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Orgulloso de la selección española
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José Miguel Aguilar | 29-11-2017 | 11:57

****Artículo publicado en SUR el miércoles 27 de noviembre de 2017

Orgullo, actitud y compromiso

 

Orgullo, compromiso, actitud, responsabilidad… Pocas veces compiló la selección española de baloncesto tantas alabanzas como este fin de semana tras los dos primeros partidos clasificatorios para el Mundial de China. Sin los mejores jugadores por una guerra absurda entre la FIBA y la Euroliga, el seleccionador nacional, Sergio Scariolo, demostró su sapiencia en la pista y su capacidad de motivación en el vestuario para superar tanta dificultad en Montenegro y en Burgos frente a la actual campeona de Europa, una Eslovenia que no tenía a tres de sus mejores jugadores, pero sí jugó con el bloque que le dio el oro continental. Lograr dos victorias con ese grupo engrandece la labor del técnico y la de esos jugadores que no les ha importado ir en sustitución de los posibles titulares y darlo todo para que no se notara su ausencia. Lancemos un hurra alto y fuerte por este equipo con mayúsculas.

Sergio Scariolo supo acompañarse por un cuerpo técnico integrado por tres malagueños, Paco Aurioles, Enrique Salinas y Carlos Salas, a los que se le vio sufrir y disfrutar de lo lindo con España, pues ellos nunca tuvieron dudas a la hora de acudir a la llamada de su selección. Esta selección está impregnada de malagueñismo y cuyo origen es el Unicaja.

El fin de semana también dejó historias entrañables de profesionales que en el ocaso de sus carreras encontraron una importante recompensa a su esfuerzo. Empezando por Fran Vázquez, que nunca sospechó que volvería a ser internacional, pero que tras planteárselo Scariolo y el presidente de la Federación, Jorge Garbajosa, con quienes coincidió en el Unicaja, pensó en la ilusión que le haría a su hijo Aitor verle vestido del rojo pasión, la misma que le ha puesto él siempre a todo lo que ha hecho.

Otra historia conmovedora es la de Albert Oliver, el jugador más veterano de la Liga Endesa, que se ha estrenado con la selección a los 39 años. Ha pasado a la historia por ser el internacional novato más viejo, valga el juego de palabras. Las declaraciones del base del Herbalife Gran Canaria denotan la humanidad que arrastra un jugador que sigue sin pensar en la retirada porque su familia apoya que siga dedicándose a lo que más le gusta. De hecho, sus hijos creyeron que era una broma cuando les dijo que Scariolo le había llamado para formar parte de la selección. Luego, acudió toda la familia a Burgos para celebrar la buena nueva.

El fin de semana, aparte de los partidos de la selección, dejó la resaca del gran partido del Unicaja frente al CSKA Moscú. Hay noches en las que lo menos importante es ganar o perder, por muy increíble que parezca. Por primera vez esta temporada el cuadro malagueño superó todas las dificultades frente a un equipo que le triplica en presupuesto y estuvo a punto de dar la campanada. Solo la actuación de un genial Sergio Rodríguez impidió lo que hubiera sido el triunfo del año. Pero el éxito fue ver a la afición vibrar con su equipo, ilusionarse con los jugadores, animar sin descanso y aplaudir a rabiar el comportamiento de un Unicaja que hasta ese momento dejó mucho que desear. Si mantiene la actitud de ahora en adelante seguro que endereza su marcha. Ya sabemos que se trata de actitud, orgullo y compromiso.

En menos de dos meses de competición ya han caído cuatro entrenadores, dos de ellos aprovechando el parón en la Liga este fin de semana. Katsikaris vuelve a España para sustituir a Markovic en Tenerife, mientras Veljko Mrsic llega a Bilbao para estrenarse como primer entrenador en nuestro país. El croata está cada día más cerca, física y mentalmente, de cumplir su sueño: entrenar al Unicaja, donde jugó y dejó una huella indeleble con cifras históricas y récord para la posteridad.