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Fecha: febrero, 2018
La historia se asoma al Unicaja
José Miguel Aguilar 25-02-2018 | 1:10 | 0

***Artículo publicado en SUR el jueves 22 de febrero de 2018

Waczynski, a un triple de la historia

Joan Plaza, además de ser el entrenador con más partidos en el banquillo malagueño, puede ser el de más victorias en Europa con el Unicaja

El partido de esta noche frente al Maccabi es vital para el futuro del cuadro malagueño en la Euroliga, pero además adquiere tintes históricos por los registros que varios componentes del Unicaja pueden establecer, y algunos permanecerán en la memoria colectiva. El más destacado de todos es el que puede conseguir Adam Waczynski, que puede convertirse en el mejor triplista en la historia del club en todas la competiciones. Está a doce décimas de la marca de David Wood, el pívot estadounidense que vistió solo doce partidos la camiseta verde. El polaco está a un triple (si anota sin fallo) de encabezar este ‘ranking’ compuesto por tiradores de enorme prestigio y que continuamente aparecen en la mente del aficionado cajista por las gestas que se recuerdan con el paso del tiempo. Waczynski, que le pisaba los talones al actual líder desde hace algún tiempo, está a punto de encaramarse en lo más alto gracias a su exhibición en la Copa del Rey frente al Real Madrid, donde anotó cinco lanzamientos lejanos en otros tantos intentos. El alero nacido en Torum (46,3% en triples) ya está, además, a cinco puntos de superar a Toolson y situarse entre los veinte máximos anotadores del Unicaja en Europa. Casualmente, ambos han disputado los mismos encuentros en el viejo continente, 41.

Joan Plaza también hará historia hoy y puede, incluso, que por partida doble. Se convertirá en el entrenador que más veces se ha sentado en el banquillo malagueño, en 302 ocasiones, una más que Sergio Scariolo, pero en caso de victoria también será el técnico que más victorias ha logrado en la historia europea del Unicaja, ya que ahora está igualado con el preparador italiano con 52 triunfos, aunque el catalán ha disputado 24 encuentros más.

Por si esto no fuera suficiente para calificar por sí mismo el encuentro como decisivo, el Unicaja alcanzará esta noche los 31.000 puntos en Europa cuando llegue a los 27.

Antes de la Copa, el Unicaja logró su victoria número 100 en casa en la Euroliga tras ganar al Anadolu Efes, en un partido que le permitió mantener la ilusión de competir hasta el final por clasificarse entre los ocho primeros del torneo.

Carlos Suárez ya es el décimo que más triples ha anotado, 216, en el Unicaja contando todas las competiciones tras superar a Herrmann. Este ‘ranking’ está liderado por Berni Rodríguez con 651, y le siguen Babkov (425), Cabezas (399), Nacho Rodríguez (305), Bullock (278), Gaby Ruiz (275), Garbajosa (268) y Nedovic y Jiménez (237).

Sobre la Copa del Rey celebrada en Las Palmas habría mucho que hablar. Coincido bastante con el análisis realizado por Javier Imbroda en este periódico el pasado lunes, y dejo varios apuntes: el primero es el triunfo como gestor de Nacho Rodríguez, que después de varios meses de desazón se llevó una gran alegría por el título conquistado tras decidir prescindir de Sito Alonso y contratar a Svetislav Pesic, con el que coincidió en el club azulgrana en su etapa de jugador.

El segundo apunte tiene como protagonista a un Real Madrid que no se mereció el título por lo visto en Las Palmas, ya que el Unicaja fue superior en cuartos de final y el Iberostar Tenerife se lo puso difícil en semifinales. Ceder una renta de 18 puntos en la lucha por el título dice mucho de que el cuadro de Pablo Laso no llegó en su mejor forma a uno de los momentos álgidos de la temporada.

El tercer apunte es la decepción vivida por el Valencia tras caer a las primeras de cambio cuando se las prometía muy felices tras cerrar el mejor año de su historia, con cuatro finales y dos títulos.

El último apunte tiene acento canario, con el Iberostar Tenerife y el Herbalife Gran Canaria ganando en cuartos. Desde 1997 no coincidía que el Unicaja, el Valencia y el Baskonia no estaban en semifinal, y eso es mérito de los dos equipos insulares.

