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Promesas, promesas…
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José Becerra | 16-12-2018 | 11:24| 0

Prometiendo, que es gerundio

JOSÉ BECERRA

Dicen quienes siguen de cerca los artificios de los políticos cuando prometen el oro y el moro ante cualquier confrontación electoral con las intenciones legítimas de sobreponerse a  las promesas que otros manifiestan con las mismas dudosas intenciones, que, una vez concluida la trifulca, lo más que puede suceder es que de aquel “puedo prometer y prometo”  solo quede humo volátil, vaporoso  empeño. Nada. La cuestión es que se ponen magníficos a la hora de las promesas para conseguir el voto que les aúpe al poder, y, luego, una vez  obtenido el pedestal sobre el que erigen orgullosos, pocas veces se acuerdan de lo prometido. Dan pie, con esa actitud, a que quienes le auparon con su papeleta se reafirmen en la  certidumbre de  que los compromisos  de los  políticos, las más de las vecen, se hacen para no cumplirse. Vamos, que se disuelven en la nada. Como en el agua, el azucarillo…

   Juanma Moreno se vino a Ronda días atrás en plena campaña electoral andaluza para captar voluntades hacia su causa. Arengó a la concurrencia con ardor, arropado por la candidata popular a la Alcaldía, Mari Paz Fernández, amén de otros componentes del PP aspirantes a sentar sus reales en el Parlamento andaluz. No anduvo el líder popular parco en sus promesas a los rondeños si obtenía el triunfo en la contienda electoral que se avecinaba. Cortó por derecho en su soflama y prometió que se iniciaran de inmediato los  precisos para la conexión de Ronda y la Serranía mediante la autovía que una a la ciudad con Málaga y Sevilla, una cuestión latente y candente, que tanto preocupa a los que aquí viven y que se ven disminuidos  en el disfrute de una conexión viaria que se considera fundamental para el progreso de sus territorios. Igualmente, y sin pelillos en la lengua, dio por seguro que tendería la mano al Hospital de Ronda, dotándolo de personal sanitario suficiente y dotándolo de  recursos específicos para el cumplimiento de sus funciones.

   Así mismo, entre otros buenos propósitos, dio por sentado la puesta en marcha de un Plan de Infraestructuras de la Comunicación para Ronda y la Serranía, y mejoras en la carretera que une a la Ciudad del Tajo con San Pedro de Alcántara: un clamor de quienes se ven a diario obligados a transitar por ella, con nos pocos temores y cautelas por su trazado, entre otras vías comarcales que, así mismo, reclaman urgente asistencia. Y terminó  dando  por sentado la puesta a punta del Gran Corredor Verde de Andalucía, una plataforma ferroviaria que une Antequera con Marchena, que, por dejadez de la Junta de Andalucía, duerme el sueño de los justos desde décadas atrás. Ahí es nada. Un alentador panorama para ¿encandilar? Era su obligación en la tesitura electoralista. Y su boca sea meía, como se dice en el diccionario caló. Otra cosa es la realidad palmaria y cruda que luego acontece.

Promesas y promesas… Como las del PSOE  afirmando apostar por cortar de un tajo la despoblación de la Serranía de Ronda recurriendo a los medios necesarios, hasta ahora brillando por ausencia, para que los pueblos no sigan perdiendo habitantes por la forzosa marcha hacia regiones más prosperas garantes de un trabajo seguro y digno. Para acabar con las promesas de Adelante Andalucía que da por hecho la asistencia económica para hacer realidad una antigua demanda: dotar de depuradoras a ríos como el Guadalhorce, y en lo que toca a los pueblos malagueños y serranos, la que venga a solventar un arduo problema medioambiental que desluce ríos como el Guadiaro o el Genal, antes impolutos y que ofrecían el placer de baños placenteros, pero que ahora arrastran su decaimiento a ojos vista.

   ¿Se cumplirán los alegatos y promesa  una vez sorteados los escollos de la confrontación electoral? “El pez por la boca muere”, dice una sentencia  popular. ¿Habrá que refrescar  la memoria a quienes prometieron el oro y el moro para cosechar adeptos a su causa? Casi siempre resulta obligado hacerlo para desdicha del sufrido elector. Prometiendo, que es gerundio.

 

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Al-Jaque, el dulce sabor de Montejaque
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José Becerra | 12-12-2018 | 10:13| 0

 

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Al-Jaque, el dulce sabor de Montejaque

JOSÉ BECERRA

A Montejaque es obligado venir por numerosas razones. El pueblo, enclavado en pleno corazón de la montaraz Serranía de Ronda,  exhibe, como  pocos, fundados atributos para visitarlo en cualquier época del año. Cautiva de entrada por su posición entre las breñas. Se yergue mansamente como acunado y feliz de soportar el dominio de altas crestas calizas que se elevan orgullosas, pero que parecen acunar a calles y casas con querencia maternal.  Alguien, con fundamentos poéticos, dijo de Montejaque que “es un fulgor de fachadas blancos y reverbero de obscuras techumbres moriscas”, afirmación que compartimos sin reservas, a poco que nos aproximemos a su contorno  o deambulemos por sus calles.

