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Autor: PepeBecerraGómez
Cueva de Gato, un lugar para relajarse
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José Becerra | 07-07-2019 | 11:34| 0

 Resultado de imagen de fotos de la cueva del Gato

Cueva de Gato, un lugar para relajarse

JOSE BECERRA

Inmersos en las bullas de la ciudad y las playas, abarrotadas a vece suspiramos por un lugar placentero menos agobientes para olvidarnos del ajetreo de cada dia. Se puede disfrutar sin trabas de los placeres baratos que nos brinda la Natureza en muchos  rincones de la provincia malagueña. En este caso,  al socaire de ls estribaciones de, pongo por caso, la escabrosa Serranía de Ronda. Paisajes bucólicos (de haberlos háylos) desde los que se otean pintorescos e idílicos rincones que son remanzos de paz y sosiego en los ardorosos días veraniegos.

Playa, sol, sarao, discoteca…Ritmo trepidante que puede llegar a ser cansino si no agobiante por lo repetitivo. ¿Qué si se hace una escapadita al interior? ¿Es que no  lo pide el cuerpo? Solo se trata de una muy corta incursión tierras adentro que no ocupará más de una hora tanto para ir como para volver. Si se encuentra en Málaga capital solo tendrá que enfilar la carretera de Campillos y Ardales, si en el corazón de la Costa del Sol,  la de San Pedro de Alcántara hasta Ronda y luego, sin más, hasta la cueva del Gato, en Benaoján.

No pocas veces se ve uno tentado de apartarse del “mundanal ruido” que dijo el poeta y dejar atrás preocupaciones y pequeñas y grandes turbulencias del vivir diario para sumergirse de lleno en lugares todavía sin sufrir el zarpazo de las edificaciones y milagrosamente indemnes a la huella destructora del hombre. Respirar a pleno pulmón en paisajes sin mancillar por el ladrillo e incólumes en su bravía naturaleza. La cueva del Gato  compartida en su recorrido por Montejaque en donde se abre por el Hundidero y termina en  Benaoján, configurando entrambos uno de    estos lugares en donde el tiempo parece haberse detenido conservando la apariencia que tuvieron en la noche obscura de los tiempos.

El Gato, de colosal apariencia, ofrece dos posibilidades de disfrute: Adentrarse en su interior, lo que sería una aventura tan apasionante como cautivadora – sus laberínticas galerías rozan lo sobrenatural, pero se requiere tiempo y se exige, además de excelente preparación física la ayuda de un experimentado guía – , o quedarse en la entrada y contemplar la maravilla natural del gato de piedra de eternas fauces amenazantes. Para la fugaz escapada aconsejamos lo último.

Un profundo charco – los del lugar lo conocen por el color y la transparencia de sus aguas siempre limpias como el charco Azul – invita al baño más relajante y placentero. Habría que decir, remedando a García Lorca, que sus aguas son frías como cuchillos. Por eso son altamente aconsejables para las afecciones del aparato circulatorio. Pero de cualquier forma, en meses calurosos altamente gratificantes. Sin duda, se puede afirmar que nos encontramos en uno de los pocos lugares de la provincia en donde disfrutar de chapuzones en un río que por su peculiaridad – en el charco Azul vierte sus aguas el  Campobuche justo al irrumpir en la superficie después de atravesar más de 6 kilómetros de curso subterráneo – no permite ningún tipo de contaminación. Todo un lujo para los sentidos y un privilegio local al alcance de todos. Sabedores de ello los munícipes con su alcaldesa a la cabeza se esfuerzan en mantener en óptimas condiciones tanto el acceso como sus inmediaciones. No es gratuito que la cueva del Gato sea una de las señas- si no la primera – de identidad del pueblo en donde viene a aflorar después de atravesar lagos y recovecos rocosos que suspenden el  ánimo.

Y después del reconfortante baño, el necesario refrigerio. Hasta tres restaurantes abren sus puertas en las proximidades  permitiendo la degustación de especialidades de la gastronomía local en una justa relación calidad-precio. Concédase  un dia de asueto y venga a la Cueva del Gato para gozar de auténticos  ratos de relajación y excelente yantar. Un auténtico oasis de paz propicio para el relax al alcance de la mano.