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Diez años de irrelevancia del Unicaja
José Miguel Aguilar 19-02-2018 | 6:20 | 0

ESPECIAL COPA DEL REY LAS PALMAS 2018

****Publicado en SUR el 17 de febrero de 2018

ANÁLISIS

 

Razones de una década en el ostracismo

 

El día después de una derrota la resaca suele ser dura; el día después de la enésima derrota en circunstancias parecidas la resaca es insoportable. Perder frente al Real Madrid, al que dominó tres cuartas de partido, no se puede considerar un fracaso, pero la frustración de no cumplir los objetivos torneo tras torneo es lo que lleva a definir la situación del Unicaja con palabras gruesas. El título de la Eurocup fue un alivio cuando la sed más apretaba en la travesía del desierto que desde el año 2009 emprendió el cuadro malagueño en busca de un destino que todavía persigue con ahínco, sin caer en el desánimo aunque envuelto en un halo de pesimismo que rodea todas sus actuaciones en la última década.
Todo tiene un por qué aunque las razones hay que encontrarlas en factores muy diversos. Este periódico aprovechó el marco incomparable de la Copa del Rey para hablar con la gente del baloncesto acerca de la penuria histórica en cuanto a finales disputadas y títulos logrados por un club que ha hecho más por el baloncesto de lo que este le ha devuelto. La diferencia es abismal. El baloncesto en el siglo XXI no se entendería sin el Unicaja y sin el mejor patrocinador de Europa, como recalcan las fuentes consultadas para hacer este análisis y que piden permanecer en el anonimato a la hora de expresar su opinión. Directores deportivos de otro clubes, entrenadores en activo, técnicos que pasaron por el club de Los Guindos, dirigentes con poder en la ACB, jugadores que conocen bien los entresijos del conjunto malagueño, árbitros que hace poco pasaron a la reserva… Sus opiniones dibujan un panorama complejo, pero revelador por la coincidencia generalizada de los males que acechan al Unicaja.
Falta de planificación, una gestión que deja mucho que desear, un club acomodado en las faldas de un patrocinio seguro y solvente, escasez de ambición en momentos puntuales, hacer recaer la máxima responsabilidad en los entrenadores para eludir la propia, ausencia de una figura de relieve para manejarse en las altas esferas… Ninguno desvela nada nuevo que no se conozca, pero es sintomático el diagnóstico tan claro que tienen responsables directos de equipos rivales con los que al final se juega los objetivos cada año. No es una crítica exacerbada, más bien la crónica de una realidad palpada desde cierta distancia pero con conocimiento directo de los hechos.
Hay un dato significativo, y es que nadie intuye en el horizonte que el Unicaja repita ese trienio mágico que lo llevó a ganar la Copa del Rey, la Liga y disputar la Final Four de Atenas en 2007, a las órdenes de Sergio Scariolo. Ninguno de los interlocutores aventura éxitos próximos de no mediar cambios (todos puntualizan que el deporte depara sorpresas y resultados inesperados, y nadie tiene una varita mágica para visualizar el futuro). Pero resulta que los equipos con los que se va a jugar un puesto alto en la élite han respondido a las expectativas antes o después, mientras el club de Los Guindos no; es más, suele decepcionar año tras año.
Dejando a un lado los dos clubes de fútbol, Real Madrid y Barcelona, es sabido el dominio ejercido en el baloncesto español, incluso, con importantes incursiones en Europa, por parte del Baskonia (quince títulos en quince años). Sin embargo, su último título data de 2010, cuando conquistó la Liga, con Herrmann en sus filas. Desde entonces, una final de la Supercopa y una presencia en la Final Four (2016) es su bagaje. Pobre a tenor de su trayectoria anterior.

