Skip to content

El día después: el Unicaja, Casimiro y la licencia de la Euroliga

2012 mayo 7
por Enrique Miranda
Zoric se abraza con Abrines. / Salvador Salas

Este lunes, cuando gran parte del mundillo del baloncesto nacional está pendiente de la presentación del ‘play-off’ y de las quinielas cara a las eliminatorias por el título, en Málaga estamos en otros menesteres.

 

El Unicaja no va a estar entre los ocho mejores equipos del campeonato por primera vez en 13 años, lo que implica un fracaso de enormes dimensiones. La temporada no ha sido mala, ha sido malísima y los bochornosos partidos que se han visto en el Palacio de los Deportes, la escasa actitud de algunos jugadores y los disgustos que se ha llevado la afición malagueña no se pueden obviar.

 

Pero hoy, el día después del final de la Liga regular, creo que hay que darle mucho valor a lo conseguido. O mejor dicho, a lo que no hemos perdido. La presencia en los ‘play-off’ del Unicaja tiene que ser un objetivo mínimo a cumplir por presupuesto, por trayectoria o por nombre del equipo (aunque claro, ninguna de estas cosas gana partidos). Pero el hecho de mantener la licencia A de la Euroliga es mucho más importante para el club, e incluso para los aficionados, que estar o no en unas eliminatorias por el título. Nada más que hay que mirar a algunos de los equipos de la Eurocup o la Eurochallenge…

 

Jugar la Euroliga supone tener más presupuesto, estar en el escaparate del mejor baloncesto europeo, poder atraer a jugadores de primera fila y enfrentarse a equipos de nivel casi NBA como el CSKA o el Panathinaikos. De ahí que hoy entienda un poco más la alegría ayer de Luis Casimiro, un entrenador que llegó a Málaga con muchas expectativas pero que se encontró a un equipo mucho más roto de lo que esperaba.

 

Zoric se abraza con Abrines tras el partido de ayer. / Salvador Salas

Zoric se abraza con Abrines tras el partido de ayer. / Salvador Salas

Creo que el papel del entrenador manchego ha sido fundamental en esta recta final de temporada. Tardó en dar con la tecla, pero finalmente lo consiguió. No le importó lo más mínimo tener que cargarse a varios jugadores, meter a jugar a canteranos sin ninguna experiencia o hacer mil y un experimentos. Y eso, recién llegado a un equipo y con todos los focos apuntándote, no es nada fácil. Casimiro sabe que es muy probable que no siga en Málaga y quizás no es el técnico más apropiado para empezar un nuevo Unicaja desde cero. Pero sí estoy convencido que el preparador ha hecho lo mejor que se podía hacer con la plantilla cómo estaba.

 

Eso no quita que no haya que ser crítico con la ausencia en el ‘play-off’ que, repito, para mí supone un enorme desastre. Pero hubiera sido mucho peor no estar en la Euroliga o al menos no estarlo por méritos deportivos. Ya hay bastantes equipos y aficiones que miran con recelo al conjunto malagueño por seguir jugando entre los mejores de Europa pese a las últimas temporadas. Yo lo entiendo, pero al menos el Unicaja mantendrá su licencia si haber tenido que tirar de despachos, lo que ya hubiera puesto al club malagueño en el punto de mira de gran parte del baloncesto nacional. Pues eso, que en el fondo, y visto lo visto, hay que estar moderadamente contentos.