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Categoría: actualidad
Una alcaldesa que marca el camino

 

Una alcaldesa que marca el camino

JOSÉ BECERRA

Debe figurar en el frontispicio del Ayuntamiento que rige en un pequeño pueblo (Oia) de Pontevedra.  Y si aún no figura, debería hacerlo porque es el santo y seña de su labor como alcaldesa. Su interés por procurar la felicidad de sus convecinos es notaria. Ha hecho suyo el derecho legendario que figura en la ya consagrada Declaración Universal de los Derechos del Hombre. Y lo hizo de manera solemne, obedeciendo a sus promesas electorales que le valieron la mayoría absoluta  en la pasada contienda municipal de meses atrás. La principal tarea que la alcaldesa del Partido Popular  se ha impuesto así misma es lograr un estado feliz para sus conciudadanos.

Llama la atención esta promesa que no podía ser mejor recibida en su pueblo y que contrasta vivamente con las intenciones, cortapisas y subterfugios que esgrimen buena parte de nuestros políticos en el resto del solar patrio. “Concejalía de la Felicidad”, ahí es nada, lo que la regidora ha puesto en planta. Que levanten la mano los alcaldes tanto de conurbaciones como aldeas de ínfima categoría que puedan presumir que en los Consistorios que rigen exista esta providencia de la que ella alardea con rigor.

En la contienda que precedió al día que cada parroquiano formalizó su derecho al voto dejó por sentado que su principal premisa era la de no hacer jamás oídos sordos  a los deseos de su pueblo. Hizo hincapié en sus peroratas que “la búsqueda de la felicidad es uno de los tres derechos fundamentales del ser humano, después de los de la vida y  la libertad”. Categórica se mostró la regidora en los momentos de hacer valer sus deseos al pueblo. Y la decisión se tradujo en la instalación de un buzón, abierto noche y día, para que la vecindad le haga saber sus cuitas para ponerles remedio más temprano que tarde.

Es sabedora la presidenta municipal  de la soledad que abate a buena parte de los mayores de su pueblo. Y para ponerle coto, condoliéndose  de su situación,  anima a sus convecinos que tiendan la mano y proporcionen momentos de satisfacción y compañía a quienes en el ocaso de sus vidas, por los más diversos motivos, se ven solos y no dudan en depositar sus cuitas en ese buzón de la esperanza novedoso en el país. Y no para ahí la atención que esta alcaldesa va a dispensar  a los mayores de su pueblo. En atención a ellos, que no pocas veces viven en la más completa soledad – un mal enquistado en muchos lugares de la España del interior y en concreto de las provincia de Málaga, caso de la Serranía de Ronda-  la primera edil de ese remoto pueblo norteño organiza un encuentro con jubilados para tratar de sus necesidades y apetencias.Vayan tomando ejemplo muchos de los ayuntamientos del país que hasta ahora han venido haciendo caso de esa perentoriedad que muchos de quienes arrastran años sin cuento reclaman con ahínco. Pero sería como predicar en el desierto. Es lo que se teme para no engañarnos con falsas expectativas.

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Cueva de Gato, un lugar para relajarse

 Resultado de imagen de fotos de la cueva del Gato

Cueva de Gato, un lugar para relajarse

JOSE BECERRA

Inmersos en las bullas de la ciudad y las playas, abarrotadas a vece suspiramos por un lugar placentero menos agobientes para olvidarnos del ajetreo de cada dia. Se puede disfrutar sin trabas de los placeres baratos que nos brinda la Natureza en muchos  rincones de la provincia malagueña. En este caso,  al socaire de ls estribaciones de, pongo por caso, la escabrosa Serranía de Ronda. Paisajes bucólicos (de haberlos háylos) desde los que se otean pintorescos e idílicos rincones que son remanzos de paz y sosiego en los ardorosos días veraniegos.

Playa, sol, sarao, discoteca…Ritmo trepidante que puede llegar a ser cansino si no agobiante por lo repetitivo. ¿Qué si se hace una escapadita al interior? ¿Es que no  lo pide el cuerpo? Solo se trata de una muy corta incursión tierras adentro que no ocupará más de una hora tanto para ir como para volver. Si se encuentra en Málaga capital solo tendrá que enfilar la carretera de Campillos y Ardales, si en el corazón de la Costa del Sol,  la de San Pedro de Alcántara hasta Ronda y luego, sin más, hasta la cueva del Gato, en Benaoján.