Todos coinciden en apuntar que ese hueco dejado por el conjunto vitoriano lo ha aprovechado el Valencia, que pese a la enorme decepción de su derrota el jueves en Las Palmas a manos del Iberostar Tenerife viene de cuajar la mejor temporada de su historia, al jugar todas las finales posibles y ganar dos títulos, entre ellos el más preciado, la Liga, frente al Real Madrid y con el factor cancha en contra.
Si el Baskonia se ha caracterizado por ser el gran perseguidor del Real Madrid y del Barcelona con la consecución de 15 títulos más la presencia en seis Final Four (y nueve finales más en otras competiciones), el Valencia también ha adelantado al Unicaja en cuanto a títulos y finales disputadas. El cuadro ‘taronja’ tiene ya seis trofeos, incluidos los tres nacionales, en sus vitrinas por cuatro en la de Los Guindos.
«El Valencia ha encontrado por fin una estabilidad que le permite mirar al futuro con optimismo, mientras el Baskonia siempre se ha movido muy bien en los despachos, lo que le ha deparado grandes réditos, entre ellos la licencia asegurada en esta gran Euroliga», afirma un director deportivo que conoce bien los entresijos del Unicaja, mientras un entrenador habla de «gestión penosa para resolver los grandes asuntos» y «mala planificación en los asuntos cotidianos» en el día a día. Son frases que definen un proyecto perdido durante una década en la que sólo la Eurocup llenó un vacío de éxitos insoportable.
Hay otro ejemplo clarificador. «El Herbalife Gran Canaria ha jugado más finales en estas dos últimas temporadas que el Unicaja en diez», razona un buen conocedor de la actual situación del baloncesto español para analizar esta década en el ostracismo de un Unicaja que bien por razones deportivas o extradeportivas sí ha sabido mantener su estatus europeo tras sus 17 participaciones en la Euroliga (quince de ellas de forma consecutiva), un éxito indudable pero que no suele dar réditos a la hora de cumplir los objetivos en forma de finales o títulos, en un palmarés donde el cuadro malagueño en vez de adelantar puestos retrocede de forma peligrosa y en el ‘ranking’ histórico del baloncesto español hay seis equipos con más éxitos que el club de Los Guindos.

 

 

 

Aquí está en enlace con el cuadro adjunto de la comparativa de los títulos y finales disputados por el Baskonia, el Valencia y el Unicaja

 

http://unicaja.diariosur.es/razones-decada-ostracismo-20180217214958-nt.html

  • PALMARÉS DE LOS TRES EQUIPOS
  • Baskonia: 15 títulos (3 Ligas, 6 Copas del Rey, 4 Supercopas y 1 Eurocup) y 15 finales (4 de Liga, 2 de Copa, 1 de Supercopa, 6 Final Four y 2 Recopa)
  • Valencia: 6 títulos (1 Liga, 1 Copa, 1 Supercopa, 1 Copa ULEB y 2 Eurocup) y 10 finales (1 de Liga, 4 de Copa, 1 de Supercopa y 2 de Copa Saporta y 2 de Eurocup)
  • Unicaja: 4 títulos (1 Liga, 1 Copa, 1 Korac y 1 Eurocup) y 6 finales (2 de Liga, 1 de Copa, 2 de Supercopa y 1 de Korac)

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El Unicaja y su tradición derrotista
José Miguel Aguilar 19-02-2018 | 6:08 | 0

***Publicado en SUR el 16 de febrero de 2018

 

Fiel a su tradición de perdedor

Entre los considerados grandes, el equipo malagueño presenta el peor historial

 

Una sola victoria desde 2009 es el balance del Unicaja en la Copa, un torneo en el que en el 89% de las ocasiones cae en cuartos de final

