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El Unicaja vuelve a mostrar su peor cara frente al Barcelona y vuelve a caer eliminado
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José Miguel Aguilar | 21-02-2017 | 17:18

Copa del Rey 2017 (17 de febrero de 2017)

 

Sin mando en Plaza

 

El Unicaja vuelve a mostrar su peor cara y tras 17 eliminatorias sigue sin ganarle al Barcelona

 

El entrenador del cuadro malagueño parece superado al no encontrar respuestas a la poca fiabilidad del equipo

La hemeroteca de este periódico guarda incunables en forma de noticias que construyeron una ciudad como Málaga en los últimos 80 años. SUR ha relatado en todas estas décadas la actualidad, que se presenta en forma de proyectos edificantes que hacen más fácil la vida de las personas o a través de páginas escritas desde la infinita tristeza por lo que le afecta a aquellos que sienten el deporte local como algo intrínseco a su existencia.
Entre los capítulos que forman el libro del Unicaja se compilan en los últimos cuatro lustros un sinfín de derrotas con el Barcelona, hacedor de todo el dolor que siempre ha conllevado esta rivalidad, por utilizar un símil deportivo, ya que la superioridad manifiesta del cuadro catalán desluce el significado del término.
En Vitoria –donde el Unicaja levantó el único título de Liga que posee y donde ganó su primer partido de una fase final de la Copa del Rey– el anhelo era tan grande que quiso más el corazón que la razón, pero terminó imponiéndose la lógica. Además, la fe en la pasión nunca puede con la historia más tozuda, esa que durante más de veinte años se encarga de dictar siempre idéntica sentencia. Cuando el Unicaja hizo frente a su destino y dieciséis eliminatorias nacionales después (9 del ‘play off’ por el título de Liga, 5 correspondientes a la Copa y 2 de Supercopa) pensó que esta era la última, y volvió a fracasar en el intento. Y con el equipo fue de la mano el entrenador, que tampoco presentó batalla táctica con la que desequilibrar a un contrincante que se presentó en la capital alavesa con cinco bajas a cuál más importante: todo un quinteto de garantías, Lawall, Ribas, Navarro, Doellmann y Oleson. Dio igual para cambiar la suerte.
Falsa ilusión
Es posible que el Unicaja se engañara a sí mismo con la falsa ilusión del mal momento del Barça, que atravesaba su peor momento de este siglo, con pésimos resultados en la Euroliga, mal juego en la Liga y una trayectoria convulsa en el incipiente proyecto que encabeza el griego Bartzokas. Es posible que su gran partido el domingo frente al Real Madrid le nublara la vista y le impidiera ver con claridad el horizonte, en forma de bosque donde no se adivinan brotes verdes.
La undécima peor derrota de su historia en el torneo con la duodécima anotación más baja en un encuentro de Copa del Rey deja muy tocado un proyecto que renquea desde el comienzo. Y ahí la responsabilidad es máxima de un Joan Plaza que parece superado al no encontrar respuestas a la poca fiabilidad del equipo, a la irregularidad que exhibe y a la escasa consistencia de su juego. Todos hablan de que el Unicaja posee buenos jugadores pero son incapaces de crear un buen equipo. Y eso a esta alturas conduce al fracaso.