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Autor: PepeBecerraGómez
Doctor Torrecillas, pasión por innovar
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José Becerra | 02-11-2011 | 7:58| 0

 
 
 Doctor Torrecillas, pasión por innovar

No sabemos  si las revistas médicas The Lancet, New England Journal  o  Medicina Clínica, lo han recogido. Pero desde luego los trabajos del doctor Pedro Torrecillas (y  Dr. Lugnani) merecen ser resaltados en ellas con toda justicia. No se  debería pasar por alto la innovadora técnica basada en la criocirugía, un procedimiento que causa destrucción selectiva de los tejidos enfermos  utilizando temperaturas de congelación.

 

El método  viene siendo empleado por el doctor Torrecillas en el Hospital Santa Elena para extirpar carcinomas en la próstata y la vejiga con índices de duración muy elevados. Lo novedoso reside ahora en la aplicación de este método para los tumores de pulmón conduciendo el Gas Argon hasta el núcleo del cáncer con la mínima invasión de los tejidos próximos, al mismo tiempo que insufla inmunidad natural al enfermo.

Pero hay más, y es que a don Pedro, a quien tengo mucho que agradecer (aúna en su persona la bonhomía y el trato cordial con sus pacientes junto con una capacidad manifiesta para adoptar  innovaciones técnicas y científicas procedentes tanto de fuera como dentro de España), su calidad como profesional íntegro de la medicina le lleva a  presidir el grupo de criocirugía  para el implante de una técnica – ya empleada en EE.UU. – que combate los tumores del tracto vesical, pese a que hayan creado metástasis, empleando  células madre  capaces de contrarrestar la anarquía con la que se proliferan las cancerosas.

“No es una vacuna”,  como el doctor se encarga de afirmar, tampoco se trata de crear falsas expectativas, pero significa un paso destacado,  concediéndole a nuestro cuerpo capacidad  para que en la batalla desigual contra este terrible mal disponga  de armas propias y eficaces para contrarrestar su virulencia.

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Aguas denostadas
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José Becerra | 01-11-2011 | 6:13| 0

 

 

 

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El Nacimiento de Benaoján tras las intensas lluvias de los últimos días.

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El  Nacimiento en todo su apogeo después de recibir copiosas lluvias

 

 
 

 

Nadie podría sospecharlo. Los benaojanos siempre estuvieron orgullososde la abundancia de aguas que les deparóla Naturaleza. Lasfuentes en este pueblo del alto Guadiaro  son incontables:La Fresnadilla, el Espino, el Charco Azul, en donde vienes a recogerse las aguas impetuosas del río subterráneo Campobuche, eran aguas limpias como cristales y frías como cuchillos. Incluso medicinales y que poseían el don de abrir el apetito. Enla Dehesilla, que se abre ubérrima a dos pasos dela Cuevadel Gato, era raro el lugar en donde ahondando con un azadón no brotase acto seguido el líquido elemento, que en su día vino a abrazar a troncos  de vides,exuberantes higueras y chumberas ampulosas. Agua gozosa, sana, fresca, fecunda. La guinda la pone,  cada otoño, cuando las lluvias caen pertinaces, otro río subterráneo que venía  a aflorar a los pies de la sierra de Juan Diego, imprimiendo al paisaje de montaña en el que se abría paso la impronta de lo naturalmente impetuoso. Es el Nacimiento, cuyas aguas lamen el antiquísimo Molino del Santo, hoy convertido en suntuoso hotel, que respeta al pie de la letra la tradición arquitectónica del pueblo.

   Un lujo de aguas. Pero se han torcido las causas para pesar de los benaojanos. Órdenes municipales, tras realizarse los estudios pertinentes porla Juntade Andalucía, vienen a determinar que no son potables.

Problemas gastrointestinales aconsejan que no se utilice el agua ni siquiera para cocinas o lavarse los dientes. Se habla de filtración de purines, lo que parece lógico en una población que todavía vive, aunque sin el antiguo esplendor de la ganadería porcina y la producción chacinera. Pero nada se  puede afirmar todavía. Ni autoridades municipales ni sanitarias se han pronunciado al respecto, aparte de la prohibición del consumo.

   Quien ha seguido de cerca la historia de Benaoján y Montejaque (un pueblo vecino que se surte de los pozos del primero, o estudiado su topografía y emplazamiento en el corazón dela Serraníade Ronda jamás podría imaginar que llegaría un día en el que los vecinos se acercarían a un camión cisterna venido de afuera para llenar  sus vasijas. Fueron  dispensadores  a poblaciones y cortinadas próximas, que siempre codiciaron nuestras reservas hídricas. La estampa de camiones abastecedores de agua es insólita. Esperemos que, nunca mejor dicho, las aguas vuelvan a su cauce, y en Benaoján y Montejaque pueda beberse sin miedos ni reparos, como se ha venido haciendo desde la noche oscura de los tiempos.