   Vive el pueblo de sus olivares, de pequeños viñedos  y de campos dedicados al cultivo del cereal y el girasol. Antaño gozó de una industria chacinera que alcanzó relieve en el mercado provincial: los jamones de la chacinería “Jiménez” alcanzaron nombradía. Hoy la antigua fábrica se remodeló en un coquetón hotel con resabios históricos del siglo XIX, y que mantiene remembranzas señoriales de personajes ilustres afincados en la villa, como la de don Miguel de Mañara, el condestable que inspiró a Zorrilla su universal mito de  Don Juan.

  Pero, para asombro del visitante o estudiosos de su peculiar entorno, otras realidades atesora a cual más notoria. Entre ellas, la arquitectura venerable del templo del apóstol Santiago, recoleto testigo de cuanto acontece en la plaza del pueblo; o el embrujo de empinadas calles que buscan la querencia del monte Hacho (en la lejanía, las cúspides del Tavizna, piramidal y eterno, testigo y pétreo testigo del pueblo); o el asombro de la cueva del Hundidero, cuyas tenebrosidades subterráneas le une con el pueblo hermano de Benaoján y el prodigio de la Cueva del Gato. Trasunto de creencias religiosas desde siglos atrás confluyen en la Virgen milagrosa de las Escarigüelas y la romería que cada año la recuerda. La trascendencia de la emigración a Alemania en las décadas de los 60 cuajó en el bautizo de su principal avenida de acceso con el nombre de un pueblo alemán, en el que todavía permanecen muchos de los que vieron obligados a emigrar en épocas tenebrosas: Knittlinger.

   Imperioso es hablar  de la creación de una industria de confituras que hoy por hoy le concede brillo y prestigio a golpe de reconocimientos y distinciones: Al-Jaque, una firma local empeñada en endulzarnos la vida como fabricante de mermeladas y conservas vegetales, que muy recientemente ha recibido los plácemes del secretario general del PSOE malagueño en una visita protocolaria al pueblo. Recalcó en su argumentación  la importancia que merece “el carácter emprendedor” del pueblo, ahora concluyente en  las féminas de la localidad y que, a todas luces, reside en quienes sustentan tan puntera industria como  ejemplo de creación propia de empleo.

   Consiguió años atrás la cooperativa el Galardón al Desarrollo del Parque Natural de la Sierra de Grazalema, dentro de cuyos límites se ubica.  Más de una veintena de productos diferentes se alinean en sus anaqueles como testimonios de los productos que se fabrican cada día en sus instalaciones, dispuestos a conquistar los paladares más exigentes en repostería artesanal. La insólita empresa, regida por mujeres, que hacen gala de su menester se sustenta merced “al empleo de materias primas ecológicas” y siguen las recetas tradicionales por sus abuelas. Aparte de las mermeladas tradicionales a bese de frutas agridulces, han sabido elaborar otras que llaman poderosamente la atención y que sorprenden por su rareza, tales las de cebolla, o las de tomate y berenjenas, de las que muy probablemente no existe parangón en el territorio nacional, amén de las de frambuesa, melocotón o mango.

    El reto de estas mujeres decididas a romper  moldes e irrumpir en el mercado de la alimentación con sus novedosos productos parece que se ha visto ya coronado por el éxito. Montejaque, que siempre tuvo a gala el fuerte carácter de sus mujeres – no en vano es una figura prototipo de su firmeza y entereza  la imagen de las “cantareras”, acarreando agua en voluminosos cántaros tanto en el cuadril como en la cabeza – tiene un motivo más para enorgullecerse. Al – Jaque, es todo un símbolo de la superación personal y la consolidación de una empresa nacida del entusiasmo y del axioma impuesto a sí misma de “si quiero, puedo”. Larga vida  para esta empresa femenina que viene pisando firme y con tesón.

  

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Benaoján: una feria para comérsela
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José Becerra | 09-12-2018 | 10:00| 0

 Foto:Europa Press.diario SUR

 

Benaoján: una feria para comérsela

JOSÉ BECERRA

Va a resultar obligado trasladarse los próximos días 8 y 9 de diciembre  a este pueblo que no tiene parangón en lo que se refiere a la fabricación de embutidos de calidad provenientes de las carnes de ese simpático y rechoncho cuadrúpedo que es el cerdo. El pueblo serrano que se erige “entren peñas escondidos”, como reza en una cancioncilla que habla de su pintoresca situación geográfica, a escasa distancia de la Ronda histórica y señorial, se reviste con sus mejores galas para dar cabida a la Feria de la Chacina, que ahora llega a su décima sexta edición. Un evento éste que ha sido exaltado por la alcaldesa, Soraya García, en una alocución de rigor sobre  la tradición chacinera del pueblo desde tiempo inmemorial, a la que se sumó el delegado del Gobierno andaluz, Francisco Fernández, quien, a través de una distendida charla, destacó la dedicación plena del pueblo a esta industria artesanal admirada por propios y extraños. “Algo a lo que habría que sumar los atractivos naturales de la población –paisaje, orografía y monumentos prehistóricos _  hoy admiración del mundo”.

