img
Categoría: Uncategorized
¡Hasta siempre, maestro!

 
Resultado de imagen de FOTOS DE MANUEL ALCANTARAFoto:Diario SUR

 ¡Hasta siempre, maestro!

 Se nos fue Manuel Alcántara, “tan callando…” Presagiamos su partida definitiva cuando en  la última página de de SUR, su firma dejó de aparecer. Una interrogante lleno de presagios funestos nos asaltaba. A la vez un temor nos embargó  a quienes  cada mañana buscábamos el recuadro de su artículo antes que cualquiera otra información del diario. Cuando contemplamos el vacío de su presencia, esa que  muchos buscábamos inserta en el que el maestro del buen decir dejaba cada día constancia fehaciente de su dominio de la lengua y la  perspicaz manera de encararse con lo que la actualidad deparaba,  no podía por menos que acongojarnos. Luego, supimos la razón de la ausencia de su firma: el maestro de la belleza del escribir  sin acritud pero con sutileza y sublime buen hacer nos había abandonado  para siempre. Se nos fue un altísimo POETA Y ARTICULISTA, con mayúsculas, como quiso que apareciera  en el elogio certero que le dedicara Alfonso Canales, otro adaliz malagueño de las sílabas contadas, esas que son de “gran maestría”. Superó los 90 años, una cifra redonda, contundente, pero sólo si se echa la vista atrás de su biografía y se hace cuenta de su trayectoria.

Se nos fue el maestro del buen decir, de las ocurrencias felices, de los conceptos precisos y de la ironía y la crítica que abjuraron de la acritud y el encono.”Bastante amargura hay en el mundo para que se incida sobre ella en los escritos”, me dijo un día, la primera vez que mantuve una conversación con él, en un paseo inesperado que me deparó y dispensó en un encuentro fortuito, camino de su casa respirando un tranquilo atardecer cerca de esa mar de La Cala, que en estrofas tan bellas como sentidas tuvo a bien exaltar. Luego, en otra ocasión, me abrió las puertas de su hogar – un santuario para mí dado mi admiración por el maestro, que no vacilo en confesar -, había ido yo a llevarle tres o cuatro cintas para su Olivetti, resto de una antigua papelería de mi propiedad, sabedor de su necesidad imperiosa de ellas). Ese era su estilo: lo más grave, lo que puede causar dolor, iracundia o incitar a un acerbo ataque se diluye en su lenguaje, y el tono escogido en pirueta que la desposee de acritud. Sin  merma en su entendimiento y en la consecución de su último objetivo hacía que con sus palabras cambiemos el desabrimiento por una sonrisa. Milagro del buen hacer de un articulista “amanuense de sí mismo”, como alguien dijo de él con justicia.

Más de sesenta años dando la esencia de su ser a golpe de una vieja máquina de escribir, tras la leve neblina de su sempiterno cigarrillo, y las más de las veces tras las cristaleras de su despacho que da al mar (“Bajamar de la desgana: las olas cerca de mí, yo lejos del agua clara…”), y la presencia impávida de sus búhos, mudos, ojiabiertos, enigmáticos. En mis paseos por las cercanías de los túneles de Rincón de la Victoria, cerca de los cuales tiene su morada el articulista y poeta, cuando veo iluminado su despacho me lo imagino así en su quehacer diario (“a las siete sale cada tarde mi artículo a su destino “, me confesó el día de mi feliz tropiezo con él); y, en ocasiones, me paro para contemplar la difusa luz de su lugar de trabajo. “¿Habrá puesto ya el maestro el punto final en su artículo de cada día?¿ De qué tratará? ¿Con qué ocurrencia nos sorprenderá mañana? ¿Con qué chispa o agudeza nos hará discurrir?”, me preguntaba.

