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En AVE con el Unicaja

2009 febrero 19
por José Miguel Aguilar


Veintiún grados en el coche 1 a los treinta y tres minutos de partir de Málaga. Jorge y Pedro se han llevado una de las sorpresas más agradables de los últimos tiempos. Hace dos días, estos dos aficionados malagueños decidieron vivir la aventura de la Copa del Rey de baloncesto, el torneo deportivo más atractivo del mundo.

Compraron dos billetes de tren el martes, dispuestos a vivir la emoción del baloncesto en Madrid, y les dio la corazonada de que algo agradable iban a vivir. No tuvieron que esperar mucho, pues ya en Vialia el corazón empezó a latirles con fuerza. Allí estaba en pleno el equipo al que iban a ver en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. El Unicaja viajaba con ellos, o ellos con el Unicaja, que para el caso es lo mismo.

Se sentaron en el vagón 8, y a través de los limpios cristales del AVE vieron desfilar uno por uno a todos los componentes del Unicaja. Iban los dos médicos, Diego Montañés y José Nogales –el tercero, Carlos Salas, ya estaba en la capital de España junto a Alfonso Sánchez, que había acudido al especialista, ¡maldita lesión que rompe hasta los sentimientos!-; el preparador físico, Enrique Salinas; el delegado, Miguel García, igual que los demás con su polo verde agua, luciendo a un lado el logotipo del Unicaja, emblema verde con raya roja sobre las letras negras, y en la otra pechera Detroit Tarantino Moda, una firma que cuida el producto malagueño; organizando todo, el delegado, Manuel Rubia, pendiente de la perfección, pues no hay detalle que se le escape, por algo lo reclama la selección española cada verano; el fisioterapeuta Mario Bárbara y la jefa de prensa, Rosa Mariscal, ella vestida a su aire, claro, pues Tarantino no dispone de ropa femenina, aunque Paco le ha prometido un vestido acorde a su cargo.

Detrás, Omar Cook acompañado de su familia, Berni Rodríguez, Germán Gabriel y Jiri Welsch con revistas en la mano, Ndong y Gomis con los cascos puestos, Haislip con una maleta grande –buena señal, pues ha echado muda hasta el domingo…-, Carlos Jiménez lleva puesta la seriedad a la que nos tiene acostumbrados, Archibald arrastra su cuerpo bonachón y su cara de niño bueno, y el último Carlos Cabezas, para quien estar aquí ya es importante, aunque desconoce si puede jugar algún partido en caso de que el Unicaja avance en la competición.

En el AVE, clase preferente, en el primer vagón va el cuerpo técnico al completo, Aíto García Reneses frente a Joaquín Costa, inseparables, y más atrás, Ángel Sánchez Cañete visionando jugadas de algún partido disputado por el Kalise Gran Canaria. En el siguiente vagón, perdón coche, que no me acostumbro pues no me carretera alguna, los jugadores.

Nada más salir de la estación María Zambrano, el sueño traslada alguno a otro lugar lejos de aquí, pero de tanta ilusión como la que transporta este tren de alta velocidad en la que Pedro y Jorge ya han cumplido el primer sueño, viajar con el Unicaja a la Copa del Rey de Madrid.