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El Unicaja quiere hacer magia en la Copa
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José Miguel Aguilar | 14-02-2018 | 12:46

ESPECIAL COPA DEL REY LAS PALMAS 2018

El Unicaja quiere hacer magia en la Copa

 

Acude a la cita de Las Palmas seguro de sus posibilidades, pese a la dificultad del duelo inicial contra el Real Madrid, vigente campeón

Textos de Juan Calderón, Enrique Miranda y José Miguel Aguilar

 

Si se echa un vistazo a la clasificación, la plantilla, la trayectoria y el palmarés reciente, no es difícil asegurar que el Unicaja afronta mañana en Gran Canaria un desafío enorme en su duelo de cuartos de final en la Copa del Rey contra el Real Madrid. Todo parece en contra ante el conjunto blanco y por eso hará falta una pizca de suerte y momentos mágicos para superar al vigente campeón del torneo. Y a pesar de esto, el equipo malagueño ha logrado esta temporada una identidad de grupo competitivo, sólido y batallador que lo hace sentirse preparado para plantarle cara al que todos señalan como el gran favorito. Es un duelo de estilos en todos los sentidos: el mejor ataque, el de los blancos, contra la mejor defensa, la del Unicaja. El que sea capaz de imponer su ritmo estará más cerca de las semifinales.
Es un desafío también histórico para el conjunto que dirige Joan Plaza, y en general para el club, que sólo ha ganado un partido en la Copa del Rey en las últimas ocho ediciones. No estuvo en Bilbao (2010), Madrid (2011), Vitoria (2013) ni La Coruña (2016). Ese aislado triunfo fue curiosamente en el Gran Canaria Arena, ante el Bilbao en la edición de 2015. Quizá es un guiño del destino para afrontar con más motivación todavía el partido ante el Real Madrid.
El Unicaja, a pesar de la derrota del sábado en Vitoria, llega maduro, con un punto de forma óptimo forjado con encuentros duros en una Euroliga en la que continúa en la pelea por la clasificación, y después de haber ganado seis de los últimos siete encuentros ligueros. Hay motivos para ilusionarse con una victoria ante el Madrid, por el talento de Nedovic, por la puntería de Waczynski, la garra de Suárez, Díez y Milosavljevic y Brooks, la consistencia de Augustine y Shermadini, la explosividad de McCallum y el alma de Díaz. Hay que creer.

 

***Nemanja Nedovic (EL MAGO SERBIO)

La estrella del Unicaja afronta como un desafío personal liderar al equipo en la Copa y demostrar su talento en el mejor escaparate posible

 

