Cronicas desde un país vecino.- Desconocidos íntimos

Puede que sea el mundo de las motos. Puede que se deba al influjo de Marruecos. Lo más probable es que se trate de una conjunción de ambas posibilidades. Ocurrió en la última ocasión que crucé el estrecho a lomos de mi motocicleta que una nueva variante, entre las múltiples que pueden suceder cuando te dispones a pasar unos días rodando por el país vecino, apareció ante nosotros.

Estando a la espera de embarcar en el ferry que nos llevaría plácidamente hasta Ceuta, pararon detrás de nosotros en la fila un par de motos guiadas por otros tantos hijos de la Gran Bretaña, Tom y John. Como aún quedaban varios minutos para subir a bordo, mi compañero se acercó a ellos con curiosidad de colega de dos ruedas y con algo de deformación profesional. La conversación comenzó con el típico “de donde sois” y “adonde vais” y concluyó a la mañana siguiente cuando nos despedimos para proseguir cada uno nuestra ruta establecida después del correspondiente desayuno en la villa de Chefchauen.

Tras hacer juntos la travesía del estrecho, y al ser ellos la primera vez que viajaban a Marruecos, comenzamos a rodar juntos por el nuevo continente. Ellos pensaban llegar esa misma tarde a Fez pero la caída de la tarde acompañada de nuestros consejos acerca de tratar de no conducir de noche les indujo a preguntarnos si nos importaba que nos acompañasen esa noche y así poder ayudarles a encontrar su primer hotel en el nuevo territorio y seguir poniéndoles al día, de primera mano, de las peculiaridades del país. Así pues, esa noche humildemente les instruimos en las principales normas no escritas que hay que tener en cuenta al conducir y al tratar en este país. Nos invitaron a una cerveza en el único lugar de Chauen que sabíamos que tendrían; cenamos cous-cous, ensalada marroquí y té con pasteles árabes y desayunamos ergaif y zumo de naranja. Hablamos de todo un poco.

Es increíble, e incluso triste, lo que nos cuesta a las personas a veces hablarnos para solucionar problemas comunes y al mismo tiempo lo fácil que resulta entablar una relación con unas gentes lejanas aunque con similares inquietudes. Posiblemente esto pueda ocurrir en cualquier otro lugar del mundo, no digo que no, pero a mí me sucedió en Marruecos.

Agadir, 17 de mayo de 2010

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
Diario SUR

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.