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Chus Mateo y Pablo Laso: idéntica filosofía, distinta proyección

2012 febrero 21
por José Miguel Aguilar

Chus Mateo y Pablo Laso rivalizaban en los estertores de 2011 por ver qué equipo era más atractivo para el aficionado. Si por atractivo entendemos jugar al ataque, anotar mucho, correr más y divertir no solo al seguidor propio sino al entendido en general.

No hay que olvidar que Unicaja y Real Madrid lideraban el ‘ranking’ anotador de la Liga Endesa. Viendo el talento del actual campeón de la Copa del Rey tenía mucho mérito que Chus Mateo apostara por ese juego tan ofensivo con una plantilla mucho más limitada en calidad, en números y en recursos, y que durante muchas jornadas pugnara por el primer puesto de la clasificación de puntos anotados.

He cogido al azar un boletín estadístico, el de la jornada 12, que edita la ACB. Y estos son los números: 82,67 puntos por partido promediaba el Real Madrid; 80,67 anotaba de media el Unicaja.

Más allá de las cifras, la lección que ha dictado Pablo Laso es que desde el ataque también se construye un equipo campeón. Para ganar el título en Barcelona tuvo que superar a la mejor defensa de España y de Europa, que no es otra que la azulgrana, y en casa de tu gran rival. Apostando por las señas de identidad que te han llevado hasta ahí. Ahí quizás es donde Chus Mateo no ha sabido resolver la cuestión: idéntica filosofía, distinta proyección.

Este Real Madrid tan alabado desde el domingo había ‘fracasado’ en Bilbao diez días antes, encajando una auténtica paliza, hasta el punto de que hoy corre el riesgo de no superar el Top 16 de la Euroliga. Pero ahí surgió el germen de equipo con proyecto ganador.

Este Real Madrid tan alabado tocó fondo para luego emerger como un equipo campeón.

¿Por qué este Unicaja que practicaba un juego tan alegre durante tres meses anda sumido en una depresión de juego, en una crisis de resultados, en un bache mental, en un socavón físico?

¿Es que no ha tocado fondo aún? En la respuesta a esta pregunta puede estar la solución a todos sus males.

Afortunadamente, el Unicaja ha respondido como un equipo campeón al fiasco de la Copa del Rey. Tranquilidad, unión y compromiso, ha sido el discurso que ha salido de Los Guindos. Enhorabuena a los responsables. No todas las crisis se solucionan con despidos. A veces una buena reforma hace más fuerte a una plantilla de trabajadores.

Aquí os dejo un vídeo de la cita de Barcelona:

Lo mejor de la Copa del Rey 2012