La gaviota popular tocada del ala

 

Resultado de imagen de imagenes de la gaviota del <pp

 

La gaviota popular tocada del ala

JOSÉ BECERRA

Se remueven los cimientos del Partido Popular por mor de un nuevo caso de corrupción (¿y van cuántos ya?) lo suficientemente virulento como para hacer temblar su estructura. Semana negra para un partido que ofrecía todos los visos de haber encarrilado su trayectoria y que pese a todo seguía cosechando el beneplácito de la ciudadanía por un repunte económico por más que sus detractores se empeñasen en afirmar con ahínco lo contrario. Pero los acontecimientos que han venido a poner de relieve la trama presuntamente corrupta que ha sido bautizada como caso Canal han venido a remover infaustos aconteceres, situaciones y sucedidos que mucho es de temer  pongan a los populares contra las cuerdas.

Mal momento para tan nefastos acontecimientos, cuando el acuerdo presupuestario casi se cantaba ya a voces y se sacaba pecho sobre la mejora económica del país. Revuelo en la sede popular de Génova, donde se barrunta que no dan crédito a tanta desventura desencadenada, que es lo que puede ocurrir tras la detención de Ignacio González, hecho que por necesidad ha arrastrado a su mentora Esperanza Aguirre a una dimisión de su cargo en el Ayuntamiento matritense que ya se daba por cantada.

El enriquecimiento ilícito de algunos gerifaltes  y la  ilegal financiación  del partido mucho es de temer que provoque si no una estampida de votantes sí una merma significativa de quienes habían venido otorgándoles su confianza comicios tras comicios. Se anuncian caceroladas en las puertas de la sede del partido y en la calle crece el descontento, un clamor que no tiene por menos que preocupar a quienes depositaron su confianza en un grupo político, el cual les atraía como un mal menor de cuanto podían ofrecer otros que se desgañitaban a su alrededor con promesas vacuas e imposibles. El traspiés del PP ahora no hay duda de que acrecentará las diatribas de los partidos oponentes, los cuales les declararán la guerra, ahora sin paliativos posibles.

Rajoy tendrá que afinar mucho su proceder y abandonar su actitud de verlas venir sin atajar los males con celeridad.  El “tancredismo” a ultranza o esperar sentado a que el tiempo solucione los problemas no parece que vayan a valerle en un futuro inmediato. Cunde el desánimo tanto en los militantes como en los que de manera tradicional depositaron la papeleta en su favor. Lo dicho, la gaviota herida y  tendrá que sortear con tino los ataques si no quiere sucumbir sin poder remontar de nuevo su vuelo.

Hoy Benaoján se reviste de luces

Resultado de imagen de imagenes de san marcos en benaojan

 

Hoy Benaoján se reviste de luces

 

José Becerra

El día 25 de cada mes de abril  Benaoján acoge una de la jornada de índole religiosa y social más significativa del año. Se festeja al Santo Patrón San Marcos y el pueblo se viste de luces como muy pocas veces lo hace en el transcurso del año. Se podría decir que es la fiesta por antonomasia del pueblo. Un festejo esperado y que nadie quiere perderse, ni siquiera por los que por la más diversas circunstancias se encuentran alejados de sus inmediaciones. “Volveré para San Marcos” es una expresión coloquial que cobra sentido y que se repite en misivas y comunicados en los días que preceden  a la festividad por aquellos que se encuentran alejados del municipio para  esta ocasión engalanado y revestido de luces.

Cada pueblo tiene señalado con números y letras de oro una fecha relacionado con un acontecimiento o celebración que lo hace distinguirse entre los demás. En esa fecha, incluso las demás poblaciones dirigen hacía él su mirada. Entre otras cosas porque hasta ellas llega el estruendo de la cohetería  que señala muy a las claras que algo grande está ocurriendo allí.

