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Categoría: Serranía de Ronda
La gripe que nos acecha

 

 

Es lo que tienen los inviernos. En unos más que en otros la gripe hace acto de presencia y significa un riesgo añadido sobre todo para los que padecen patologías crónicas previas. Con todo, y a pesar de que las autoridades sanitarias se esfuerzan en afirmar  que el número de casos detectados hasta ahora guarda similitudes con los declarados en años anteriores, conviene saber que la gripe A, que es la que ahora se extiende con mayor o menos virulencia por diversas regiones del ámbito peninsular presenta una especial “beligerancia” o, sea, que  muestra un cariz más adverso. Con lo que debemos prestarle mayor atención

  Acaba de confirmarlo la consejera de Salud, María José Sánchez Rubio, después de quitar hierro al asunto como es su obligación. Que no cunda el pánico, ha venido a decir. Sin embargo, tres personas han sido ingresadas en la UCI del Carlos Haya y el Clínico con signos de padecer esta gripe: enfermos jóvenes que no estaban vacunados contra esta influenza o” trancazo”, que es como la llamamos en la Serranía de Ronda por dejarnos el cuerpo después de padecerla como si nos hubiese pasado por encima una apisonadora.

   La cuestión es que la malhadada gripe golpea a todos los grupos de edad, pero la vacuna sólo se dispensa hasta ahora a los enfermos crónicos o mayores de 65 años. Es lo que me expusieron de forma clara cuando en su día, perteneciendo al grupo de los setentones, fui a vacunarme en mi centro de Salud correspondiente. Lo digo porque ahora se aconseja la vacuna a la población en general. ¿No tendrían que haberlo dicho antes?

   Inmunizados y observando reglas básicas de higiene, amén de que el personal sanitario sea estricto en cuanto a la observancia del protocolo exigido, seguro que podremos sortear la embestida de esta afección que  aparece cada año para golpear con rigurosa puntualidad. Y para los más viejos de cada lugar, entre los que me cuento, recomendarles como buenas armas contra esta dolencia:“Vieja madera para arder, viejo vino para beber y viejos libros para leer”, como aconseja un antiguo dicho castellano que parece bueno traer ahora a colación.

Foto:diariosur

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A vueltas con el Parque Natural Sierra de Grazalema

 

Era una pretensión que abrigaban los que han visto transcurrir sus vidas en pueblos que por mucho que no guarden animadversión con la Grazalema gaditana no veían adecuado la denominación que hace tres décadas (que ya ha llovido desde entonces),  se le daba a un Parque Natural que se extiende en buena medida por la provincia de Málaga y en concreto por la Serranía de Ronda. En esta última formación montuosa se alinean, dejando estelas del impoluto blanco de las fachadas de los caseríos Benaoján, Montejaque, Jimera de Líbar, Cortes de la Frontera, y como colofón nada menos que el meseteño término municipal de la ciudad de Ronda, tan atractiva como mítica y monumental.

   No estuvieron de acuerdo algunos de los ayuntamientos serranos con este nombre genérico que les dejaba fuera del distintivo que agrupaba a pueblos de dos provincias colindantes pero distintas entre sí, aunque la accidentada orografía los uniera. Los rondeños no se han sentido representados con el nombre de un  Parque Natural que muy bien podrían haber ostentado todos y cada uno de los pueblos encaramados en unas sierras  cuyo relieve, paisaje y estructura compartían desde la noche oscura de los tiempos.

   A remolque de los reproches esgrimidos a lo largo del tiempo, la consejería de Medio Ambiente, acaba de anunciar que en próxima reunión del consejo rector se va a tratar de resolver el entuerto, esto es que se contempla la posibilidad de cambiar la designación y de paso contentar a quienes vienen pleiteando por otra más adecuada y representativa.

   Si este espléndido escenario natural figura en el palmarés de la UNESCO como Reserva de la Biosfera y se incluye en la Red Natura 2000 de la Unión Europea, entre otras distinciones,  parece lógico que los rondeños y los pueblos limítrofes de la Ciudad del Tajo aspiren a que junto a Grazalema figuren los nombres de  Ronda y su entorno como elementos indispensables para tener exacta idea del conjunto. Lo tienen muy fácil quienes habrán de dispensar el nuevo calificativo, por muy poca imaginación que tengan.

   No se necesita mucha imaginación para llamar a ete  emblemático paraje serrano de otra manera parecida pero distinta.¿Que tal Parque Naturalde las Sierras de Grazalema y Ronda? Se nos antoja que responde mejor a la realidad y es más justo.

