir nunca, por lo menos en la historia reciente de esta España  nuestra, se habían perfilados bloques  tan nítidos de cara a las elecciones que por fin, el ya presidente en funciones, Pedro Sánchez, acaba de anunciar para el 28 de abril. Esta así a la vuelta de la esquina que un nuevo inquilino siente sus reales en la Moncloa, o que lo diga haciéndolo  quien hasta ahora ostentaba ese honor, que cosas más difíciles y peregrinas  se han visto en el seno de la política del país. Se perfilan dos bloques antagónicos enfrentados con nitidez, si es que se mantienen los lazos que a entrambos han venido cohesionando en los últimos tiempos: por un lado se erige el PSOE, a quien las encuestas del  más variado pelaje dan como vencedor de los comicios, si es que cuentan con el beneplácito de Podemos para sumar una mayoría, suma ésta problemática para alzarse  con el triunfo dado el desplome que las huestes de Pablo Iglesias viene ofreciendo a ojos vista, a lo que habría que sumar la desafección  de los separatistas catalanes, todavía sin resarcirse del golpe asestado por  Sánchez, quien les volvió las espaldas despectivamente, como se ha visto al filo de los últimos acontecimientos vividos en  el seno del suelo patrio. Enfrente,  nos encontramos con el dique que a este ya presidente del Gobierno destronado forman PP y Ciudadanos con el apoyo de Vox, que a nadie se le escapa que desean  reeditar  el zarpazo que en Andalucía ocasionaron a Susana  Díaz y el arrinconamiento del PSOE, por mucho que Rivera y los suyos miren de reojo, no muy complacidos con la presencia y el auge indiscutible de VOX, contra el que no ocultan una malquerencia más o menos encubierta. Pero el presidente ahora mismo de un Gobierno en funciones, tras el revés que sufrió en vía  parlamentaria, no se achica: no va con él esta actitud. Las circunstancias adversas  empujan e nuevo a Sánchez   a no tirar la toalla en el pugilato político y partidario que ya en un hecho; es más, su talante personal y político le presta alas para que pueda soñar con una victoria en la desigual y campal  batalla que se aproxima en busca del voto que se diagnostica será el más versátil en los comicios ahora anunciados. No se amilana ni achica y confía en el berrinche de la izquierda por la caída del Gobierno en el que cifraba todas sus esperanzas le suba en volandas a golpe de voto emitido en su favor. Solo que ahora no esgrimen  sufragios quienes les son de antemano adeptos a su causa, sino todos los españoles: en la formación de gobierno va a contar, y de qué manera, la segmentación del panorama llamado a las urnas. La fragmentación de las apetencias hacia uno u otro color político dibuja un mapa bien fragmentado. El interregno en la presidencia del gobierno  al que nos encontramos abocados, por la ambivalencia de quienes son sus protagonistas, no deja de ser inédito en la historia de esta España nuestra que nos va tocar  vivir en los próximos meses. Una refriega electoral que no tiene precedentes por la situación de quienes se aprestan a esa  batalla campal que  ya ha empezado y por la que sus protagonistas velan armas, si no es que ya la desenterraron y las esgrimen sin miramientos.

 

 

Ver Post >
Un editor de vocación en la Serranía de Ronda
José Becerra 12-02-2019 | 10:32 | 0

 

 

Un editor de vocación en la Serranía de Ronda

JOSÉ BECERRA

Tal vez no se pueda decir que la editorial La Serranía de Ronda, por emplear términos marítimos,  haya navegando siempre “viento en popa y a toda vela”, que en su caminar ha venido encontrando a veces ese mar de los Sargazos ( piélago   que dificulta el avance de las naves, como saben), que ha ralentizado su marcha desde su fundación décadas atrás. Pero los escollos que han venido apareciendo en su andadura, su fundador, José Manuel Dorado, ha sabido sortearlos con consumada maestría. No se amilanó ante tiempos adversos, y si bien con menor intensidad que en otras épocas anteriores, la editora sigue funcionando: la nave, que  nunca se varó, continúa surcando el piélago  empeñada en poner en manos de lectores todo lo que es significativo de la Ronda milenaria y los pueblos  de su entorno. Es mucho lo que pueden ofrecer de entrañable y enigmático, y el editor rondeño ha sabido trasladarlo, merced a su trabajo de impresor a través de  cuidadas ediciones que siempre gozaron de la aceptación de su público.