Los pueblos de la Serranía de Ronda coinciden en que su entusiasmo en dar brillo y esplendor al día en el que se homenajea a su Patrón tenga la mayor relevancia posible. Banderines y farolillos multicolores en las calles. Luminotecnia. Cohetes. Procesión. Bailes en la plaza, casi siempre la del Ayuntamiento. Corbata y camisa nueva. Mantilla, peineta y abalorios. Puestos de turrón y atracciones. Fuegos de artificios y olorcillo a churros recién fritos.

En Benaoján, a  primera hora, los alegres pasacalles por las principales vías de la población a cargo de la banda municipal de trompetas y tambores, servirán  como pórtico de las fiestas,  que en honor de San Marcos Evangelista se celenbran alrededor del 25 de abril. Vibrantes notas de aire y timbal sirven de fondo a tres ajetreados días en los que la población, aparcando trabajos y ocupaciones rutinarias, se entrega a la celebración de festejos. Con ellos se viene identificando después de más de 200 años.

Es en efecto, en 1800, fecha de la primera reconstrucción del templo del Rosario, cuando la vecindad decide que sea San Marcos el Patrón y desde entonces, salvos calamitosos años de epidemias, hambrunas o guerra civil, éste ha paseado por sus calles entre los vítores y la veneración de los fieles. Que son todos, ya que dejando a un lado ideologías políticas, militancias, situación social y económica, y se sea o no creyente, nadie va a pasar por alto la misa y, sobre todo, la procesión del medio día del 25 de abril, fecha que los benaojanos llevan fielmente impresa en el ánimo desde su nacimiento. Circunstancia ésta que refleja la aseveración de la que como timbre de gloria  se alardea: ”Bautizados en la pila de San Marcos”.

Se trata de una fiesta que nace del fervor popular, sin que en su organización y desarrollo para nada o muy escasamente medie el Ayuntamiento. Se encargan de ponerla en pie  cada año seis mayordomos, – nombrando para tal fin los que salen a los entrantes -, quienes lo lograrán cada vez poniendo a prueba  esfuerzo y  voluntad de superación.

Una tradición que se mantiene incólume y que se transmite de padres  a hijos. Como un timbre de gloria, los designados para este menester lo ostentan durante todo el año. Tiempo en el que se dedicarán en cuerpo y alma, robando horas al ocio y al trabajo habitual, en lograr ya con  los medios económicos necesarios, ya poniendo en juego la imaginación, que la fiesta, su fiesta, sea la mejor de todas.

Los favores recibidos del santo durante el año  se traducen en ofrendas de claveles y explosiones de cohetes. Centenares de claveles rojos adornan el trono en el que se instala la imagen para su procesión durante más de tres horas, mientras que los cohetes que arderán en el aire ascienden a muchas decenas de millares. Bellas plantas y el estruendo de la pólvora parecen ser los signos más vivos de unos festejos en cuya participación y disfrute se convoca a varias miles de personas tanto del propio municipio como de los colindantes.

Bailes en la plaza del Ayuntamientos, degustaciones gratuitas de la rica gastronomía local – el chorizo y el lomo frito  de fama casi universal – concursos y competiciones deportivas, amén de actuaciones artísticas  completan un apretado programa de diversiones que convierten al pueblo, durante el fin de semana, en centro de atención de la  comarca. Si  las condiciones meteorológicas no lo impiden.

Porque San Marcos, desde que oye de los lugareños, súplica que data de muchas décadas atrás, en tiempos, como ahora, de contumaz sequía. No  suele el Evangelista desoír las preces de la feligresía ( “ San Marcos Bendito, Patrón soberano, si no nos echas agua, al pozo te echamos”. Es lo quje recitan los benaojanos en la procesión que conduce su imagen hasta al pozo ubicado en los aledaños del pueblo) y casi siempre llueve en la festividad.

Si esto no ocurre, después de la procesión,  se puede aprovechar para visitar la Cueva del Gato, el monumento natural más emblemático del pueblo; luego se impone comer en las ventas limítrofes el conejo al ajillo, plato para el que los de por aquí se dan buenas mañas, constituyendo junto al chorizo, el lomo frito en manteca y las tortas de chicharrones el muestrario de los manjares más exquisitos. Habremos hecho así acopio de energía para resistir los bailes que en la plaza de la Iglesia del Rosario terminarán con las claras del día.

