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Sangre, sudor, lágrimas y a la final
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José Miguel Aguilar | 14-06-2006 | 01:13

El tópico volvió a cumplirse en un día de inmensa felicidad para la Málaga deportiva. El Unicaja disputará su tercera final de la Liga ACB tras salvar un duro escollo en el DKV Joventut en un quinto partido épico que tuvo sangre, sudor y lágrimas. Y una victoria tan emocionada como emocionante.
Como quiero suponer que todos los amigos de este blog han ido al Palacio de los Deportes Martín Carpena para ver el choque o lo han presenciado por televisión, os contaré esos detalles a los que tienen difícil acceso los aficionados. Creo que estos secretillos son los que gustan de conocer. Espero.

  1. Sangre: La de Marcus Brown en su pierna derecha. Al término del partido acudió raudo al médico para que visionara la brecha de la que emanaba sangre. Era más que un arañazo, y menos que una simple preocupación momentánea. Cojeando visiblemente apenas disfrutó del triunfo por el dolor que acumulaba. Si antes escribí en este cuaderno personal, diario e intrasferible la decepción que me producía el rendimiento de Brown en Málaga -después de la admiración que le profesaba-, ahora sólo me queda aplaudir a rabiar una portentosa actuación que le ha permitido al Unicaja acceder a la final. Este es el demonio del que tantas loas salieron de mi escritura en el Diario SUR. Este sí es el jugador que amargaba una y otra vez las noches europeas del Unicaja y que me tocó vivirlas en primera persona, tanto en Málaga como por esas tierras lejanas que tanto desazón provocan a veces. Sombrerazo para el estadounidense. Esperemos que lo de esta noche sólo sea el preámbulo de lo que veremos en la final….
  2. Sudor: El de todos los que acudieron al pabellón. Cuánta intensidad, qué ambiente, cuánto sufrimiento, qué inmensa alegría, cuánto calor, cuánto sudor…. Una noche inolvidable para todos aquellos que la vivimos con fruición. Berni Rodríguez: te debemos muchas de las ilusiones depositadas en esta temporada tan llena de esperanza. Yo, desde aquí, me gustaría darte las gracias por tu maravilloso partido.
  3. Lágrimas: Tengo la sana costumbre de bajar al túnel de vestuarios para percibir las sensaciones que transmite una victoria o una derrota en los protagonistas. Absorbo todo lo que me rodea y extraigo conclusiones que me valen para mi vida profesional y personal. En los extremos se llega a conocer muy bien a las personas. Por eso nunca se me olvidarán las lágrimas derramadas por Javi Salvo, el delegado de campo, cuando todos y cada uno de los jugadores del Unicaja se le abrazaban para felicitarse mutuamente por la victoria; o las de Susana Subiri, eficiente empleada del club a la que ayer no le importó que le brotaron los sentimientos, o los ojos saltones de un Juanma Rodríguez, el director deportivo, que irradiaba alegría por todos sus poros. El abrazo emocionado que recibió Sergio Scariolo de su esposa, una Blanca Ares exultante, como bien conocen todos aquellos que la escuchan los sábados en Punto Radio. Es una mujer de bocanadas explosivas en un entorno de comedidas emociones. A las puertas del vestuario ambos recibieron la visita del capitán del Málaga, Fernando Sanz, y de su esposa, Ingrid Asensio.
  • P.D.: Si logro averiguar la conversación-discusión-pelea- encontronazo de Sergio Scariolo y Aíto García Reneses al final del partido, os la contaré en este blog por cuya lectura de todos vosotros me anima en exceso, incluso en los malos momentos. Gracias de veras por acercaros a este rincón del planeta llamado baloncesto…
  • P.D.: Me ha vuelto a decepcionar la prensa deportiva catalana en su lectura del cuarto partido de semifinales y la forma de enfocar la previa del quinto. Ya lo dije una vez. La mayoría de las veces, la prensa provincial tiene más calidad que la que presume de nacional y cae en la catetada continua.