No pocas veces se ve uno tentado de apartarse del “mundanal ruido” que dijo el poeta y dejar atrás preocupaciones y pequeñas y grandes turbulencias del vivir diario para sumergirse de lleno en lugares todavía sin sufrir el zarpazo de las edificaciones y milagrosamente indemnes a la huella destructora del hombre. Respirar a pleno pulmón en paisajes sin mancillar por el ladrillo e incólumes en su bravía naturaleza. La cueva del Gato  compartida en su recorrido por Montejaque en donde se abre por el Hundidero y termina en  Benaoján, configurando entrambos uno de    estos lugares en donde el tiempo parece haberse detenido conservando la apariencia que tuvieron en la noche obscura de los tiempos.

El Gato, de colosal apariencia, ofrece dos posibilidades de disfrute: Adentrarse en su interior, lo que sería una aventura tan apasionante como cautivadora – sus laberínticas galerías rozan lo sobrenatural, pero se requiere tiempo y se exige, además de excelente preparación física la ayuda de un experimentado guía – , o quedarse en la entrada y contemplar la maravilla natural del gato de piedra de eternas fauces amenazantes. Para la fugaz escapada aconsejamos lo último.

Un profundo charco – los del lugar lo conocen por el color y la transparencia de sus aguas siempre limpias como el charco Azul – invita al baño más relajante y placentero. Habría que decir, remedando a García Lorca, que sus aguas son frías como cuchillos. Por eso son altamente aconsejables para las afecciones del aparato circulatorio. Pero de cualquier forma, en meses calurosos altamente gratificantes. Sin duda, se puede afirmar que nos encontramos en uno de los pocos lugares de la provincia en donde disfrutar de chapuzones en un río que por su peculiaridad – en el charco Azul vierte sus aguas el  Campobuche justo al irrumpir en la superficie después de atravesar más de 6 kilómetros de curso subterráneo – no permite ningún tipo de contaminación. Todo un lujo para los sentidos y un privilegio local al alcance de todos. Sabedores de ello los munícipes con su alcaldesa a la cabeza se esfuerzan en mantener en óptimas condiciones tanto el acceso como sus inmediaciones. No es gratuito que la cueva del Gato sea una de las señas- si no la primera – de identidad del pueblo en donde viene a aflorar después de atravesar lagos y recovecos rocosos que suspenden el  ánimo.

Y después del reconfortante baño, el necesario refrigerio. Hasta tres restaurantes abren sus puertas en las proximidades  permitiendo la degustación de especialidades de la gastronomía local en una justa relación calidad-precio. Concédase  un dia de asueto y venga a la Cueva del Gato para gozar de auténticos  ratos de relajación y excelente yantar. Un auténtico oasis de paz propicio para el relax al alcance de la mano.

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Cueva de Gato, un lugar para relajarse

JOSÉ BECERRA

Inmersos en las bullas de la ciudad y las playas, abarrotadas a vece suspiramos por un lugar placentero menos agobiantes para olvidarnos del ajetreo de cada día. Se puede disfrutar sin trabas de los placeres baratos que nos brinda la Naturaleza en muchos  rincones de la provincia malagueña. En este caso,  al socaire de ls estribaciones de, pongo por caso, la escabrosa Serranía de Ronda. Paisajes bucólicos  desde los que se otean pintorescos e idílicos rincones que son remansos de paz y sosiego en los ardorosos días veraniegos.

Playa, sol, sarao, discoteca…Ritmo trepidante que puede llegar a ser cansino si no agobiante por lo repetitivo. ¿Qué si se hace una escapadita al interior? ¿Es que no  lo pide el cuerpo? Solo se trata de una muy corta incursión tierras adentro que no ocupará más de una hora tanto para ir como para volver. Si se encuentra en Málaga capital solo tendrá que enfilar la carretera de Campillos y Ardales, si en el corazón de la Costa del Sol, la de San Pedro de Alcántara hasta Ronda y luego, sin más, hasta la cueva del Gato, en Benaoján.

