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Una pesadilla con el fantasma Carroll asustando al Unicaja en Madrid
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José Miguel Aguilar | 05-06-2017 | 15:41

 

Real Madrid-Unicaja (2º partido de semifinales), 2 de junio de 2017

 

¡Cuántas carencias!

 

La historia, tozuda, se encarga de destilar emociones tras una dura derrota o un inesperado triunfo en forma de datos indelebles que marcan el camino de cada equipo en su aventura continua de lograr el único objetivo que nunca se debe olvidar, el de no defraudar. El Unicaja, que decepcionó ayer, se ha acostumbrado a asaltar los cielos en pos de retos otrora imposibles. Ahí están las estadísticas de la última década para avezados en desafíos. El que afrontará a partir de mañana, remontar un 2-0, merece ser tildado de gesta que marcará época en caso de saldar con éxito el intento. Tras un primer partido de mal juego y marcador ajustado, anoche se vivió en el WiZink Center una pesadilla, al principio porque el conjunto que entrena Joan Plaza durante nueve minutos lo hizo todo bien excepto la esencia del baloncesto: meter canastas. Concentrado, dominando el rebote, metiendo los tiros libres, sin una sola pérdida… Pero el marcador no reflejaba esa superioridad. Normal.
De eso se aprovechó primero Llull, otra vez, con 10 puntos en otros tantos minutos, y luego Carroll, que con 21 puntos en el segundo cuarto dejó el partido sentenciado y la final demasiado lejos para la ilusión. Sobre todo por la ausencia de defensa en los visitantes con la que frenar a las estrellas de un Real Madrid más coral que en el primer partido y que no desaprovechó su oportunidad. El Unicaja está disputando una semifinal sin acierto en los lanzamientos y con demasiados jugadores sin el nivel que demanda partidos así. Y esas carencias se terminan pagando frente al actual campeón de Liga.
Recuerdos
Sólo la memoria permite avistar un halo de esperanza en este ‘play-off’. En las dos últimas semifinales del Unicaja de Plaza dio la batalla en el Carpena. Frente al rival de mañana, el Real Madrid, forzó una prórroga en el cuarto partido para volver a la capital, y un año después ante el Barça ganó los dos como local y jugó un quinto partido en el que tuvo opciones. Siempre nos quedará el recuerdo de un tiempo mejor.