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San Marcos

San Marcos, un sonado y secular festejo en la Serranía de Ronda
José Becerra 22-04-2018 | 10:53 | 0

San Marcos, un sonado festejo en la Serranía de Ronda

Posiblemente,  muchos de los benaojanos que se entregan en cuerpo y alma a los festejos que cada 25 de abril, y los días que anteceden o suceden a esta fecha, no hayan hecho muchas investigaciones sobre la vida y obra del Santo Evangelista. A ellos les es suficiente saber que es el Patrón del pueblo desde tiempo inmemorial (posiblemente desde que fue construida la iglesia del Rosario, allá por la primera centuria del siglo XVI, aunque se sometió a reformas hasta fechas muy recientes) y que la tradición manda que ese día señalado San Marcos, cuando culmina la mañana, en sitial a hombros de mozos del pueblo, seguido muy de cerca por los mayordomos que cada año se suceden en el cargo y sobre los que cae la organización del festejo, abandona  el templo,  y en devota procesión    por las principales calles del pueblo hasta llega hasta Pozo que lleva su nombre,m situado en la antigua entrada del caserío. Y que el trono tiene que permanecer repleto de claveles a los pies del santo varón y al lado del león, su símbolo. Y que la ininterrumpida coheteada ha de durar todo el tiempo del itinerario, hasta el encierro de la imagen en el templo.

Lo de menos es saber que el autor del segundo Evangelio fue uno de los primeros que abrazaron la religión de Jesús y que como el resto de los seguidores del Maestro tuvo que soslayar la ira de los perseguidores y permanecer escondido durante sus batidas. Dicen las fuentes consultadas que su conversión se debió a la predicación de San Pedro en Jerusalén y que se convirtió desde entonces en traductor del Apóstol que tenía escasos conocimientos del griego. Esta amistad hizo posible que Marcos, siguiendo al pie de la letra las instrucciones de Pedro, escribiera el Evangelio, durante su estancia en Roma. Y que, luego, fue primer Obispo de Alejandría, en donde murió.

Benaoján lo que busca en estos días, aparte de mostrar su veneración y respeto a San Marcos, es la diversión. De eso se encargan los mayordomos, que organizan bailes con reputadas orquestas en ya en la plaza del Ayuntamiento, ya en la Caseta de Feria. Y en ofrecer a la concurrencia tanto la propia como la extraña – visitantes ocasionales – degustaciones gratuitas de la chacinería local. Si viene bien se recurre a concursos de dominó o de tiro al plato, o a iluminar la noche serrana con el centellear de los fuegos artificiales.

Los emigrantes vuelven por estas fechas a su lugar de nacimiento. Y ese es otro motivo de contento familiar. Todos se muestran orgullosos de haber sido bautizados “en la pila de San Marcos”, un timbre de gloria para muchos. También, venga o no al caso, además de los vítores al Patrón, todavía hay quien, a viva voz, recita la sentencia entre sacra e irreverente que hicieron suyo desde, mucho tiempo atrás la gente del lugar: “ San Marcos Bendito, Patrón Soberano, si no nos echas agua, al pozo te echamos”. Es lo que se clamaba, cuando las fiestas coincidían con temporadas de sequía tenaz en el exacto lugar en donde se emplazaba un antiguo pozo (hoy arbitraria y desgraciadamente desaparecido) al lado de los predios sembrados, lugar hasta donde se hacía llegar la imagen del santo.

 

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Ausencias de lluvias y rogativas de antaño
José Becerra 16-11-2017 | 12:10 | 0

 

Ausencias de lluvias y rogativas de antaño

El problema de la pertinaz sequía que venimos sufriendo en la provincia de Málaga protagonizó buena parte del debate sobre el Estado de la Comunidad celebrado en el sevillano Hospital de los Cinco Llagas, sede del Parlamento Andaluz, hace un par de días. No era para menos, es éste un problema acuciante que se acrecienta por días a la vista de que los cielos de la región se empeñan en eternizar su azul intenso y sin señales de que venga a empañarse con negros nubarrones precursores de ansiadas lluvias. Tanto es así que la presidenta del ente autonómico, Susana Díaz, anunció la creación de un decreto-ley sobre la problemática de la sequía y los medios que se podrían aplicar para contrarrestarla. Al mismo tiempo apremió al Estado central para que asuma sus competencias para resolver el problema más temprano que tarde.

El Partido Popular de Málaga, por su parte, ante la grave situación de la sequía acaba de impulsar una “Mesa del agua” en la que comprometió al PSOE a participar, para que de manera pactada se afronte de una vez por todas remediar estas carencias que de manera cíclicas abaten la provincia poniendo en marchas infraestructuras que vengan a resolver las carencias.