Foto:juntadeandalucía.es

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Tentaciones culinarias serranas

 

 Las Navidades son los días por excelencia  de la buena comida y la cuchipanda desbordada. Un día es un día, decimos y nos decimos, y a los alimentos a los que durante todo el año les impusimos el veto más férreo les abrimos las puertas de nuestras despensas con el mayor alborozo. También nos acordamos de aquellos lugares de la provincia en los que tradicionalmente en los días que preceden a estas fechas memorables se afanan en elaborar unos productos que habrán de disputarse el honor de subir a las emperifolladas mesas haciéndose hueco entre otras viandas más exóticas y extrañas pero también ufanamente recibidas.

    También se nos puede antojar ahora hacer aquella visita al interior que por una u otra cosa fuimos aplazando. No podrán encontrar mejor ocasión. De igual forma que existe una alternativa válida para el turismo de sol y playa, o sea la del interior o de la naturaleza, hay otra capaz de sustituir en condiciones de igualdad a la del´pescaito´. Siquiera sea por el atractivo de la alternancia, seguro que el disfrute de sabrosas lonchas de pata  negra, de lomo frito o del jugoso conejo al ajillo  lo agradece el paladar. Cambiando asimismo de escenario, la playa por la sierra, el chiringuito por la venta al borde del camino, aunque solo sea por unas horas, se garantiza la complacencia de los sentidos.   

   De los castellanos del Medievo se heredó la afición por la carne de cerdo, “olivo de cuatro patas” para los ganaderos de hoy, tal es la repercusión de la fabricación de embutidos y sus excelentes resultados culinarios. De ellos nos llegó también la harina, las legumbres y el vino. De árabes y moriscos proceden el aceite de oliva, las verduras, las almendras y la miel. La trilogía mediterránea – olivo, trigo y vid – siempre presente hace  que la famosa dieta, propugnada por sus excelencias cardiovasculares por estudiosos de la nutrición humana sea una constante en estos parajes. Con estos ingredientes básicos, a los que se añadieron otros netamente autóctonos, se elaboran recetas, transmitidas de generación en generación y que hoy dan forma a una rica y variada gastronomía todavía sin la difusión que por sabrosa y saludable se merece.

    Manjares como la olla de tagarninas, o la “pringá”, el salmorejo, la tortilla de mollejas, los pimientos fritos (” pajaritos de huerta”), las migas, los potajes de hinojos, sopa de la olla y gazpacho caliente sopeado con aceite, la caldereta, las gachas con miel o los calostros – primera leche de la cabra o vaca recién parida primorosamente preparada con migas de pan y  canela –  son comunes en buena parte de los municipios rondeños.

    Pero abundan otros con un toque especial que establecen claras diferencias. El gazpacho o sopa de vinagre, por ejemplo. Con los mismos ingredientes de sobras conocidos fue yantar obligado de segadores en las calurosas tardes de las campiñas y hoy el más barato y reconfortante recurso para mitigar los efectos de las calores. En El Burgo se conoce como “de cebolla”, en Algatocín “campero”, en Benalauría “mojado”, en Benoján, y Montejaque”de vinagre, y en Atajate “de pan”. En Yunquera se dan maña  única para el “malcocinao”; en Cartajima para el conejo guisado; y la caldereta de venado es propia de Cortes dela Frontera. APujerra se va, entre otras cosas, a comer guiso de chivo y a Faraján y a los pueblos de la cabecera del Guadiaro a dar cuenta de un excelente conejo al ajillo.

 Foto:parcelasmontejaque.com

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Bendodo, un padrino generoso

Foto: Benaojan,uno de los pueblos que se beneficiarán del cheque bebé de Bendodo

Bendodo, un padrino generoso

 

En los pueblos de la serranía de Ronda es habitual en los bautizos que, a la salida de la iglesia después de la ceremonia junto a la pila bautismal,  el padrino,  a los gritos  de “ ¡río, río!”, lance al aire puñados de monedas que se disputan a porfía la grey infantil que espera en las puertas de la iglesia. Por el valor de las monedas que se lanzan se calibra el rumbo del padrino que participa en el rito, el cual  tiene sus raíces en el deseo de que el neonato disfrute de una vida holgada en lo económico y feliz en lo familiar.