Desidia de la Junta de Andalucía

Resultado de imagen de imagenes de acinipo

 

Desidia de la Junta de Andalucía

José Becerra

“A perro flaco todo se le vuelven pulgas” es un dicho que en la comarca de Ronda argüimos cuando algo se suma a las desgracias que ya nos cayeron encima y que soportamos con más o menos estoicismo. Es un aserto indiscutible que la Junta de Andalucía no tiene en sus predilecciones a los parajes rondeños a la hora de distribuir sus mercedes por el ancho solar andaluz. Al menos es lo que da a entender el grupo popular que no ha tenido reparos en hacerlo público días atrás, alegando el malestar creado entre la vecindad rondeña y serrana que no tiene por menos en reconocer tácita o explícitamente la dejadez que soporta por parte del ente autónomo.

Se ha hecho hincapié en tres cuestiones cuya dejadez está levantando ampollas en la ciudadanía, a saber, el acceso peatonal del hospital de nuevo cuño, (centro ya puesto en marcha felizmente),que obliga a jugarse el tipo a quien tenga la necesidad de acercarse a sus instalaciones a pie por las más variadas razones. Al parecer, ha salido al quiebro la Diputación de Málaga anunciando una aportación del 50 % de la inversión requerida para dar cumplimiento a esta incuestionable y urgente necesidad, aún a sabiendas  del que costo total correspondería  a la Junta. Obras son amores…

En otro orden de cosas, que dicen los políticos grandilocuentes, está en lo que toca a las infraestructuras de la zona, la variante Este de Arriate, cuya contrata se encuentra paralizada  nada menos que desde  más de 10 años atrás, que ya ha llovido, y que abona una flagrante dejadez. Y, para mayor inri,  que apesadumbre a quienes manifestamos apego por las reliquias históricas que perduran a través de los tiempos en el solar hispano y que hablan de un pasado esplendoroso que no conviene olvidar, está el yacimiento arqueológico de Acinipo que hace años espera se le conceda la atención que merece y su puesta en valor suceda más temprano que tarde.

Importa tener presente  y no echar en saco roto que la Ley del Patrimonio Histórico que data de 1985 tiene entre sus principales preceptos “poner al servicio de los ciudadanos y no de unos pocos como se hacía en la Ilustración, favorecer medidas que propicien el acceso del público a los bienes culturales”.

Acinipo merece toda la atención que merecen los monumentos que  perpetúan momentos históricos del pasado. Cuidemos estas vetustas piedras que fueron testigos de hechos y personajes de nuestra intrahistoria, entendida esta alocución, según Unamuno, “para designar la vida tradicional que sirve de fondo permanente a la historia cambiante y difícil”. No nos vale la desidia de la Junta al respecto.

El Ayuntamiento de Benaoján apuesta por la calidad de vida

Resultado de imagen de fotos  de la alcaldesa Soraya garcía de Benaojan, diario sur

El Ayuntamiento de Benaoján apuesta por la calidad de vida

Benaoján, del que la coplilla local  dice con razón que “está entre piedras escondido” es pese a ello el primer pueblo de la Serranía de Ronda cuyo Ayuntamiento- sin contar el de la Ciudad del Tajo y los de  media docena de municipios de la provincia- , en firmar un convenio para propiciar la mejora de la calidad de vida de sus habitantes impulsada por la Consejería de Salud de la Junta, lo que no deja de ser es una novedad en cuanto al tratamiento de la sanidad local se refiere.  Así lo ha dispuesto la alcaldesa, Soraya García, quien estampando su firma en el documento de colaboración entre el ente autonómico y el Consistorio local, prevé la intervención de la ciudadanía en las políticas que tienen como fin promocionar y alentar esfuerzos e innovaciones entre sus habitantes encaminadas a potenciar su salud y mejorar la calidad de vida. Loable pretensión a todas luces.