No hay mayor ciego que el que no quiere ver, y la trayectoria del Unicaja en la Copa del Rey es para mirarla con lupa, pues apenas se aprecian detalles de un éxito cercano. Es más, su historia en el torneo esboza muchas derrotas, algunos sonados fracasos y apenas un par de alegrías en forma de final y un título inesperado que dio paso al ciclo más glorioso del club, un trienio mágico que forma parte de la nostalgia. Ayer compitió como nunca, pero perdió como casi siempre.
La derrota frente al Madrid viene a confirmar que la Copa nunca le sentó bien al Unicaja, propiciando el chiste fácil del abstemio, aunque eso en el deporte es sinónimo de tristeza. Desde que en 2009 luchara por el título frente al Baskonia en la edición de Madrid, el club de Los Guindos solo ha ganado un encuentro en nueve ediciones del torneo, entre otras cosas porque en cuatro de ellas ni se clasificó. Ayer se mereció ganar.
No hay un club en España de los considerados grandes con ese balance en el torneo. Un ejemplo: el Real Madrid tardó 19 años en conquistar la Copa, pero del 93 al 2012 al menos jugó cinco finales. El Baskonia, desde que le ganó el título al Unicaja en 2009, no ha vuelto a jugar una final, pero en las ocho ediciones anteriores disputó seis finales y conquistó cuatro títulos. ¡Qué decir del Valencia, el equipo de moda! En los últimos veinte años jugó cinco finales y ganó la primera de ellas, en el 98. Un caso reciente: el Herbalife Gran Canaria jugó la final de 2016, luego ganó la Supercopa de 2017 y disputó la última final. El Barcelona, posiblemente el equipo con peor dinámica histórica reciente, sólo se permitió el lujo de un año en blanco, el pasado, pero en los siete años anteriores jugó todas la finales menos una y ganó tres de ellas.
Y es que la historia deja en muy mal lugar al Unicaja, ya que cada año, allí donde se celebra la Copa, la pregunta entre los compañeros de profesión es la misma: ¿Qué le pasa al Unicaja? ¿Tocará este año? Es más, en las dos ultimas que jugó, la de Las Palmas y Vitoria, los periodistas de Cataluña estaban convencidos de que por primera vez caería el Barcelona frente al cuadro malagueño, pero no sucedió en ninguna de las dos.
Y es que en el maleficio del Unicaja en la Copa no interviene ni su clasificación para la misma, ni el momento de juego al que llega ni siquiera los rivales en cuestión. En sus 18 participaciones, 16 con el actual formato, en nueve fue como cabeza de serie – incluso una vez como líder, en la anterior edición de Las Palmas hace tres años, tres veces como segundo y cuarto y dos como tercero-, y en siete entre los cuarto peores. Curiosamente, el año que ganó el título, 2005, fue como octavo. Aparte de otra final, la de 2009, nunca jugó tres semifinales seguidas, y en once ocasiones no pasó del primer partido: en el 89% no pasó de los cuartos de final.
El ciclo de Plaza tampoco ha enderezado el rumbo, ya que en sus cinco años se clasificó 4 veces y su mayor alegría son la semifinal de 2015, pero llegó como uno de los favoritos por su liderato en la Liga y supo a decepción caer frente al Barça. Ayer también pudo ganar, pero perdió.

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Una Plaza en la historia
José Miguel Aguilar 19-02-2018 | 6:06 | 0

***Publicado en SUR el jueves 15 de febrero de 2018

 

Una ‘Plaza’ en la historia

El catalán vivirá hoy un partido especial al igualar a Scariolo como el técnico que más veces se ha sentado en el banquillo del Unicaja

Llegó presto a cambiar la historia de un club abonado al sufrimiento de los resultados, a la desazón del juego y a la frustración de proyectos imperfectos. En los dos primeros años encandiló a una afición que vio en él a un hacedor de ilusiones, compitiendo en todos los frentes, oponiendo resistencia a los grandes, obcecado con derribar barreras. Su estrella declinó tras el batacazo de la ausencia de la Copa del Rey y cuando había cogido ya su pasaporte para viajar a otros destinos la conquista de la Eurocup le dio una nueva oportunidad de seguir en Málaga. Joan Plaza, intimista, escritor en sus ratos libros, funcionario de prisiones antes de hacer carrera rodeado de canastas, distante en la lejanía y habilidoso en las distancias cortas, arribó a tierra tras las marejadas y los oleajes. A falta de otros títulos, ya tiene Plaza en la historia de Los Guindos, ya que frente al Real Madrid igualará a Sergio Scariolo como el entrenador que más veces se ha sentado en el banquillo malagueño.
Este jueves en Las Palmas cumplirá 301 partidos luciendo la corbata verde que distingue a la entidad financiera, que es la razón de ser del club. En su quinta temporada -sólo Javier Imbroda ha flirteado más campañas con el tiempo-, Joan Plaza ha batido todos los récords posibles, ya que a su larga estancia en este lugar se une el vasto calendario (sobre todo en las competiciones internacionales) que le ha permitido arañar marcas que parecían de otra época. De hecho son dos eras diferentes, en un círculo que parece cerrarse en este mes de febrero. Se convertirá en leyenda en un torneo que no se le da especialmente bien y frente al equipo que le encumbró en la élite; se topará con el pasado en una esquina que atisba el futuro. No habría mejor forma de asomarse al balcón de la historia que mostrando el trofeo que realmente le hará un hueco en los libros.

