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La entrevista de Garbajosa
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José Miguel Aguilar | 25-06-2006 | 03:11

He intuido por alguno de vuestros comentarios como que pareciera que esta nuestra relación en las ondas del mar de Internet se acabara con la consecución de la Liga por parte del Unicaja. En mi caso no me gustaría que eso sucediera, ya que como dice Garbajosa en la entrevista que hoy domingo publica SUR, «la Liga no es el fin de algo, sino la culminación de un trabajo bien hecho».
Por mi parte, mientras haya algo que contaros, mientras quiera hacer alguna reflexión que sólo puede ser recogida en este diario íntimo  que ya forma parte de este pequeño gran universo, seguiré apuntando cosas en el cuaderno de bitácoras llamado Baloncesto al SUR.
Este blog tendrá continuidad
mientras haya lectores interesados en compartir charlas y pensamientos acerca del baloncesto en general y del Unicaja en particular.
Así, os aconsejo que no os perdais la entrevista de Garbajosa en SUR, pues no tiene desperdicio. Y no es porque se la haya realizado yo, ya que siempre he mantenido que en este género del periodismo como es la entrevista el único y gran mérito recae en el entrevistado, que es el protagonista de la historia. Si quiere contar algo, lo hará sin problemas; si no desea compartir nada, por mucho que el entrevistador se afane no conseguirá lo más mínimo.
Hoy domingo muchos lectores de SUR sabrán un poco más de la ‘relación’ entre Garbajosa y la NBA.

Mi opinión, y es pura intuición, es que el madrileño se irá al Toronto Raptors. Sintiéndolo mucho por el Unicaja, personalmente me alegraría inmensamente por él. Y si triunfa, diré que un día esa estrella de la NBA fue mi amigo y compartí con él cosas muy bonitas, viajes inolvidables por media Europa y algún que otro secreto inconfesable por pertenecer a la intimidad de una amistad.
Pero para mí, el gran valor de la noticia es que teniéndolo claro desde hace mucho tiempo, no ha perdido la concentración en momento alguno y ha conducido al Unicaja a lo más alto de su historia. Si se va, se va como campeón, él y el equipo que defendió durante dos años inolvidables.
Hasta que se confirme la noticia, sólo puede decirte una cosa: Gracias Jorge. Jamás me defraudaste desde que te conozco de nuestras vivencias en la selección española en el Mundial de Indiánapolis de 2002. También le agradezco a Ainhoa, su mujer, las jugosas charlas mantenidas después de los partidos. Serán un buen recuerdo de tu  paso por Málaga. Gracias a ambos por comprender que el sentido de la profesionalidad refuerza el sentido de la amistad. Son muy pocos los que llegan a alcanzar ese grado de inteligencia.
Si me equivocara y os quedáseis en Málaga, aquí quedarán para siempre estas palabras de reconocimiento.