De Juvenal, el satírico poeta latino del siglo II de nuestra Era (ya ha llovido desde entonces) aprendimos que no hay nada como una mente sana en  un cuerpo sano – “mens sana in corpore sano”, según el satírico latino Juvenal”. Comulgan, al parecer, con esta idea nuestros políticos locales que intentan imbuir de sanos hábitos a los moradores de los diferentes pueblos malagueños. Para conseguirlo se fomenta la interacción entre el paisanaje y los centros sanitarios respectivos, junto al Área Sanitaria de la Serranía para llevar buen puerto el propósito, que no es otro que afrontar los problemas inherentes a las contingencias que para la salud pueden surgir en un medio rural y que abarcan desde los estilos de vida hasta los índices de morbilidad, y por ende, de mortalidad. ¿Inciden y de qué manera las costumbres, alimentación y formas de vida en la salud de los habitantes? ¿Se vive más o mejor en un pueblo que una ciudad? That is the questión, que dijo el clásico. O sea, esa es la cuestión que decimos el común de los mortales.

Dilucidar esta cuestión que lleva emparejada la observancia y puesta en valor de hábitos saludables más allá de los centros sanitarios y metodologías circunscriptas a la mejora de la salud pública dirigidas por el Ayuntamiento  es una novedosa iniciativa que la alcaldesa benaojana no ha dudado en  hacer suya y potenciarla en cuanto lo que esté a su mano.

Una apuesta municipal indiscutible para el bienestar común que no se tiene por menos que aplaudir.

 

Aceite de palma, un enemigo latente

Aceite de palma, un enemigo latente

Es un enemigo para nuestra salud, el aceite de palma, que permanece solapado en alimentos de consumo diario y que a la larga puede perjudicarla en grado sumo. Pero es barato, nada comparable en precio con los aceites de toda la vida, sobre todo el de oliva, con beneficios indudables para el cuerpo, o  el de girasol, sensiblemente más asequible que el que procede de nuestros olivos, esos a los que cantó Antonio Machado: “¡Viejos olivos sedientos/bajo el claro sol del día/olivares polvorientos/del campo de Andalucía!”. Lástima que este aceite benefactor haya adquirido un precio en los últimos años imposible de satisfacer para quienes malviven con salarios misérrimos.

Para la elaboración de bollería, dulcería industrial, galletas, margarinas y helados, entre otras viandas a las que recurrimos  de cada día se viene recurriendo a ese aceite de palma procedente del sudeste asiático y que ha sentado sus reales en medio mundo, entre ellos España. Casi siempre se hurta a la mirada normal del confiado cliente del ´super´ de turno con letras minúsculas en el envasado del producto que no sabe a ciencia cierta qué es lo que ingiere, impunemente intricado  en la etiqueta como ´aceite vegetal´.

Si hemos de creer a investigadores del Centro Superior de Investigaciones Científicas (SCIC, para los amigos), que es más que fiable, “se trata de una grasa oculta no saludable ya que sube los niveles de colesterol malo y baja los buenos”, o sea, un enemigo en potencia al que invitamos diariamente a nuestra mesa y que es más que probable que se erija como exterminador de nuestras reservas físicas saludables.

Consciente de este perjuicio generalizado las principales cadenas de distribución alimentaria, con buen criterio, han comenzado a exigir a los proveedores que erradiquen esta grasa y la sustituyan por otro elemento activo en el transcurso del tiempo pro sin deterioro sustancial. Que no nos mate a larga, vamos. Mercadona,  Día y Lidt se vienen mostrando tenaces en conseguirlo, algo que es de agradecer y que no nos duelen prendas elogiar. Sin embargo, no lo tienen fácil porque las industrias alimentarias mantienen que no siempre el cambio es posible sin que el producto sufra merma en su composición.

Mientras tanto no nos queda otra que extremar la precaución y tratar de desentrañar agudizando la vista la presencia en el etiquetado de la sustancia nociva que obra en contra de nuestra integridad física para desdeñarlo sin más.