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José Becerra | 07-07-2019 | 11:20| 0

Cueva de Gato, un lugar para relajarse

JOSÉ BECERRA

Inmersos en las bullas de la ciudad y las playas, abarrotadas a vece suspiramos por un lugar placentero menos agobiantes para olvidarnos del ajetreo de cada día. Se puede disfrutar sin trabas de los placeres baratos que nos brinda la Naturaleza en muchos  rincones de la provincia malagueña. En este caso,  al socaire de ls estribaciones de, pongo por caso, la escabrosa Serranía de Ronda. Paisajes bucólicos  desde los que se otean pintorescos e idílicos rincones que son remansos de paz y sosiego en los ardorosos días veraniegos.

Playa, sol, sarao, discoteca…Ritmo trepidante que puede llegar a ser cansino si no agobiante por lo repetitivo. ¿Qué si se hace una escapadita al interior? ¿Es que no  lo pide el cuerpo? Solo se trata de una muy corta incursión tierras adentro que no ocupará más de una hora tanto para ir como para volver. Si se encuentra en Málaga capital solo tendrá que enfilar la carretera de Campillos y Ardales, si en el corazón de la Costa del Sol, la de San Pedro de Alcántara hasta Ronda y luego, sin más, hasta la cueva del Gato, en Benaoján.

No pocas veces se ve uno tentado de apartarse del “mundanal ruido” que dijo el poeta y dejar atrás preocupaciones y pequeñas y grandes turbulencias del vivir diario para sumergirse de lleno en lugares todavía sin sufrir el zarpazo de las edificaciones y milagrosamente indemnes a la huella destructora del hombre. Respirar a pleno pulmón en paisajes sin mancillar por el ladrillo e incólumes en su bravía naturaleza. La cueva del Gato  compartida en su recorrido por Montejaque en donde se abre por el Hundidero y termina en  Benaoján, configurando entrambos uno de    estos lugares en donde el tiempo parece haberse detenido conservando la apariencia que tuvieron en la noche obscura de los tiempos.

El Gato, de colosal apariencia, ofrece dos posibilidades de disfrute: Adentrarse en su interior, lo que sería una aventura tan apasionante como cautivadora – sus laberínticas galerías rozan lo sobrenatural, pero se requiere tiempo y se exige, además de excelente preparación física la ayuda de un experimentado guía – , o quedarse en la entrada y contemplar la maravilla natural del gato de piedra de eternas fauces amenazantes. Para la fugaz escapada aconsejamos lo último.

Un profundo charco – los del lugar lo conocen por el color y la transparencia de sus aguas siempre limpias como el charco Azul – invita al baño más relajante y placentero. Habría que decir, remedando a García Lorca, que sus aguas son frías como cuchillos. Por eso son altamente aconsejables para las afecciones del aparato circulatorio. Pero de cualquier forma, en meses calurosos altamente gratificantes. Sin duda, se puede afirmar que nos encontramos en uno de los pocos lugares de la provincia en donde disfrutar de chapuzones en un río que por su peculiaridad – en el charco Azul vierte sus aguas el  Campobuche justo al irrumpir en la superficie después de atravesar más de 6 kilómetros de curso subterráneo – no permite ningún tipo de contaminación. Todo un lujo para los sentidos y un privilegio local al alcance de todos. Sabedores de ello los benaojanos con su alcaldesa a la cabeza se esfuerzan en mantener en óptimas condiciones tanto el acceso como sus inmediaciones. No es gratuito que la cueva del Gato sea una de las señas- si no la primera – de identidad del pueblo en donde viene a aflorar después de atravesar lagos y recovecos rocosos que suspenden el  ánimo.

Y después del reconfortante baño, el necesario refrigerio. Hasta tres restaurantes abren sus puertas en las proximidades  permitiendo la degustación de especialidades de la gastronomía local- jamón  y chorizos serranos –  en una justa relación calidad-precio. Concédase  un día de asueto y venga a la Cueva del Gato para gozar de auténticos  ratos de relajación y excelente yantar. Un auténtico oasis de paz propicio para el relax al alcance de la mano.

