Diario Sur

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Fecha: febrero 15, 2017
Los retos de los ocho equipos en la Copa del Rey de Vitoria
José Miguel Aguilar 15-02-2017 | 8:51 | 0

Copa del Rey 2017:

 

Una Copa de retos

 

Los ochos equipos que luchan por el título afrontan el torneo con idéntica ambición pero metas diferentes

Ocho equipos y ocho ilusiones distintas. Para algunos es un objetivo mínimo, para otros un reto mayúsculo y para los menos la meta a alcanzar en este mes de febrero. Los participantes en la Copa del Rey de Vitoria 2017 se enfrentan a la historia, a su maldición o a la singularidad de un torneo que siempre depara sorpresas. De ahí su atractivo. Es una competición única para los aficionados, que en número de 15.000 se reúnen para disfrutar de una fiesta compartiendo idénticas pasiones a pesar de que cada uno defienda unos colores.

 

Seis de los ocho equipos que estarán en esta Copa del Rey ya saben lo que significa celebrar un título en el Fernando Buesa Arena de Vitoria. El equipo que más ha ganado ha sido el Baskonia, con tres títulos de Liga Endesa y una Copa del Rey, seguido por el Real Madrid (3) y FC Barcelona Lassa (2). El único título del Herbalife Gran Canaria llegó en Vitoria el pasado mes de septiembre en la Supercopa Endesa, lo mismo que con la única Liga Endesa del Unicaja, en 2006. Por último el Valencia Basket ganó en el Fernando Buesa Arena uno de sus títulos europeos, la EuroCup en 2010.

 

 

REAL MADRID

Ha jugado seis de las siete últimas finales, y ha ganado 4 de los últimos 5 títulos. Todos menos el de la edición de Vitoria 2013, en una edición en la que no estuvo el Unicaja y el cuadro blanco cayó en cuartos de final frente al Barcelona (108-111). Desde entonces, tres títulos blancos seguidos, un hecho inédito al convertirse en el primer equipo en lograrlo en época de fases finales (de 1983 en adelante). Ahora busca algo que lleva sin hacer 42 años y lo que nadie ha conseguido en 34 años: ganar 4 títulos consecutivos. Antes de la era ACB y antes de la disputa de fases finales, tanto Real Madrid (1970-1975) como FC Barcelona (1978-1983) llegaron a ganar seis títulos de forma seguida.

El Real Madrid es el gran dominador de las competiciones nacionales en las últimas 5 temporadas, con 9 títulos por 5 del Barça, que en la 2010-2011 lo ganó todo. Ha ganado las últimas 3 Copa del Rey (4 de las últimas 5), ha ganado 3 de las 4 últimas Ligas y 3 de las 5 últimas Supercopas. Llega con derrota, algo inédito en la era de Pablo Laso como entrenador. Además, solo ha podido ganar un partido en las cuatro ediciones disputadas en el Fernando Buesa.

 

VALENCIA

Le trae muy buenos recuerdos Vitoria: allí ganó uno de sus títulos europeos, la EuroCup en 2010, y en 2000 y 2013 disputó la final de Copa y la Supercopa de 2010. No obstante, desde 2013 no saborea el Valencia una final de alguna competición nacional. Curiosamente fue en Vitoria donde luchó por el título frente al Barcelona (85-69) después de eliminar al Estudiantes y al Gran Canaria (su rival este viernes). Desde entonces llegó a la semifinal en Málaga 2014 (venció al Laboral Kutxa, 74-73, y cayó con el Barça, (89-81); perdió en cuartos frente al Barça, 85-80, en Las Palmas 2015 y perdió también en cuartos en La Coruña 2016 frente al Gran Canaria (78-83), así que tiene la oportunidad de la revancha un año después. Llega en forma y aparece en todas las apuestas para jugar la final.

