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Un personaje que merece reconocimiento
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José Miguel Aguilar | 22-09-2017 | 11:26

 

Artículo publicado en SUR el viernes 22 de septiembre de 2017


Cañete

 

El idilio de Málaga con la selección en la época más brillante del baloncesto español ha sido intenso en estas dos décadas colmadas de parabienes, medallas y títulos. De hecho, ha sido un amor duradero y fiel. Un personaje de aquí, de El Palo por más señas, se ha hecho un hueco importante en la generación dorada del deporte español, el que ha convivido en verano con Pau Gasol, Jorge Garbajosa, Juan Carlos Navarro, Sergio Rodríguez o los hermanos Hernán Gómez. Se llama Ángel Sánchez Cañete, es el técnico ayudante del combinado nacional y lleva toda su vida en el Unicaja haciendo una labor que todos los entrenadores que lo han tenido a su lado lo agradecen. Ya se sabe la crudeza con la que se vive la vida sentado en un banquillo. Y no está suficientemente valorado. Creo que es hora de que Málaga le rinda honores a un hombre modesto, cabal y recatado, enemigo de las adulaciones y alejado de los focos de las estrellas que alumbran el deporte. Es el secundario que aporta calidad a una película. El montador de cintas indispensable para que el director presuma de su obra.

Cañete, como es conocido en el mundillo de la canasta, no es el único malagueño que en estos últimos lustros ha integrado una selección que aporta mucho valor al deporte español. Desde José Nogales o Manolo Rubia hasta los actuales Enrique Salinas, Carlos Salas, Paco Aurioles, Javi Salvo o José Ignacio Ruiz. Sin olvidar a Javier Imbroda. Médicos, entrenadores, utilleros, delegados… y jugadores que se codearon en la élite mundial con una generación única, la del 80, que da sus últimos coletazos en el podio. Berni Rodríguez, Carlos Cabezas y Germán Gabriel esbozaron esta historia de éxito que dura veinte años con Nacho Rodríguez de punta de lanza y descubridor de emociones fuertes vistiendo la camiseta roja. Ahora se han incorporado Alberto Díaz y Rubén Guerrero, y seguro que en breve lo hará Francis Alonso. Sin entrar en comparaciones que suelen resultar odiosas, pocos deportes como el baloncesto han puesto a Málaga a un nivel tan alto. Del cuello de Cañete cuelgan cinco medallas (una de oro, otra de plata y tres de bronce) repartidas en Eurobasket y Juegos Olímpicos en sus seis participaciones con la selección; en la única que se quedó fuera de los metales la historia hizo un guiño en forma de gesta: por primera vez España venció a un equipo de Estados Unidos integrado por jugadores de la NBA. Ocurrió en Indianápolis 2002 con Javier Imbroda al frente y esa hazaña aún no se ha repetido y permanece indeleble en el recuerdo. Esbozar los motivos por los que Cañete merece un reconocimiento requeriría más espacio, porque son tantos…