Ronda y la Serranía que la circunda han dado figuras de relieve para la posteridad: pintores famosos, poetas egregios, escritores de alcurnia… A la relación de célebres  rondeños que lograron, en sus diversos menesteres, poner una pica en Flandes, habría que sumar la figura de alguien que ha sabido granjearse la estima por la calidad de los libros que han venido viendo la luz  desde muchos años atrás, merced  al  buen hacer de  impresor excepcional. Si escribir exige dedicación y  esfuerzos y pone a prueba tanto la imaginación como el docto bagaje del escritor, no menos entrega, sabiduría y buen hacer se requiere para el fiel desempeño del oficio de editor. Son las virtudes estas últimas la que adornan la figura de José Manuel, fundador de la  “La Serranía”, una empresa editora que es un referente indiscutible en el quehacer impresor de la provincia de Málaga. No se tenían noticias de que en la ciudad haya existido una editorial  parecida, y  sobre todo, en el caso de que las hubiese en épocas pretéritas seguro que no alcanzaron nunca la calidad en la edición de libros de que aquí y ahora salen de las linotipia de este editor de oficio y vocación ejemplar. Un trabajo arduo que este editor de vocación ha sabido soslayar con entereza y plena dedicación a su menester, que no ha sido otro que dar a conocer los méritos que de toda índole encierran  la mítica Ronda y su no menos afamada Serranía.

Ronda, alta y señorial, no se concibe sin algunos de los aspectos que fueron labrando  su  trayectoria histórica, social, política y económica. Sin sus palacetes linajudos,  recatados conventos, vetustas iglesias y edificios solariegos no sería Ronda,  si no otra ciudad ilustre de las muchas que se levantan en el viejo  solar de la Andalucía antigua y moderna, pero no Ronda. Tampoco sería la Ciudad del Tajo, ni la del Puente Nuevo, ni la de la Puerta de Almocábar, ni la de los Baños Árabes si algunos de estos monumentos le faltara o no se hubiese recogidos por panegiristas ilustres  y avezados relatores de tanta belleza encerrada entre sus murallas o en el largo recorrido de  calles y avenidas históricas. Y por supuesto sería otra sin el Templete de la Virgen de los Dolores, la Posada de las Ánimas, la Fuente de los Ocho Caños o el Palacio del Rey Moro y la Mina…,  por no mencionar sino de pasada todo aquello que la impregna y da sentido a su genuina apariencia.

   De toda esta riqueza monumental y entrañable  la editorial La Serraníase hizo eco facilitando la publicación de obras cuyo contenido respondía a ese ideario variopinto y fructífero en sus resultados  de dar a conocer a los cuatro vientos cuanto de magnificente se encerraba en la ¨Ciudad Soñada` del poeta Rainer  María Rilque, inmortalizada expresión que de  tan de manera cierta evoca sus imperecederos encantos.

   Otro tanto se podría decir de las verdades y leyendas que se tejieron en torno a sus caminos transitados por avezados contrabandistas y bandoleros célebres, y que hoy componen el caudal mundialmente reconocido que alimenta el  conjuro de la Ronda romántica. De todo ello  se hizo puntualmente  eco la editorial La Serranía dando cabida a los manuscritos de  una pléyade de autores  oriundos de la Serranía o avecindados en ella,  que recalaron en la realidad cambiante e insólita de la ciudad y su entorno.

Historiografía y  personajes célebres, gastronomía, costumbres, arte,  tradiciones y, sobre todo la descripción de paisajes, senderos, vericuetos  y caminos laberínticos e imposibles fueron perfilando  el catálogo de una editorial, paradigma de empresa familiar, que trató con la mano de sus autores,  de ahondar- y lo logró con creces – en el meollo de la Ronda eterna, impasible al paso de los siglos en estos aspectos, pero cambiante en cuanto lo  imponía el desarrollo vivido  en los últimos tiempos sin anclajes en el pasado.