Hoy, esta mañana, mientras paseo me vienen a la memoria unos versos suyos, clarividentes de su manera de enfrentarse a la vida: “No pensar nunca en la muerte / y dejar irse las tardes / mirando como atardece. / Ver toda la mar enfrente / y no estar triste por nada / mientras el sol se arrepiente. / Y morirme de repente / el día menos pensado. / Ése en el que pienso siempre”. Sentidos versos exaltando un deseo  que ha visto cumplido el poeta y escritor que siempre nos embelesó con sus artículos y sabio decir rimado. ¡Hasta siempre, maestro!

Ver Post >
Interregno

Interregno

JOSÉ BECERRA

Pocas veces, por no decir nunca, por lo menos en la historia reciente de esta España  nuestra, se habían perfilados bloques  tan nítidos de cara a las elecciones que por fin, el ya presidente en funciones, Pedro Sánchez, acaba de anunciar para el 28 de abril. Esta así a la vuelta de la esquina que un nuevo inquilino siente sus reales en la Moncloa, o que lo diga haciéndolo  quien hasta ahora ostentaba ese honor, que cosas más difíciles y peregrinas  se han visto en el seno de la política del país. Se perfilan dos bloques antagónicos enfrentados con nitidez, si es que se mantienen los lazos que a entrambos han venido cohesionando en los últimos tiempos: por un lado se erige el PSOE, a quien las encuestas del  más variado pelaje dan como vencedor de los comicios, si es que cuentan con el beneplácito de Podemos para sumar una mayoría, suma ésta problemática para alzarse  con el triunfo dado el desplome que las huestes de Pablo Iglesias viene ofreciendo a ojos vista, a lo que habría que sumar la desafección  de los separatistas catalanes, todavía sin resarcirse del golpe asestado por  Sánchez, quien les volvió las espaldas despectivamente, como se ha visto al filo de los últimos acontecimientos vividos en  el seno del suelo patrio. Enfrente,  nos encontramos con el dique que a este ya presidente del Gobierno destronado forman PP y Ciudadanos con el apoyo de Vox, que a nadie se le escapa que desean  reeditar  el zarpazo que en Andalucía ocasionaron a Susana  Díaz y el arrinconamiento del PSOE, por mucho que Rivera y los suyos miren de reojo, no muy complacidos con la presencia y el auge indiscutible de VOX, contra el que no ocultan una malquerencia más o menos encubierta. Pero el presidente ahora mismo de un Gobierno en funciones, tras el revés que sufrió en vía  parlamentaria, no se achica: no va con él esta actitud. Las circunstancias adversas  empujan e nuevo a Sánchez   a no tirar la toalla en el pugilato político y partidario que ya en un hecho; es más, su talante personal y político le presta alas para que pueda soñar con una victoria en la desigual y campal  batalla que se aproxima en busca del voto que se diagnostica será el más versátil en los comicios ahora anunciados. No se amilana ni achica y confía en el berrinche de la izquierda por la caída del Gobierno en el que cifraba todas sus esperanzas le suba en volandas a golpe de voto emitido en su favor. Solo que ahora no esgrimen  sufragios quienes les son de antemano adeptos a su causa, sino todos los españoles: en la formación de gobierno va a contar, y de qué manera, la segmentación del panorama llamado a las urnas. La fragmentación de las apetencias hacia uno u otro color político dibuja un mapa bien fragmentado. El interregno en la presidencia del gobierno  al que nos encontramos abocados, por la ambivalencia de quienes son sus protagonistas, no deja de ser inédito en la historia de esta España nuestra que nos va tocar  vivir en los próximos meses. Una refriega electoral que no tiene precedentes por la situación de quienes se aprestan a esa  batalla campal que  ya ha empezado y por la que sus protagonistas velan armas, si no es que ya la desenterraron y las esgrimen sin miramientos.