   El residente dela Diputaciónde Málaga, Elías Bendodo, en un rasgo de generosidad que hay que alabar, ha dispuesto que todos los recién nacidos a partir del  año 2014, que ya viene pidiendo entrada, dispongan de unas provisiones pecuniarias suficientes para entrar con buen pie en este mundo afligido que nos ha tocado vivir.

   Siguiendo el ejemplo de Zapatero, cando éste tocaba el máximo poder en el país y creó el ´cheque bebé ´(entonces bastante  más sustancioso, algo que los populares criticaron sin reparo, por cierto) acaba de poner en planta la entrega de 1.000 euros a todo infante que vea la primera luz en alguno de los pueblos de la provincia  con densidad de población inferior a 5.000 habitantes, que son la mayor parte de ellos, no digamos los serranos que ni llegan al millar o lo sobrepasan en muy poco. Eso sí han de cumplirse unos requisitos que tocan al empadronamiento obligado y a un tope máximo de renta de los padres del neófito.

   La medida tiene su aquél: los pueblos pequeños del interior se despueblan a ojos vista. La pirámide edad se adelgaza alarmantemente por la base (menos niños) y se ensancha por la base (mayor porcentaje de gente de edad madura o longeva). Algo había que hacer para incentivar los nacimientos entre los pocos jóvenes en edad de procrear que se mantienen en el terruño y no emigraron en su día.

    ¿Pero será ésta una medida eficaz? Mucho es de temer que las parejas que se muestren renuentes a traer seres a este afligido mundo que nos ha tocado vivir se decidan a hacerlo por este incentivo solamente. Se quedará coja si no la acompañan otras encaminadas a potenciar los recursos económicos de estos pueblos- agros, industria, turismo rural, comunicaciones… – que son las que de verdad propician la creación de una familia y un  asentamiento en un lugar determinado.

    Otra cosa es que Bendodo   busque rentabilidad política en pueblos que tradicionalmente le vuelven las espaldas al PP. Pero no cabe imputarle oportunismo cuando todos lo buscan  en tiempos en los que se vislumbran elecciones a no muy largo plazo. Todos arriman el ascua a su sardina cuando se vislumbran elecciones a  no muy largo plazo. Y luego pasa lo que pasa: la desafección hacia los políticos y su descrédito.

 Foto;andalucíarural

 

 

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Presencia de la muerte

 Visité días atrás el cementario de Benaoján, ahora sometido a reformas urgentes para dar cabida a más nichos y embellecer su fisonomía. Paseando entre sepulcros y airosos cipreses no es raro que nos asalten pensamientos quetienen que ver con la muerte, en un camposanto más presente que en ningún otro lugar. Me vienen a la mente los versos del poeta Gerardo Diego, dedicados a otro cementerio y a  otros cipreses:

Enhiesto surtidor de sombra y sueño

que acongojas el cielo con tu lanza.

Chorro que a las estrellas casi alcanza

devanado a sí mismo en loco empeño.

   Es muy difícil que nos acostumbremos a la muerte, que no la temamos. Dice un dicho antiguo, sin embargo, que no debemos temerla, porque cuando nosotros aún estamos, ella no está, y cuando hace acto de presencia ya no vivimos. También hay quien argumenta,  en un intento de despojar de  trascendencia al hecho ineludible de la partida definitiva, que la “muerte no es sino un sueño sin ensueños”. Y, naturalmente. existe en muchos de nosotros la certidumbre de otra vida, esa que ha de transcurrir en el Reino Celestial que nos impone  las creencias cristianas (En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. (San Juan 14:2).

Y para los que no comparten la creencia cristiana, apunta Lucrecio, poeta y filósofo romano del siglo I a.C. : “Es injustificado el temor a la muerte: ésta es el fin de toda angustia, el más tranquilo sueño, el eterno descanso. El que ha gozado debe retirarse de la vida como huésped satisfecho; el que ha sufrido, recibir gustoso a la que viene a cortar el hilo de sus desventuras. Sabemos todos que es indispensable morir, y no debe la hora del morir preocuparnos. Nada hay para nosotros más allá del sepulcro”.

    Pero, claro, esta actitud, que es aconsejable para no dejarnos llevar por la angustia de la partida hacia no se sabe donde, la asimilamos cuando se trata de nuestra propia muerte, no de la de un ser querido. En estos casos el soplo silencioso, repentino, muchas veces traicionero, que ciega la vida de quien amamos, la angustia y las dudas nos embarga. Nos sentimos impotentes, abatidos, desolados.    