Tan  singular fiesta chacinera es el escaparate idóneo  con el que puede contar el pueblo a la hora de mostrar las exquisiteces gastronómicas que aquí se fabrican desde siglos atrás. Merecen ser recordados la nómina de  los pioneros de la industria chacinera que en su día asombró el mundo y no conoció fronteras. Curro Sánchez, Rafal Carrasco, Manolo Melgar, Manuel Carrasco – -éste antiguo cacique del pueblo y figura preeminente entre la vecindad- y Victoriano Aguilar, entre otros destacados chacineros del Benaoján de antaño convertido en un centro industrial preeminente pese a lo exiguo de sus habitantes. A estos precursores de la chacinería benaojana siguieron sus pasos firmas ya acrisoladas en el buen hacer y comerciar productos como pueden ser, entre otros, la de Matoso, Icarben o El Cerdito Andaluz, que surten de sus elaborados a media España, merced a la calidad de sus productos.

Deje atrás la ajetreada vida de las ciudades populosas y sus a veces insolubre atmósfera a la que nos exponemos se quiera o no, y venga a deleitarse con apetitosos platos a la vista de todos, para que la que se dan exquisistas mañas las operarias – descendientes de las antiguas “menuderas” de profunda tradición en la localidad –  a la vista de todos, para estimular  los sentidos: olor y sabor de delicados productos.

    Chorizos fritos, orondas morcillas, lomo en manteca, embuchado y un largo etcétera de productos que ofrecen ese animal hozador del que se dice  gustan hasta los andares, amén de otras delicateseen del mismo pueblo o de los adyacentes en un espléndido  muestrario en la plaza de la Iglesia del Rosario que es lo que el visitante puede encontrar y degustar, acompañado de actuaciones artísticas, música y diversión a gogó.

   Si existen muchas razones para dejarse caer por Benaoján, el singular pueblo blanco de la Serranía a un tiro de honda de Ronda por sus múltiples atractivos como son un paisaje único de montaña, un par de cuevas que sirvieron de morada a remotísimos antepasados prehistóricos – las del Gato y la Pileta, asombro perenne de propios y extraños-,   los cuales nos dejaron   sus modos de sentir el  entorno y las ansias de aprehender el misterio de la vida mediante el arte animalista y a veces críptico que  han perdurado hasta nuestros días, si todo este atractivo se suma ahora el de la Feria de la Chacina, no podría encontrar mejor momento para la visita.

 Luego déjese ganar por el paisaje bucólico de su entorno: Sierra de Líbar, majestuosa, coronada en su parte más oriental con las enigmáticas Cruces Blancas; las Canchas, telón de fondo pétreo;  el Tajo del Zuque, colosal; o el imponente trasfondo del Picacho del Rayo o Conio, nebuloso en la lejanía. Fueron mudos  testigos todos del paso vacilante del Neandertal, o también del Homo Sapiens que por aquí anduvieron en el pasado nebuloso de los tiempos.

   Haga acopio a renglón seguido de la mejor chacina para llevar a casa o para agasajar a sus amistades: seguro que  le agradecerán tan suculento obsequio adquirido in situ en uno de las poblaciones que   posee como timbre de gloria la excelencia de los productos que salen de sus fábricas.

   Degustaciones de productos típicos, exposición de coches antiguos, catas de queso de la zona y un sinfín de actividades lúdicas teniendo como fondo un singular paisaje de montañas y riscos de alturas insondables, les esperan. No se lo pierdan.

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Ciudadanos ante el dilema
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José Becerra | 07-12-2018 | 11:19| 0