 

 

Ver Post >
Barbarie en la Alameda de Ronda

 Resultado de imagen de fotos de la alameda de ronda

Barbarie en la Alameda de Ronda

JOSÉ BECERRA

Todos los pasos de los rondeños y de quienes desde pueblos cercanos vienen a Ronda por las más variadas cuestiones, conducen en según qué hora del día al Parque de la Alameda. Aquí se viene en busca de paz y tranquilidad en no importa qué hora del día, apartado de la bulla callejera y para perder la vista en horizontes lejanos que hablan del recoso entorno de la “ciudad soñada” de Rilke. Recuerdo de los años de mi niñez que mi madre, en viajes que desde el próximo Benaoján me llevaba hasta Ronda ya para comprar mis zapatos nuevos o la indumentaria que habría de lucir en las fiestas patronales locales, siempre me llevaba a este parque a la mediación del día para reponer fuerzas con las viandas de rigor tras buscar la sombra más apropiada  a este menester

Luego con el paso del tiempo supe que el nombre del lugar de mis regodeos infantiles originario era el de la Alameda de San Carlos y que su emplazamiento se sitúo junto a la Plaza de Toros y bordeando la imponente cornisa del Tajo con la idea de que estuviese perfectamente incardinada en la ciudad. Después, en el transcurrir de los años, mis visitas a tan singular paraje de belleza y relajación se hicieron tan frecuentes como fueros mis visitas a la villa. Acabados mis asuntos en la vorágine de la ciudad y en espera del regreso a mi pueblo natal allí me solacé disfrutando de su arboleda y las vistas que desde sus balconadas me permitían gozar de horizontes lejanos con el fondo enigmático de la Serranía de Ronda, tan eterna como misteriosa, dicho sea de paso, y que encandila a propios y extraños.

Siempre se me antojó un lugar idílico y de remansada paz. Lugar pintiparado para la relajación y el sosiego interior no pocas veces enturbiado en el devenir diario de una ciudad bulliciosa que aquí siempre tuvo su rincón de remanso. Mi lugar de recreo placentero y calma pintiparada  desafía al tiempo y no menos con sus alturas desmedidas hacia el mismo cielo,  el cedro de Himalaya o  la acacia de tres espinas, un corpulento ejemplar botánico que puede alcanzar los 40 metros y caracterizado por su corteza lisa y agrietada y sus verdosas hojas  filamentosas. Se yergue soberbio junto al viejo estanque de los patos, un lugar en el que siempre gocé de  momentos que ahora en la vejez añoro no pocas veces.

Pero el paseo no se circunscribe a este para mí idílico lugar sino que continúa bordeando la cornisa que desemboca en el hotel Victoria marcando los límites de un paseo, el de “Los Ingleses”, que ofrece panorámicas de bellezas indescriptibles para venir a morir en el “Asa de la Caldera”, caprichoso monumento natural donde los haya en la ciudad.

Este Parque con carismáticas vistas que se me antoja tiene mucho que ver con la fisonomía de nuestra  Ronda milenaria y eterna no siempre ve transcurrir el paso del tiempo en paz y armonía. Ocurre que a veces sufre el ataque de energúmenos incontrolados que lo hacen objeto de vandálicos ataques como los que se denunciaron días atrás y que se cebaron  en su mobiliario, amén de las pintadas que desfiguraron parte de su entorno. Importa y mucho que se se extreme la vigilancia en tan emblemático lugar, paradigma de  belleza natural y lugar en el rondeño y visitantes ocasionales cifran su bienestar en momentos de asueto. La barbarie de algunos debe ser motivo para extremar las medidas de protección que lleven a erradicarla de plano.

