Diario Sur

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Autor: JoseMiguelAguilar
¡Vaya rebote!
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José Miguel Aguilar | 12-11-2014 | 5:42| 0

Me imagino a ese aficionado sentado delante del televisor con más cabreo que frío en una Málaga ya abrigada ante un repentino invierno que ayer heló hasta el alma del acérrimo seguidor del Unicaja. Perder te cambia el ánimo, pero la derrota en Badalona sacó del baúl de los recuerdos la oculta falta de espíritu de un equipo que además exhibió el peor defecto que un entrenador puede detectar: la desidia casada peligrosamente con la apatía, un maridaje que sabe a frustración.
Ya se sabe que Moscú es una ciudad para visitar, y para estar el tiempo justo. El retraso en entrar en el encuentro tras el viaje europeo desde la capital rusa le costó al equipo malagueño su condición de invicto en la Liga Endesa frente a un Joventut que más que acierto tuvo más carácter. La enorme diferencia en el rebote marcó el choque (guarden las estadísticas porque el cuadro visitante tuvo mejor porcentaje en tiro desde las tres distancias), y Plaza no opuso recursos ante los argumentos del rival.
Por ejemplo, era el día para darles más minutos a los jóvenes y, sin embargo, los utilizó solo como rotación en momentos intrascendentes. Frente a la veteranía del conjunto catalán -cinco jugadores tienen mas de 32 años-, la apuesta era la frescura de los canteranos. Pero se equivocó, como la mayoría de los jugadores a la hora de enfocar el partido. No hay excusas para la imagen ofrecida ayer. ¡Vaya rebote!

 

P.D.: Artículo publicado en SUR el lunes 10 de noviembre

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Un fantasma de rojo
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José Miguel Aguilar | 12-11-2014 | 2:20| 0

Señalar culpables de una derrota previsible, la primera de la temporada, sería regatear a la realidad, aunque en la visión cortoplacista del encuentro queden dos acciones clave de lo que pudo ser un sueño y terminó como una madrugada de resaca.
Por momentos, el partido fue una auténtica pesadilla, con un Teodosic sublime, tanto en anotación como en lectura de juego (muchos tiros fáciles), pero este Unicaja está dispuesto a hacerle un guiño constante al destino y le metió el miedo en el cuerpo al CSKA en Moscú, una ciudad donde los fantasmas se disfrazan de rojo.
Justo en esa transición del partido en la cual se termina inclinando la balanza, con 75-71, una pérdida de Toolson hirió la moral de los visitantes. Como cejó en el empeño de luchar por el triunfo, tuvo otro instante decisivo, con 86-81 (a 3:21 de la conclusión), pero Vasileiadis le regaló el balón al rival. Dos acciones nefastas para la suerte final del choque, precisamente de dos jugadores que no tuvieron su tarde, con 5 aciertos de 20 intentos de canasta entre ambos. Pésimo balance que su equipo notó en demasía, pese al empeño de Granger y Kuzminskas (batieron de largo los dos su registro anotador europeo con el Unicaja) por conquistar una plaza tan mítica como el lugar que simboliza su imperio.
No me gusta que Plaza convierta en costumbre su protesta continua a los árbitros saldada con técnica, ni el reparto de anotación de un segundo cuarto con 18 puntos: dos triples, 6 tiros libres y tres canastas de dos.

P.D.: Artículo publicado en SUR el sábado 8 de noviembre

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El Unicaja sonríe, Málaga vibra
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José Miguel Aguilar | 06-11-2014 | 5:31| 0

Daniel Barranquero es de esos personajes que cuando los conoces te das cuenta de que la vida te da cosas maravillosas. Un personaje único, un joven malagueño apasionado del periodismo, un amante del baloncesto, un ser entrañable, que trabaja para ACB.COM y que ha tenido la cortesía de contar conmigo para un extraordinario reportaje sobre el momento del Unicaja. Hasta el titular es bueno -el Unicaja sonríe-, pero eso no extraña. Como tampoco extraña tanta inteligencia volcada en una pasión de la que los demás disfrutamos.