Ciudadanos ante el dilema

Un nuevo escenario  acaba de tomar formar a raíz de las elecciones andaluzas que ya son historia. Se han trastocado los cimientos de la situación política con un resultado de las urnas que dictaba mucho de predecir, descontado el sondeo del CIS y el desbarre de Tezanos, su principal adalid. Muchos son los intríngulis que se han de superar de aquí a muy pocas fechas. Por su importancia, cabe resaltar que el sultado de los comicios  ha colocado a Ciudadanos en una encrucijada que que si no acierta en su disición final puede ocasionarle serios quebrantos. Partimos de su posición, hasta ahora ubicada como el fiel de una balanza entre el PP y el PSOE, sin inclinarse a un lado u otro. Pero he aquí que el resultado electoral, que no ha dejado indiferente a nadie, les obliga a posicionarse de manera y forma harto difícil y es de esperar que no se equivoquen en el intento. Si tiende la mano al PP y VOX no será raro que se alcen voces en su contra. Puede calibrarse    como una entrega a la derecha radical, intrínseca sin paliativos en lo que toca a la formación que lidera Santiago Abascal. Si caso omiso de esta deriva y opta por no facilitar el cambio en Andalucía puede considerarse como favorecedor de unas segundas elecciones  con el riesgo de que siga ostentado el poder un partido, el de Susana Díaz, con alrededor de cuatro  décadas de clientelismo llegado ya al paroxismo de la inconciencia o desatino político. Caerá en un error absoluto  Rivera si se entronca en no propiciar una mutación que Andalucía parece haber reclamado a gritos. Una oportunidad de oro para poner punto final a la consistencia del socialismo andaluz, aquí afincado contra viento y marea. Proclamar y avivar el cambio en la región es una tarea que ahora se le ofrece en bandeja y nadie entendería que lo impidiera, lo que concitaría el descontendo cuando no la animadversión de buena parte del país. Aparte de que, en ese caso, y recordando que el día 2 se votó en  clave nacional, pocos se pondrían de su parte. Se alza la cuestión latente de que una huida hacia ninguna parte en esta cuestión le acarrearía problemas de identidad, algo que ya ocurrió cuando prestó sus votos para encumbrar y mantener  a Susana Díaz durante mas de tres años, para luego disentir y volverle las espaldas. Importa un reforzamiento de las fuerzas constitucionalistas y alejar Andalucía cualquier intento que venga a trastocar un horizonte que ahora parece ofrecerse como nítido y halagüeño, si todos arriman el hombre y se camina con una misma dirección. En el dilema, es de esperar que se escoja la dirección menos nociva para nuestra tierra. Cabe recordar en esta tesitura una declaración de intenciones del líder de Izquierda Unida Julio Anguita en 2015, que ante esta tesitura en la que ahora se abocan nuestros políticos, recobran plena actualidad: “«Lo único que os pido es que midáis a los políticos por lo que hacen, por el ejemplo. Y aunque sea de la extrema derecha, si es un hombre decente y los otros no dan muestro de ello, votad al de la extrema derecha.Eso me lo manda mi mandamiento interior, mi inteligencia de hombre de izquierdas». Convendría tenerlo en cuenta aquí y ahora. Así como también la posición de Íñigo Errejón, que reclama autocrítica en lugar de “culpar a otros del trabajo que no se ha hecho bien”. Palabras que importa traérlas a colación. Más razón que un santo. Es de esperar que no haya que culpar a Rivera de no apoyar o ponerse de lado ante el cambio político en Andalucía. Un trueque éste deseable y que podría ser inminente.

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¡Que viene la derecha!
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José Becerra | 03-12-2018 | 10:58| 0

 

Visita a la asociación Los Girasoles de Ara/FRANCIS SILVAFoto de FRancis Silva.Diario SUR.

 

¡Que viene la derecha!

Es el grito unánime que parece haber lanzado al aire la izquierda española ante el batacazo inesperado y estrepitoso que acaba de sufrir en Andalucía. Y que quede ahí a cosa, que podía extrapolarse al resto de España en las elecciones generales que ahora están al caer. De antemano se daba por hecho –encuesta la de Tezano del CIS,  que muerde el polvo en sus apreciaciones, al vaticinar un aplastante triunfo- que los socialistas se llevarían de calle al resto de contrincantes, a saber, las fuerzas políticas participantes en la confrontación. El tremendo batacazo  echó  por tierra la apreciación. Derrota sin paliativos. Proclamó Esperanza Díaz en sus alocuciones electoralistas que “Andalucía tiene que ser el dique de contención de la derecha”, refiriéndose a Andalucía primero y luego al resto del país. Se equivocaba de medio a medio, por lo pronto en lo que tocaba a esta tierra de Despeñaperros para abajo. Pavor en la Moncloa y en Ferraz. Y no es para menos. El castigo infligido a Esperanza Díaz por fuerza obliga a un sereno estudio en clave nacional, y a lo que puede ocurrir de aquí a nada. Porque el varapalo proporcionado  al PSOE de Susana Díaz se puede extrapolar al de su máximo dirigente, o sea a Pedro Sánchez,  conclusión que se desprende en un voto mayoritario que no  ve con buenos ojos el pacto que éste mantiene con los independentistas y sediciosos catalanes, entre otras concesiones a cual más inapropiadas y que están en la mente de todos, y, por ende, no parece necesario recalcar. El golpe inesperado  propinado a los socialistas presenta otra dimensión a tener en cuenta. Salta por los  aires el consagrado bipartidismo, a saber que solo sean dos partidos consagrados a ostentar el poder: ahora se va a erigir con toda probabilidad, al margen del centro-derecha imperante hasta ahora, un gobierno autonómico en el que entran en juego PP, Ciudadano y Vox. Sangre nueva, por ende, en las arterias andaluzas, poniendo punto final a casi cuatro décadas que este discurrir virtual lo proporcionara el socialismo. No se puede decir, por ende, que en esta reciente confrontación no hayan surgido grandes sorpresas, por lo menos las que disloquen el panorama político en lo que se refiere a los destacados partidos de resonancia nacional. Sin embrago, obligado es considerar el laurel obtenido por la agrupación que lidera Santiago Abascal, cuya entrada en la puja estaba por ver, pero que  ha demostrado su empuje hasta cotas impensables: 12 parlamentarios, cuando no se le pronosticaba sino uno solamente. No muchos, pero decisivos para el gobierno andaluz, como no tardaremos en ver.