Ver Post >
Julen

Julen

JOSÉ BECERRA

Hay muertes que entendemos y aceptamos sin tapujos. Es el final de un ciclo de la existencia humana. Nacimos y vivimos con la certidumbre de que nuestra vida está condenada a extinguirse con el paso del tiempo. Lo que nos pasma y llena de zozobra e incomprensión es que la muerte venga a cegar la vida de alguien que apenas se había asomado a ella. Y si esto ocurre con las circunstancias que han golpeado al pequeño Julen más nos hace pensar en lo enigmático e incomprensible del hecho de abandonar este mundo de manera y forma que han venido a concurrir para segarle la vida. Hemos asistido para asombro del mundo a la desigual lucha del hombre con armas que la modernidad de las técnicas ponía en sus manos contra la montaña, animal maléfico, que se resistía a soltar su presa. Y si lo hizo al fin fue para dejar constancia de su victoria final   cebándose en la vida de un inocente niño que apenas había hecho sino asomarse al mundo. No lo entenderemos jamás por muchas vueltas que demos en nuestro cerebro. Vivimos días de incertidumbre en el de las horas contemplando la singular batalla de quienes eran avezados en soliviantar las asperezas del risco. Con tenacidad y sin descanso lucharon hasta el final para arrebatarle su inocente presa sana y salva. Merced a sus denodados esfuerzos  consiguieron doblegar su pétrea resistencia, pero desgraciadamente cuando ya era demasiado tarde. Nos estrujamos el  cerebro tratando de encontrar una respuesta a este desgraciado acontecer que se ha cebado con la familia de Juven, que ya pasaron, y en época reciente por el amargo trance de perder otro hijo por una muerte súbita en una playa del litoral malagueño. Y ahora la tragedia de otro hijo que encontró la muerte cuando todavía no se habían rehecho de la otra dolorosa pérdida. Quienes contemplamos estas vicisitudes de la familia nos preguntamos la razón para que ella se cebe el infortunio y la desgracia procurándoles sendos desgarros en el alma. Quienes somos padres y abuelos de niños de la edad de Julen nos ponemos en su piel y no podemos evitar que los ojos se nos nublen. Y de que clamemos al cielo preguntando el porqué de estos sucesos que laceran el alma. No hay respuestas. Y nos comemos las lágrimas ante la impotencia de encontrar una razón racional ante tamaña desgracia que no tiene por menos que acongojarnos a todos.

Ver Post >
Julen: dia D, hora H

Julen: dia D, hora H

Este que campea más arriba es un término usado genéricamente, como saben,  por  militares anglosajones para señalar el día justo y la hora en que se ha iniciar la ofensiva contra el enemigo, en este caso la montaña que se tragó a Julen. Aquí y ahora, la operación no es otra que poder llegar hasta las inmediaciones en que se supone que el pequeño  permanece enterrado, un suceso dramático que ha conmocionado a España por entero y buena parte de países de otras latitudes terrestres, como no podía ser de otra forma. La que ya se conoce como una “obra de ingeniería humanitaria” acaba de dar las últimas acometidas a una mole de tierra y rocas que propició ímprobos trabajos y actuaciones contra reloj que venían impidiendo la aproximación a Julen. Salvadas estas barreras que han mantenido en suspenso a propio y extraños con el entubado o “encamisado”  de los 60 metros del túnel vertical perforado se inicia este jueves el último intento en este caso para llegar hasta el pequeño.

Toca ahora  llevar a cabo su labor los miembros de la Brigada de  Salvamento Minero de Asturias. En ella se han depositado las esperanzas de los padres y de quienes siguen con el corazón encogido desde que el pequeño cayó, el pasado día 13, en un angosto pozo de búsqueda de agua  abandonado. Son ocho los mineros que voluntariamente van a poner en riesgo sus vidas excavando una galería horizontal de 4 metros de largo afrontado dificultades sin cuento, pero animados por el deseo de llegar a un final feliz, que no es otro sino el milagro de encontrar al pequeño con vida. Son conscientes de que se juegan la suya propia en el intento. De ahí su desafío a la adversidad de una arisca montaña que venía impidiendo el proceso de salvamento del menor con la celeridad que exigía el desgraciado suceso que ha puesto en vilo a tantos corazones.

Es seguro que en estos momentos se elevan preces al Cielo para que este fatídico suceso tenga un final feliz, que no es otro que el otero devuelva sano y salvo a Julen.   A ellas nos unimos sin reservas. Que el día D, hora H se haya resuelto felizmente.