Será lo que quiera Nedovic. La suerte del Unicaja en la Copa del Rey dependerá en gran medida del escolta serbio de 26 años nacido en Nova Varos. La estrella del conjunto malagueño aguarda impaciente la oportunidad que se le presenta para liderar a su equipo en el que sin duda es el mejor escaparate posible. Está en el mejor momento de forma de su carrera, superando sus registros partido tras partido y acaparando las miradas de los aficionados. Probablemente es el jugador con más talento que ha desfilado por el vestuario cajista en años, quizá en décadas, y tiene clavada una espinita con la Copa del Rey. Dos participaciones y ningún partido ganado, y el último recuerdo del quiero y no puedo en la edición del año pasado en Vitoria contra el Barcelona.
Pero el Nedovic actual, por suerte, es mejor. Su jerarquía en el juego del Unicaja ha ido en aumento. Se siente importante, respetado por sus compañeros, idolatrado por los aficionados y, superado el esguince de tobillo de hace dos semanas, se puede decir que hasta con un punto de descanso idóneo en una temporada en la que su cuota de minutos se ha disparado. Sabe que todos esperan que aparezca y es un ambiente en el que se siente cómodo. Parece no impresionarle la presión y confía en su talento, rasgos característicos de una estrella. «Como dicen los americanos, me gusta sentir la luz fuerte. Toda Europa y la mayoría de los aficionados en el mundo van a ver ese partido, porque tendremos delante al Real Madrid. Tiene a algunos de los mejores jugadores de Europa y de la Liga ACB, y afronto el choque como una gran oportunidad de demostrar mi talento ante todos», se reivindica.
La seguridad que desprende en sus palabras poco o nada tiene que ver con el jugador dubitativo que llegó hace tres temporadas al Unicaja desde el Valencia, que prescindió de sus servicios. Aquellas dudas que a punto estuvieron de sacarlo del equipo en un trueque imposible de imaginar por Lafayette, entonces en el Milán, han desaparecido. Ahora es el jefe y posiblemente uno de los mejores jugadores que quedan en Europa después de que la NBA esquilmase el continente el pasado verano a golpe de talonario. Aunque él ya probó suerte en la mejor liga del mundo, regresar a Estados Unidos sigue en sus pensamientos, porque allí están los mejores.
La transformación de Nedovic se explica con números, aunque siempre es mejor verlo en acción por la plasticidad de su estilo. De los 7,5 puntos que promediaba cuando recaló en el Valencia a los 13,5 que firmó la campaña pasada en Málaga o los 15,8 que firma por partido esta temporada en la Euroliga. Es de largo su mejor campaña, especialmente en la competición europea, en la que ha anotado 19 o más puntos en siete de los 21 partidos disputados. Sus registros muestran una regularidad, la misma que ha logrado este Unicaja pese al dubitativo comienzo de temporada.
«Todo el equipo tiene algo que demostrar. Confirmar que podemos competir contra los mejores equipos de España y de Europa. Puedes conseguir un título en tres días, así que es una gran oportunidad. Me gusta empezar con el rival más fuerte, contra el Madrid. Tenemos posibilidades de ganarle, ya lo demostramos en la Euroliga. Quiero ganarles y quiero ganar la Copa», comenta a SUR.
La eliminatoria contra el Real Madrid de mañana deparará el duelo entre los dos jugadores con más talento de los que acuden al torneo. Nedovic será el líder del Unicaja y delante tendrá a Luka Doncic, el sucesor de Kukoc, Petrovic y otros genios. En este mundo de las comparaciones continuas, al joven del Real Madrid ya hay quien lo cataloga así. No hay termino medio por mucho que su carrera profesional acaba de comenzar. Hay respeto entre ambos e incluso una amistad desconocida para el gran público. Ya se sabe, los ‘jugones’ se atraen. «Conozco a Doncic desde que empezó a jugar en el Real Madrid. Solemos quedar a cenar incluso cuando estoy en Madrid. Es un buen chico y está haciendo una temporada increíble. Será el MVP más joven de la Euroliga y todo lo que le suceda lo merece porque está trabajando duro para eso», explica.
Con una temporada todavía de contrato con el Unicaja, Nedovic será una de las perlas del próximo mercado. Su renovación fue posible por tres motivos. El primero, su firme deseo de continuar en Málaga tras ganar la Eurocup; el segundo fue el gran esfuerzo económico del Unicaja para ofrecerle un suelo acorde a su potencial, y el tercero, la inclusión de una abordable cláusula de rescisión para contentar a todas las partes. Al jugador, si quiere salir a un equipo más importante, y al club, para recuperar parte de la inversión. Pase lo que pase, merece la pena disfrutarlo mientras esté en el Unicaja. Quizá un nuevo título sirva de gancho para retenerlo. Quizá puede ser en la Copa que arrancará mañana en Gran Canaria.