No pocas veces se ve uno tentado de apartarse del “mundanal ruido” que dijo el poeta y dejar atrás preocupaciones y pequeñas y grandes turbulencias del vivir diario para sumergirse de lleno en lugares todavía sin sufrir el zarpazo de las edificaciones y milagrosamente indemnes a la huella destructora del hombre. Respirar a pleno pulmón en paisajes sin mancillar por el ladrillo e incólumes en su bravía naturaleza. La cueva del Gato  compartida en su recorrido por Montejaque en donde se abre por el Hundidero y termina en  Benaoján, configurando entrambos uno de    estos lugares en donde el tiempo parece haberse detenido conservando la apariencia que tuvieron en la noche obscura de los tiempos.

El Gato, de colosal apariencia, ofrece dos posibilidades de disfrute: Adentrarse en su interior, lo que sería una aventura tan apasionante como cautivadora – sus laberínticas galerías rozan lo sobrenatural, pero se requiere tiempo y se exige, además de excelente preparación física la ayuda de un experimentado guía – , o quedarse en la entrada y contemplar la maravilla natural del gato de piedra de eternas fauces amenazantes. Para la fugaz escapada aconsejamos lo último.

Un profundo charco – los del lugar lo conocen por el color y la transparencia de sus aguas siempre limpias como el charco Azul – invita al baño más relajante y placentero. Habría que decir, remedando a García Lorca, que sus aguas son frías como cuchillos. Por eso son altamente aconsejables para las afecciones del aparato circulatorio. Pero de cualquier forma, en meses calurosos altamente gratificantes. Sin duda, se puede afirmar que nos encontramos en uno de los pocos lugares de la provincia en donde disfrutar de chapuzones en un río que por su peculiaridad – en el charco Azul vierte sus aguas el  Campobuche justo al irrumpir en la superficie después de atravesar más de 6 kilómetros de curso subterráneo – no permite ningún tipo de contaminación. Todo un lujo para los sentidos y un privilegio local al alcance de todos. Sabedores de ello los benaojanos con su alcaldesa a la cabeza se esfuerzan en mantener en óptimas condiciones tanto el acceso como sus inmediaciones. No es gratuito que la cueva del Gato sea una de las señas- si no la primera – de identidad del pueblo en donde viene a aflorar después de atravesar lagos y recovecos rocosos que suspenden el  ánimo.

Y después del reconfortante baño, el necesario refrigerio. Hasta tres restaurantes abren sus puertas en las proximidades  permitiendo la degustación de especialidades de la gastronomía local- jamón  y chorizos serranos –  en una justa relación calidad-precio. Concédase  un día de asueto y venga a la Cueva del Gato para gozar de auténticos  ratos de relajación y excelente yantar. Un auténtico oasis de paz propicio para el relax al alcance de la mano.

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Trenes obsoletos para la Serranía de Ronda

 
Trenes obsoletos para   la Serranía de RondaJOSÉ BECERRA

Se esperaba con ahínco que los trenes que circulaban por la línea Algeciras – Bobadilla volvieran hacerlo tras las mejoras en la vía férrea,  toda vez que  los quebrantos ocasionados   por mor de adversas borrascas que la desmantelaron  meses atrás  parecían subsanados. Los convoyes volvieron a circular por estos parajes pero no para satisfacción de todos. Estas tierras del sur más al sur siguen soportando la indiferencia de quienes  tienen en sus manos dar cumplida cuenta y solución para  sus comunicaciones maltrechas, facilitando  medios adecuados para sortear los obstáculos que se presentan para la movilidad de los moradores. Vinieron los trenes, sí, pero no lo los esperados.

La rehabilitación de la línea tras los destrozos ocasionados por el adverso  temporal han concluido. Así lo anuncia Adif, una vez solucionados los daños causados. Obra ya en poder de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria la documentación pertinente que así  lo ratifica. El costo de las obras ejecutadas se eleva a más de  25 millones de euros, que no es moco de pavo. Circularán los trenes una vez que la autorización  lo autorice de manera preceptiva.