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Estulticias de los políticos
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José Becerra | 03-07-2019 | 10:49| 0

Estulticias  de los políticos

JOSÉ BECERRA

Nos tienen estupefactos nuestros políticos de aquí  y ahora. Nos preguntamos si de veras tiempo, inmersos en sus diatribas y ditirambos diarios, si de verdad se ocupan de nuestros asuntos. Esos que atañen y preocupan a trabajadores que otean un horizonte negro para el futuro más inmediato a resultas de la precariedad de su empleo. ¿Y qué decir de los que lo ansían pero no lo logran? De las parejas a los que les gustaría tener descendencia pero que renuncian porque las exiguas ganancias no se lo permiten, ¿qué se puede objetar? Y de los pensionistas con exiguas pagas que no dan para llegar a fin de mes, qué rebatir?…Cuestiones que los políticos obvian, le dan  de lado para mejor ocasión, o  guardan  negligentemente en el cajón de los recuerdos, son las que de verdad preocupan a los ciudadanos de a pie, esos que engrosan el ejército silencioso y laborioso del país, o los que desearían militar en sus filas, cuando se les niega un trabajo digno para sostener a sus familias.

Es innegable la vertiginosa  y constante metamorfosis de nuestro mundo a rebufo de las novísimas tecnologías. Internet sacude un marasmo de siglos y se imponen nuevas actitudes ante el acontecer diario que trastoca los postulados ya asentados en el discurrir de la historia en nuestros días. Verdades más que conocidas y afincadas que se presumían incuestionables se desmoronan como un castillo de naipes y otras novísimas ocupan su lugar. Los bancos ya no son lo que eran y sus ganancias otrora copiosas se derrumban a ojos vista. Desaparecen las tiendas de toda la vida con su pátina amable y cercana y atiborran pueblos y ciudades rutilantes y fríos supermercados.

El mercado laboral se resiente y una escalofriante cantidad de familias no pueden adquirir lo más vital para llegar a final de mes. La población se retrae aunque  la longevidad crezca a tenor de menores nacimientos. Hospitales saturados y larguísimas listas de espera hablan claramente del resquebrajamiento de la Sanidad. Los mayores de edad sentimos sobre nuestras cabezas revolear el fantasma de pensiones con exiguas subid  y el temor de un futuro incierto en lo que toca a que perduren en el tiempo.

Y así podríamos seguir con una prolongada serie de elementos que se han trastocado en los últimos tiempos cambiando de mal en peor y que no tienen por menos que engendrar serios temores ante la perspectiva que en lugar de ir a mejor empeore de forma drástica. Y se impone una pregunta: ¿Se preocupan los políticos que anhelan gobernarnos  por dar respuestas a estas incertidumbres que nos acosan? Más bien no. Solo hay un pugilato por ocupar el puesto del adversario más encumbrado importándoles una higa nuestro futuro; pero eso sí, desgañitándose por aparentar lo contrario y de que sirven los intereses del pueblo llano.

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Entidades bancarias a trasmano
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José Becerra | 27-06-2019 | 9:57| 0

 