El fortín del socialismo en Andalucía comienza a resquebrarse y mucho es de temer que el temblor de sus tierras movedizas alcance el paroxismo de aquí a no demasiadas fechas. Predecible es la hecatombe a escala nacional. Al grito de “¡Viene la derecha!”, muchos habrán seguido el de “¡Cuerpo a tierra!”. Para la mayoría, y esa es la prueba fehaciente del resultado electoral, se trata poco menos que de una bendición. Cosas del sistema democrático que en su día nos dimos y que es de esperar dure mucho, mucho tiempo. Y que ustedes lo vean.

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“¡Cuan largo me lo fiáis…!”
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José Becerra | 28-11-2018 | 10:31| 0
Vista de archivo de Ronda. /

 

“¡Cuan largo me lo fiáis…!”

JOSÉ BECERRA

Como no podía ser de otra manera, los socialistas afincados en Andalucía más de 40 años, que ya ha llovido, vienen prometiendo un futuro prometedor para la región si vuelven a ganar las elecciones. Hacen lo propio el resto de formaciones políticas ahora en liza, y prometen el oro y el moro para esta tierra que alguien, siglos ha, llamó con propiedad de María Santísima. Importa en esta tesitura en la que el suelo andaluz cobra interés por mor de unas elecciones que lo mantendrá en vilo de aquí al día 2 de Diciembre recalcar su importancia, así de antes como de ahora.

A nadie se le escapa que Andalucía fue en el pasado un foco de civilización y convivencia de culturas que encandiló no solo al resto de la España del momento sino a la propia Europa. Aquí se hizo posible el desarrollo y transmisión al resto del mundo hasta entonces conocido de todo lo que ofreció una extensión de conocimientos que fueron revolucionarios, tales el Neolítico o el  descubrimiento consiguientes de la agricultura. Se  removieron   las bases sobre la que se asentarían las civilizaciones milenarias procedentes de las regiones africanas y cuyos artífices fueron los pueblos que respondían a la identidad de fenicios, griegos, cartagineses y romanos. Desde aquí, el entonces Al-Andalus, siguiendo una impronta civilizadora,  trasladó esta sapiencia  al resto del mundo por entonces conocido.

De la Andalucía de ahora se podría decir aquello de que “una milenaria historia la contempla”, así como que  de un inmenso legado artístico puede hacer alarde, sin que nada  se pueda objetar en su contra. Aquí permanecen como reliquias del pasado y orgullo para la posteridad joyas arquitectónicas como la Alhambra de Granada, la Giralda de Sevilla  o la Mezquita de Córdoba. ¿Y qué decir de los hombres preclaros que la habitaron y que dejaron, a través de los tiempos, muestras de un arte pictórico, que son hoy admiración del mundo? Tales son Velázquez, Murillo o Picasso. Se sembró el suelo andaluz de iglesias, conventos y palacios en los que dejaron su buen hacer arquitectos, imagineros y una pléyade de prohombre que hicieron de esta Andalucía nuestra de ahora un emporio para regocijo de propios y admiración de extraños.

Llegan las elecciones para elegir un partido político que rija nuestro destino para los próximos cuatro años y se abren programas de realizaciones a cual más tentador. Y más embaucadores, habría que decir. Lo que cuenta es encandilar a la plebe prometiendo el oro y el moro, aún a sabiendas que muchas de estas promesas, alegremente enunciadas tienen escasas posibilidades que cuaje.

Cada cual a ver quien promete más. Para Ronda, que cojo el término más cercano dentro de esta Andalucía de nuestras entretelas, prometen quienes ahora ostentan la sartén por el mango, a saber, el PSOE, enmendar la plana a quienes hicieron caso omiso de mejorar las comunicaciones de la ciudad con el exterior. No existe una autovía que facilite en condiciones óptimas sus comunicaciones entre sí y el exterior. Es éste un hándicap para el desarrollo de la Ciudad del Tajo largamente soportado, que ahora se pretende anular anunciándolo a bombo y platillo. Con el mismo ahínco lo acaban de hacer el resto de partidos políticos que concurren a las ya inminente consulta electoral: PP, Ciudadanos y Podemos, para no quedarse atrás en el consabido “puedo prometer y prometo” clásico, que ya sabemos se queda en aguas de borrajas.

Ronda, contando con una población de más de 30.000 habitantes, seguirá siendo huérfana de infraestructuras de comunicación  por carreteras seguras y rápidas que las unen al resto  de Andalucía. Promesas a porrillo, pero realidades nulas.  Al tiempo. A nuestros políticos andaluces que ahora se desgañitan prometiendo sin parar, espetarles con más razón que un santo, el clásico: “Cuán largo me lo fiáis”. Un leimotiv  éste que los andaluces, escarmentados, hemos de contraponer con el  de “pájaro en mano”  tan castizo como autónomo de la tierra, cuando desde aquí se reclama algo que no admite dilación posible. Casi siempre, empero,  los acuciantes deseos  se los  ponen por montera aquellos en quienes residen la potestad de hacerlos realidad.