Pero nuestro gozo en un pozo. Se elevan ahora las denuncias a causa de la precariedad de la línea, remozada sí, pero que se verá transitada por vetustos trenes procedentes de otras regiones, que al parecer presenten serios inconvenientes a poco que transiten continuamente sobre sus raíles. Algo que provoca que se sigue recurriéndose a la carretera para mediante autobuses cubrir las distancias que desde Ronda separan a Ronda de Bobadila y Málaga.

Siguen estado los pueblos de la Serranía de Ronda catalogados como de inferior categoría, algo que se deduce de esta dejadez para la movilidad de la gente de la zona tiene mismos derechos a trasladarse a donde necesite o les plazca, pero  gozando de las mismas ventajas de seguridad y comodidad que el resto de ciudadanos de otras latitudes del país. Tendrán que ponerse las pilas los ayuntamientos de la zona afectada por esta desconsideración para reclamar allí en donde sea necesario para gozar de trenes de proximidad que sean  garantes de este derecho inherente a los ciudadanos que comandan.

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 Pensionistas cabizbajos

JOSÉ BECERRA

¿Son conscientes nuestros políticos, ahora en refriegas poco menos que sangrientas para perpetuarse en el poder adquirido o para lograrlo desbancando a su oponente  de turno, en que están en juego el futuro de nuestras pensiones? ¿Se muestran sabedores de que el sistema  navega el el mar de los sargazos en donde el final de lo que lo transitan son más que propicio  a una naufragio irremediable?¿Son conscientes quienes rigen nuestros destinos  de que el sistema de pensiones está condenando a sufrir serios quebrantos cuando quienes pueden tener acceso a un trabajo están muy por debajo de quienes llegan al final de su vida laboral y por ende aspirar a una ansiada pensión? Son estas  premisas elementales, pero se nos antoja que no siempre quienes nos gobiernan y de rechazo, los sindicatos, se muestran lúcidos que el sistema de pensiones, en la que tanto ciframos nuestras esperanzas, puede sufrir un colapso cuando ese temido receso de trabajo se produzca por mor que la economía que lo sustenta sufra decaimiento y se tambalee, Dios no lo quiera, y entre en franca quiebra. Si se llega a una situación de merma en el empleo y se muestra un déficit en los que cotizan, apaga y vámonos, que se dice ante los estropicios de cualquiera naturaleza. Con el postureo latente de nuestros políticos, de los que se nos ha servido una evidente panoplia en sus actuaciones y componendas a raíz de las últimas elecciones municipales y autonómicas, el sistema de pensiones  se desliza por una superficie tan resbaladiza como peligrosa. La “hucha” languidece a ojos vista y es el  crédito el que  permitirá que, una vez más, que la extra del verano que ya está en ciernes se pueda hacer efectiva, a causa de una quiebra técnica de la Seguridad Social por mor de  perdidas que ha venido acrecentándose desde casi una década atrás, por lo que el sistema, tan quebradizo, no tienen por menos que resentirse. Es el Tribunal de Cuentas quien lo predice y nefasto será hacer caso omiso a sus reiteradas advertencias. Conviene estar en guardia por el devenir que puede ser no muy halagÜeño, no ya para quienes goza de la pensión ganada a pulso, sino para quienes aspiran a conseguirla en el futuro. El Pacto de Toledo tiene que ponerse las pilas y a remolque del órgano fiscalizador que se ocupa del dinero de todos, actúe más pronto que tarde para solventar la inestabilidad del sistema y llevarla a buen y seguro puerto. Para que los pensionistas de ahora y lo del futuro puedan respirar tranquilo. Porque las perspectivas no son nada optimistas, ya digo. Si los populistas por prestar su apoyo a Sánchez obtienen el mando en la Seguridad Social, en lo que toca a los pensionistas se habrá hecho un pan como unas tortas. Cabizbajos andamos.

