En un día histórico para este país, 20 de octubre de 2011, comunicado incluido, el Unicaja inició su andadura en esta Euroliga que le viene muy grande en este momento de temporada, aunque parezca lo contrario. Demasiados contratiempos para enfrentarse a un equipo de demasiado nivel. Y si encima está tan acertado como esta noche, pues es normal que el Panathinaikos gane con suma claridad: 98-77.
Las adversidades han perseguido al Unicaja desde que alcanzó el liderato en la Liga Endesa: la muerte de Juan de Dios, el error imperdonable de Fitch con su pasaporte, la huelga de Atenas que llevó a adelantar un día el viaje, el mal trabajo defensivo en un impresionante OAKA, a Rowland le vino grande el partido, demasiadas imprecisiones en un ataque con exceso de individualidades, llegar y tirar, el mal día de Freeland…
Pero hoy no tengo ganas de hablar de cosas negativas. Hoy no toca. Me quedo con lo positivo del partido: el segundo cuarto, el único en el que el Unicaja encontró el equilibrio. Cada día me gusta más Peric, un 3-4 llamado en verano a salir de Málaga y que en octubre ya está bronceado en la Costa del Sol. Me gusta la personalidad de hombres como Valters o Darden, incluso en la derrota y en un encuentro donde la derrota se masca nada más saltar al parquet.
Yo creo que se aprende más de derrotas como esta que con victorias fáciles. El Unicaja ya sabe, aunque lo intuía antes, que sin defensa va a ganar muy pocos partidos. Poquísimos. En fin, un día que hay que dejar pasar de largo, aunque no olvidar.
La fase de clasificación para el Unicaja empieza el martes con la visita del Zalguiris. El grupo desde luego está raro, raro, raro. Si a una semana del estreno en la Euroliga, el KK Zagreb cambió a su entrenador, Ivica Buric, por Vlado Androic, anoche Ilias Zouros fue destituido como técnico del Zalguiris tras derrota ante el CSKA en Kaunas.
Quienes no jugarán más la Euroliga son cuatro jugadores míticos que han decidido retirarse. Y todos tienen algo que ver con el Unicaja. Empezando por Marcus Brown, que primero impidió ganar una Korac enrolado en el Limoges y luego le dio muchas alegrías a los aficionados malagueños. Trajan Langdon nunca se vistió de verde, pero su plantón para irse a Moscú permitió disfrutar en el Carpena de Marcus Brown. Derrick Sharp ha dicho adiós al Maccabi, y en Tel Aviv ganó el Unicaja su primer partido fuera de casa ante uno de los grandes conjuntos de Europa. Y John Robert Holden fue uno de los protagonistas que impidió que el Unicaja llegara a la final de la Final Four de Atenas en ese trascendental encuentro frente al CSKA.
P.D.: Un vídeo para terminar.

El éxito consiste en alcanzar lo que se desea, la felicidad en desear lo que se alcanza