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Andalucía, adelantada cultural del mundo
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José Becerra | 24-11-2018 | 11:35| 0

 

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Andalucía, adelantada cultural del mundo

Si echamos una ojeada, aunque sea en feroz galopada, a la historia de Andalucía se constata la importancia que siempre tuvo y su papel preponderante en no importa qué cuestión o cometido. Si nos remontamos a siglos atrás no podemos sino admirar el papel que siempre jugó en el desarrollo de lo que luego sería la nación española. Es innegable que supuso un foco de civilización en los albores de nuestra historia, y  no sólo de ésta sino de la del resto de Europa. En su suelo se instaló la revolución que en su día significó el Neolítico y fruto de este periodo histórico fue su papel de trampolín de la agricultura, cuyo conocimiento nos vino de África, haciéndola llegar luego a pueblos que constituyeron aldabonazos en el transcurrir de la historia desde latitudes orientales hasta las occidentales. Fenicios, griegos, cartagineses y romanos adoptaron su influencia: la Antigüedad Clásica, acogió sus formas de subsistencia y su arte incipiente  como lo demuestran antiquísimos textos que así lo ratifican.

Aquí tomó cuerpo la que luego sería reconocida como cultura tartésica, que vendría a revolucionar el mundo conocido hasta entonces merced a técnicas entonces novísimas como el arado, procedente de civilizaciones situadas en Oriente Medio. El artilugio de entonces se realizaba en madera, del cual tiraban los hombres hasta que fueron  sustituidos por animales bien entrados los primeros milenios de nuestra era, significó una revolución. Se había dado uno de los primeros pasos para la evolución del hombre que en estos parajes, que en el correr de los siglos fue conocido como Al- Andalus, un foco de civilización que nos vino de manos de los ocho siglos de civilización musulmana, cuyo principal exponente fue el Califato de Córdoba. Jalones del esplendor conseguido fueron la remoza de las actividades económicas que impulsaron, a su vez, un acicate para el florecimiento artístico- la música, por ejemplo- y la puesta en  pie de monumentos artísticos que hoy son admiración de medio mundo: tales la Mezquita de Córdoba, la Alhambra de Granada o el Palacio de Medina Azahara. La ciudad cordobesa se convierte por obra y gracia de la cultura que en ella se amasa como la primera ciudad de Occidente.

Al-Andalus cobró inusitado esplendor, no solo por su reciedumbre económica sino por aglutinar al unísono las más significativas culturas que florecieron a orillas del Mediterráneo. Se dieron la mano la árabe, la cristiana y la judía. Las tres civilizaciones engarzadas entre sí, y obviándose los desencuentros entre ellas por los naturales choques entre sí por motivos religiosos o económicos subyacentes,  obraron el prodigio de convertir ese espacio geográfico que luego sería conocido como Andalucía, en un adalid de la cultura occidental de su tiempo. Luego, en una galopada por la historia comprobamos que desde ella partieron las tres carabelas que descubrieron América. Un hito histórico memorable que cupo a esta Andalucía nuestra.

Con estas mimbres cabe preguntarse cómo es que, con los nuevos tiempos, la Andalucía de ahora languidece a ojos vista. ¿No será que la cuestión que la alejó del esplendor de antaño se deba, más que a estas tierras prodigiosas de siempre, a la incuria de los dirigentes que se sucedieron en el tiempo? La adelantada cultural y económica de antaño está necesitada de alguien que le diga a voz en grito:        “¡Levántate y anda!”. Entendiendo el mandato divino, aquí y ahora, como el apremio para iniciar una senda, una forma de hacer las cosas. Una vuelta a una senda de progreso y avance.

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Andalucía, prueba de fuego
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José Becerra | 24-11-2018 | 11:27| 0
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Andalucía, prueba de fuego

Por mucho que se esfuercen Susana Díaz y sus acólitos de mayor o menor rango en aparentar tranquilidad ante un electorado, cuya parte substancial se le antoja que le dará su confianza, la verdad es que el tablero político español se muestra insondable en lo que concierne con el resultado que se obtenga desde Despeñaperros para abajo el próximo 2 de diciembre. Si bien es cierto que la batalla se va a dirimir aquí, no lo es menos que el final de la contienda ha de tener repercusiones en el ámbito nacional y en la confrontaciones que se han suceder en los próximos meses. Los andaluces  son conscientes de que apoyar a Díaz o darles las espaldas puede tener repercusiones en esos inminentes pugilatos a brazos partidos que se van a suceder de inmediato en el ancho solar hispano.         El sondeo del CIS, que tanta polvareda ha levantado y que muchos no dudan en afirmar que les traen al pairo sus predicciones, choca con buena parte de los llamados a consulta ya que es público y notorio que aquí se suspira por un cambio de gobierno, pero, a la vez, y ésta es la intríngulis de la cuestión, se afirma que su voto irá, indefectiblemente, para Susana. Quizás se piense que entre lo más malo que pueda ocurrir se prefiera seguir con quien hasta ahora dirige el cotarro andaluz.

Se oye en los corrillos callejeros que lo que necesita Andalucía es un cambio de gobierno. Sin embargo, y aquí radica el quid de la cuestión, no  es menos socorrida la expresión de quienes afirman que su voto irá a favor de quien hasta ahora lo preside. Una incongruencia que muestra a la claras el dubitativo sentir de quienes ahora se disponen a ejercer  el sacrosanto deber de ir a depositar la papeleta en la urna que corresponda.