    Y una certeza se encumbra sobra cualquiera otra: la persona querida se fue, nos abandonó para siempre. Y nos rebelamos, y tratamos de pensar y creer que las cosas en la infinitud del tiempo pueden ocurrir de otra manera. El encuentro con la persona amada y desparecida puede verificarse. Y eso nos consuela y nos anima a proseguir la vida.

   Lo que ocurre, para nuestro pesar es que, como decía Unamuno, “el hombre muere tantas veces como pierde a cada uno de los suyos”. Lo que nos lleva a pensar que no pocas veces un mismo ataúd o una misma vasija funeraria encierra más de un corazón: el del fallecido y el de los que sufrieron el desgarro de su ausencia.

   Bien mirado, somos los humanos los únicos seres de la creación que somos plenamente conscientes de nuestra finitud. Estamos, pues, abocados con toda certeza a nuestra desaparición de la faz de la tierra. Eso, que tiene sus inconvenientes como el de la angustiosa certidumbre del no ser y la pesadumbre de la vida de ultratumba, lleva consigo la ventaja de conmovernos con la belleza que nos rodea –un paisaje, un atardecer glorioso – o con la lectura de un poema o la audición de una obra musical excelsa.  En eso nos diferenciamos del resto de la Creación.

   Los que han superado una enfermedad de las que se dice son incurables, y cuyo nombre eluden como tabú, pero que lograron superar o luchan por vencerla, reconocen que  después de haber sentido sobre su hombre la fría mano de la muerte, la vida toma otra cariz mucho más luminoso y se descubren cosas que antes te parecían baladíes pero que entonces se te antojan maravillosas.

   La verdad es que,  para nuestro consuelo, aquel ser amado que nos precedió, dejándonos en cruel soledad, no hizo si no adelantarse  en el camino de los  que quedamos aquí hemos de recorrer indefectiblemente, temprano o tarde.

  

 

 


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Agravio comparativo

 

 

¿Qué tiene Montejaque, a dos pasos de Benaoján, para atraer de forma desproporcionada las atenciones de la Diputación de Málaga y que el presidente de esta entidad supramunicipal, Elías Bendodo, se encariñe con él mientras da de  lado al otro? Lo hace de forma descarada, sin cortapisas ni subterfugios, con  lo que el agravio comparativo entre los dos pueblos del Guadiaro se hace más evidente y descarnado, sobre todo por la proximidad entre ambos, que también otros municipios de los aledaños no tan cercanos entre sí han puesto el grito en el cielo por tamaña desconsideración.

    Una de dos, o el alcalde de Montejaque sabe “trabajarse” a Bendodo o el de Benaoján, Francisco Gómez,  y los del  resto de demarcaciones serranas no se muestran diestros en el cuerpo a cuerpo con la autoridad provincial, por lo que fracasan estrepitosamente en el intento. Porque  Diego Sánchez, que se sepa no figura en las filas del PP, si no en un grupo independiente (ADIA) por lo que no cabe interpretar el hecho como un trato preferente  como fruto de una  militancia compartida.

   Los hechos son que para Montejaque fueron a parar casi un millón de euros desde que el año en curso empezó a contar meses y en  semanas atrás fueron a engrosar las arcas del Ayuntamiento 250.000 euros como inversión destinada al

 Pabellón Deportivo, según informa Benaolla, una publicación que se proclama de   carácter independiente que suele poner los puntos sobre las íes en asuntos que competen a buena parte del territorio serrano.

   Los vecinos de Benaoján se quejan de que el deterioro del pueblo avanza imparablemente y, por supuesto, no se apenan de que las inversiones en Montejaque sigan un ritmo creciente, pero sería de desear que Bendodo y sus acólitos se acordaran  también de otros pueblos serranos que permanecen casi en  la inopia como si un hado maligno les negara el pan y el agua: “Ahí te pudras”.

   Claro que si se observan gastos que pueden parecer banales como los  exigidos por la  embajada en “Municipalia” de hace unos días, es posible que desde arriba se muestren reticentes a la hora de establecer asignaciones.

   Olvidan, si es así, que este encuentro en la Muestra catalana  puede producir claros beneficios  en cuanto se exhiben en los diversos stands todo cuanto es necesario para el mejor funcionamiento de los ayuntamientos, y por ende, en las mejoras que éstos están obligados a llevar a cabo en los pueblos, dispensando así una más completa satisfacción a los munícipes de los que dependen.

 

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Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.