No es la primera vez que la Junta de Andalucía tiene que mojarse –expresión esta que viene al pelo – como ya lo hizo en anteriores ocasiones decretando soluciones para prolongadas sequias en el ámbito malagueño y andaluz, en lo que va de siglo. La carencia de recursos hídricos de ahora determina que se vuelva a clamar por la solución de un problema que golpea de nuevo a la región y que exige medidas pactadas para solucionarlos con involucración los distintos partidos políticos en una empresa en común con un mismo objetivo.

Se muestran esquivas las lluvias sobre el suelo patrio, y particularmente en Andalucía en donde el sequeral se adueña del territorio. Unas preguntas angustiosas empiezan ya a pergeñarse en quienes sufrimos la espantada del líquido elemento, reacio a visitarnos: ¿Dónde fueron las lluvias? ¿Qué recovecos buscaron para ocultarse y no dejarse ver por quienes clamamos por su presencia? Los interrogantes no parecen tener respuesta ni aún en los meteorólogos que auscultan los cielos y no ven ni rastro de nubes en el horizonte y no vaticinan sino sequedad acérrima y ausencia de la más mínima apariencia de humedad.

En el serrano pueblo del Benaoján de mis ancestros cuando en pleno mes de Abril en el que el sol se adueñaba como señor absoluto del firmamento, y ni por asomo se vislumbran nubes que vinieran a presagiar lluvias, coincidiendo con la celebración de festejos anuales en su honor, se organizaba una procesión que llevaba en andas al Santo Evangelista hasta las cercanías de los campos limítrofes. Allí, se alzaban plegarias de este tenor: ¡“San Marcos, mira mis garbanzos que no florecen!”, “¡Contempla mi trigo que no acaba de germinar!” y otras preces parecidas. Hasta había quien de manera irreverente gritaba “ ¡San Marcos Bendito, Patrón Soberano, como no nos eches aguas al pozo te echamos!”.

El Pozo de San Marcos quedó para la posteridad como santo y seña conspicua del pueblo, porque lo cierto es que no pocas veces las anheladas lluvias llegaban días después de la comitiva. A lo mejor sería ésta una solución para la contumaz ausencia de precipitaciones que hoy por hoy asola la provincia, dicho sea con el respeto y cierta  sorna que mis lectores sabrán perdonar.

 

 

 

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Hoy Benaoján se reviste de luces
José Becerra 25-04-2017 | 10:08 | 0

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Hoy Benaoján se reviste de luces

 

José Becerra

El día 25 de cada mes de abril  Benaoján acoge una de la jornada de índole religiosa y social más significativa del año. Se festeja al Santo Patrón San Marcos y el pueblo se viste de luces como muy pocas veces lo hace en el transcurso del año. Se podría decir que es la fiesta por antonomasia del pueblo. Un festejo esperado y que nadie quiere perderse, ni siquiera por los que por la más diversas circunstancias se encuentran alejados de sus inmediaciones. “Volveré para San Marcos” es una expresión coloquial que cobra sentido y que se repite en misivas y comunicados en los días que preceden  a la festividad por aquellos que se encuentran alejados del municipio para  esta ocasión engalanado y revestido de luces.

Cada pueblo tiene señalado con números y letras de oro una fecha relacionado con un acontecimiento o celebración que lo hace distinguirse entre los demás. En esa fecha, incluso las demás poblaciones dirigen hacía él su mirada. Entre otras cosas porque hasta ellas llega el estruendo de la cohetería  que señala muy a las claras que algo grande está ocurriendo allí.

Los pueblos de la Serranía de Ronda coinciden en que su entusiasmo en dar brillo y esplendor al día en el que se homenajea a su Patrón tenga la mayor relevancia posible. Banderines y farolillos multicolores en las calles. Luminotecnia. Cohetes. Procesión. Bailes en la plaza, casi siempre la del Ayuntamiento. Corbata y camisa nueva. Mantilla, peineta y abalorios. Puestos de turrón y atracciones. Fuegos de artificios y olorcillo a churros recién fritos.

En Benaoján, a  primera hora, los alegres pasacalles por las principales vías de la población a cargo de la banda municipal de trompetas y tambores, servirán  como pórtico de las fiestas,  que en honor de San Marcos Evangelista se celenbran alrededor del 25 de abril. Vibrantes notas de aire y timbal sirven de fondo a tres ajetreados días en los que la población, aparcando trabajos y ocupaciones rutinarias, se entrega a la celebración de festejos. Con ellos se viene identificando después de más de 200 años.