De entrada,  y a tenor de las encuestas publicadas, no solo por parte de aquellos que intentan arrimar el fuego a su sardina, sino de quienes contemplan el panorama político andaluz con ecuanimidad, se pronostica que la actual  presidenta volverá a sentarse en  el pódium como vencedora. Otra cosa es que logre mantenerse en él asistida por una mayoría absoluta, que ese es otro cantar. Por lo pronto, es previsible que esta vez no cuente con el beneplácito de Ciudadanos. Al menos, eso es lo que han querido dejar claro las huestes de Rivera, escarmentado del pacto, del que se rompieron todas las amarras meses atrás. Pero en política nunca se sabe. Cosas más inverosímiles se han visto. Desde luego, con quienes no podrá contar es con Juanma Moreno, quien le tiene declarada la guerra son cuartel en todos los ámbitos. Sí podría optar con la asistencia de Adelante Andalucía, ese revoltillo de partidos de clara tendencia izquierdista, regido por Teresa Rodríguez, que si bien difiere en su ideario con Díaz, no sería descabellado que le tendiera la mano.

Todos los candidatos a regir los destinos de Andalucía de aquí a cuatro años coinciden en afirmar que aquí y ahora lo que se dirimen son cuestiones que atañen al territorio. Pero cabe preguntarse, a fuer de desconfiados, si en la batalla campal que ahora se inicia en nuestro suelo no se tienen en cuenta los asuntos que atañen al conjunto del país y no será eso que los británicos conocen como testing ground  , y que por estos lares conocemos como “campo de prueba”, a saber, lo que dan de sí los acontecimientos vividos en el seno de los diferentes partidos y los cambios producidos en el mapa político auspiciados por los diferentes líderes de quienes dependen. En Andalucía, ahora, una prueba de fuego para la política nacional.

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Tender la mano a Acinipo
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José Becerra | 16-11-2018 | 10:02| 0

Tender la mano a Acinipo

JOSÉ BECERRA

 La dejadez y abandono en los que se sume Acinipo debería producir  sonrojo, cuando no ampollas,  en  quienes tienen la obligación de mantener incólumes los vestigios de un pasado de indudable esplendor histórico. Pero se le vuelven, como viene ocurriendo, las espaldas. Se está labrando  la consunción de una reliquia que habla de  una época brillante de nuestro pasado remoto.  Todo hace prever que la desidia, más pronto que tarde, acabará socavándola y hacerla desaparecer como testimonio todavía vivo de una época imperial en los anales  de la historia de todos los tiempos. Un contumaz desprecio que está pidiendo a gritos que se le ponga coto y se empleen  los medios necesarios para evitar tamaña afrenta.

    Hojeando anales históricos se llega a la conclusión de que el más claro exponente del asentamiento de Roma en el territorio que hoy responde al nombre de Ronda, fue la ciudad de Arunda, y a muy escasa distancia la de Acinipo, cuyo teatro nos retrotrae a la época de máxima expansión del imperio nacido en las orillas del Tiber. 
   Antes, en el mismo lugar o en las cercanías donde la ciudad se abre a la curiosidad de propios y extraños sentaron sus reales los celtíberos, una conjunción de pueblos celtas e íberos. También Tartessos tuvo sus ramificaciones en el lugar, un pueblo a caballo entre la historia y la leyenda que basó su economía en la agricultura del olivo y la vid, por lo que los historiadores que discrepan en cuanto si hollaron o no las tierras rondeñas – su asentimiento principal fueron las actuales provincias de Huelva y Cádiz, pero que extendieron hasta el sur peninsular, llegando hasta en norte de África, por lo que no hay que desdeñar su paso por las que sería el ámbito geográfico rondeño – sí están de acuerdo en que fueron los que impulsaron el desarrollo de este tipo de plantaciones, a las que Roma sacó tanto provecho. El vino y el aceite hispano que las familias nobiliarias se disputaban en la metrópolis.
    Roma aprovechó calzadas que cruzaban la península de norte a sur, y que han servido para el trazado de las carreteras actuales, y lo mismo hizo con los poblados que encontró a su paso. Es el caso de Acinipo, al que le cupo el honor de recibir el espaldarazo de Vespasiano, el cual le otorgó el derecho latino, emparejándola así con poblaciones como Córdoba y Sevilla. Una floreciente población de cuya importancia habla elocuentemente la construcción del teatro, cuyos restos han llegado hasta nuestros días.
   Pero Roma no se contentó con levantar de la nada y para la posteridad a Acinipo, que fue destruida por los vándalos en el siglo V, sino que a escasa distancia, sobre los cimientos de la que luego sería Ronda, se erigieron los muros de otra ciudad de no menor abolengo romano: Arunda. Surgió de los restos arqueológicos de antiguos poblados y tuvo vida propia independiente de Acinipo, coexistiendo ambas ciudades en el tiempo. Es la conclusión a la que llegan autores de la historiografía del lugar: No se fundó Acinipo por los colonos romanos cuando el Imperio daba muestras de su quebranto dando pie a la leyenda de Ronda la Vieja como refugio de los que huían los hacendados de Arunda. Una y otra gozaron del esplendor propio del aura romana y sucumbieron ante los invasores del norte, probablemente al mismo tiempo. Le cupo la suerte a Acinipo, de que se respetara su teatro, y no fuese arrasado como el resto del poblado por las hordas germánicas.
  Hay historiadores que afirman que Acinipo fue fundado tras la batalla de Munda, hecho bélico que ocurrió en el año 45 a.C. Entre los ejércitos de Julio César y el de los dos hijos de Pompeyo, Gnaus y Sextus. Así mismo dan por sentado que Munda es el nombre dado a Ronda, cuando fue fundada tras la batalla bautizada con este apelativo. Sin embargo, según Plinio, esta batalla tuvo lugar en el pueblo con el mismo nombre hoy cerca de Osuna, a unos 50 kilómetros al norte de Ronda, en la provincia de Sevilla.  