 

 

***Carlos Suárez (EL REY DE COPAS)

En su décima participación en el torneo copero, Suárez está dispuesto a romper la baraja y volver a jugar una final

 

El pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza siempre formará parte del recuerdo del Unicaja como el escenario en el que se logró la única Copa del Rey en la historia del club. Han pasado 13 años y pocos de los participantes de ese torneo siguen en activo. En aquel 2005, Carlos Suárez tenía 19 años y toda su carrera por delante. Junto con su amigo Sergio Rodríguez eran dos de los canteranos que habían roto la puerta del equipo EBA del Estudiantes para jugar en la ACB. En la Copa de Zaragoza, el madrileño tuvo su primera experiencia en el torneo. Pepu Hernández lo puso 12 minutos en el partido de cuartos ante el Real Madrid. «Me dijo por la mañana que iba a jugar de titular», recuerda. Entonces el de Aranjuez no tenía en la cabeza que iba a ser la primera de sus diez ediciones coperas. Tampoco que esa décima Copa la iba a jugar con la camiseta del club campeón en 2005, el Unicaja.
Suele decir Joan Plaza que la experiencia en el baloncesto vale mucho dinero y de esa veteranía Suárez va sobrado, ya que es uno de los profesionales que más ediciones lleva a sus espaldas en el llamado torneo del K. O. En el club malagueño es el rey de copas, ya que nadie ha jugado tantas como él, y además es uno de los dos miembros de la actual plantilla que sabe lo que es levantar el título (Dani Díez la ganó en 2014 con el Madrid, aunque jugó muy pocos minutos en ese torneo). Tras ese debut en Zaragoza, el madrileño tuvo que esperar varios años para volver a disputar una Copa. En Madrid 2009, con el Estudiantes como equipo anfitrión, Suárez regresaba a este torneo. Logró su primera victoria ante el Joventut, pero en semifinales se cruzó con el Unicaja de Aíto. Las grandes actuaciones de Archibald y Haislip apearon al Estudiantes pronto (71-78). En Bilbao 2010 también su Estudiantes cayó en la primera ronda, ante el Valencia, y ese verano Suárez protagonizó uno de los traspasos más sonados de la ACB, su fichaje por el Real Madrid. Entonces ya era el jugador revelación de la Liga y pieza fundamental en el ‘Estu’. Messina quiso al mejor alero nacional para su plantilla y el Madrid pagó por él en torno a un millón de euros, que sirvieron para sanear las cuentas del club estudiantil.
Suárez se iba al Real Madrid en plena madurez como jugador para optar a todos los títulos. El primer año ya se plantó en la final de la Copa del Rey. Era el jugador más usado por Messina y fue de los mejores de su equipo, pero la final se la llevó el Barcelona. Un año después, en la edición de 2012 en el Palau, cambiaron las tornas y fue el Real Madrid el que le ganó a su eterno rival para lograr el título, el primero en la carrera del de Aranjuez. «Fue muy especial, en el Palau y ante el Barça. El Madrid llevaba 19 años sin ganar una Copa y ahí empezó el ciclo ganador del equipo».
En Málaga no ha tenido mucha suerte en la Copa. Dos eliminaciones prematuras, una semifinal y una ausencia. Sería redondo que en su décima edición copera palpase otra final. Aunque para eso haya que quitarse de enmedio al Madrid, en el que conserva tan buenos amigos. «Nos ha tocado el peor rival. Ellos quizás tienen más talento, pero nosotros también tenemos nuestras armas. Hay que jugar sin miedo y pensar en el partido del jueves como si fuera nuestra final», sostiene.
Ahora la baraja está de nuevo en sus manos. Su destreza como tahúr del baloncesto quedó demostrada en la inolvidable final de la Eurocup ante el Valencia. Su trabajo defensivo y en el rebote supuso medio título. No es el jugador más espectacular, ni el que más anota, pero llega a Las Palmas en un gran momento de forma, promediando más de 13 puntos de valoración por partido. Las cartas están echadas y Suárez no va de farol. Si toca una buena mano, el capitán está dispuesto a levantar otro título con la camiseta verde.