Una vacuna imposible

 

Una vacuna imposible

Jose Becerra

No hay padres que no confiesen en estos días la imposibilidad de lograr la vacuna Bexero, tras la que andan a caza y captura, para inocularla  a sus hijos menores de edad  con el fin de  contrarrestar los efectos de una enfermedad que puede ser letal.

Se está jugando impunemente con la salud de nuestros hijos. A los políticos más señeros que tenemos en suerte que  dirijan los senderos por los que cruzamos el suelo patrio se les llena la boca elogiando la sanidad española, pero ésta deja en ocasiones mucho que desear. Es el caso de la vacuna Bexero indicada para contrarrestar la meningitis en menores, una enfermedad que en muchas ocasiones pueden ser letal. Se nos dice mediante los medios informativos que está en vías de resolverse el acuciante problema que venía preocupando a los padres que aspiraban a inocular a sus vástagos de una vacuna que se venía solicitando desde muchos meses atrás.

Afirman fuentes del Ministerio de Sanidad que se han puesto a la venta 230.000 dosis contra la meningitis B, lo que vendría a solucionar el problema del desabastecimiento atroz  en las farmacias  debido al retraso de la fabricación de la vacuna destinada a inmunizar a la grey infantil de esta posible lacra. Tampoco se muestran pacatos a la hora de señalar que ante la carencia de la vacuna se podía administrar en hospitales  en casos puntuales como grupos de riesgo por problemas en su sistema inmunológico. Ahora mismo ni esto último  es posible porque tanto los dispensarios como las farmacias se encuentran del todo desabastecidos y en ellos existen larguísimas listas de espera que no tienen por menos que exasperar a los padres  que saben el peligro que entraña para la vida de sus hijos la demora en administrarles la vacuna en cuestión, que puede provocarles la muerte en tan sólo  24 horas.

La cuestión es que el Bexero  se puede conseguir sin dificultad en el vecino         Portugal o Andorra amén de países como Alemania, Francia, Reino Unido, Italia o Grecia, entre otros países europeos. Esto para mayor inri de los padres que son sabedores de que pediatras españoles, con un buen criterio, pidieron meses atrás  la inclusión de la vacuna en el calendario infantil. Pero fue como predicar en el desierto. Nadie les hizo el menor caso. De ahí la importancia de que los padres sepamos a ciencia cierta las virtudes o complicaciones asociadas a esta vacunación porque ya hay quien practica el “turismo de medicamento” en pos de este inyectable del que hay que saber a este respecto que no puede sufrir la cadena del frío en su traslado de uno a otro lugar y que avala sus más óptimas condiciones para ser administrada con garantía de efectividad.

Con todo tenemos que confiar, no nos queda otra, que esperar en que el ansiado Bexero esté disponible en España  más pronto que tarde evitándose un desesperado peregrinar de una a otra botica con el afán de encontrarlo, peregrinaje hoy por hoy del todo infructuoso.

 

Hospital de la Serranía de Ronda, una realidad espléndida

Resultado de imagen de imagenes del hospital de ronda, diario sur

 

