El 1 de Mayo, un día tan bonito para nosotros (sí, no hay que currar normalmente), se convierte en algunas ciudades europeas en una locura.
Manifestaciones para protestar por cambios sociales o en contra de ciertas ideologías políticas.
Aquí en Berlín, y más concretamente en el barrio de Kreuzberg, cada 1 de Mayo se celebra una gran manifestación en contra de la ideología nazi. O más concretamente en contra de los neonazis.
Ya días antes se pueden ver carteles anunciando la hora y lugar del evento. Otros en contra del capitalismo e ideas similares.
Ese día se celebra una gran fiesta en el Parque Gorlitzer. Desde temprano, miles de personas se juntan en dicho lugar para pasar un buen rato. La música suena por todos lados, cervecitas, algo de comida y muy buen ambiente. Eso sí, un tanto apretados.
Por supuesto, los grupos neonazis no se quedan al margen y preparan siempre alguna cosilla, que suele terminar con batalla campal a las tantas de la noche. Los lanzamientos de botellas y piedras son típicos de este día. Es por eso que durante las últimas horas, y según las noticias, más de 100.000 botellas habían sido retiradas de las calles de Berlín, para prevenir posibles y más que probables problemas.
Por ello en este día acuden a Berlín miles de policías para garantizar la seguridad de la manifestación y de los turistas que se pasan a verla.
A eso de las 19 horas empieza la manifestación, que transcurre con total normalidad. El recorrido tampoco es demasiado largo, lo cual facilita el asunto. Y la llegada al destino trancurre sin problemas.
Ya llegando la noche se pone la cosa un poco más tensa. Lanzamientos de botellas y piedras, algún contenedor quemado, gente lanzado cosas desde los tejados.
Al final sólo un policía es herido de gravedad en la espalda, por una piedra. Mucho mejor que otros años, por lo visto.
Y al día siguiente, aquí no ha pasado nada. Sólo la basura del suelo, la cual algunas personas muy voluntariosas se afanan en recoger, recuerdan a la noche anterior.
¡Un saludo!



Buenas de nuevo. Hace ya bastante que no escribo, pero la verdad es que enero ha sido un mes bastante entretenido, teniendo en cuenta que con el frío que hace no apetece mucho salir a dar una vuelta.


