img
Las lágrimas del presidente tras el 2-0
img
José Miguel Aguilar | 19-06-2006 | 01:46

La mirada vidriosa del presidente del Unicaja, Rafael Fernández, contagió de emoción a muchos de los que le rodeaban. Eran lágrimas de felicidad, pero también de justicia, al menos la que se aprecia a este lado del Mediterráneo. El 2-0 que preside la final es la antesala del título, pero todavía no es la consumación de la gesta. El Etosa Alicante, precisamente frente al Unicaja, da fe de ello desde la temporada pasada, cuando por primera vez un equipo, el malagueño, ganó tres partidos seguidos después de perder los dos primeros. El Unicaja aún no puede cantar victoria, aunque lleve dos y sólo le falte una.
De ahí la consigna del club de que los jugadores no saltaran de nuevo a la cancha una vez que finalizó el partido, pese a la insistente reclamación de los aficionados. «Aún no hemos ganado nada, no debemos caer en la euforia», afirmaron los responsables del Unicaja, que llevan la procesión por dentro. Es lógica la pretensión de los espectadores: a lo mejor es la última vez que ven a algunos jugadores del Unicaja en directo sobre una cancha.
En el Tau, sentimientos opuestos. Como ocurrió hace cuatro años en la final que enfrentó a ambos clubes, pero en el sentido opuesto, en el bando vitoriano culpan a los árbitros de la derrota del domingo. Sin entrar en detalles, porque no merece la pena, es humana la justificación. Como el partido ha sido televisado, que cada uno opine según lo que vio.
Lo que está claro es que una de las razones dadas no está justificada. La técnica a Splitter se saldó con otra a Garbajosa, por lo que ambas se anulan en cuanto a la posesión del juego, que le correspondía al Tau, por cierto. En fin, no es noche de estas disquisiciones.

  •  P.D.: Me dicen que son muchos los aficionados que estarían dispuestos a viajar a Vitoria para ver levantar la Liga al Unicaja. Mañana lunes nos pondremos en marcha en SUR para ver cómo está el tema y el martes les contaremos como queda todo, porque chárter hay  seguro. Mañana por la noche os puedo adelantar algo si conozco los detalles.