Algunas efemérides:

  • Joan Plaza:  Hoy hará 301 partidos en el banquillo.
  • Sergio Scariolo.  El que más títulos logró, dos (Liga en 2006 y Copa del Rey en 2005), y el que lo condujo a una ‘Final Four’ (Atenas 2007).
  • Javier Imbroda. El primero que jugó una final, la de la Liga en 1995.
  • Bozidar Maljkovic.  El que más finales jugó, 3 (dos de Korac, 2000 y 2001, y una de Liga, en 2002), y logró el primer título en la historia del club, la Copa Korac de 2001.
  • Mario Pesquera. El que lo hizo debutar en Europa: Jugó la Copa Korac dos temporadas consecutivas, 89-90 y 90-91.
  • Jasmin Repesa. El de mayor porcentaje de triunfos en la Euroliga, la de 2012-2013 (60,8%).

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El Unicaja quiere hacer magia en la Copa
José Miguel Aguilar 14-02-2018 | 1:46 | 0

ESPECIAL COPA DEL REY LAS PALMAS 2018

El Unicaja quiere hacer magia en la Copa

 

Acude a la cita de Las Palmas seguro de sus posibilidades, pese a la dificultad del duelo inicial contra el Real Madrid, vigente campeón

Textos de Juan Calderón, Enrique Miranda y José Miguel Aguilar

 

Si se echa un vistazo a la clasificación, la plantilla, la trayectoria y el palmarés reciente, no es difícil asegurar que el Unicaja afronta mañana en Gran Canaria un desafío enorme en su duelo de cuartos de final en la Copa del Rey contra el Real Madrid. Todo parece en contra ante el conjunto blanco y por eso hará falta una pizca de suerte y momentos mágicos para superar al vigente campeón del torneo. Y a pesar de esto, el equipo malagueño ha logrado esta temporada una identidad de grupo competitivo, sólido y batallador que lo hace sentirse preparado para plantarle cara al que todos señalan como el gran favorito. Es un duelo de estilos en todos los sentidos: el mejor ataque, el de los blancos, contra la mejor defensa, la del Unicaja. El que sea capaz de imponer su ritmo estará más cerca de las semifinales.
Es un desafío también histórico para el conjunto que dirige Joan Plaza, y en general para el club, que sólo ha ganado un partido en la Copa del Rey en las últimas ocho ediciones. No estuvo en Bilbao (2010), Madrid (2011), Vitoria (2013) ni La Coruña (2016). Ese aislado triunfo fue curiosamente en el Gran Canaria Arena, ante el Bilbao en la edición de 2015. Quizá es un guiño del destino para afrontar con más motivación todavía el partido ante el Real Madrid.
El Unicaja, a pesar de la derrota del sábado en Vitoria, llega maduro, con un punto de forma óptimo forjado con encuentros duros en una Euroliga en la que continúa en la pelea por la clasificación, y después de haber ganado seis de los últimos siete encuentros ligueros. Hay motivos para ilusionarse con una victoria ante el Madrid, por el talento de Nedovic, por la puntería de Waczynski, la garra de Suárez, Díez y Milosavljevic y Brooks, la consistencia de Augustine y Shermadini, la explosividad de McCallum y el alma de Díaz. Hay que creer.

 

***Nemanja Nedovic (EL MAGO SERBIO)

La estrella del Unicaja afronta como un desafío personal liderar al equipo en la Copa y demostrar su talento en el mejor escaparate posible

 