Es en efecto, en 1800, fecha de la primera reconstrucción del templo del Rosario, cuando la vecindad decide que sea San Marcos el Patrón y desde entonces, salvos calamitosos años de epidemias, hambrunas o guerra civil, éste ha paseado por sus calles entre los vítores y la veneración de los fieles. Que son todos, ya que dejando a un lado ideologías políticas, militancias, situación social y económica, y se sea o no creyente, nadie va a pasar por alto la misa y, sobre todo, la procesión del medio día del 25 de abril, fecha que los benaojanos llevan fielmente impresa en el ánimo desde su nacimiento. Circunstancia ésta que refleja la aseveración de la que como timbre de gloria  se alardea: ”Bautizados en la pila de San Marcos”.

Se trata de una fiesta que nace del fervor popular, sin que en su organización y desarrollo para nada o muy escasamente medie el Ayuntamiento. Se encargan de ponerla en pie  cada año seis mayordomos, – nombrando para tal fin los que salen a los entrantes -, quienes lo lograrán cada vez poniendo a prueba  esfuerzo y  voluntad de superación.

Una tradición que se mantiene incólume y que se transmite de padres  a hijos. Como un timbre de gloria, los designados para este menester lo ostentan durante todo el año. Tiempo en el que se dedicarán en cuerpo y alma, robando horas al ocio y al trabajo habitual, en lograr ya con  los medios económicos necesarios, ya poniendo en juego la imaginación, que la fiesta, su fiesta, sea la mejor de todas.

Los favores recibidos del santo durante el año  se traducen en ofrendas de claveles y explosiones de cohetes. Centenares de claveles rojos adornan el trono en el que se instala la imagen para su procesión durante más de tres horas, mientras que los cohetes que arderán en el aire ascienden a muchas decenas de millares. Bellas plantas y el estruendo de la pólvora parecen ser los signos más vivos de unos festejos en cuya participación y disfrute se convoca a varias miles de personas tanto del propio municipio como de los colindantes.

Bailes en la plaza del Ayuntamientos, degustaciones gratuitas de la rica gastronomía local – el chorizo y el lomo frito  de fama casi universal – concursos y competiciones deportivas, amén de actuaciones artísticas  completan un apretado programa de diversiones que convierten al pueblo, durante el fin de semana, en centro de atención de la  comarca. Si  las condiciones meteorológicas no lo impiden.

Porque San Marcos, desde que oye de los lugareños, súplica que data de muchas décadas atrás, en tiempos, como ahora, de contumaz sequía. No  suele el Evangelista desoír las preces de la feligresía ( “ San Marcos Bendito, Patrón soberano, si no nos echas agua, al pozo te echamos”. Es lo quje recitan los benaojanos en la procesión que conduce su imagen hasta al pozo ubicado en los aledaños del pueblo) y casi siempre llueve en la festividad.

Si esto no ocurre, después de la procesión,  se puede aprovechar para visitar la Cueva del Gato, el monumento natural más emblemático del pueblo; luego se impone comer en las ventas limítrofes el conejo al ajillo, plato para el que los de por aquí se dan buenas mañas, constituyendo junto al chorizo, el lomo frito en manteca y las tortas de chicharrones el muestrario de los manjares más exquisitos. Habremos hecho así acopio de energía para resistir los bailes que en la plaza de la Iglesia del Rosario terminarán con las claras del día.

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Benaoján: “San Marcos Bendito, Patrón Soberano…”
José Becerra 26-04-2016 | 9:30 | 0

Benaoján: “San Marcos Bendito, Patrón Soberano…”

Jósé Becerra

 

Los  que rinden pleitesía al Santo Evangelista desde siglos atrás lo invocan llegado su día con plegarias pero también con una exhortación que tenía mucho de soez y no poco de irreverencia. Los lugareños luciendo indumentaria de fiesta- camisa nueva, guayabera impecable, zapatos lustrosos…- acompañaban a San Marcos en su trono, después de su itinerario por las calles del pueblo hasta la inmediaciones de un pozo, que por esta razón se conocía por propios y extraños como el Pozo de San  Marcos.

   Una vez la procesión llegaba a la fosa de la que manaba agua limpia y fresca todo el año, quienes poseían sembrados en la vega próxima, compaginando con el rezo de los devotos lanzaban al viento las peticiones. Es lo que nos cuentan los más viejos del pueblo.Encaraban la imagen con los predios, los cuales no siempre gozaban de plenitud por mor de sequías pertinaces, algo que ocurría con frecuencia ya que el mes de abril no siempre es pródigo en lluvias – “las aguas de abril caben en un barril”, reza un dicho local- y vociferaban enfervorecidos: “¡San Marcos Bendito, Patrón Soberano, si no nos traes aguas al pozo te echamos!”, exhortación que podría tener visos de iconoclasia sino fuese porque se proclamaba en tono de respeto y más de labios que de corazón ya que la devoción a San Marcos era generalizada. A ésta exclamación espontánea  seguían otras como: “¡Mira mis garbanzos, San Marcos, asolado del todo!”, o “Echa una mirada a mi trigo, seco y arruinado!”. Curiosamente, no es raro que en este festejo, antes y ahora, no se derramen algunas gotas de lluvia, señal de que no hizo oídos sordos a las encendidas súplicas de la parroquia. ¿Casualidad? Vaya usted a saber.