Hospital de la Serranía de Ronda, una realidad espléndida

La actividad del nuevo Hospital de Ronda ya es un hecho comprobable tras la apertura la semana pasada de las urgencias y el traslado de pacientes de uno a otro dispensario. No hay por menos que congratularse de las novedades que ofrece, entre otras la del incremento de la capacidad quirúrgica y asistencial urgente, y la de que los enfermos puedan contar con habitaciones individuales con lo que la intimidad queda asegurada, además del confort que ello supone, amén del aumento considerable de las consultas de especialidades.
Ya está en marcha el nuevo y flamante Hospital de Ronda. Ha costado Dios y ayuda que abriera sus puertas al fin. Pero lo hizo, y los rondeños y serranos de la comarca estamos de enhorabuena por este motivo. Respiramos tranquilos porque ya existen unas flamantes instalaciones y no menos modernos equipos médicos, por otra parte de obligada existencia, en un hospital que no tiene por menos que presumir de sus innovaciones entre otros de Andalucía, capaz de solucionar el estado más o menos calamitoso de nuestra salud.
No dudamos de que en esta institución hospitalaria de nuevo cuño ya estén dispuestos para su utilización instrumentos y equipos para atender las necesidades de los pacientes que llegan hasta sus puertas buscando pronta solución a sus males. Monitores, camas, aparatos para anestesiología, desfibriladores y un largo etcétera de toca cuanto una unidad médica de este tipo se hace imprescindible, seguro que ya responden a una realidad que no admite dudas.
Pero hay un pero y no es otro que el de la necesidad urgente de un paso peatonal subterráneo que no convierta el centro en un lugar de difícil cuando no peligroso acceso. En este sentido, ya se han levantado voces tanto de formaciones políticas como las del común de los ciudadanos que tengan la necesidad urgente de requerir la atención y cuidados del flamante dispensario puedan hacerlo sin poner en serio riesgo su integridad física.
La Diputación de Málaga, como acaban de denunciar voces de políticos en el seno del ente supramunicipal, han requerido a su presidente, Elías Bendodo, del Partido Popular, como saben, para que, junto al Ayuntamiento rondeño que no quiere escurrir el bulto en esta cuestión, se den la mano para que este requerido paso subterráneo sea una realidad más temprano que tarde. Parece ser que se hacen oídos sordos al respecto, lo que no deja de ser una dejadez de funciones en una cuestión que no es baladí para quienes cada día se acercan a las inmediaciones del hospital de nueva planta, ya iniciada su andadura.
En el ínterin, Bendodo se ha venido a Ronda y cuando se trae a colación la cuestión de la ansiada pasarela peatonal o, en su caso, el paso subterráneo de la discordia afirma que es esa una infraestructura que compete a la Junta de Andalucía y que ignora porqué ésta no sabe o no contesta a los reiterados requerimientos de los rondeños. Y que si la obstinación prosigue “se estudiarán desde la Diputación todas las posibilidades” para su construcción. Unos por otros y la casa sin barrer que decimos los rondeños y los pueblos de la comarca con más razón que un santo.
Es uno de los últimos flecos de la puesta en marcha de esta unidad hospitalaria que debería quedar atado y bien atado. Seguro que unos y otros pondrán de su parte para que el nuevo Hospital no presenta ninguna anomalía y la espléndida realidad de su conjunto no sufra menoscabo alguno.

Un Rajoy magnánimo

Rajoy magnánimo

El presidente del Gobierno no deja de sorprendernos cada día con alguna de las múltiples facetas de su personalidad. Se nos muestra en sus alocuciones ya sea en el Congreso, ya a su salida del hemiciclo, o en cualquiera de sus apariciones públicas ante los medios informativos, haciendo gala unas veces de su ironía y otras de su retranca que no pocas veces desarma  a sus adversarios más acérrimos. Es esa una virtud suya que no deja de ser loable y que no tiene por menos que ratificar su talante de  político de raza. Ahora lo que ha venido a decir de manera más circunspecta es que se van destinar 4.200 millones de euros a paliar y promover infraestructuras viales en Cataluña. Pero esta vez la afirmación ha sido concisa y sin rasgos de la menor reticencia. O sea que va en serio y se ha quedado tan pancho, eso sí sin hacer  gala de su flema característica, con la que ha pillado con el pie cambiado a los principales responsables de los partidos catalanes desde Convergencia i Unió hasta Ciutadans pasando por  el PSA y Esquerra Republicana …, y de paso a los ciudadanos catalanes que enarbolan cada día la bandera del independentismo y la ruptura brusca y sin paliativos con España. No podía ser mejor respuesta a los escraches que el independentismo catalán ha venido organizando como protesta ante la sede de los populares en Ciudad Condal.