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Un Mediterráneo decadente

Mar una playa y las montañas de altura Foto de archivo - 38791773

Un  Mediterráneo decadente

Se escogió el 8 de junio para celebrar el Día Mundial de los Océanos. A tenor de esta efemérides que nos lleva a concienciarnos de la salubridad que deben ostentar estos espacios nos preguntamos si se toma conciencia de que arrojamos al mar algo así como 8 millones de toneladas de plásticos al año. Horripila el dato, pero es rigurosamente cierto: maltratamos las aguas que nos concuerdan con absoluta impunidad, y por ende atetamos contra la vida de la fauna que en  los piélagos habita. Los desechos que vienen a buscar acomodo en el mar inciden en la supervivencia de la fauna que en él mora: se exponen a convivir con la ponzoña que  a la larga la quebrantan.

No era necesario que los científicos lo señalaran, que ya se intuía antes de  sus estudios pertinentes. El mar que baña nuestras costas orientales, el piélago que fuera testigo de la aparición y evolución de civilizaciones antiguas, tales las de Egipto, Fenicia, Grecia o Roma, entre otros pueblos ensalzados por los historiadores de todos los tiempos, presenta hoy fondos que son un pudridero con tal acumulación de basuras en aguas profundas que clama al cielo: jamás se había avizorado tal cantidad de inmundicias. Todos los desechos humanos van a parar a sus profundidades en donde son refugio y alimentación de la fauna marina, la que se ve obligada mal que le pese a moverse arrastrando tras de sí los jirones de plásticos que se enredan entre sus aletas y zarpas o convivir con toneladas de desechos. La fauna  marina se resiente y su procreación languidece habida cuenta  que los plásticos perduran en el fondo del mar la friolera de más 500 años. Obscuro se ve su futuro.

Las actividades humanas incrementan de manera notable la salubridad de sus aguas. Destacan en este aspecto, según apunta el estudio científico recientemente realizado, el incremento sin tasa de la pesca en sus aguas, a lo que se une la eclosión del urbanismo sin mesura en sus riberas con la consiguiente degeneración, a lo que pone la guinda el fenómeno del calentamiento global. El turismo nos proporciona grandes dividendos, es cierto, pero conlleva, con la la eclosión de construcciones en su órbita unas exigencia severas  mal que nos pese, por mor de disminuir vertidos sin el tratamiento debido a las aguas, y no es otra como que se limiten   las construcciones en su litoral, esas que sin la menor cortapisa por parte de quienes deberían poner coto al desafuero, florecieron por doquiera en su ámbito. La creciente ponzoña del Mediterráneo por mor  desechos acumulados se agrava a causa de la proliferación de industrias en su torno y un  cambio de corrientes que aminora    o dificulta el estrecho de Gibraltar. Otro enemigo no menos pavoroso para sus aguas radica en el cambio climático que ya resulta incuestionable y que  aumentó de manera exponencial su temperatura. Elemento discordante este último del que está detrás  tanto el aumento de la salinidad, parejo a la disminución de lluvias, como el decreciente aporte  de aguas de los ríos causados por las obras hidráulicas que jalonan sus cauces.

El litoral de Málaga, sin ir más  lejos, está en riesgo. Es lo que apuntan sesudos informes a tenor de la observancia de una concentración desmedida de materias no inocuas en la arena y en sus fondos. Los plásticos arrojados a sus aguas sin contemplación constituyen ya u serio riesgo para la integridad y salubridad  de las aguas ribereñas.

Ecologistas en acción apuntan datos que no dejan de ser impactante: la “urbanización sin trabas de  contención “es un mal que se hace ostensible en  las costas andaluzas. En lo que se refiere al litoral malagueño dan por sentado que se encuentra” completamente urbanizado”, lo que ha incidido negativamente en la salvaguarda de “sus valores naturales”-

A la vista de este mar maltratado me vienen a la mente los versos  que al majestuoso piélago le dedicara Rafael Alberti: El mar. ¡Sólo la mar!/ ¿Porqué me trajiste, padre/, a la ciudad/ ¿Por qué me desterraste/ del mar? Es sueños la marejada/ me tira del corazón;/ se lo quisiera llevar.  No imaginaba el celebrado poeta andaluz que su anhelado mar habría a de ser tan maltratado y, por ende, que entraría en tan penosa decadencia.

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Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.