   Hoy, sigue la imagen del Evangelista  llegando en su procesión multitudinaria al lugar exacto en el que estuvo enclavado el pozo. Pero ya no hay invocaciones porque las parcelas de antes se urbanizaron, y del pozo en cuestión no queda ni rastro sino un remedo del primigenio como resultas de una alcaldada improcedente y que  quienes apegados a antiguas tradiciones juzgan como una medida incalificable.

   Pero  la celebración de las fiestas en honor de San Marcos continúa con el esplendor de siempre en los días que preceden o prosiguen al 25 de abril de cada año. Son jornadas de expansión y divertimento, bailes, actuaciones artísticas y comilonas familiares. Una buena ocasión para dejarse caer por estos lares y disfrutar de un sugestivo paisaje de montaña y degustar in situ las elaboraciones y especialidades chacineras que conforman el santo y seña de una singular gastronomía dentro de un marco soberbio de calles estrechas y serpenteantes, fachadas refulgentes, muchas merced a la cal empleada sin tasa, y rincones floridos que hablan de la pulcritud y buen gusto de sus moradores.

   Si unas costumbres desaparecen a tenor de los nuevos tiempos, otras se reverdecen para continuar intactas. Tales el nombramiento de mayordomos del Patrón (los de una celebración nombran a los siguientes) encargados de recolectar los fondos necesarios para que estos días brillen cada vez con mayor esplendor posible, como que a la procesión la acompañe una ininterrumpida explosión de cohetes  desde que sale de la Iglesia hasta el encierro en ella de la imagen, sin que el ruido atronador no ceje ni un solo momento.

Foto: Pueblos de España

 

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Preces para encontrar trabajo
José Becerra 09-01-2015 | 10:18 | 0

 

Preces para encontrar trabajo

Hasta ahora nos acercábamos al santo de nuestra devoción para rogarle nos concediera salud, un parto dichoso para un familiar, o que el hijo universitario aprobara el examen final con el que daba por concluida la carrera, o que lloviera para remediar el estado de las cosechas… Cosas así, de relativa importancia, aunque si la gracia no se obtenía tampoco se hundía el mundo por ello, que son muchos los que alzan sus preces por las mismas o parecidas circunstancias familiares. Pero desde un tiempo a esta parte las oraciones que se elevan a la divinidad o a los santos que se nos antojan más cercanos siguen otros rumbos.

Ahora, a remolque de esta malhadada número de desempleados que les lanza a la cara de los políticos que nos (mal) gobiernan su ineptitud para sacarnos de ella, y en vista de que con ellos no se puede contar para remediar el mal, hay quien alza al cielo su mirada y busca en los celestial ayuda para remediar una situación que aquí abajo se les niega.

   En otras palabras, se levantan oraciones al Sumo Hacedor ( o San Expedito, a quien ya se le conoce como el santo de la crisis) para encontrar un puesto de trabajo o para permanecer en el que ya disfruta. Lo de disfrutar es un decir si hacemos caso la sentencia bíblica: Ganarás el pan con el sudor de tu frente. En fin… El caso es que se vienen alzando voces por parte de psicólogos avezados aconsejando el acercamiento a la Divinidad, ya para que el despido pase de largo, ya para que una empresa lo llame para engrosar su personal, debatiéndose por una u otra razón en el consiguiente estado de impotencia y angustia. Estado de ánimo que, dicen, se alivia con el acercamiento al altar. Tengo por seguro que será cierto.

Lo que se barrunta, de seguir las cosas con una economía de malévola trayectoria, es que se organicen rogativas con procesiones de santos en su peana, asomándoles a los aledaños del Congreso, a la sede del gobierno de cada administración pública, y,¿por qué no?, a la puertas de las entidades financieras que se se muestran incapaces o reacias a encontrar soluciones a los males que nos aquejan. Igual que cuando se les mostraba los campos de pan llevar secos por la ausencia de las lluvias.

En mi pueblo, Benaoján, donde las montañas pierden sus escarpes remansándose en el Valle del Guadiaro, cada año,en abril, se recuerda que San Marcos, el santo evangelista remedió una pertinaz sequía y, merced a los rezos de la vecindad, mandó aguas sin cuento para saciar los campos sedientos. Puede que ahora las súplicas que reciba tengan que ver con el paro que pesa como una losa sobre la vecindad.

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Sobre el autor José Becerra
Nacido en Benaoján, 1941. Licenciado en Lengua y Literatura Española por la UNED. Autor de varios libros. Corresponsal de SUR en la comarca de Ronda durante muchos años.