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Políticos ofuscados
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José Becerra | 20-05-2019 | 08:50

Políticos ofuscados

JOSÉ BECERRA

Por mucho que se esfuercen y retuerzan argumentos buena parte de nuestros políticos de aquí y ahora forzado es reconocer que no nos merecen mucha credibilidad. Más bien, poca. Existe tal confusión en lo que dicen y pregonan a los cuatro vientos los líderes de las distintas formaciones políticas que no sabe uno bien  a qué atenerse. No son creíbles, me temo. Líderes que dicen y desdicen de lo dicho en breve espacio de tiempo es con lo que nos encontramos cada cada día a poco que nos detengamos a oír sus peroratas, casi siempre incandescentes, no pocas veces incendiarias, contra sus oponentes.

Se multiplican afirmaciones y dimes y diretes entre unos y otros que no sabe uno, en la barahúnda, con que cartas quedarse. Entre Ciudadanos y el PP las relaciones cambian por días, por no decir de la noche a la mañana. Pablo Casado dirige ahora sus diatribas contra Ciudadanos, y no dudan en afirmar que su rival, como cabría pensar, a tenor de sus relaciones antes de la pasada contienda general, que se tendían la mano amigablemente, ahora se nos antoja que sigue tendiéndoselas sí, pero para retorcérselas. Algo que podría atribuirse  al líder de las huestes que comanda Albert Rivera y que no dudan en afirmar que Casado “se equivoca de enemigo”. Tachan al PP de un partido “que hace aguas” y no tituban al afirmar que buena parte de sus votantes les tenderán la mano el 26 de Mayo no confiando en que el PP remonte el vuelo por más que Casado mantenga lo contrario.

Ya no disimula Ciudadanos sus intenciones, que no son otras que erigir a su partido como baluarte de la oposición, oponiéndose a  Casado que esgrime la misma pretensión ante un PSOE presumiendo de músculo merced a los resultados electorales que apuntan las distintas consultas, esas que vienen saliendo a la luz, no solo la de Tezanos,  sino otras que ningún marcado apego tienen con los socialistas.

Mucho es de temer que los desencuentros en el candelero  y los degüellos  entre sí se deslizan por una senda azarosa. Es patente que buen parte de los votantes  no saben a ciencia cierta con qué carta quedarse, o lo que es más preciso, qué papeleta va a introducir en la urna de aquí a pocos días. Es muy posible que lo haga por pura inercia. La ofuscación es evidente y votar al azar se impone mal  que nos pese.

Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.