¿Amortiguará esta decisión dadivosa del presidente del Gobierno las diatribas que se suceden cada día en el suelo catalán reclamando un Estado independiente? No lo creemos: continuarán las protestas y las afirmaciones de los dirigentes políticos en pos de la celebración de ese ansiado referendo que propugnan a voz en grito. Los empresarios catalanes, con la mosca tras la oreja por el anuncio de Rajoy de inversiones millonarias en la región, asintieron en la necesidad pero con la condición de que éstas fuesen más temprano que tarde y con la salvedad de que los compromisos “hay que cumplirlos”. Presumen, y así lo afirman, de conocer a Rajoy y sus compromisos que no llegan a cumplirse con la celeridad requerida o que se posponen en el tiempo sine die.

Sea como fuere, esta lluvia de millones que el presidente de los populares anuncia para Cataluña, no tenía por menos que incomodar a los mandamases del resto de las regiones españolas y, por ende, a la ciudadanía de cada lugar. Que levante el dedo cada presidente de Comunidad Autónoma que esté satisfecho con la situación de sus infraestructuras. Seguramente nadie lo hará porque en buena medida son insuficientes u obsoletas. Para muestra un botón en lo que toca a Andalucía: en la provincia  de Granada no es que las vías ferroviarias sean deficientes es que a la capital no llega ni un solo tren. Y más cercano al territorio en el que me muevo habitualmente, el tendido ferroviario que une Algeciras con Bobadilla y Málaga adolece lleva años esperando mejoras y éstas no acaban de llegar de ninguna manera.

Quedan las regiones que adolecen de la magnanimidad del papá Estado en espera de que se acuerden de ellas. Con un palmo de narices.

Cuando el ocaso se acerca

Cuando el ocaso se acerca
JOSÉ BECERRA
Pasado la barrera de los 70 años, que se quiera que no, hondas preocupaciones nos asaltan. Antes de edad nos decíamos a sí mismo aquello de “Tan largo me lo fiais” de nuestro teatro clásico; espantábamos los negros nubarrones que nos torturaban con la facilidad de quien espanta moscas molestas. Todavía no es mi hora, nos decíamos cuando apenas peinábamos canas y podíamos presumir de rostro terso y ágil andar. Pero columbrada la edad septuagenaria, aunque la enfermedad no haya hecho acto de presencia agresivamente como que experimentamos unos cambios en nuestra vida que por fuerza nos hacen pensar que ya somos remedo quebradizo de nuestra antigua juventud.
Sin embargo, no es, no debe ser, la cuarta edad un pretexto para abandonar nuestras querencias y costumbres de antaño, cuando disfrutábamos de una existencia vigorosa física y mentalmente. Cada cosa a su tiempo y ahora, cuando ya vislumbramos el final más pronto que tarde hay otros alicientes que pueden brindarnos si no plena felicidad sí reciedumbre y contento.
Los que nacimos y vivimos tierras adentro de la Málaga del mar y el bullicio o de otra cualquiera ciudad populosa siempre podremos volver a gozar del lugar que siempre nos agradó porque en aquellas vivimos buena parte de la existencia. De Fray Luis de León, uno de mis poetas preferidos, juglar por excelencia de los espacios retirados y los remansos de paz son estos versos reconfortantes: “ ¡Qué descansada vida/ la del que huye del mundanal ruïdo/ y sigue la escondida/ senda por donde han ido/ los pocos sabios que en el mundo han sido!” Los he recitado muchas veces, casi siempre en un susurro por no querer que en el tumulto de la ciudad y el ajetreo de sus calles me tomasen por loco. Y luego, con la cabeza apoyada en los cristales del autobús de turno, contemplando la hirviente riada de coches sobre el asfalto, no tenía reparos en continuar, siempre para mis adentros, recordando cuando en mi pueblo natal me dio por convertirme en hortelano en mis ratos de asueto: “Del monte en la ladera/por mi nano plantado tengo un huerto,/ que con la primavera/de bella flor cubierto/ ya nuestra en esperanza el fruto cierto!” Y sentía como que mi alma y sentir se tranquilizaba e invitaba al dulce sopor.
No renuncio a acabar mi vida allí donde ésta empezó. No poseo ya mi huerto pero sí mi casa en el lugar nací. Añoro el escenario montuoso de mi Benaoján natal, sumido en la agreste y siempre legendaria Serranía de Ronda. Cierto que aires nuevos le infunden apariencias de modernidad evidentes en las viviendas y chalets de sus afueras. Pero nada podrá distorsionar sus tortuosas y estrechas calles del interior siempre bajo las enigmáticas Cruces Blancas que coronando riscos abruptos la vigilan eternamente. Aquí el Tajo del Zuque, agresivo y solemne, allá el majestuoso Conio siempre sumido en la neblina vaporosa que le concede la lejanía o la iridiscencia del sol. Y el peñascal del Castillejo o el Puerto de Ronda, reino del olivo y el almendro ahora en flor…
No debe ser   la vejez tiempo de inquietudes sino de serena complacencia merced a lo que nos rodea. Dicen los rondeños serranos que envejecer es como escalar una gran montaña: mientras ascendemos las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más ancha y serena. Les asiste toda la razón del mundo. No importa que el ocaso se aproxime.