Será lo que quiera Nedovic. La suerte del Unicaja en la Copa del Rey dependerá en gran medida del escolta serbio de 26 años nacido en Nova Varos. La estrella del conjunto malagueño aguarda impaciente la oportunidad que se le presenta para liderar a su equipo en el que sin duda es el mejor escaparate posible. Está en el mejor momento de forma de su carrera, superando sus registros partido tras partido y acaparando las miradas de los aficionados. Probablemente es el jugador con más talento que ha desfilado por el vestuario cajista en años, quizá en décadas, y tiene clavada una espinita con la Copa del Rey. Dos participaciones y ningún partido ganado, y el último recuerdo del quiero y no puedo en la edición del año pasado en Vitoria contra el Barcelona.
Pero el Nedovic actual, por suerte, es mejor. Su jerarquía en el juego del Unicaja ha ido en aumento. Se siente importante, respetado por sus compañeros, idolatrado por los aficionados y, superado el esguince de tobillo de hace dos semanas, se puede decir que hasta con un punto de descanso idóneo en una temporada en la que su cuota de minutos se ha disparado. Sabe que todos esperan que aparezca y es un ambiente en el que se siente cómodo. Parece no impresionarle la presión y confía en su talento, rasgos característicos de una estrella. «Como dicen los americanos, me gusta sentir la luz fuerte. Toda Europa y la mayoría de los aficionados en el mundo van a ver ese partido, porque tendremos delante al Real Madrid. Tiene a algunos de los mejores jugadores de Europa y de la Liga ACB, y afronto el choque como una gran oportunidad de demostrar mi talento ante todos», se reivindica.
La seguridad que desprende en sus palabras poco o nada tiene que ver con el jugador dubitativo que llegó hace tres temporadas al Unicaja desde el Valencia, que prescindió de sus servicios. Aquellas dudas que a punto estuvieron de sacarlo del equipo en un trueque imposible de imaginar por Lafayette, entonces en el Milán, han desaparecido. Ahora es el jefe y posiblemente uno de los mejores jugadores que quedan en Europa después de que la NBA esquilmase el continente el pasado verano a golpe de talonario. Aunque él ya probó suerte en la mejor liga del mundo, regresar a Estados Unidos sigue en sus pensamientos, porque allí están los mejores.
La transformación de Nedovic se explica con números, aunque siempre es mejor verlo en acción por la plasticidad de su estilo. De los 7,5 puntos que promediaba cuando recaló en el Valencia a los 13,5 que firmó la campaña pasada en Málaga o los 15,8 que firma por partido esta temporada en la Euroliga. Es de largo su mejor campaña, especialmente en la competición europea, en la que ha anotado 19 o más puntos en siete de los 21 partidos disputados. Sus registros muestran una regularidad, la misma que ha logrado este Unicaja pese al dubitativo comienzo de temporada.
«Todo el equipo tiene algo que demostrar. Confirmar que podemos competir contra los mejores equipos de España y de Europa. Puedes conseguir un título en tres días, así que es una gran oportunidad. Me gusta empezar con el rival más fuerte, contra el Madrid. Tenemos posibilidades de ganarle, ya lo demostramos en la Euroliga. Quiero ganarles y quiero ganar la Copa», comenta a SUR.
La eliminatoria contra el Real Madrid de mañana deparará el duelo entre los dos jugadores con más talento de los que acuden al torneo. Nedovic será el líder del Unicaja y delante tendrá a Luka Doncic, el sucesor de Kukoc, Petrovic y otros genios. En este mundo de las comparaciones continuas, al joven del Real Madrid ya hay quien lo cataloga así. No hay termino medio por mucho que su carrera profesional acaba de comenzar. Hay respeto entre ambos e incluso una amistad desconocida para el gran público. Ya se sabe, los ‘jugones’ se atraen. «Conozco a Doncic desde que empezó a jugar en el Real Madrid. Solemos quedar a cenar incluso cuando estoy en Madrid. Es un buen chico y está haciendo una temporada increíble. Será el MVP más joven de la Euroliga y todo lo que le suceda lo merece porque está trabajando duro para eso», explica.
Con una temporada todavía de contrato con el Unicaja, Nedovic será una de las perlas del próximo mercado. Su renovación fue posible por tres motivos. El primero, su firme deseo de continuar en Málaga tras ganar la Eurocup; el segundo fue el gran esfuerzo económico del Unicaja para ofrecerle un suelo acorde a su potencial, y el tercero, la inclusión de una abordable cláusula de rescisión para contentar a todas las partes. Al jugador, si quiere salir a un equipo más importante, y al club, para recuperar parte de la inversión. Pase lo que pase, merece la pena disfrutarlo mientras esté en el Unicaja. Quizá un nuevo título sirva de gancho para retenerlo. Quizá puede ser en la Copa que arrancará mañana en Gran Canaria.