Y es que este Unicaja está llamado a hacer algo grande, algo que no tiene nada que ver con los títulos ni con los trofeos, ni con las victorias ni con los récords. Este Unicaja ha devuelto la ilusión a la afición malagueña y eso no tiene precio.

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De color verde
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José Miguel Aguilar | 06-11-2014 | 11:15| 0

En el Día de Difuntos, el Unicaja a punto estuvo de morir en el intento de lograr su mejor comienzo liguero de las últimas 14 temporadas, pero salió vivo y coleando hasta el punto de alcanzar el liderato al aprovecharse de derrotas ajenas y triunfos propios. Así es normal que se le viera tan crecido a Joan Plaza en la rueda de prensa posterior al partido, aunque durante el mismo su rostro desencajado delataba el mal juego de su equipo. Creo que fueron los peores quince minutos de esta racha de ocho encuentros invicto. Y es que cada día juega peor: ¿es para preocuparse? Mientras gane…
Hay veces que resulta complicado acertar con las razones del desaguisado, y entonces los números hablan y ayudan a leer el encuentro. En la fase de más espesura de los locales, con 39-41 en el minuto 27, cuatro jugadores del Unicaja tenían valoración negativa, y me sorprendió especialmente que uno de ellos fuera Green, que venía de cuajar momentos brillantes frente al Limoges: en ese momento el de Tulsa ni había mirado el aro, había cogido dos rebotes, había perdido dos veces el balón y había cometido dos faltas, y su valoración era de -1.
Del temor a la derrota a la consecución de una victoria cómoda solo hubo un color, el verde, el del significado del apellido de este ala-pívot que terminó con una estadística de mérito, con 14 puntos sin fallo, siendo el más valorado del partido en un ultimo cuarto de ‘jugón’. Su primer tiro fue a falta de 5.54 y logró tres triples en los últimos 107 segundos.

 

P.D.: Artículo publicado en SUR el lunes 3 de noviembre con motivo de la victoria del Unicaja frente al Guipuzcoa. Es el octavo triunfo de la temporada, quinto en la Liga Endesa, que le ha permitido alcanzar el liderato

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Cambio de disfraz
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José Miguel Aguilar | 03-11-2014 | 5:09| 0

La nostalgia se apoderó del ambiente, el pasado recuperó el ímpetu de antaño y el baloncesto rescató el recuerdo de unos orígenes tan gloriosos como ilusionantes. De la Korac a la Euroliga, del vetusto Ciudad Jardín al maravilloso Palacio, del sueño a la realidad. Tres lustros de emociones condensados en cuarenta minutos. Había hasta la misma gente en número –y en rostros, muchos, y algunos incluso impertérritos ante el paso del tiempo–, pero entonces el pabellón estaba a reventar, con el aforo completo, y ahora presenta un aspecto desolador, media entrada.
Este Unicaja que se enfrentó ayer al Limoges brindó su homenaje particular a su historia, en un partido a tono con su trayectoria, de menos a más, poniendo guijarros en su camino, divirtiendo a ratos a su afición, aunque con crisis de juego que mantuvo la emoción casi hasta el final. Igual que en sus comienzos, cuando le costó alcanzar la élite por falta de convicción.
Un parcial terrorífico, propio de la noche de Halloween, encauzó la victoria y casi la clasificación para la siguiente fase de la Euroliga. Kuzminskas lideró la remontada y se pudo ver al mejor Green de la temporada. Este jugador, que pareció un fantasma en su debut, se puso ayer el disfraz de director de orquesta y se divirtió de lo lindo cuando se alió con Thomas. ¡Vaya pareja! De Fran Vázquez y Golubovic ya hemos escrito bastante, y siguen a lo suyo, a sellar su superioridad con una facilidad pasmosa. No entiendo cómo algunos echan de menos a Stimac.

 

P.D.: Artículo publicado en SUR el sábado 1 de noviembre con motivo del partido entre el Unicaja y el Limoges, un partido lleno de nostalgia para la afición malagueña, ya que frente al cuadro francés disputó la final de la Copa Korac, la primera final europea.

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