   Acinipo por su parte, según acuerdo generalizado de los estudiosos de la historia local, fue levantado por los veteranos de la legión de César, mientras que Arunda se fundaría como población anexa, probablemente como resultado de conflictos creados por las legiones veteranas de Pompeyo. Para César Munda supuso una acción guerrera definitiva, después de la derrota de las fuerzas de Pompeyo en Grecia. Pero no se trató de un ejercicio de limpieza del enemigo: Diez mil romanos de ambos ejércitos perecieron. No hubo ni vencedores ni vencidos.

   Acinipo clama por su pervivencia en la historia. Importa mucho no darle las espaldas: tendámosle la mano. Infinidad de años nos contrmplan.

    

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Manuel Alcántara, maestro de poetas y escritores
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José Becerra | 12-11-2018 | 11:09| 0

Manuel Alcántara, al pie del cañón, es decir, de la máquina de escribir. /Foto:Diario SUR

Manuel Alcántara, maestro de poetas y escritores

JOSÉ BECERRA

uno, que le gusta escribir y lo hace con frecuencia en SUR, pero que se considera a años luz del singular poeta y no menos excelso poeta y escritor Manuel Alcántara, tiene que sumarse al fervor y entusiasmo con que  se ha sido acogida la noticia de que acaba de ser elegido Autor del Año 2019. Como no podía ser de otra forma, a lo largo del año se van a suceder actos de homenaje a tan eximio autor con la pretensión de expandir por toda Andalucía su obra y hacerla llegar a todos los rincones. Algo que no debe entrañar excesivo trabajo ya que la figura de Alcántara, como maestro de las letras españolas, hace años que refulge  con luz propia en ese panorama nuestro de todos los tiempos. Su obra es bien conocida y apreciada tanto el territorio andaluz como, me atrevería a decir, en el resto de los que componen en ancho solar hispano.

Confluyen en Alcántara las dotes del escritor nato en el que  la poesía y el artículo van cogidos de la mano. Para la composición encuentra siempre la palabra exacta y la expresión certera e incisiva revestidas de fina ironía, idóneas para transmitir su pensamiento mostrándonos un compendio  de sutilezas que el lector no tiene por menos que celebrar. La belleza de las palabras y el perfecto dominio de la morfosintaxis les son propios, como así mismo hace gala de perfecta armonía en la composición poética y en la creación y el justo empleo de imágenes literarias y la transmisión de su pensamiento y posición ante el acontecer cotidiano de la vida, a veces de la suya propia, como estos decidores versos suyos: “Manuel, junto a la mar, desentendido;/ hubo una vez un niño en la bahía; Y hay un hombre de pie sobre mis huellas indefenso y sonoro…”

Y es  que en Alcántara, en el que no sabe uno bien donde termina el poeta y continúa el filósofo, o el escritor que en sus artículos diarios en SUR – ¡esa última página, que no pocas veces es a la que acuden muchos lectores en cuanto tienen el periódico entre las manos! – confluyen las dotes de escritor nato en el que la eximia  poesía y el artículo mordaz van cogidos de la mano. Belleza de las palabras y perfecto dominio del lenguaje le literario don dones que les son propios. Para la composición encuentra siempre la palabra exacta. Para la expresión certera e incisiva revestida de fina ironía, idóneas para transmitir su pensamiento mostrándonos un compendio  de sutilezas que el lector no tiene por menos que celebrar, haya la expresión apropiada que no puede por menos que encandilar al lector. Hace siempre gala del perfecto dominio de la lengua. Como así mismo hace ostentación de perfecta armonía en la composición poética y en la creación y el justo empleo de imágenes literarias, amén de la transmisión de su pensamiento y posición ante el acontecer cotidiano de la vida.

   Poemas y artículos de un maestro indiscutible de las letras españolas que llegado a la cima de los 90 años continúa asombrando al mundo con sus poemas y las consideraciones cargadas de fina ironía que no tienen por menos que encandilar a los lectores. Su figura es como pocas,  meritoria para recibir un título que le acredita como indiscutible en la nómina anual de escritores del año.

 

 

 

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Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.