 

 

***Carlos Suárez (EL REY DE COPAS)

En su décima participación en el torneo copero, Suárez está dispuesto a romper la baraja y volver a jugar una final

 

El pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza siempre formará parte del recuerdo del Unicaja como el escenario en el que se logró la única Copa del Rey en la historia del club. Han pasado 13 años y pocos de los participantes de ese torneo siguen en activo. En aquel 2005, Carlos Suárez tenía 19 años y toda su carrera por delante. Junto con su amigo Sergio Rodríguez eran dos de los canteranos que habían roto la puerta del equipo EBA del Estudiantes para jugar en la ACB. En la Copa de Zaragoza, el madrileño tuvo su primera experiencia en el torneo. Pepu Hernández lo puso 12 minutos en el partido de cuartos ante el Real Madrid. «Me dijo por la mañana que iba a jugar de titular», recuerda. Entonces el de Aranjuez no tenía en la cabeza que iba a ser la primera de sus diez ediciones coperas. Tampoco que esa décima Copa la iba a jugar con la camiseta del club campeón en 2005, el Unicaja.
Suele decir Joan Plaza que la experiencia en el baloncesto vale mucho dinero y de esa veteranía Suárez va sobrado, ya que es uno de los profesionales que más ediciones lleva a sus espaldas en el llamado torneo del K. O. En el club malagueño es el rey de copas, ya que nadie ha jugado tantas como él, y además es uno de los dos miembros de la actual plantilla que sabe lo que es levantar el título (Dani Díez la ganó en 2014 con el Madrid, aunque jugó muy pocos minutos en ese torneo). Tras ese debut en Zaragoza, el madrileño tuvo que esperar varios años para volver a disputar una Copa. En Madrid 2009, con el Estudiantes como equipo anfitrión, Suárez regresaba a este torneo. Logró su primera victoria ante el Joventut, pero en semifinales se cruzó con el Unicaja de Aíto. Las grandes actuaciones de Archibald y Haislip apearon al Estudiantes pronto (71-78). En Bilbao 2010 también su Estudiantes cayó en la primera ronda, ante el Valencia, y ese verano Suárez protagonizó uno de los traspasos más sonados de la ACB, su fichaje por el Real Madrid. Entonces ya era el jugador revelación de la Liga y pieza fundamental en el ‘Estu’. Messina quiso al mejor alero nacional para su plantilla y el Madrid pagó por él en torno a un millón de euros, que sirvieron para sanear las cuentas del club estudiantil.
Suárez se iba al Real Madrid en plena madurez como jugador para optar a todos los títulos. El primer año ya se plantó en la final de la Copa del Rey. Era el jugador más usado por Messina y fue de los mejores de su equipo, pero la final se la llevó el Barcelona. Un año después, en la edición de 2012 en el Palau, cambiaron las tornas y fue el Real Madrid el que le ganó a su eterno rival para lograr el título, el primero en la carrera del de Aranjuez. «Fue muy especial, en el Palau y ante el Barça. El Madrid llevaba 19 años sin ganar una Copa y ahí empezó el ciclo ganador del equipo».
En Málaga no ha tenido mucha suerte en la Copa. Dos eliminaciones prematuras, una semifinal y una ausencia. Sería redondo que en su décima edición copera palpase otra final. Aunque para eso haya que quitarse de enmedio al Madrid, en el que conserva tan buenos amigos. «Nos ha tocado el peor rival. Ellos quizás tienen más talento, pero nosotros también tenemos nuestras armas. Hay que jugar sin miedo y pensar en el partido del jueves como si fuera nuestra final», sostiene.
Ahora la baraja está de nuevo en sus manos. Su destreza como tahúr del baloncesto quedó demostrada en la inolvidable final de la Eurocup ante el Valencia. Su trabajo defensivo y en el rebote supuso medio título. No es el jugador más espectacular, ni el que más anota, pero llega a Las Palmas en un gran momento de forma, promediando más de 13 puntos de valoración por partido. Las cartas están echadas y Suárez no va de farol. Si toca una buena mano, el capitán está dispuesto a levantar otro título con la camiseta verde.

