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Quimeras

2012 septiembre 20
por HectorBarbotta

El mismo día en que el Rey advirtió desde su flamante web de que no es momento para perseguir quimeras, la alcaldesa de Marbella presentó un proyecto para convertir en peatonal la avenida Ricardo Soriano. No se trata de peatonalizar una pequeña calle comercial, sino de cerrar al tráfico rodado la principal arteria de la ciudad a lo largo de sus 600 metros más céntricos.
No es el de Marbella un ayuntamiento que esté especialmente sobrado de recursos, y los últimos acontecimientos relacionados con la ampliación del puerto de La Bajadilla han demostrado que aún los inversores que se presentaron en su día como más solventes se muestran ahora, digamos, tímidos a la hora de aflojar el bolsillo.
Venimos de una década en la que a los responsables institucionales, más que una gestión responsable se les exigía grandes infraestructuras, estadios olímpicos por si caían unos Juegos o aeropuertos y trenes aún sin viajeros, y eran pocos los políticos que se resistían a pasar por el cargo sin dejar un gran legado para la posteridad. Ahora, pese a la inercia viciada que aún resiste en algunas instituciones, la demanda ciudadana se reduce a conservar lo básico, a no perder, quien lo tenga, empleo o vivienda, y a que se garanticen educación y salud. El contraste entre dos épocas no tan lejanas en el tiempo es demasiado abrupto como para no preguntarse si los cargos públicos deben centrarse solo en intentar preservar las demandas básicas o si la obligación de los políticos con altura de miras debe ser también trazar un gran objetivo en el horizonte que permita proyectar el futuro con algo de optimismo.
Ante los grandes proyectos que se puedan presentar ahora resulta difícil, tan difícil como juzgar intenciones, descubrir si se trata de iniciativas alumbradas por la llama de las utopías necesarias o si son solo humo para ganar tiempo.
Entrar en la dinámica de renunciar a la utopía conlleva el riesgo de entrar en el círculo vicioso de aspirar a poco, conformarse con menos, aspirar a menos y quedarse con nada. Pero no por ello se debería perder de vista que la gran tarea del presente consiste en evitar que la igualdad de oportunidades en la educación o una sanidad digna para todos se conviertan en quimeras inalcanzables.

  • plrt

    Peatonalizar Ricardo Soriano es un proyecto que afectará tanto a los vecinos de Marbella que el Diario Sur lo que hizo fue eliminar la noticia de su página web al día siguiente (manteniendo durante días otras noticias irrelevantes), haciendo desaparecer los comentarios de los lectores e impidiendo una sana discusión de pros y contras sobre el tema. Esperemos que el delegado del periódico en Marbella tome nota y en el futuro el diario sea más sensible a los temas realmente importantes para el funcionamiento cotidiano de la ciudad.