 

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El Nacimiento de Benaoján
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José Becerra | 01-11-2011 | 5:03| 0

 

 

Descargar nacimeien...jpg (20,6 KB)  El Nacimiento de Benaoján en todo su apogeo
 
 
Juzguen la importancia que siempre tuvieron las aguas en Benaoján. Un río subterráneo que imprime al paisaje que lo circunda la frescura y galanura de un caudal limpio y cristalino.
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Aguas
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José Becerra | 01-11-2011 | 4:52| 0

 

 

Nadie podría sospecharlo. Los benaojanos siempre estuvieron orgullosos de la abundancia de aguas que les deparó la Naturaleza. Las fuentes en este pueblo del alto Guadiaro  son incontables: La Fresnadilla, el Espino, el Charco Azul, en donde vienes a recogerse las aguas impetuosas del río subterráneo Campobuche, eran aguas limpias como cristales y frías como cuchillos. Incluso medicinales y que poseían el don de abrir el apetito. En la Dehesilla, que se abre ubérrima a dos pasos de la Cueva del Gato, era raro el lugar en donde ahondando con un azadón no brotase acto seguido el líquido elemento, que en su día vino a abrazar a cepas de vides, frondosas higueras y ampulosas chumberas. Agua gozosa, sana, fresca, fecunda. La guinda la pone,  cada otoño, cuando las lluvias caen pertinaces, otro río subterráneo que venía  a aflorar a los pies de la sierra de Juan Diego, imprimiendo al paisaje de montaña en el que se abría paso la impronta de lo naturalmente impetuoso. Es el Nacimiento, cuyas aguas lamen el antiquísimo Molino del Santo, hoy convertido en suntuoso hotel, que respeta al pie de la letra la tradición arquitectónica del pueblo.

 

   Un lujo de aguas. Pero se han torcido las causas para pesar de los benaojanos. Órdenes municipales, tras realizarse los estudios pertinentes por la Junta de Andalucía, vienen a determinar que no son potables.

 

Problemas gastrointestinales aconsejan que no se utilice el agua ni siquiera para cocinas o lavarse los dientes. Se habla de filtración de purines, lo que parece lógico en una población que todavía vive, aunque sin el antiguo esplendor de la ganadería porcina y la producción chacinera. Pero nada se  puede afirmar todavía. Ni autoridades municipales ni sanitarias se han pronunciado al respecto, aparte de la prohibición del consumo.

 

   Quien ha seguido de cerca la historia de Benaoján y Montejaque (un pueblo vecino que se surte de los pozos del primero, o estudiado su topografía y emplazamiento en el corazón de la Serranía de Ronda jamás podría imaginar que llegaría un día en el que los vecinos se acercarían a un camión cisterna venido de afuera para llenar  sus vasijas. Fueron  dispensadores  a poblaciones y cortinadas próximas, que siempre codiciaron nuestras reservas hídricas. La estampa de camiones abastecedores de agua es insólita. Esperemos que, nunca mejor dicho, las aguas vuelvan a su cauce, y en Benaoján y Montejaque pueda beberse sin miedos ni reparos, como se ha venido haciendo desde la noche oscura de los tiempos.

 

 

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Flaco favor
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José Becerra | 31-10-2011 | 11:01| 0

Por muy “valiente e innovador” que sea el empresariado malagueño, como acaba de señalar la delegada de Economía Innovación y Ciencia, Marta Rueda,  poco se podría hacer por él  si sigue cerrado el grifo de las fianzas.

   Aunque, como se ha dicho hasta saciedad, España no es Grecia, lo cierto es que su  estrepitosa debacle económica y financiera no está afectando de manera implacable. Un ejemplo lo encontramos en las imposiciones que desde Bruselas se nos encauzan so pretexto de eludir la crisis de deuda soberana y soslayar el contagio del cáncer que  corroe al país heleno. ¿No mangonean la  frau Merkel y el impertérrito Sarcozy, amén de la Autoridad Bancaria Europea (ABE)? Lo cierto es que, por lo pronto, merced a la beneplácito de nuestro Gobierno, doblegado por el imperativo de aliviar la penosa situación en la que nos encontramos, y que en buena medida, desde las más altas instancias se han provocado, por mucho que quieran desprenderse de ese sambenito, parece que las medidas adoptadas  obrarán en detrimento  más que en nuestro beneficio. La medida de recapitalizar a los bancos de mayor empuje en España (tendrán que poner sobre la mesa más de 26.000 millones) no parece que vaya a redundar en beneficio de quienes  más necesitados están de ayuda, esto es las pequeñas y medianas empresas, los emprendedores y todos aquellos que se van obligados a pasar por las horcas caudinas de un préstamo para solventar urgencias de disponibilidad de activos.

    Por lo pronto hay que temer que el Acuerdo de la Unión Europea de recapitalización,  al disponer de menos dinero los Bancos, éstos canalizarán  sus créditos a las administraciones públicas. Las pymes y familias se quedarán  con un palmo de narices,  lo que obraría en detrimento del  crecimiento económico y, por ende, de la creación de empleo. Flaco favor se nos hace.

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Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.