Vencidas las dificultades, que no fueron pocas y que llegaron a paralizar su maquinaria, La Serranía, otrora pujante, volvió por sus fueros. Continúa la actividad computadoras e impresoras y el tufillo a tinta se expande de nuevo por sus instalaciones.  Los avatares adversos no lograron silenciarla. Que no se doblega fácilmente la vocación de un editor de acendrada vocación y entrega al oficio de manera tenaz.

Ver Post >
Barbarie en la Alameda de Ronda
José Becerra 08-02-2019 | 1:33 | 0

 Resultado de imagen de fotos de la alameda de ronda

Barbarie en la Alameda de Ronda

JOSÉ BECERRA

Todos los pasos de los rondeños y de quienes desde pueblos cercanos vienen a Ronda por las más variadas cuestiones, conducen en según qué hora del día al Parque de la Alameda. Aquí se viene en busca de paz y tranquilidad en no importa qué hora del día, apartado de la bulla callejera y para perder la vista en horizontes lejanos que hablan del recoso entorno de la “ciudad soñada” de Rilke. Recuerdo de los años de mi niñez que mi madre, en viajes que desde el próximo Benaoján me llevaba hasta Ronda ya para comprar mis zapatos nuevos o la indumentaria que habría de lucir en las fiestas patronales locales, siempre me llevaba a este parque a la mediación del día para reponer fuerzas con las viandas de rigor tras buscar la sombra más apropiada  a este menester

Luego con el paso del tiempo supe que el nombre del lugar de mis regodeos infantiles originario era el de la Alameda de San Carlos y que su emplazamiento se sitúo junto a la Plaza de Toros y bordeando la imponente cornisa del Tajo con la idea de que estuviese perfectamente incardinada en la ciudad. Después, en el transcurrir de los años, mis visitas a tan singular paraje de belleza y relajación se hicieron tan frecuentes como fueros mis visitas a la villa. Acabados mis asuntos en la vorágine de la ciudad y en espera del regreso a mi pueblo natal allí me solacé disfrutando de su arboleda y las vistas que desde sus balconadas me permitían gozar de horizontes lejanos con el fondo enigmático de la Serranía de Ronda, tan eterna como misteriosa, dicho sea de paso, y que encandila a propios y extraños.

Siempre se me antojó un lugar idílico y de remansada paz. Lugar pintiparado para la relajación y el sosiego interior no pocas veces enturbiado en el devenir diario de una ciudad bulliciosa que aquí siempre tuvo su rincón de remanso. Mi lugar de recreo placentero y calma pintiparada  desafía al tiempo y no menos con sus alturas desmedidas hacia el mismo cielo,  el cedro de Himalaya o  la acacia de tres espinas, un corpulento ejemplar botánico que puede alcanzar los 40 metros y caracterizado por su corteza lisa y agrietada y sus verdosas hojas  filamentosas. Se yergue soberbio junto al viejo estanque de los patos, un lugar en el que siempre gocé de  momentos que ahora en la vejez añoro no pocas veces.

Pero el paseo no se circunscribe a este para mí idílico lugar sino que continúa bordeando la cornisa que desemboca en el hotel Victoria marcando los límites de un paseo, el de “Los Ingleses”, que ofrece panorámicas de bellezas indescriptibles para venir a morir en el “Asa de la Caldera”, caprichoso monumento natural donde los haya en la ciudad.

Este Parque con carismáticas vistas que se me antoja tiene mucho que ver con la fisonomía de nuestra  Ronda milenaria y eterna no siempre ve transcurrir el paso del tiempo en paz y armonía. Ocurre que a veces sufre el ataque de energúmenos incontrolados que lo hacen objeto de vandálicos ataques como los que se denunciaron días atrás y que se cebaron  en su mobiliario, amén de las pintadas que desfiguraron parte de su entorno. Importa y mucho que se se extreme la vigilancia en tan emblemático lugar, paradigma de  belleza natural y lugar en el rondeño y visitantes ocasionales cifran su bienestar en momentos de asueto. La barbarie de algunos debe ser motivo para extremar las medidas de protección que lleven a erradicarla de plano.

Ver Post >
Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.