Ver Post >
Promesas, promesas…

Prometiendo, que es gerundio

JOSÉ BECERRA

Dicen quienes siguen de cerca los artificios de los políticos cuando prometen el oro y el moro ante cualquier confrontación electoral con las intenciones legítimas de sobreponerse a  las promesas que otros manifiestan con las mismas dudosas intenciones, que, una vez concluida la trifulca, lo más que puede suceder es que de aquel “puedo prometer y prometo”  solo quede humo volátil, vaporoso  empeño. Nada. La cuestión es que se ponen magníficos a la hora de las promesas para conseguir el voto que les aúpe al poder, y, luego, una vez  obtenido el pedestal sobre el que erigen orgullosos, pocas veces se acuerdan de lo prometido. Dan pie, con esa actitud, a que quienes le auparon con su papeleta se reafirmen en la  certidumbre de  que los compromisos  de los  políticos, las más de las vecen, se hacen para no cumplirse. Vamos, que se disuelven en la nada. Como en el agua, el azucarillo…

   Juanma Moreno se vino a Ronda días atrás en plena campaña electoral andaluza para captar voluntades hacia su causa. Arengó a la concurrencia con ardor, arropado por la candidata popular a la Alcaldía, Mari Paz Fernández, amén de otros componentes del PP aspirantes a sentar sus reales en el Parlamento andaluz. No anduvo el líder popular parco en sus promesas a los rondeños si obtenía el triunfo en la contienda electoral que se avecinaba. Cortó por derecho en su soflama y prometió que se iniciaran de inmediato los  precisos para la conexión de Ronda y la Serranía mediante la autovía que una a la ciudad con Málaga y Sevilla, una cuestión latente y candente, que tanto preocupa a los que aquí viven y que se ven disminuidos  en el disfrute de una conexión viaria que se considera fundamental para el progreso de sus territorios. Igualmente, y sin pelillos en la lengua, dio por seguro que tendería la mano al Hospital de Ronda, dotándolo de personal sanitario suficiente y dotándolo de  recursos específicos para el cumplimiento de sus funciones.

   Así mismo, entre otros buenos propósitos, dio por sentado la puesta en marcha de un Plan de Infraestructuras de la Comunicación para Ronda y la Serranía, y mejoras en la carretera que une a la Ciudad del Tajo con San Pedro de Alcántara: un clamor de quienes se ven a diario obligados a transitar por ella, con nos pocos temores y cautelas por su trazado, entre otras vías comarcales que, así mismo, reclaman urgente asistencia. Y terminó  dando  por sentado la puesta a punta del Gran Corredor Verde de Andalucía, una plataforma ferroviaria que une Antequera con Marchena, que, por dejadez de la Junta de Andalucía, duerme el sueño de los justos desde décadas atrás. Ahí es nada. Un alentador panorama para ¿encandilar? Era su obligación en la tesitura electoralista. Y su boca sea meía, como se dice en el diccionario caló. Otra cosa es la realidad palmaria y cruda que luego acontece.

Promesas y promesas… Como las del PSOE  afirmando apostar por cortar de un tajo la despoblación de la Serranía de Ronda recurriendo a los medios necesarios, hasta ahora brillando por ausencia, para que los pueblos no sigan perdiendo habitantes por la forzosa marcha hacia regiones más prosperas garantes de un trabajo seguro y digno. Para acabar con las promesas de Adelante Andalucía que da por hecho la asistencia económica para hacer realidad una antigua demanda: dotar de depuradoras a ríos como el Guadalhorce, y en lo que toca a los pueblos malagueños y serranos, la que venga a solventar un arduo problema medioambiental que desluce ríos como el Guadiaro o el Genal, antes impolutos y que ofrecían el placer de baños placenteros, pero que ahora arrastran su decaimiento a ojos vista.

   ¿Se cumplirán los alegatos y promesa  una vez sorteados los escollos de la confrontación electoral? “El pez por la boca muere”, dice una sentencia  popular. ¿Habrá que refrescar  la memoria a quienes prometieron el oro y el moro para cosechar adeptos a su causa? Casi siempre resulta obligado hacerlo para desdicha del sufrido elector. Prometiendo, que es gerundio.

 

Ver Post >
Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.