 

***Adam Waczynski (SORPRESA EN LA CHISTERA)

El polaco se presenta en Las Palmas como el segundo mejor triplista en la historia del Unicaja, un mérito añadido a su evolución en Málaga

 

Le costó asumir su papel en un equipo de mayor potencial, pues venía de actor protagonista en Santiago de Compostela, donde se dio a conocer en una gran Liga, y ahora debía asumir el de secundario en Málaga, sin apartarse de las características que le han permitido asentarse en la élite. No fue fácil pasar del Obradoiro al Unicaja y tardó en revelar su repertorio en la cancha, pero al final el esfuerzo alcanzó su premio. Ahora es uno de los comodines que emplea Plaza en el juego de estrategia en el que se ha convertido el baloncesto, y el polaco envuelve de magia el Palacio cada vez que a golpe de pecho celebra sus canastas a lo King Kong. Adam Waczynski se está consolidando en el conjunto malagueño como un triplista consumado, hasta el punto de que es el segundo en el ‘ranking’ histórico del club, un mérito añadido teniendo en cuenta los ‘jugones’ que han vestido de verde en estas tres décadas en la élite.
Esta clasificación está engañosamente liderada por David Wood, un ‘cinco’ tirador que sólo jugó 16 partidos en Málaga –convirtió 26 de 56 lanzamientos, un 46,43 %–, con lo cual no sirve de referencia para las comparaciones, tanto en el juego como en el poco tiempo que mostró sus virtudes. Con un 45,51 %, el alero polaco nacido en 1989 lo secunda tras anotar 152 triples en 334 lanzamientos en los 93 partidos que acumula desde que aterrizó en la Costa del Sol la pasada temporada.
Los históricos de Málaga, más proclives a la composición clásica que dominó el baloncesto hasta la entrada de este siglo, alaban las excelencias del tirador puro y se pondrían las manos en la cabeza al ver a Wood liderar este apartado estadístico, cuando gozaron con el rendimiento de jugadores como Babkov, Manel Bosch, Gabi Ruiz, Bullock, Mrsic, Gurovic, Kus, Herrmann, Paco Vázquez o los más recientes Toolson y Jamar Smith. Ese es el gran mérito de Waczynski, hacerse un hueco entre tanta estrella, pues los números no mienten y no sólo es el triplista más fiable de este año, sino que, a buen seguro, estará entre los mejores cuando abandone la disciplina cajista.
«Llevo muy dentro el gen de tirador. Mi padre fue jugador y mi abuelo también, aunque no fueron profesionales por las circunstancias de la época, así que se puede decir que siempre fui un triplista», revela el polaco.
La evolución de Waczynski en los últimos ocho años es evidente desde que destacara en el Trefl Sopot y llegara hace cuatro años a España para recalar en el Obradoiro. El polaco ha ido incrementando su porcentaje de acierto en el triple en estas cuatro temporadas en nuestro país (41,6 %, 42 %, 43,9 % y 45 %), madurando su juego hasta el punto de que aunque reparte menos asistencias comete menos pérdidas y recupera más veces el balón, dos aspectos siempre elogiados por cualquier entrenador. Una vez más, los datos confirman su ascendencia en el equipo que entrena Joan Plaza. «Me pide que haga más cosas, y eso es lo que hago», espeta.
Mañana Adam Waczynski no irá de farol como en las dos ediciones de la Copa del Rey que ha disputado, con el Obradoiro en La Coruña y con el Unicaja en Vitoria. Esta vez quiere consumar su venganza y quitarse el mal sabor de boca de este torneo, ya que en esos dos partidos no consiguió anotar un solo triple las dos veces que lo intentó, y en ambos encuentros terminó con valoración negativa. «Tengo ganas de hacerlo bien esta vez», afirma. Ahora un jugador más inteligente en la pista y será uno de los ases que tiene guardado el Unicaja en la chistera para sorprender al Madrid. Habrá que estar muy atentos a sus trucos tras salir del bloqueo: se levanta, el balón acaricia la red en una canasta limpia y el ambiente se impregna de sorpresa. Es magia que sobrevuela como paloma mensajera cuando el triple sube al marcador.

 

P.D.: Aquí está el enlace con las fotos y los vídeos

 

http://unicaja.diariosur.es/unicaja-20180214221351-nt.html

 

 

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