 

BARCELONA

En Vitoria 2013 ganó su última Copa del Rey, tras llegar a la final en Málaga 2014 y en Las Palmas 2015, y caer en cuartos frente al Bilbao en La Coruña 2016. Tres años seguidos sin ganar la Copa no sucedía desde hace una década cuando ganó dos el Tau y una el Unicaja. Lleva una trayectoria decadente: de campeón en 2013, a subcampeón en 2014 y 2015 y cuartofinalista en 2016. Solo una vez con el actual formato, el Barça cayó dos años seguidos en cuartos de final. Fue en 2005 y 2006. Han pasado diez ediciones. En ese tramo disputó seis finales seguidas, lo nunca visto en ACB. Llega en el momento deportivo más delicado en dos lustros, con Bartzokas discutido y la afición mostrando pañuelos en el Palau por los pésimos resultados sufridos, aunque apela a la historia porque siempre eliminó al Unicaja en cualquier competición nacional. Las bajas pueden condicionar a un equipo envuelto en muchas dudas y rodeado de rumores de toda índole.

 

HERBALIFE GRAN CANARIA

Vuelve a su cancha talismán, donde hace escasos meses logró el primer título de su historia, la Supercopa, ganando con claridad al Barcelona. Por su reciente trayectoria es el candidato más firme a romper la hegemonía que mantienen el Real Madrid y el Barça en las competiciones nacionales. De hecho, ha sido el único capaz de arrebatarle un título a los dos grandes en las últimas siete temporadas. Es admirable el camino que ha seguido el conjunto de Las Palmas hasta llegar hasta aquí, ya que necesitó ocho intentos para alcanzar unas semifinales de la Copa del Rey -rompió ese techo precisamente en Vitoria 2013-; otros diez para llegar la misma ronda en el ‘play off’ de la Liga Endesa. Pero no cejó en el empeño hasta alcanzar las finales. En 2015 fue finalista de la Eurocup, en 2016 de la Copa del Rey y seis meses después, en septiembre de 2016, campeón de la Supercopa Endesa. Y con dos técnicos distintos: primero Aíto García Reneses y ahora con Luis Casimiro. Esta temporada se está caracterizando por las remontadas: tras empezar 0-4 en Liga se clasificó para la Copa -quinta vez consecutiva, algo inédito-, y en la Eurocup empezó 0-2 el ‘Top 16’ y terminó pasando a cuartos de final. Viene de ganar el derbi canario en Tenerife.

 

 

UNICAJA

Cuatro veces ganó la Copa el que acudía como 7º clasificado, como ahora el Unicaja. Fueron el Barcelona en Vitoria 2013, el Barcelona en Málaga 2007, el Joventut en León 1997 y el TDK Manresa en Murcia 1996. El Unicaja fue campeón en Zaragoza 2005 como octavo, la primera y única vez que ha sucedido. Llega con todo en contra: se mide a un rival que siempre le ganó en competición nacional -el Barcelona presume de vencerle hasta en 16 eliminatorias, 5 de Copa del Rey, 9 de ‘play-off’ y en 2 Supercopas- y se enfrenta a su propia historia, ya que se ha clasificado para semifinales solo una vez en las últimas siete ediciones. Como anécdota, fue protagonista de la última vez que hubo prórroga en una final de Copa, cuando en la edición de 2009 forzó el tiempo extra frente al Laboral Kutxa, que levantó el trofeo en Madrid. A priori se le presenta una oportunidad única de romper esa barrera histórica que le ha perseguido en las dos últimas décadas

 

MORABANC ANDORRA

Es otro de los conjuntos a los que hay que alabar su participación en Vitoria. Regresa 22 años después a esta competición -cayó en cuartos de Granada ’95- cuando hace nada estaba muy lejos de la élite. Hace solo seis años que luchaba por ganar la Copa de LeB Plata; hace ocho temporadas jugaba en EBA y hace tres en la Adecco Oro. Es el modesto que desde la rebeldía se hace un hueco en la élite. Ha asombrado su fortaleza como local (solo el Baskonia ha logrado vencerle en el Principado) y también ha logrado triunfos holgados y sorprendentes fuera de casa, como en Las Palmas. Joan Peñarroya le ha dado identidad al juego con posiciones muy definidas y un quinteto de garantías. Sobresale Albicy y Shermadini.