Entidades bancarias  a trasmano

JOSÉ BECERRA

“Tocata y fuga”, si echamos manos al argot de los músicos,  fue un término, como saben, empleado en la época renacentista que reflejaba la destreza del intérprete en la ejecución de una pieza: vivacidad y maestría de pasar de unas notas musicales a otras la caracterizaban.  Viene a cuento la expresión si la aplicamos a la desbandada de las oficinas bancarias en buena parte de nuestro país: con la   misma diligencia y hábiles mañas vienen abandonando a los pueblos de la España rural dejando a sus antiguos clientes con un par de narices. El trato personal que las caracterizaba y que tanto agradecía la clientela lugares como que se esfuma y hunde en la perplejidad cuando no en el encono a quienes de lo gozaban. Se cerraron oficinas a cal y canto y con esta unilateral   determinación vienen dejando a la España rural sin saber a donde acudir para presenciar in situ el desarrollo de sus ahorros, pagar la factura de la luz, o comprobar cada principio de mes la llegada de su pensión y disponer de ella  a pocos metros de su domicilio o del bar próximo para su regusto y satisfacción. Por el contrario tiene que echarse las piernas al hombre y viajar a la ciudad más cercana y preponderante para un servicio que se le había venido brindando desde décadas atrás in el menor esfuerzo por su parte. Esta nueva estrategia no tiene por menos que desconcertar a la clientela de siempre. Hasta hace poco tiempo era el banco en cuestión quien se desmelenaba  para estar cerca del cliente. Se hizo uso y abuso de lo que se consideró “un excelente bis a bis”. La falacia mantenida ha saltado por las aires y como siempre ocurre, son los menos favorecidos por la fortuna quienes pagan las consecuencias. El número de oficinas que han  echado el cierre sobrepasa con creces las 20.000. Desapareció como  por arte de magia lo que fue un paradigma de: el trato amigable de los empleados hacia   la clientela pueblerina conocida de toda la vida. Pagan los  fieles clientes  los posibles quebrantos del sistema bancario. Se acabó el trato amigable con el recorte de personal y la desaparición de empleados con los que se mantuvieron lazos de durable amistad. Un nuevo cariz de los bancos de siempre, cuya frialdad si no sobrecoge apoca a la clientela que se ve obligada a  abandonar su pueblo de residencia para ir a resolver sus asuntos  pecuniarios allí en donde se sienten extraños. Otra cara amarga para los habitantes de pequeños núcleos de población que van quedando, mal que les pase, a trasmano.

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Trenes obsoletos para la Serranía de Ronda
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José Becerra | 20-06-2019 | 11:58| 0

 
Trenes obsoletos para   la Serranía de RondaJOSÉ BECERRA

Se esperaba con ahínco que los trenes que circulaban por la línea Algeciras – Bobadilla volvieran hacerlo tras las mejoras en la vía férrea,  toda vez que  los quebrantos ocasionados   por mor de adversas borrascas que la desmantelaron  meses atrás  parecían subsanados. Los convoyes volvieron a circular por estos parajes pero no para satisfacción de todos. Estas tierras del sur más al sur siguen soportando la indiferencia de quienes  tienen en sus manos dar cumplida cuenta y solución para  sus comunicaciones maltrechas, facilitando  medios adecuados para sortear los obstáculos que se presentan para la movilidad de los moradores. Vinieron los trenes, sí, pero no lo los esperados.

La rehabilitación de la línea tras los destrozos ocasionados por el adverso  temporal han concluido. Así lo anuncia Adif, una vez solucionados los daños causados. Obra ya en poder de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria la documentación pertinente que así  lo ratifica. El costo de las obras ejecutadas se eleva a más de  25 millones de euros, que no es moco de pavo. Circularán los trenes una vez que la autorización  lo autorice de manera preceptiva.

Pero nuestro gozo en un pozo. Se elevan ahora las denuncias a causa de la precariedad de la línea, remozada sí, pero que se verá transitada por vetustos trenes procedentes de otras regiones, que al parecer presenten serios inconvenientes a poco que transiten continuamente sobre sus raíles. Algo que provoca que se sigue recurriéndose a la carretera para mediante autobuses cubrir las distancias que desde Ronda separan a Ronda de Bobadila y Málaga.

Siguen estado los pueblos de la Serranía de Ronda catalogados como de inferior categoría, algo que se deduce de esta dejadez para la movilidad de la gente de la zona tiene mismos derechos a trasladarse a donde necesite o les plazca, pero  gozando de las mismas ventajas de seguridad y comodidad que el resto de ciudadanos de otras latitudes del país. Tendrán que ponerse las pilas los ayuntamientos de la zona afectada por esta desconsideración para reclamar allí en donde sea necesario para gozar de trenes de proximidad que sean  garantes de este derecho inherente a los ciudadanos que comandan.

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Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.