 

***Adam Waczynski (SORPRESA EN LA CHISTERA)

El polaco se presenta en Las Palmas como el segundo mejor triplista en la historia del Unicaja, un mérito añadido a su evolución en Málaga

 

Le costó asumir su papel en un equipo de mayor potencial, pues venía de actor protagonista en Santiago de Compostela, donde se dio a conocer en una gran Liga, y ahora debía asumir el de secundario en Málaga, sin apartarse de las características que le han permitido asentarse en la élite. No fue fácil pasar del Obradoiro al Unicaja y tardó en revelar su repertorio en la cancha, pero al final el esfuerzo alcanzó su premio. Ahora es uno de los comodines que emplea Plaza en el juego de estrategia en el que se ha convertido el baloncesto, y el polaco envuelve de magia el Palacio cada vez que a golpe de pecho celebra sus canastas a lo King Kong. Adam Waczynski se está consolidando en el conjunto malagueño como un triplista consumado, hasta el punto de que es el segundo en el ‘ranking’ histórico del club, un mérito añadido teniendo en cuenta los ‘jugones’ que han vestido de verde en estas tres décadas en la élite.
Esta clasificación está engañosamente liderada por David Wood, un ‘cinco’ tirador que sólo jugó 16 partidos en Málaga –convirtió 26 de 56 lanzamientos, un 46,43 %–, con lo cual no sirve de referencia para las comparaciones, tanto en el juego como en el poco tiempo que mostró sus virtudes. Con un 45,51 %, el alero polaco nacido en 1989 lo secunda tras anotar 152 triples en 334 lanzamientos en los 93 partidos que acumula desde que aterrizó en la Costa del Sol la pasada temporada.
Los históricos de Málaga, más proclives a la composición clásica que dominó el baloncesto hasta la entrada de este siglo, alaban las excelencias del tirador puro y se pondrían las manos en la cabeza al ver a Wood liderar este apartado estadístico, cuando gozaron con el rendimiento de jugadores como Babkov, Manel Bosch, Gabi Ruiz, Bullock, Mrsic, Gurovic, Kus, Herrmann, Paco Vázquez o los más recientes Toolson y Jamar Smith. Ese es el gran mérito de Waczynski, hacerse un hueco entre tanta estrella, pues los números no mienten y no sólo es el triplista más fiable de este año, sino que, a buen seguro, estará entre los mejores cuando abandone la disciplina cajista.
«Llevo muy dentro el gen de tirador. Mi padre fue jugador y mi abuelo también, aunque no fueron profesionales por las circunstancias de la época, así que se puede decir que siempre fui un triplista», revela el polaco.
La evolución de Waczynski en los últimos ocho años es evidente desde que destacara en el Trefl Sopot y llegara hace cuatro años a España para recalar en el Obradoiro. El polaco ha ido incrementando su porcentaje de acierto en el triple en estas cuatro temporadas en nuestro país (41,6 %, 42 %, 43,9 % y 45 %), madurando su juego hasta el punto de que aunque reparte menos asistencias comete menos pérdidas y recupera más veces el balón, dos aspectos siempre elogiados por cualquier entrenador. Una vez más, los datos confirman su ascendencia en el equipo que entrena Joan Plaza. «Me pide que haga más cosas, y eso es lo que hago», espeta.
Mañana Adam Waczynski no irá de farol como en las dos ediciones de la Copa del Rey que ha disputado, con el Obradoiro en La Coruña y con el Unicaja en Vitoria. Esta vez quiere consumar su venganza y quitarse el mal sabor de boca de este torneo, ya que en esos dos partidos no consiguió anotar un solo triple las dos veces que lo intentó, y en ambos encuentros terminó con valoración negativa. «Tengo ganas de hacerlo bien esta vez», afirma. Ahora un jugador más inteligente en la pista y será uno de los ases que tiene guardado el Unicaja en la chistera para sorprender al Madrid. Habrá que estar muy atentos a sus trucos tras salir del bloqueo: se levanta, el balón acaricia la red en una canasta limpia y el ambiente se impregna de sorpresa. Es magia que sobrevuela como paloma mensajera cuando el triple sube al marcador.