 

IBEROSTAR TENERIFE

El equipo revelación de la temporada, ya una grata realidad empatado en el liderato liguero con el Real Madrid, dio un paso más en su asalto al cielo baloncestístico logrando ser cabeza de serie en la Copa, aunque en el sorteo no tuvo suerte al medirse al anfitrión. No obstante, Vitoria le trae suerte, ha ganado sus últimos cuatro duelos frente al Baskonia, dos en territorio vasco. Su gran baza es haber hecho frente a los contratiempos, ya que mantuvo su racha ganadora pese a las lesiones de dos de sus hombres claves, Nicolás Richotti y Javier Beirán, quien casualmente logró el palmeo que le proporcionó el triunfo frente al cuadro alavés en su últimos enfrentamiento en tierras vascas. Llegará a Vitoria henchido de moral, demostrando que no es casualidad su excelente temporada. Txus Vidorreta ha vuelto a triunfar en un conjunto modesto. Mostró algo de debilidad el sábado frente al Herbalife Gran Canaria pese al gran partido de Fran Vázquez, imparable al comienzo.

 

 

BASKONIA

Le acecha la maldición del anfitrión -en las tres últimas ediciones perdió a las primeras de cambio-, aunque el último equipo que levantó la Copa en casa fue precisamente el Tau. No vence al Iberostar Tenerife desde el 30 de noviembre de 2014, ya que ha perdido los cuatro últimos duelos, dos en Vitoria y otros tantos en la isla. Ha sido el único equipo, junto al Madrid, capaz de ganar en el Buesa Arena esta temporada en Liga.

En las cuatro ediciones celebradas en Vitoria se proclamaron cuatro campeones distintos.

En su palmarés figuran seis Copas, pero su último título data de 2009, cuando se impuso al Unicaja en Madrid (100-98). Su última Liga llegó en la campaña 2009-2010.

Si de algo se escribe con profusión cuando llegan estas fechas es de la maldición de los equipos anfitriones en la Copa del Rey. El Laboral Kutxa Baskonia y el antiguo CAI Zaragoza son los dos únicos equipos que han conseguido llevarse el título en una fase final en la que ejercieron de anfitrión. En la primera fase final, Zaragoza 1984, el conjunto local superó al FC Barcelona en una final muy igualada. Tuvieron que pasar 18 años hasta que el conjunto vitoriano hiciera buena la ventaja de jugar en casa ante sus aficionados. Otra vez el equipo damnificado fue el FC Barcelona, con Elmer Bennett de protagonista por una canasta al final.

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Hay unanimidad en que el Unicaja y Plaza tienen una oportunidad histórica
José Miguel Aguilar 15-02-2017 | 1:59 | 0

 

Copa del Rey 2017

 

El último intento de asaltar el cielo

 

Plaza afronta esta cita como la oportunidad postrera de resaltar su legado tras 4 años huérfanos de éxitos

 

Han sido tan pocas las alegrías cosechadas por el Unicaja a lo largo de su trayectoria en la élite que aquellos que alcanzaron el éxito se encumbraron para la posteridad. Sus nombres son recitados de carrerilla por los aficionados más avezados y sus conquistas alabadas en las tertulias de baloncesto. Tres finales de Liga, dos finales de Copa, otras tantas de la Copa Korac, dos más de la Supercopa y una ‘Final Four’ dejaron tres títulos y los nombres de sus hacedores en la memoria colectiva. Javier Imbroda, Bozidar Maljkovic, Sergio Scariolo, Aíto García Reneses… De los que más tiempo permanecieron en el banquillo falta Joan Plaza, que en su cuarta temporada en Málaga tiene en la Copa del Rey de Vitoria la oportunidad de engrosar la lista de entrenadores cuyo legado permanece indeleble en el corazón de los aficionados. Quizás sea su última ocasión de abrazar un gran triunfo tras su frustrado intento en la Copa de 2014 y su tentativa en la Supercopa de 2015. Parece que la Eurocup y la Liga son torneos de tal dificultad como para abarcar demasiada ilusión.

Javier Imbroda dejó un legado sustantivado en una crónica de relatos épicos, como la conquista de un sueño muchas veces idealizado. Desde la modestia, con un equipo sin historial, osó cambiar lo establecido desde una final liguera que cimentó el camino hacia la gloria. Perdió el título con el Barcelona, pero se ganó el cariño de toda España. El técnico melillense de nacimiento y malagueño de corazón labró desde una derrota la senda del triunfo que trascendió la faceta deportiva para incrustarse en el tejido social de una ciudad que vibró con esas eliminatorias del título liguero que terminó volando hacia la ciudad condal.

