Diario Sur

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Una maldición compartida, un deseo de venganza mutuo de Plaza y del Unciaja
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José Miguel Aguilar | 17-02-2017 | 17:31

El Unicaja y Plaza han unido sus destinos en una especie de suerte paralela con el infortunio. A ambos les persigue una maldición que, sobre todo, se pone de manifiesto en la Copa del Rey. Nunca han vencido al Barcelona. El equipo malagueño ha sido capaz de eliminarlo en la Euroliga, y el entrenador catalán ganó una Liga superando al cuadro azulgrana en la final. Pero en el torneo del k.o. es anatema enfrentarse al cuadro azulgrana.
Es sabido que el Unicaja lleva con resignación las cuentas del Rosario en las que se ha topado con el Barcelona: 16 veces (9 en ‘play-off, 5 en Copa y 2 en Supercopa). En todas el saldo fue la tristeza. No obstante, en las eliminatorias por el título liguero ha ganado partidos, incluso en el Palau, y ha forzado la serie hasta límites insospechados; en las Supercopas, ambas en Málaga, tiró de su condición de anfitrión para cambiar la historia, pero en la Copa apenas ha tenido opciones de ilusionarse aunque se produjeron resultados apretados.
A todo esto se une que Joan Plaza camina por una vía paralela cuando se enfrenta al Barça con idéntico destino que el Unicaja. En las siete ediciones que participó en la Copa se encontró con el cuadro catalán en más de la mitad, 4 concretamente, y en todas el resultado fue favorable al rival con los tres equipos que ha entrenado en España: Real Madrid, Cajasol y Unicaja. También ha perdido una Supercopa, al frente del Unicaja, y un ‘play-off’ por el título cuando entrenaba al Real Madrid.
Hoy vuelven a tener ambos la oportunidad de cambiar la trágica historia que les persigue cuando el Barcelona invade su camino.