El recurrente plato de garbanzos en la Serranía de Ronda

 

 

El recurrente plato de garbanzos en la Serranía de Ronda
JOSÉ BECERRA
Nadie prestó atención a la decisión de Naciones Unidas de calificar el ya finiquitado año 2016 como el de las legumbres. Inútil pretensión: nadie hizo el menor caso. Piensa uno, empero, que había que reivindicarlas como un sustento de los humanos tan conveniente para su desarrollo físico como mental. Las clases adineradas y, por ende, afortunadas las borraron de su dieta con olímpico desprecio; eso se están perdiendo, allá ellos. La olla de garbanzo o el potaje de alubias (habichuelas, que es como se bautiza a este guiso en la comarca rondeña) sucumbieron ante el avance imparable de las comidas rápidas y menús precocinados elaborados a contrarreloj y con aditamentos más que dudosos para la salud.
Heredera directa de la “olla podrida”(un nombre sospechoso que se esfumaba cuando humeante se ofrecía a los comensales, ya que lo de podrida como señalan los recetarios antiguos “no es corrupción de la olla sino del lenguaje, ya que debe decirse podrida, que viene a significar poderosa”) se mantuvo durante pasados siglos – XVI y XVII – y era el plato obligado a diario tanto por familias pudientes como menesterosas hasta hace muy pocos años con la distinción de los aditamentos que unas y otras podían aportar a la hora de colocar la vasija sobre las brasas.
Las familias acomodadas añadían a los garbanzos, que eran insustituibles, muslos y pechugas de gallina vieja o pollo picantón o tomatero, amén de morcillo de vaca, tocino veteado, hueso de jamón, papada, rabo y oreja de cerdo y las verduras sin las cuales el cocido dejaba de ser apetecible: calabaza, chícharos (judías verdes), zanahorias, puerros, repollo y un diente de ajo.
A este tenor hay que señalar que Balzac, el escritor francés de tendencia realista (siglo XIX) la estimaba como “un plato obligado de un Grande de España, especialmente de Castilla, y formaba parte de los banquetes oficiales de la representación diplomática de España”. Ahí es nada. Las clases humildes debían contentarse con las legumbres remojadas previamente, recurriéndose al tocino, que las más de las veces era amarillento y añejo y las verduras que tenían más a mano.
En los años de nuestra Guerra Civil e inmediatamente posteriores, tiempos de escasez y penurias sin cuento, cuando alguna familia podía añadir carne a la olla, siempre en muy escasa cantidad, se procedía a su reparto: el cabeza de familia guardaba en su mano tantos palillos como miembros se sentaban alrededor de la mesa y disfrutaba de la “pringá” con tocino y carne aquél que sacaba el palillo más largo, el resto tenía que contentarse con el primero, que amarillento y amojamado no debería ser muy apetecible. Esto me lo refería un viejo conocido del lugar, el cual se congratulaba de “haber comido la olla durante todos los días de su vida”, que ya era luenga y habría que decir muy saludable según se desprendía de su aspecto físico y anímico.