De Bozidar Maljkovic queda el regusto del lujo por instalarse entre los mejores con un camino ascendente e imparable. En sus primeras tres temporadas alcanzó tres finales y un título. La Copa Korac frente al Limoges se vivió como algo único pese a la decepción por el subcampeonato; el trofeo levantado en Vrsac culminó una utopía hecha realidad por un club que ansiaba estrenar su vitrina con la que compensar el gran esfuerzo económico invertido, y la segunda final de Liga se otea en el horizonte con mejor recuerdo visto desde ahora a cómo se vivió en su momento por la dureza del 3-0 final frente al Tau y todas las circunstancias que acaecieron alrededor de los tres partidos, polémica arbitral y arrebato institucional incluidos.

Sergio Scariolo, que cogió al equipo en puestos de descenso y lo llevó hasta la clasificación para la Euroliga superando el factor cancha en contra frente al Valencia, rubricó luego el mejor trienio jamás vivido en Los Guindos. Una Copa del Rey, una Liga y una presencia en la ‘Final Four’ calibran el valor incontestable de su etapa. En Atenas, como uno de los mejores cuatro equipos de Europa, pareció un Dios de la antigüedad sentado en el Olimpo admirando su obra. Desde entonces se le venera. Fue tanto lo conseguido que solo los ilusos piensan que un día se puede repetir esa hazaña.

Incluso la etapa de Aíto García Reneses, que se vivió como algo traumático en muchos sectores del club por la relación que mantenía parte de la afición con un entrenador que siempre dejó recelos y se hicieron visibles desde su llegada, dejó una final de Copa del Rey en su primera temporada en el Unicaja. Forzó la prórroga y las crónicas de aquel día hablan de que mereció mejor suerte el cuadro malagueño en esa edición de Madrid 2009. Su final en el banquillo malagueño fue incendiario, pero dejó una final para el recuerdo.

Plaza llegó tras una etapa convulsa a causa de los malos resultados. Lejos de aspirar a los títulos, las temporadas culminaron con fracasos sonados por la pésima clasificación que impedían disputar la Copa del Rey o el ‘play-off’. Lo que se presumía como objetivos mínimos a tenor de su ambición y su presupuesto tornaba en barreras insuperables e incomprendidas por la masa social (de hecho, solo ha disputado cuatro de las últimas ocho ediciones de la Copa y en una se clasificó de oficio).

Cambio de dinámica

La incorporación del entrenador barcelonés cambió la dinámica en sus dos primeras campañas, aunque no le dio para luchar por título alguno (más bien al contrario, la prematura derrota en la Copa en la que el Unicaja ejerció de anfitrión dejó gran desazón). Sin embargo, la ausencia de la Copa del Rey en A Coruña 2016 supuso un punto de inflexión. El proyecto volvió a agrietarse por las mismas costuras que antaño, y además la temporada culminó con el adiós a la Euroliga tras tres lustros en la élite continental.

No se trata de responsabilizar al técnico de la decisión de la Euroliga de excluir al Unicaja de la competición, pero los resultados en Europa en sus tres temporadas no fueron precisamente buenos. Sumido en un nuevo escenario continental, los resultados y sobre todo el juego no acompaña al equipo en su cuarta campaña seguida –solo Javier Imbroda, Bozidar Maljkovic y Sergio Scariolo han sobrevivido tanto tiempo en las tres últimas décadas–. Así, llega a esta Copa con muchas dudas, un partido frente al Madrid que ilusiona y con muchas ganas de revertir la situación. Enfrente, la bestia negra del club, el Barcelona, pero en su peor momento de este siglo, como certifican sus sonadas derrotas europeas que hacen peligrar su continuidad en la máxima competición. A este Unicaja, pese a las incógnitas que le rodea, se le presenta una oportunidad pintiparada de sacudirse la maldición que le persigue ante el cuadro azulgrana. Aunque solo sea por la efeméride, si accede a semifinales Plaza se hará un hueco en la memoria colectiva. Y si el domingo Málaga se viste de verde entonces habrá asaltado el cielo.

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